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Política y justicia social

LA EPIDEMIA LEVANTINA

LA EPIDEMIA LEVANTINA

Yo no se qué pasa en la tierra de las flores para que los corruptos se multipliquen con la alegría de un virus recalcitrante. Puede que sea el clima, cálido y fértil, propicio a la proliferación de agentes patógenos que se agarran como vulgares garrapatas al pellejo del poder. El caso es que el espectro, léase literalmente, político nos ofrece un bestiario de personajes nefastos cuya mayor peculiaridad consiste en revolcarse profusamente en los fangos de la corrupción. Desde el elegante Camps hasta el insumiso Valcárcel, Levante cuenta con un nutrido grupo de "ciudadanos ejemplares" empeñados en hacer de la cosa pública su negocio agostero particular. No podemos olvidar el increible caso del irreducto Fabra que resiste el asedio judicial como solo pueden hacerlo los elegidos por los hados de la suerte. O el reciente escándalo del presidente de la Diputación alicantina Jose Joaquín Ripoll, de la escuela zaplanista, sobre el que ahora planean nubarrones de sospecha que deberá despejar, si puede, en los tribunales. Amén de apropiaciones indebidas y surtidas corruptelas, otro rasgo que caracteriza a los políticos levantinos es su lenguaraz acititud. Especímenes como Rita Barberá, que parece arrancada de las páginas de una versión fasciosa del tebeo, o el provocador Alfonso Rus, licenciado con honores en la academia del improperio y que no puede, ni quiere, esconder su tórrido concubinato con la extrema derecha. De acuerdo con que la corrupción no es monopolio del PP, no obstante sus representantes levantinos se llevan la palma en el ranking nacional.

Y Rajoy, ¿qué dice de todo esto? Impasible el ademán, el líder de los peperos ha confirmado lo que todos nos temíamos: ¡ Qué calorcito nos va a hacer este verano

EL BURDEL DE LA PRENSA ESPAÑOLA

EL BURDEL DE LA PRENSA ESPAÑOLA

La doble moral sobre la prostitución es algo que la prensa española gestiona sin demasiados quebraderos de conciencia. Mientras en sus páginas se pontifica sobre las redes de explotación sexual, la mayoría de los periódicos, no tienen ningún empacho en lucrarse con los anuncios de "contactos" en la sección de clasificados por palabras. El caso es que se ha demostrado que, dichos anuncios, esconden con frecuencia a redes mafiosas que trafican sexualmente con seres humanos. Pero esto no parece ser óbice ni cortapisa para que diarios del prestigio de "El País", "El Mundo", "El Periódico" o "La Razón" ocupen dos o tres páginas con esta sección y obtengan por ello jugosos beneficios. El negocio que generan unifica los criterios sobre este asunto en medios ideológicamente tan dispares. De nada sirve que la línea editorial sea progresista o mame directamente de las ubres del Vaticano. Pecunia est pecunia. Los ingresos que genera el business del sexo para un periódico como "El País" suponen una media de alrededor de cinco millones de euros anuales. ¿No les convierte este dato directamente en uno de los mayores proxenetas del país? Pocos, como sucede con "Público", son los que se sustraen de tan lucrativo asunto. En el resto del mundo, la prensa que presume de calidad, ha ido eliminando este tipo de secciones y desde diversas asociaciones de prensa internacional critican la hipocresía que exhibe la española al respecto. Nuestros periódicos obtienen unos ochocientos millones de euros al año de esta actividad mientras se rasgan las vestiduras denunciando la explotación que genera la misma. Está demostrado, como en el caso de las jóvenes orientales liberadas recientemente, que estos anuncios son el vehículo que utilizan para expandir sus mafias. Creo que ya es hora de que los diarios se posicionen con la mínima coherencia imprescindible para no seguir siendo cómplices de estos delitos.

 

Publicada en Público el 11 de julio del 2010

AHORA RESULTA QUE SOY NORUEGA

AHORA RESULTA QUE SOY NORUEGA

¿Cuántos españoles superaríamos un examen de literatura, historia e incluso de gastronomía nacional? Cuestiones como citar a tres poetas de la posguerra o contestar a intrincadas preguntas sobre geografía para avalar nuestro grado de españolidad supondrían el descubrimiento de que la mayor parte de la población que ha nacido en Carpetovetonia no merecemos, al criterio del juez de Getafe, la nacionalidad que tan alegremente nos ha sido dada. Si atendemos a un principio básico de la justicia social, ¿no debería hacerse extensivo este "test de inteligencia" al resto de la ciudadanía nacional? Imagínense las consecuencias de interrogar sobre estos temas a políticos, banqueros, empresarios... siguiendo las pautas del juez Celemín. Si el suspenso sobre estas cuestiones derivara en la perdida de la nacionalidad nos enfrentaríamos a un éxodo masivo que dejaría el país con cuatro gatos, cultos eso sí. Pero dudo mucho que ellos solitos, únicamente a golpe de neuronas, pudieran tirar adelante con la gran empresa patria. La cultura es un bien deseable para todos, no solo para los inmigrantes. Sin embargo, cribar la sociedad en base a los conocimientos, no responde a ninguna norma institucional. Más bien a la excentricidad y presumible xenofobia de un juez que interpreta la ley a su libre albedrío. Se me ocurren unas cuantas preguntas que formularle a este adalid del españolismo. Por ejemplo: Dígame el nombre de los conquistadores que saquearon las riquezas de latinoamerica y diezmaron, a golpe de crucifijo, a sus pueblos primigenios. ¿Por qué esos episodios nacionales no se narran detalladamente en nuestros libros de historia? Acaso porque supondrían el reconocimiento de una deuda moral hacia los que ahora, con mayor o menor bagaje cultural, llaman a nuestra puerta pidiendo una oportunidad para sobrevivir. ¿No sería más coherente que, para ser juez, hubiera que satisfacer unas pruebas que avalaran su sentido de la equidad? A lo mejor, de esta forma, nos libraríamos de muchos magistrados cuyo sustrato franquista tiene que padecer una sociedad que aspira a ser democrática. Los mismos que, haciendo una interpretación libre de la historia, no rehabilitan a los represaliados de la dictadura y han condenado al ostracismo a Garzón por haber tenido la peregrina idea de abrir las fosas de la vergüenza. Mientras las cosas sigan como están me pido ser noruega o de Senegal. Como ignoro en gran medida su pasado no me incomodan tanto los cadáveres que puedan arrastrar.

SALUDAD AL GRAN HERMANO

SALUDAD AL GRAN HERMANO

Durante la presidencia española de la Unión Europea se ha desarrollado el programa de vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos sospechosos de experimentar un proceso de "radicalización". Según figura en los documentos oficiales, este programa puede dirigirse contra individuos involucrados en "grupos de extrema izquierda o derecha, nacionalistas, religiosos o antiglobalización". No se trata de vigilar solo a posibles grupos islamistas, terroristas o violentos. Al parecer, para la UE, terrorista es todo aquel que discrepa ideológicamente con el sistema en el que andamos embarcados independientemente de que su naturaleza sea pacífica. Cualquier grupo o persona sospechoso de haberse radicalizado es su objetivo. Si entendemos como radicalización intentar buscar la raíz de los problemas, la horquilla de vigilancia se extiende abarcando a todo ciudadano con cierto grado de compromiso ideológico o político. Nuestra forma de pensar, pero también nuestra situación laboral o económica serán investigados para formar parte de un archivo cuya información podrán compartir todos los estados. Somos muchos y muy variados los que cabemos en esta definición. Cualquiera que se declare anti-sistema entra a formar parte de este ranking de espionaje planetario. A este documento se le ha dado carácter de confidencialidad sin embargo, gracias a la organización de defensa de los derechos civiles statewatch org., se ha conseguido hacerlo público. Este recurso orwelliano aconseja indagar también en los sentimientos personales que pudieran impulsarnos.
 
Pues bien, vayan tomando nota los espías porque ahí van las razones que han conseguido radicalizar mi corazón: Un planeta donde la injusticia campa a sus anchas y un extremado grado de violencia es utilizado contra la población civil. Una sociedad que ha globalizado los mercados y les ha dado preferencia sobre los derechos fundamentales de los seres humanos. Una naturaleza sometida al desarrollismo brutal e insostenible del capital que ha sido exprimida hasta la extenuación. En resumen, un mundo nada feliz que vaticina un incierto futuro para las generaciones actuales pero, mucho más, para las que están por venir.
 
Si no podemos defender pacíficamente nuestra ideología puede que nos estén empujando a que algunos experimentemos otras fórmulas menos aconsejables. Arrinconar y perseguir al disidente acaba con la tradición europea de tolerancia hacia la heterodoxia del libre pensamiento en el marco de la apología pacifica del mismo. Un salto peligroso hacia la clandestinidad cuyas consecuencias no parecen haber valorado completamente. El reality está servido y muchos somos los nominados.
Solo nos queda esperar que los mismos que están en su punto de mira, movimientos civiles y de defensa de los derechos humanos, puedan dinamitar en los tribunales su maquiavélico plan.
Mientras tanto, sonreíd y saludad porque el Gran Hermano nos está observando.

Importante (detenido fotógrafo de Diagonal en Madrid)

Eduardo León detenido por fotografiar redadas en el Metro‏
Eduardo León (fotografo freelance y colaborador, entre otros de los periódicos DIAGONAL y Latino) ha sido detenido mientras realizaba fotografías de una redada en la estación de metro de Lavapiés (Madrid). En estos momentos se encuentra en la comisaría de la estación de Metro de Sol. Esta mañana Eduardo León informaba a diferentes periódicos de las redadas que en el Metro de Madrid se producía [adjuntamos su email más abajo]. Algo más que habitual en el suburbano de Madrid como ocurriría horas después en la estación de Lavapiés, en esta ocasión Eduardo intentaba recoger esas instantáneas y ha sido detenido. El motivo de su detención habría sido el hecho de negarse a entregar la cámara de fotos con la que estaba trabajando. En anteriores ocasiones, mientras trabajaba le han borrado las fotografías de los controles de identidad masivos a inmigrantes.
Las redadas a inmigrantes continúan, aunque el ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba lo desmiente continuamente. Eduardo León es un fotógrafo comprometido con los derechos humanos y, en especial, con los conocidos sinpapeles y en sus fotografías denuncia la indefensión a la que son sometidos los inmigrantes en las redadas. En febrero 140 organizaciones sociales denunciaban su ilegalidad y su persistencia. DIAGONAL, con fotos entre otros del propio Edu León, aportaba a inicios de mayo nuevas imágenes y testimonios de la política más silenciada del Gobierno. (http://www.diagonalperiodico.net/Acoso-policial-contra-los.html, en este enlace puede ver algunas de las fotografías de Edu León durantas las detenciones a inmigrantes sin papeles.)

Art. en Público sobre los "tiburones financieros filántropos"

Art. en Público sobre los "tiburones financieros filántropos"

http://www.publico.es/dinero/321978/tiburones/bolsa/juegan/parecer/filantropos

VIDAS SOTERRADAS

VIDAS SOTERRADAS

En este país, hubo mucha gente cuyas vidas quedaron soterradas por la crudeza de una guerra civil y la falta de libertad de cuarenta años de dictadura. Algunos fueron arrojados a las fauces de centenares de fosas anónimas tras haber sido fusilados sin juicio ni defensa alguna. Otros, en muchos casos familiares de los represaliados, sufrieron una especie de muerte en vida. Una mordaza impuesta que les asesinaba la voz y la memoria obligándoles a tragarse las lágrimas que pugnaban brotar por sus seres queridos. Además se les estigmatizó, cuando no se les encarceló, con una marca indeleble que los convirtió para siempre en presuntos sospechosos. Ser la mujer o el hijo de un rojo no salía de balde en la España de Franco. No bastaba con haber arrancado de raíz la vida del que consideraban enemigo. Toda su prole debía saber que estaban bajo vigilancia y que, al mínimo asomo de insurgencia, pagarían las consecuencias. El hermano de mi abuela, Zacarías, fué invitado a un "paseo" del que nunca volvió. Era un joven sindicalista de la CNT que pagó caro haberse significado. Mi abuela, una mujer viuda con dos hijos pequeños, cometió el terrible crímen de acoger en su casa a dos de los amigos de su hermano. Su caridad fué recompensada con  la cárcel. Una durísima experiencia. Después vinieron muchos años de silencio. Pasaron muchas décadas antes de que se atreviera a contarme esta historia entre susurros, clandestinamente. El miedo y la humillación no desaparecieron con la llegada de la democracia. Incluso ahora, las familias de los represaliados siguen luchando por conseguir rehabilitar la dignidad de sus muertos y arrancarlos del olvido. Pero también por recuperar el orgullo arrebatado a toda la familia. Reclaman, como en Madrid, que se busquen los cadáveres de sus antepasados y que se anulen los juicios sumarísimos que les condenaron injustamente. Se lo piden a Esperanza Aguirre que, recientemente, manifestó que haría todo lo posible por buscar estos restos. Pero aquí, no solo fueron las vidas de los perdedores y las de sus familias las que quedaron soterradas. También la vergüenza parece haberse quedado enterrada para siempre en estas tierras, bajo toneladas de odio y de cinismo. Intentando construir el país sobre un solar, en el que todavía parece estar prohibido querer limpiar los escombros.

 

EL CLUB DE LOS POETAS APOCALÍPTICOS

EL CLUB DE LOS POETAS APOCALÍPTICOS

Solo un talento  para el show business de la categoría del de Silvio Berlusconi, tendría agallas para gestar algo así: Una universidad privada, destinada a formar a las nuevas generaciones de líderes políticos, cuyas magistrales clases fueran impartidas por conocidos pacifistas como los expresidentes Bush, Blair y Aznar. 

El trio de las Azores son el ejemplo más claro de la guerra que el capital tiene declarada al género humano. Como leales esbirros de las transnacionales que les apoyan, cambiaron sangre por dinero dejando a un país sumido en la absoluta desolación. Emplearon la mentira para invadir Irak y, cuando se demostró que sus argumentos eran falsos, salieron impunes de cualquier responsabilidad en los crímenes cometidos contra el pueblo iraquí. Y no solo eso. Se les muestra como políticos ejemplares, capacitados para sentar cátedra e impartir sus enseñanzas. ¿Qué pueden aprender los jóvenes de ellos? Han sido obedientes servidores de la corriente neoconservadora y su liberalismo financiero. No responden a ninguna ideología que no sea la del desarrollismo desenfrenado porque es la que sus auténticos amos les han dictado. Lo único que pueden transmitir a su alumnado es que, para prosperar en un mundo cada vez más competitivo, hay que venderle el alma al diablo. Yo no sé a ustedes, pero a mí me aterroriza la idea de generaciones de futuros políticos imbuidos de la filosofía de estos mercenarios del capitalismo. Se me viene a la cabeza la perversa idea de un Club de los políticos del apocalípsis. Con estos tres capitanes que les harán ensoñar con grandes epopeyas. Tan bien aleccionados en la depredación intensiva, que acaben la carrera con un Cum Laude en la especialidad de genocidios en masa.

Publicado en Público el 19 de junio dl 2010

Artículo de Vicenç Navarro

Artículo de Vicenç Navarro

                                                           LA LUCHA DE CLASES SIGUE SIENDO ESENCIAL

La crisis que están viviendo algunos países mediterráneos –Grecia, Portugal y España– e Irlanda se está atribuyendo a su excesivo gasto público, que se supone ha creado un elevado déficit y una exuberante deuda pública, escollos que dificultan seriamente su recuperación económica. De ahí las recetas que el FMI, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo Europeo han estado imponiendo a aquellos países: hay que apretarse el cinturón y reducir el déficit y la deuda pública de una manera radical. Es sorprendente que esta explicación haya alcanzado la dimensión de dogma, que se reproduce a base de fe (el omnipresente dogma liberal) y no a partir de una evidencia empírica. En realidad, ésta muestra lo profundamente errónea que es tal explicación de la crisis. Veamos los datos.
Todos estos países tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea, al cual pertenecen. Mírese como se mire (bien gasto público como porcentaje del PIB; bien como gasto público per cápita; bien como porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público), todos estos países están a la cola de la UE-15. Su sector público está subdesarrollado. Sus estados del bienestar, por ejemplo, están entre los menos desarrollados en la UE-15.
Una causa de esta pobreza del sector público es que, desde la Segunda Guerra Mundial, estos países han estado gobernados la mayoría del periodo por partidos profundamente conservadores, en estados con escasa sensibilidad social.
Todos ellos tienen unos sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB). Son estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas liberales llevadas a cabo por sus gobiernos. Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases populares se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.
Es este tipo de Estado el que explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria.
Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de los ingresos al Estado, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros.
Por otra parte, la falta de crédito se debe al excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus estados miembros. Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública. Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de cualificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses. Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.
Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando . En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a las clases populares que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.
El mayor problema hoy en la UE no es el elevado déficit o deuda (como dice la banca), sino el escaso crecimiento económico y el aumento del desempleo. Ello exige políticas de estímulo económico y crecimiento de empleo en toda la UE (y muy especialmente en los países citados en este artículo). No ha habido una crisis de las proporciones actuales en el siglo XX sin que haya habido un crecimiento notable del gasto público y de la deuda pública, que se ha ido amortizando a lo largo de los años a base de crecimiento económico. EEUU pagó su deuda, que le permitió salir de la Gran Depresión, en 30 años de crecimiento. El mayor obstáculo para que ello ocurra en la UE es el dominio del pensamiento liberal en el establishment político y mediático europeo, imponiendo políticas que serán ineficientes, además de innecesarias. Y todo para asegurar los beneficios de la banca. Así de claro.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Artículo de Jose Luis Trasobares en El Periódico de Aragón. (13/06/10)

                                   SOLO NOS FALTABAN LOS DICHOSOS JUEGOS

Vino a Zaragoza Juan Antonio Samaranch (hijo), quien ha heredado de su padre un puesto destacado en la muy provechosa gestión de los negocios olímpicos (provechosa para los que mueven los hilos, pero ruinosa a menudo para ciudades y estados, como bien saben ahora nuestros camaradas griegos). El miembro del COI dijo muchas cosas y todas de interés: que es necesario formar deportistas de élite si se quiere organizar unos juegos de invierno, que es importante ir construyendo ya infraestructuras dar credibilidad a la apuesta, que es imprescindible saber por qué se aspira a montar el sarao... Y aseguró que organizar estos shows siempre resulta rentable (¡qué se lo digan a él!), aunque, claro, otra cosa son las inversiones públicas que sea preciso llevar a cabo. Porque aquí el tema va de eso, de que las instituciones pongan el dinerito de todos a la espera de captar luego retornos cuyo cálculo suele ser pura virtualidad aritmética.

¿Quiere ser Zaragoza una referencia mundial en los deportes de hielo? La pregunta, lo confieso, me llena de espanto. Porque cuando oigo eso de que Zaragoza (o Huesca o Teruel o Alcañiz, lo mismo da) ha de ser referencia mundial de algo que nos queda lejos-lejos sé que nos esperan grandes gastos, grandes ejercicios de autoestima artificial y, finalmente, grandes mentiras oficiales para convencer a los contribuyentes de que el derroche ha merecido la pena. Y conste (vamos a cubrirnos con la consabida obviedad) que servidor está de acuerdo en que una ciudad o un territorio deben invertir de manera inteligente en mejorar sus ofertas de todo tipo. Pero digo invertir, ojo, no tirar el dinero.

Zaragoza todavía ha de rematar dos operaciones ejecutadas con un nivel de eficiencia muy discutible: el desarrollo del barrio AVE y la postExpo. En ambos casos, las teóricas plusvalías inmobiliarias que debían cuadrar las cuentas no se han materializado y los agujeros son de cientos de millones de euros (cada uno). En lo referido a Ranillas, todavía está por ver cómo se ponen en valor las virguerías arquitectónicas que allí han quedado sin cumplir en absoluto (al menos de momento) su supuesta función de atractivos urbanos. Por eso, esperemos a ver cómo se las arreglan las cajas con la Torre del Agua y el Pabellón-puente, facilitemos la construcción del Caixaforum (que corre por cuenta de la citada entidad), desarrollemos la Milla Digital o lo que haya de ser... y dejémonos de estirar el brazo más que la manga.

¿Por qué unos juegos de invierno? El alcalde Belloch dijo, tras oír a Samaranch (hijo), que aún es pronto para explicarlo. O sea, que ni él lo tiene claro. Sin embargo, en plena crisis, nos vamos a embarcar en una partida de resultado incierto, que comportará crecientes gastos y se superpondrá sobre otros macroproyectos aún no rematados. O estamos locos o somos unos incautos.

PENSAR A LO GRANDE

PENSAR A LO GRANDE

Como esto es una guerra, o al menos yo lo veo así, en la que yo formo parte de los que llevan todas las papeletas de perder, me rebelo ante la idea de asumir la fatalidad. La huelga de empleados públicos ha demostrado que el instrumento más poderoso con el que contábamos los trabajadores ha sido regulado por el sistema hasta convertirlo en algo inócuo. Mientras al capitalismo, tras décadas de asentamiento y expansión, le ha ido dado tiempo de desactivar el riesgo de su carga, nosotros nos hemos quedado enrocados en las mismas medidas de presión. Debemos explorar otras posibilidades. Vivimos tiempos que exigen un esfuerzo imaginativo para poder organizar la resistencia a la antropofágia de los mercados. La ofensiva ess global contra todos los que no petenecen a la élite de los privilegiados. Y global debe ser la resistencia. La filosofía neoliberal nos enfrenta a todos contra todos para desviar la atención de la autoría de sus crímenes. Ha demostrado que utiliza la guerra real, no solo la financiera, para saciar su hambruna. El petróleo en Irak o el coltán en El Congo han sido motivo suficiente para justificar la matanza colectiva de la población civil de estos países. Con total impunidad. Bussines es bussines. Resulta imprescindible que empleemos estrategias diferentes para defendernos de la voracidad del monstruo. Y la solidaridad internacional debe ser la premisa. Reunamos las fuerzas y la imaginación para poder frenar la mayor ofensiva contra el género humano perpetrada por su propia especie. Somos más, pero ahora lo que nos toca es ser más inteligentes. Pensar a lo grande.

Discurso de Daniel "el rojo" en el Parlamento Europeo

VOCES CONTRA LA GLOBALIZACIÓN: LOS AMOS DEL MUNDO

CON DEUDAS Y A LO LOCO

CON DEUDAS Y A LO LOCO

El alcalde zaragozano, Juan Alberto Belloch, siempre sufrió de ínfulas de grandeza. Su pequeño corazón socialista, constreñido a un rincón marginal de la izquerda imaginaria donde habita, no ha podido gobernar sobre las ansias gastrointestinales que le inducen a despilfarros más propios de las cortes versallescas que de una modesta capital de provincias. Por eso, ahora que se imponen la austeridad y la mesura, Juan Alberto se revuelve y no está dispuesto a que nadie le enmiende la plana, ni siquiera su jefe de la Moncloa, en lo referente a su querencia a endeudarnos hasta las cejas. No le frena el hecho de que nuestra ciudad figure por méritos propios en el ranking de los ayuntamientos más endeudados del país. Para él, esa preocupación pacata por el dinero, es propia de gañanes y de gente con escasa proyección de futuro. Él, que fué el autor intelectual de una exposición universal que supuso para Zaragoza un estrepitoso fracaso económico pero que, a cambio, dejó nuestra urbe plagada de edificios de dudosa utilidad y de puentes de inspiración kuwaití que los maños no tenemos preparación para apreciar. Que convirtió el río Ebro en navegable, pasándose por las palas de la dragadora todo el cuentico de sostenibilidad y cultura del agua que, creo recordar, eran el lema de la expo. Que gracias a su refinado gusto, no le dolieron prendas en gastarse 30 millones de las antiguas pesetas en una mesa y unas sillas, de diseño claro está, para sus reuniones con la cuchipandi de concejales. Que no dudó en distraer 65.000 euros de las partidas para gasto de Acción Social y Juventud y dedicar esa pasta a comprar antigüedades y lámparas art-decó que decoraron la Casa Solans, mostrando así a los foráneos que en Aragón, además de ser expertos en cachirulos y adoquines dulces, también somos amantes de las antigüedades caras y pretenciosas. Este mismo hombre, le planta cara a Zapatero e insta a los demás ayuntamientos a rebelarse contra la contención que dicta el Gobierno. Nada de reducir sociedades municipales o el número de asesores. Ni tampoco de menguar los costes en coches oficiales u otros fastos similares. Belloch que piensa a lo grande, no como lo hacemos algunos mezquinos mortales, reclama su derecho a seguir endeudándonos para colocar a esta ciudad a la cabeza de las más morosas del reino. Porque el caso es ser lo más, aunque sea en insolvencia y horterismo. Está claro que la ciudadanía no está a la altura de nuestro jefe consistorial. Que no entendemos su magistral plan, inspirado seguramente por la Virgen del Pilar de la que se reconoce tan devoto. Porque nuestro baturrismo no está acorde con su política de manirroto irreductible. Vamos, que va a ser que no nos lo mercemos. ¿No les parece?

ARMANDO AL MUNDO

ARMANDO AL MUNDO

Me resulta muy inquietante comprobar que en plena depresión económica, la industria armamentística mundial y por supuesto la nuestra, disparan su producción y sus ganancias de una forma espectacular. Al margen de los razonamientos éticos sobre la idiosincrasia del negocio en sí, resulta que tampoco se cumplen unos criterios legales a la hora de elegir a la clientela. Se venden armas indiscriminadamente sin hacer ascos al conflicto al que van a ser destinadas o sin valorar si existe un elevado riesgo de que se vulneren los derechos humanos. La hipocresía es la política de empresa. Esta industria representa el ejemplo más brutal y deshumanizado del capitalismo. Está basado en las ganancias que proporciona la muerte.  Para que sus beneficios crezcan tan exponencialmente, necesitan un mercado deseoso de armarse hasta los dientes. Les conviene que exista un elevado número de conflictos activos que continúen multiplicando sus pedidos.  Hay que mantener vivo el negocio, aunque muchos otros morirán injustamente como resultado de esta transacción comercial. Otro dato que me alerta, son las similitudes entre algunos parámetros actuales y los que se daban antes de las dos guerras mundiales que sufrió el s. XX. La industria armamentística empezó a disparar su producción en épocas de recesión económica. Estaban armándose para la guerra. Luego se crearon las condiciones políticas para poder desahacerse del stock. No quiero sugerir que se esté preparando otro confrontamiento  mundial. No es necesario. El negocio de las armas subsiste gracias a cientos y cientos de conflictos locales en los que la población civil, son las principales víctimas de sus ganancias. Un pequeño precio a pagar, el de tragarse la conciencia, para mantener el business. El cinismo neocón en su máxima expresión. Una esquizofrenia moral que afecta a muchos gobiernos democráticos, como el nuestro, y que nos permite hablar de derechos humanos a la par que les vendemos el arma ejecutora a los verdugos. ¡Viva el mal, Viva el Capital!

Publicado en Heraldo de Aragón el 24 de mayo, en El País el 25 y en Público el 26 de mayo del 2010

LA VICTORIA DEL YUGO

LA VICTORIA DEL YUGO

 

Han vuelto a pasar. Como una avalancha de odio y de locura ellos, los fascistas conocidos y sus amos neocon, han rebasado la línea de la razón para arrasar con la España que clama justicia. Justicia social frente al abuso que supone el saqueo contra el pueblo que impone que, los asaltados, paguemos el pillaje de los poderosos. Justicia, de efectos retardados, por esa España masacrada por la bota del franquismo a la que no se le permite, tan siquiera, desenterrar los cadáveres castigados a un olvido sordo y humillante. ¡ Llorad, llorad malditos! claman las alimañas de la patria. Pero en silencio. Esconded el dolor en vuestras madrigueras. Que ninguno ose, ya sea juez o villano, remover ni una mota del polvo de la historia. Carnaza para su cañón. Objetivo de sus flechas, envenenadas de infamia. Eso es lo que somos para ellos. A eso nos quieren reducir. ¡Pobres ilusos! ¿De verdad nos creíamos que nos habíamos liberado de su yugo? Este país tiene dueños. Y no parece que hayamos aprendido la lección que ya nos costó un millón de muertos, cuarenta años de mordaza y treinta y cinco de comedia democrática construida sobre la amenaza de su triunfal retorno. Y no es que hayan vuelto. Es que nunca se fueron. Se camuflaron, más o menos discretamente, en los entresijos de un sistema que jamás les pidió cuentas de sus hechos. No había que cabrearlos demasiado porque aún guardaban las pistolas engrasadas para restablecer su orden. Esas que ahora apuntan y disparan contra el díscolo juez que sacó los pies del tiesto. Contra todos nosotros, esa plebe insumisa a sus designios de un único destino en lo universal. Corderitos orates en la tierra de los lobos, que desafían a las fauces de la bestia desdeñando su condición de piezas para el matadero. Seguimos cautivos sí, a los hechos me remito, pero no desarmados. Y nuestro arsenal no pretende matar al enemigo. Tan solo reducirlo, esta vez para siempre, a la fuerza de la indignación y la palabra de los que no nos resignamos. De los que no queremos ni podemos rendirnos a la lógica de su barbarie. Al cavernícola discurso de la ley de los desentrañados, que no de los más fuertes. Porque la fuerza, aunque ahora lo dudemos, la tenemos nosotros. Y las lágrimas que hoy derramamos solo son el alimento que ayudará a germinar nuestra preciada libertad. Lloremos pues pero, cuando se seque nuestro llanto, pongámonos manos a la obra. Tenemos mucho trabajo por hacer. Mucha maleza que arrancar.

NOSFERATU NUESTRO SEÑOR

NOSFERATU NUESTRO SEÑOR

 Todo está mal. Como patas arriba. Parece que el mundo en general, y nuestro país en particular, han decidido definitivamente rendirse al servicio del lado oscuro. 

Nosferatu, o como se le conoce en otros foros "el neoliberalismo", ha comprado tantas almas que ha conseguido desterrar la razón, la justicia y la vergüenza del rumbo de nuestra historia colectiva. Las ideologías, la vocación de servicio y la coherencia están excluidas de la filosofía política. El bipartidismo al que estamos condenados por una ley electoral antidemocrática solo te deja escoger entre dos opciones: susto o muerte. Entre el susto, tristemente previsible, de ver como el partido socialistas se rinde a los amos del capital entregando en bandeja a las víctimas de la crisis y dejando escapar con el botín a los verdugos. O la muerte, más o menos lenta pero segura, de que nuestro próximo gobierno esté presidido por el PP que, como leales cachorros de la bestia capitalista, no pararán hasta devolver a la clase trabajadora al paupérrimo nicho del que nunca debieron osar haber salido. Del mismo nicho tenebroso del que tampoco deben salir los cadáveres arrojados por falangistas y franquistas. Esos que ahora, rematando la matanza, han conseguido acabar con Garzón por atreverse a intentar escarvar ligeramente, apenas con las uñas, en los crímenes contra el pueblo y la República española. En esta España, que a menudo como hoy me consume la reserva de esperanza, los desalmados ganan por goleada. Los señores del dinero y sus perros de presa, los fascistas, se han hecho con el dominio del cortijo. ¿Pues qué nos creíamos? Y olvidémonos de los sindicatos. La ubre de las subvenciones se abrió tan generosamente en los últimos cinco años,a pesar de la crisis, que las criaturas no se sienten con fuerza moral para montarles, algo más que una pataleta de pseudoindignación, a tan generosas tetas. Y la Iglesia Católica, lejos de renunciar a todas las aportaciones, directas o indirectas, que recibe reclama que, su patrimonio que le sale de gratis, lo mantengamos entre todos.

¡Por los clavos de Cristo! ¿Donde quedó eso de reparte todos tus bienes etc...? Nadie va a salvarnos del poderoso reino del Gran Vampiro. Nuestras yugulares son el alimento que necesita para poder seguir engordando su codicia. Pero, por si acaso, hagan como yo... y vayan afilando las estacas.

Publicado en el Periódico de Aragón el 26 de mayo del 2010

LA CONDICIÓN DEL ESCORPIÓN

Mientras los trabajadores de Grecia se rebelan en las calles, en una explosión de rabia incontenible, por los sacrificios que se les exigen con la excusa de remontar la quiebra de su país, los oráculos de la economía internacional advierten a los españoles aquello de “cuando veas las barbas de tu vecino pelar…”. Ninguno de estos profetas de las finanzas como Standard & Poor’s o el Financial Times abrieron sus bocas para advertir sobre las consecuencias del modelo económico desarrollado durante el periodo del gobierno del PP entre 1996 y el 2004. Las privatizaciones se fueron sucediendo sin que la eficiencia ni la rentabilidad de empresas como Endesa, Telefónica o Repsol sirvieran para dar mejores servicios ni abaratar los costes al consumidor. Sin embargo, la liberalización de estos sectores produjo un enriquecimiento milagroso para una determinada clase, afín a los círculos del poder, que exponencialmente, vieron aumentar su patrimonio con la efervescencia del mejor champán francés. El miedo, esa gran baza con la que cuenta la corriente neoconservadora, ha sido otro detonante imprescindible para que la ciudadanía nos tragáramos la píldora de la necesidad de externalizar y concertar en sanidad y educación. Dos pilares de la sociedad de bienestar que ya se dibujan como el próximo pelotazo de los depredadores. A lo que hay que añadir el clima de inseguridad creado en torno a la viabilidad de las pensiones públicas con el premeditado objetivo de hacer aparecer a los planes de pensiones privados como la única posibilidad de garantizarnos nuestra solvencia tras la jubilación.

Tampoco alertaron del peligro que suponía “la ley del suelo”, en virtud a la cual, cada centímetro urbano o natural de nuestro territorio era superficie susceptible de ser edificada despreciando tanto la degradación del resto del entramado productivo, que quedó focalizado en el ladrillo, como la explotación del patrimonio medioambiental. La filosofía del cuerno de la abundancia caló en la mente de la población que, haciendo gala de una extremada candidez, se convenció de que toda esa riqueza estaba al alcance de nuestra mano sin demasiado esfuerzo. Esto posibilitó la etapa de corrupción más vergonzante de nuestra democracia y nos hizo participes de una guerra ilegal e inmoral de cuyo sangriento botín quedamos finalmente excluidos.

Ninguno de los augures que hoy pronostican nuestra caída en desgracia, avisaron del desastre que la especulación suponía para nuestro futuro. Tras el paréntesis solicitado en la economía del libremercado y la transfusión recibida por los estados, los piratas financieros refundan su vampiresco festín exigiéndonos, a la clase trabajadora, que doblemos la cerviz y nos sometamos dócilmente a la injusticia para salvar sus muebles tras la quema de la casa común.

Un pensamiento único, el de la resignación y la inevitabilidad de una reforma laboral lacerante, que se ha extendido entre la prensa nacional, al margen de las ideologías o las tendencias. Un único mensaje que nos habla de responsabilidad, realismo y austeridad (la nuestra, claro) como respuesta a la necesidad de un mercado cada vez más competitivo. Algo que, personalmente, me lleva a sospechar que la unanimidad y el consenso nacen más de la escasa imaginación para plantear alternativas que de un auténtico acto de fe en la recuperación del sistema.

Y ya que hablamos de la fe: ¿Qué les parece la petición de ayuda de Díaz-Ferrán al apóstol Santiago? En esta España de charanga y pandereta, que el capo de los capataces del cortijo implore ayuda de los santos para sí mismo y sus secuaces, ¿no les chirría ni un poquito? En momentos como este, renegaría gustosamente de mi ateísmo militante para desear que Santiago escuchara sus plegarias y respondiera con un contundente botafumeirazo al cinismo del presidente de la patronal.

Como en la fábula del escorpión (léase tiburones financieros y empresariales) y la rana (léase los pagadores de sus excesos, o sea la clase trabajadora), se cumple escrupulosamente la moraleja que trata de enseñarnos. Tras ayudarles a pasar el río del caos que la codicia y la especulación abrió ante su inexorable paso, rinden honor a su naturaleza y no titubean en clavar el aguijón en las espaldas de sus salvadores. ¿Es que acaso nos queda alguna duda de cuál es la auténtica condición de todos estos alacranes? ¿Cuánto veneno estamos dispuestos a soportar antes de desconfiar de sus ponzoñosas proposiciones?

DIGAN LO QUE DIGAN

DIGAN LO QUE DIGAN

¿Saben aquel que diu que va Marianico Rajoy y se inventa un código ético contra la corrupción? Sí hombre, sí. Este es muy bueno. Hace escasamente cinco meses, va el presidente de la oposición y, atendiendo al clamor popular que exigía medidas ejemplares ante los casos destapados, lanza el compromiso de perseguir implacablemente cualquier atisbo de corruptela que pudiera manchar el "impoluto" historial del Partido Popular. Ardua labor que, el intrepido capitán araña, aseguró acometería sin que le temblara el pulso a la hora de cortar la cabeza, metafísicamente hablando, de todos los felones. Pero claro, en un partido cuyas siglas aparecen, un día sí y otro también, envuelto en toda clase de escándalos y malversaciones a lo largo y ancho de las comunidades que gobierna, ¿por dónde empezar? ¿Cómo practicar esa cirugía sanatoria sin acabar dejando al enfermo, el partido popular, desmembrado y posiblemente desviscerado a causa de lo extendida y arraigada que está la infección que padece? Son tantos los candidatos, por méritos propios, que el pobre Mariano teme que de practicar esta asepsia, el PP se vacíe de representantes en las comunidades donde más manda y en las que, paradójicamente, la calaña moral de estos personajes no ha perjudicado en absoluto su rentabilidad electoral. Rajoy sabe que España es así. Que hoy se puede decir una cosa y mañana la contraria gracias a la idiocia memotécnica que afecta a nuestro pueblo. Que un ladrón, si es un hábil populista y detenta un cargo de poder, cuenta en nuestro país con su cohorte de incondicionales entregados a un fervor hipnótico ante las habilidades para el latrocinio que tenga el personaje. En espera quizás, de que les salpique parte de la abundancia que consiguen sus ídolos, ejerciendo sus labores de atraco continuado a la caja común. Pero volviendo al chiste. Ahora, va Marianico y asegura que Camps, ese señor al que la sastrería le pone tan burro que le nubla el la razón y la moral, seguirá siendo el candidato popular valenciano, digan lo que digan los jueces. ¡Chúpate esa plebe democrática! Queriendo. Porque lo que viene a decir Rajoy, dinamitando su propio discurso de hace cinco meses, es que se pasa a los tribunales por el forro de la gaviota y que estaría dispuesto a presentar a las próximas elecciones a un corrupto convicto que, a lo mejor, podría tener que acabar gobernando desde la cárcel de Picassent. Pero no crean que los pilares de nuestra democracia se tambalean ni que masas enfervorecidas de ciudadanos, entre ellos los votantes honestos del PP, salen a la calle exigiendo una rectificación del presidente pepero. En Carpetovetonia, estas cosas no pasan de la mera anécdota. Nos hemos hecho tanto a la desfachatez que soportamos muy bien el esperpento entre nuestra clase política. ¿Y saben lo peor? Que soy capaz de visualizar a Camps desde su celda mega-super-vip´s, vestido con un pijama de seda de rayas, dirigiendo el futuro de la Comunidad Valenciana. ¡Este país me va a matar!

MUERTOS DE AMOR EN OAXACA

MUERTOS DE AMOR EN OAXACA

La más preciosa cualidad que podemos desarrollar los individuos, la que nos eleva por encima del instinto depredador que anida en nuestro neocortex cerebral, es la capacidad de empatizar con el sufrimiento y la injusticia que padecen otros seres humanos. Esa inteligencia emocional que convierte a quienes la escuchan, en un activo de valor incalculable para nuestra especie. Gente como Bety Cariño, mexicana defensora de los derechos indígenas y especialmente de la dignidad de la mujer, y Juri Jaakkola, observador de nacionalidad finlandesa. Ambos muertos como resultado de una emboscada preparada por un grupo paramilitar a una caravana humanitaria, compuesta por observadores internacionales, en el municipio de San Juan Copala(Estado de Oaxaca, México). El brutal ataque produjo también un gran número de heridos y desaparecidos que anduvieron perdidos por la selva, sin intentar ser rescatados en principio por las autoridades locales, que argumentaron todo tipo de variopintas excusas para justificar su cómplice pasividad. La pasión de estas personas, ese intenso amor por la Justicia que les impulsó a atravesar uno de los territorios más peligrosos del planeta, para no abandonar a su mala suerte a las hermanas y hermanos de los pueblos indígenas, les ha costado la vida. Pero a todos nosotros, los que mantenemos la esperanza de que otro mundo menos desentrañado sea posible, también nos pasa factura. Nos arrebatan seres imprescindibles. Demasiado valiosos para poder permitirnos su pérdida. Estos asesinatos no están dirigidos únicamente contra los activistas. Pretenden ser un tiro en la nuca que extermine eficazmente cualquier atisbo de solidaridad. Crímenes para silenciar a los testigos de sus crímenes. Algunos de mis más queridos amigos viajan a México con frecuencia para desarrollar estas labores humanitarias. A la fuerza de sus corazones, ahora rotos de dolor, no los detiene la amenaza de una baladera anunciada. Volverán, volveremos, porque no nos pueden matar a todos. Porque cada día somos más los que nos sentimos contagiados de esta epidemia de dolor y violencia que agarra a los pobladores de estas tierras. Un desgarro que hacemos colectivo porque colectiva es la barbarie y, la solidaridad, es nuestra estrategia más iinteligente para poder vencerla. Que la tierra os sea leve, compañeros.