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UN HOMBRE DE VERDAD

UN HOMBRE DE VERDAD

Viene a resultar que muchas vivíamos engañadas. Independientemente de lo que se lea en nuestro dni, no somos auténticas mujeres. Dice el ministro de Justicia que para ser de verdad, lo que se llama auténtica, una mujer debe ser madre. ¿Entonces será que las demás somos de goma espuma?
Gallardón se nos ha puesto estupendo con un discurso delirante rollo Pilar Primo de Rivera. Por cierto, que esta ideóloga tan cercana a don Alberto, murió soltera y sin descendencia. Hecho, por otro lado, que no le impidió instruir a las muchachas casaderas en la más absoluta sumisión al macho. Ella fue la autora de la "mujer ideal", un folleto alienante concebido como libro de texto femenino para Bachiller y Magisterio en 1958. Su objetivo era programar a las jóvenes para ser esposas obedientes y madres abnegadas de una prole de la que, solo dios, podía tener el control reproductivo.
Es sorprendente lo que una mujer de mentira, como la célibe doña PIlar, se sacaba de la manga para amargar la sexualidad y la libertad de sus coetáneas. Ella sin embargo no siguió sus propias enseñanzas. Tengo entendido que le falló el compromiso con un tal Adolfo Hitler.
El caso es que se quedó incompleta, a medio hacer o más falsa como mujer que un beso de Judas Iscariote ( siguiendo el criterio de Ruiz Gallardón). Claro que lo mismo se le puede aplicar a Teresa de Calcuta. Otra impostora sin hijos. Otra que debía ser de trapo.
Ya declaró Aznar, " ecce homo ibérico", que le gustan las mujeres, muy mujeres. Eso siempre que hablemos de damiselas "ideales", complacientes y con el útero inquieto por albergar vida.
Y es que los del PP, pertenezcan al género que pertenezcan, son puros machos camachos. Gallardón, Aznar, Aguirre, Barberá... Todos y cada uno de ellos son hombres y mujeres-hombres auténticos, como dios y la sección femenina mandan. Empecinados de verdad en robarnos la libertad reproductiva para retrotraernos al asfixiante patriarcado de los años cincuenta.
De mujeres y de verdad los populares saben poco, para que vamos a engañarnos. Las féminas de carne y hueso que reniegan de ser meras factorías de niños les producen urticaria. La Verdad: hace tiempo que la siguen pero no han leido nada sobre ella.
Por el contrario, sobre violencia estructural contra las madres podrían sentar cátedra. Su Reforma Laboral lleva una dósis extra-larga de esta violencia que tanto pregonan. La conciliación familiar o cuestiones tan elementales como el derecho de lactancia saltan por los aires. Las trabajadoras embarazadas quedan más desprotegidas y expuestas al despido que nunca. Compaginar la maternidad con la flexibilidad horaria o la movilidad funcional se convierte en una misión imposible que no ayuda a aumentar la natalidad. Parece como si el último objetivo fuera desterrar a las mujeres del mundo laboral. Y de rebote de las estadísticas del paro.
Puede que Gallardón se crea un tipo de pelo en pecho. Un hombre genuino con la facultad de certificar la autenticidad de las mujeres. Pero a mí se me antoja que nos están insultando como seres humanos. Que invierten la carga de la prueba con argumentos casposos y decimonónicos.
La única amenaza para ejercer el derecho a tener hijos se ha cocido en la cocina de este Gobierno. En la misma donde se guisa como reformar la ley del aborto. O más bien como aplicarle una gruesa capa de maquillaje que la haga más digerible para los sectores ultras del partido. Un guiño entre auténticos hipócritas.

LA IZQUIERDA INTELIGENTE

LA IZQUIERDA INTELIGENTE

El mismo día de las elecciones andaluzas, el pitoniso Pedro J. Ramírez escribió una editorial-revelación en su atalaya "El Mundo" que desatinó en titular: Arenas y el Caballo Volador . En dicho artículo, tras desacreditar intelectual y profesionalmente a Bibianas, Pepiños y Leires, el periodista dedicaba cada línea restante a ensalzar el pedigrí privilegiado de don Javier Arenas Bocanegra. Astuto, inteligente... el yerno soñado-según Pedro J.- por todas las suegras. Hasta lo describe (en un rapto poético propio de seres sensibles como el director de "El Mundo") montado a horcajadas sobre un caballo alado que representa Andalucía. Arenas a lomos de un Pegaso Andaluz que, cito literalmente, sería capaz de remontar el estercolero de miseria e inmundicia que ha dejado el PSOE. Intenten sobreponerse a la potente atracción de la lírica pedrojotesca porque, pese a la rotundidad con la que describía esa visión del equino volador, su bola de cristal debía estar con uno de esos días.  
O mal sintonizada. Porque el caballo que pretendía montar Arenas, la indomable Andalucía, se encabritó súbitamente y tiró por tierra sus aristócratas nalgas.   
Los andaluces han hablado en las urnas. Están hasta la peineta de señoritos montados a caballo, con alas o sin ellas. De que los insulten llamándolos acémilas o vagos. De que intenten uncirlos al yugo como bueyes. Éste es un pueblo de leones, aguilas y tigres. Ahora pueden demostrarlo. Pero el mensaje electoral no ha ido dirigido únicamente al PP. El ascenso de IU indica la voluntad popular de un giro real a la izquierda. Un aviso alto y claro para el PSOE. Tampoco habrá piedad para ellos si no se someten a una regeneración que los desintoxique de la epidemia neoliberal.
La izquierda se mueve titubeante todavía pero convencida de que son otros valores los que la representan. Una coalición de gobierno PSOE-IU, con el corazón latiendo potente a la izquierda, puede ser ejemplar para desmontar las mentiras del gobierno de Rajoy. Si consiguen demostrar en su Comunidad que otra forma de hacer política es posible, la Gran-Estafa contra la ciudadanía podría empezar a desactivarse.
Hace unos días el genial Gabilondo hablaba de los listos de derechas y los tontos de izquierdas. Decía, con el buen criterio que le caracteriza, que la derecha siempre encuentra la forma de aglutinarse para alcanzar la victoria pese a sus diferencias. En cambio la izquierda se pierde en matices irreconciliables que la debilitan. Los andaluces han demostrado que confían en la inteligencia de la izquierda. Sería imperdonable seguir haciendo tonterías.

HOY EMPIEZA LA RECONQUISTA

HOY EMPIEZA LA RECONQUISTA

Lo siento. No estoy amargada. Quizás debería si considerara la cantidad de derrotas personales y globales que atesoro a lo largo y ancho de mi biografía. El rimero de utopías que arden como un ninot de gesto burlón y retorcido por el fuego, casi a diario. También podría amargarme por la demolición masiva de todas las conquistas sociales y laborales de los últimos cien años ante mis peripatéticas narices. O por respirar esa resignación acre que desprenden los que predican que la resistencia no sirve para nada. Que la Huelga General no sirve para nada.
Pues no me da la gana. Algunos pensarán que soy idiota. Puede que estén en lo cierto. Yo prefiero creer que una dignidad primaria me empuja a repeler cualquier clase de yugo o de cadena. Y si para conseguirlo he de pasarme la vida peleando, que así sea.
Dicen que lo que hemos perdido, difícilmente volveremos a recuperarlo. Pero difícil no es imposible. No puede serlo.
Ellos avanzan gracias a nuestros retrocesos. La desbandada general que provoca la filosofía del "sálvese quién pueda", les deja vía libre para pasar sobre nuestros derechos como elefante por cacharrería. Otra cosa sería si plantáramos cara. La historia nos da muchos testimonios del incalculable valor de la lucha de la clase asalariada. Incluso en aquellos tiempos en los que los patronos pagaban sicarios para balear sindicalistas, los trabajadores entendieron que debían estar juntos para lograr la victoria sobre los abusos de sus explotadores. Todos unidos en una demostración de fuerza cuyos resultados fueron las garantías laborales que nos roban ahora de un plumazo.
No soy insensible al lícito miedo o a las situaciones precarias que atraviesan ahora muchas ciudadanas y ciudadanos y que son determinantes en su no participación en la Huelga. A estos los esperaremos en las calles para manifestarnos en bloque contra la dictadura del pánico que impide que ejerzan sus derechos constitucionales. Pero los demás tenemos que parar masivamente. No me valen excusas de mal pagador como satanizar a los sindicatos u otras memeces alimentadas por la quintacolumna de la alianza patrogubernamental. Hemos perdido demasiado y remontar tantas derrotas implica un comportamiento ejemplar por parte de la ciudadanía. Una enérgica respuesta al expolio de la justicia social y al secuestro de esta democracia por los mercados financieros y los amos de la producción.
La Huelga General es solo el principio de la Reconquista. Pero debe ser proporcional a las agresiones recibidas. Un grito de guerra colectivo que atruene en los regocijados cerebros de la CEOE para instalarles en el desasosiego. Que no sueñen que vamos a rendirnos. Algunos pensamos convertir cada empresa, cada puesto de trabajo, en una trinchera. La solidaridad es nuestro mejor instrumento. La estrategia más hábil para desactivar las cargas de profundidad que nos suelta el enemigo.
Por eso mismo no podemos dejarnos abatir por esa artillería que solo pretende enfrentar a hermanos contra hermanos para debilitarnos a todos. Como decía el filósofo Apuleyo: Uno a uno somos mortales, juntos somos eternos. Que nuestros hijos no tengan que cargar con la vergüenza de unos padres que no se unieron en la lucha por legarles un futuro digno. Que no nos recuerden como la generación cobarde que ayudó pasivamente a engrasar los grilletes de su propia prole. Prefiero que piensen que fui una pobre idiota que se dejó la piel para que ellos no tuvieran que renunciar a la esperanza. Y ustedes, ¿qué prefieren?

EL SÍNDROME DE CAMPS Y EL DE ESTOCOLMO

EL SÍNDROME DE CAMPS Y EL DE ESTOCOLMO

Freud definía el síndrome narcisista como la valoración desmedida de uno mismo. Se puede diagnosticar porque el sujeto muestra rasgos evidentes de megalomanía, fantasías de grandeza y necesidad de atención o admiración constantes. Son individuos que distorsionan la realidad a su antojo para forzar a que las piezas encajen ensalzando siempre su figura. Justo lo que le está pasando a Paco Camps. De otra forma no se entiende que vaya el hombre y suelte una boutade de talla XXL como la de que Valencia es el faro que ilumina el futuro de España. Porque de no ser un delirio propio del cuadro freudiano, el porvenir de España no se barrunta mejor que el del Titanic.

El inocente ciudadano Camps concedió una entrevista a la revista Telva que incluía posados que opacan en glamur a la propia Isabel Preysler. En ella se mostró tal y como es él: dicharachero en su desfachatez, populista hasta la arcada y encantado de haberse conocido. Un ejemplar en estado puro. Digno para desarrollar una voluminosa tesis sobre el síndrome del tal Narciso. Admito, no obstante, que en algunas cosas coincidimos. En lo de su impresionante bagaje político, sin ir más lejos. ¿O no les parece impresionante que, pese acumular múltiples presunciones de corruptelas, el ex-president valenciano volviera a ser reelegido? Yo lo definiría casi como un milagro. Pero seguro que la piscología diría que los valencianos que le re-votaron padecen otro tipo de síndrome, el de Estocolmo sin duda. Esa parece la única explicación a este inexplicable hecho.
Desde las páginas de Telva, un Camps iridiscente sobre las aguas de La Albufera, nos deleita con la última alucinación parida por el desorden que le asola. Asegura sentirse preparado para ser presidente del Gobierno de España. A ver, a ver Paquito. Te has librado de una buena, es verdad, pero aún queda mucho Gürtel por diseccionar. Y aún suponiendo que evites dar con tus santurronas carnes en el trullo ( algo que no es impensable en el país de los indultos sorpresa donde un monarca de las mil y una noches nos contó que la justicia es igual para todos), ¿piensas que el resto de españoles estamos preparados para tu presidencia? 
Aunque ahora que lo pienso bien, si tenemos en cuenta la escasa incidencia que la corrupción ha tenido en el voto ciudadano, será porque sufrimos un brote epidémico de la patología sueco-valenciana en casi todo el territorio. Vamos, un generalizado síndrome de Estocolmo que mantiene secuestrado el buen juicio de este pueblo impidiendo que nos deshagamos de toda la caterva de presuntos (y no tan presuntos) carteristas que pululan por los cuatro puntos institucionales.
Alguno tendría que dar el primer paso para psicoanalizarse antes de que caigamos a una sima más profunda todavía. Pero sinceramente, a los corruptos narcisistas les está yendo bastante bien con su trastorno. Hasta cuando los pillan con las manos en la masa.
 Osea que me temo que la cura debe venir del otro lado. Y que el desencadenante será una terapia de choque similar a la que experimentan los estudiantes valencianos que tiritan en las aulas y son tan generosamente calentados por las fuerzas del orden que les envía su gobierno. Si a pesar del saqueo y los apaleamientos aún seguimos votándoles, habrá que valorar el electroshock en masa. Quizás, con una buena tanda, se nos quiten las ganas de seguir haciéndonos los suecos.

LAS VOCACIONES DEL HAMBRE

LAS VOCACIONES DEL HAMBRE

En mi familia, estamos considerando la generosa oferta laboral que ha lanzado la Conferencia Episcopal a los hijos, que no hijas ( debe ser porque no tienen vacantes en el servicio doméstico), de España y de su dios. Como tengo la fortuna de que mis retoños son varones, encajan divinamente en el plan de empleo de esta poderosa multinacional. Es verdad que habrá que cubrir algún pequeño requisito como el bautismo previo a su ordenación. Pero solo son menudencias protocolarias similares a la revisión médica. Meros trámites para formalizar la contratación.
En cuanto a la fe, se les presume. Igual que el valor a los soldados. Al tratarse de una cualidad tan incorpórea, a ver quién es el guapo que la pone en duda. Lo mismo sucede con las otras claúsulas de este contrato ultra-indefinido. La caridad por ejemplo. Aquí la cosa está clara. Predicar, se predicará lo que haga falta. Pero de dar trigo... ni hablamos. Ellos son más de recibir y acumular suntuosos patrimonios. Será por eso que, pese a la crisis, pueden ofrecer estos tentadores puestos de trabajo.
La solvencia de la empresa católica nacional está suficientemente avalada. Cuentan con una línea de abundantes subvenciones que no se ha visto afectada por ningún recorte. Y con unas exenciones tributarias y patrimoniales envidiadas por los mismísimos dioses. Entre diez y quince mil millones de euros que les llueven de nuestras aconfesionales arcas como si fuera maná del cielo. Además, poseen un departamento de creativos que ha demostrado en muchas ocasiones que son capaces de originar fuentes alternativas de ingresos. Sino que le pregunten a sor María Gómez por el lucrativo negocio de la venta de niños.
¡Ah! Y es prácticamente imposible que te despidan. Aunque te pases la castidad y otras normas éticas ( e incluso penales) por el propio forro de la sotana, no te sancionarán ni te echarán de la Iglesia. Muy por el contrario. Ellos personalmente se encargarán de tu defensa ocultando, si fuese necesario, cualquier incriminatoria prueba. ¡No me digan que no son un chollazo de patrones!.
En fin, que ya veo a mis chicos colocados ad eternum. Al pequeño lo propongo para cuando quede plaza libre de Obispo para arriba. Tiene mucho nervio y una imagen mediática bastante más angelical que la de Rouco Varela, donde va a parar. Al mayor, directamente para santo. Viene con el cursillo homologado por un pertinaz desempleo que le adiestra para vivir en un minimalismo similar al de San Francisco de Asís.
 De momento se resisten un poco a venderle al alma al diablo por un empleo fijo. Son unos idealistas perro-flautas igualicos que su madre. Dicen que tienen escrúpulos, las criaturas. Mal vamos por ese camino. Pero ya veremos cuando nos apriete el hambre, si seguimos así de chulitos y de dignos.
 Torres más altas ( y ateos más recalcitrantes) han caido.

NADA SERIO

La tristeza extiende sus esdrújulos brazos como raíces hambrientas en torno a mi cintura.

  

                                                                                

 Pretende quebrarme.

                                                                               

                                                                                

Quizás lo consiga la muy perra.

  

                                                                                

De momento la combato a dentelladas.

 

                                                                                

 Le clavo las quijadas de la rabia que guardo para las ocasiones

 

                                                                                

 más desesperadas.

 

                                                                                 

Esas fauces lobunas que me brotan cada luna nueva

                                           

                                                                                

inundadas de espuma

 

                                                                              

sedientas de garganta

                                                                                                                                                               

se hincan en la carne muerta que intenta rodearme.

 

                                                                               

Me hipnotiza el aliento que nace por los negros labios de la desdichada

 

                                                                               

 Un hedor cadavérico que debo confesar que me cautiva.

 

                                                                               

Tristeza

 

                                                                                

Mortíferamente seductora

 

                                                                               

 como tu soez promesa de una paz eterna ausente de emociones.

 

                                                                               

 ¡Me conoces tan bien!

 

                                                                               

Sabes que prefiero este tipo de detalles a un ramo de rosas.

 

                                                                              

Y  es por eso que cedo a que vomites tierra desde tu boca a la mía.

 

                                                                               

 y a tu deseo de que mi lengua rebañe las cuencas de tu putrefacta calavera.

 

                                                                               

 Pero creed cuando digo que solo se trata de un ligero coqueteo.

                                                                                

                                                                               

 Un galanteo lúgubre de chichinabo.

Nada formal de momento.

 Nada serio.

¡PLATO!, DIGO, ¡SINDICALISTA!

¡PLATO!, DIGO, ¡SINDICALISTA!

La tramontana derecha está sustituyendo su afición a jugar al pádel por otra modalidad ¿deportiva? más acorde con su naturaleza ultravisigoda: el tiro al pichón sindical. Se ha abierto la veda y todo lo que respira más allá de la sumisión al yugo se convierte en blanco de su artillería. Disparan a tontas y a locas, desaforados por reventar a estos avechuchos toca-pelotas. Sin aparente temor a que les explote la culata por estar utilizando tanta munición de escoria. ¡Están tan creciditos! Así que no les cuesta nada acusar a los sindicatos de indignos por haberse manifestado el 11-M. El mismo día que el PP celebró varios actos de campaña en la Comunidad Andaluza. Pero como dice una de sus sabias ideólogas: No debemos mezclar peras con manzanas (ni confundir piojosos sindicalistas con glamurosos peperos). En esta montería valen los raseros dobles, triples y los elevados al cubo si es menester. Los líderes obreros se presentan al personal como una especie de gánsteres que engullen caviar a espuertas mientras consultan la hora de la mani en sus fastuosos rolex. Que luego se demuestre que son toscas mentiras o comedias bufas no importa demasiado. Calumnia que algo queda. Esa es la máxima de voceros cinegéticos como Hermann Tertsch. Después de describir a los sindicalistas como parásitos privilegiados, establece un paralelismo entre los golpistas del 23-F y Méndez y Totxo. ¿ No les parece deliciosamente retorcido?
Pero no vayan a pensar que el proletariado sale indemne de esta balacera. Otro francotirador cavernario, Salvador Sostres, nos coloca de un pepinazo en el mundo real de don Neoliberal-Mal.  “Nada atonta tanto como vivir sin tener que pagar el precio y nada espabila tanto como la necesidad”, suelta el pavo a bocajarro. Traducción para las estultas masas trabajadoras: El hambre nos hará más listos.
Personalmente, el hambre, me pone de muy mal café. Y no digamos la idea de tener que oir el rugido de las tripas de mis hijos. De imaginar a nuestras espabiladas criaturas en un futuro hambriento de esperanzas. Reaparece la fiera y recobro los instintos- como decía Hernández- una piara de tigres que avanza por el mundo, así es el hambre. Ténganlo presente señores cazadores. Sitiados por el hambre, hasta los gorriones podemos ser panteras.

RESISTIR Y LUCHAR

RESISTIR Y LUCHAR

La reforma laboral es la ofensiva más encarnizada del capital en su guerra unilateral contra la clase trabajadora. Este gobierno que no pensaba postrarse de rodillas, saca el pecho de macho camacho para seducir a la Troika. Si la nueva trinidad pide sacrificios, el equipo de Rajoy no piensa escatimarlos. Saben perfectamente que la Bestia, ese engendro fruto de la cópula entre la banca y la patronal, es el auténtico Caudillo del Nuevo Orden Mundial. Para complacerlo arrojarán a sus fauces el estado de bienestar, nuestros derechos laborales, sus promesas electorales, la soberanía nacional y la escasa vergüenza que se les presume.
Y, por si no fuera poco, intentan persuadirnos de que nuestro descabelle es inevitable y de que no vale la pena el pataleo. Pues ya me disculparán las comadres y compadres de Mariano, pero servidora disiente enérgicamente.
Por supuesto que existen opciones. Pero para ponerlas en práctica hay que ser valiente y muy patriota. Dos cualidades que no abundan entre las prietas filas peperas. Confunden el valor con la provocación macarra. Insultando al personal con su chulería de matones de patio de colegio. Soltando falsedades como puños para justificar su felonía. Obviando antipatrióticamente su obligación de perseguir el fraude fiscal y la evasión de capitales. Inyectando 10.000 millones de eurazos a la Iglesia católica desde las arcas de nuestro aconfesional estado. Anteponiendo telúricos intereses financieros a los intereses legítimos de sus compatriotas.
La oposición tampoco se destaca por su gallardía. Votaron contra la reforma, vale. Es fácil ponerse gallito cuando eso no cambia nada. Pero la dación en pago,¡ay!. Mejor nos abstenemos. El PSOE no sabe, no contesta respecto a una injusticia social de primero de catón de la ideología de la izquierda. Se declara apolítico y, por ende, adorador de la misma Bestia que sus alternantes en el poder. Por cierto, ¿por qué no podemos conocer lo que adeudan los partidos políticos a los bancos?
Las cosas están como están y nosotros, la chusma proletaria, vamos de derrota en derrota sin conseguir crear un frente de izquierdas potente que lidere nuestra causa. Hay que asumirlo, la clase trabajadora está sola, fané y descangallada. Pero aún no estamos muertos. Nos bombardean a discreción. Aquí no hay ruido de sables. Está claro que es un genocidio planeado. Nos toca resistir. Pero no en silencio y resignados. Debemos luchar y organizarnos. Desmontar las falacias del sistema y enfrentarlo a cara perro.
 Movilizarse es importante digan lo que digan sus voceros. Ha sido nuestra mejor baza para conseguir los logros que tan grácilmente hoy perdemos.
No les sigamos el juego. No nos representan.

CÓMO SER MUJER Y NO DEJAR DE SER HUMANA

CÓMO SER MUJER Y NO DEJAR DE SER HUMANA

Dicen que la libertad no te hace más feliz, pero te convierte en ser humano.  A las mujeres, desde el origen de la especie, nos embridaron la libertad para transformarnos en bestias al servicio del patriarcado dominante. Nuestra humanidad ha sido sometida y estigmatizada. Incluso cuestionada filosófica y espiritualmente. Pero esos animales de cabellos largos e ideas cortas (que carecieron de alma durante siglos) pelearon con determinación para reivindicar su condición de iguales frente a los otros animales masculinos. Una lucha larga que ha conseguido arrancar algunos derechos elementales para nuestro género.
 Pese a ello, millones de mujeres en el mundo siguen siendo cosificadas. Acosadas social, sexual y laboralmente hasta ser reducidas a meras esclavas o mercancías. Se les priva de su humanidad con total impudicia. Con una normalidad institucional y religiosa que estremece.
 Es cierto que en occidente la mujer puede disfrutar de algunas conquistas históricas, como el control reproductivo, que nos han hecho ganar importantes cotas de libertad. Aunque todavía, y cada día más, soportamos un cerco que intenta retrotraernos al papel de subordinadas de la casta masculina.
 La reforma laboral dinamita logros tan importantes como la conciliación de la vida familiar y laboral o la ley de igualdad. Por otro lado, la sociedad vuelve a ese pasado hipócrita de abortos clandestinos y criminalización de los métodos anticonceptivos. Para nosotras, siempre doble yugo.
 El 8 de marzo volvemos a celebrar el día de la mujer trabajadora. Una efemérides con un origen trágico. Pero la verdadera tragedia sería desentendernos de tantos y tantos sacrificios, muchos involuntarios, que nuestras madres y abuelas hicieron por la dignidad femenina. Para que pudiéramos vivir y trabajar como humanas emancipadas de las imposiciones machistas y los estereotipos alienantes. Como auténticas mujeres libres. No podemos defraudarles.

FIEBRE

La fiebre no siempre es el síntoma físico de una patología. A menudo es un estado mental que se desencadena tras padecer una grave infección de la esperanza. España desesperanzada, infectada hasta la médula del alma, arde febril de punta a punta. Los agentes exógenos que provocan nuestras calenturas son bien conocidos: desempleo, reforma laboral, recortes de la sanidad y educación pública... Un rosario interminable de agresiones salpicadas de pétreas sonrisas patronales, cortes de manga de banqueros y contundencia policial contra los insumisos.
 El ambiente está tan contaminado, la atmósfera es tan sofocante, que muchos sentimos como se nos alborota la sangre obrera que permanecía dormida en nuestras venas. Ese gen que Vallejo-Najera quería erradicar del suelo patrio resurge desafiante. Asqueado de ver como, además de robarnos el estado de bienestar, nos humillan y calumnian.
Dice la prensa canalla que las movilizaciones callejeras las dirige el PSOE. Eso solo lo puede creer quien no acude a las mismas. Quien no escucha los gritos contra el bipartidismo neoliberal. Contra el núcleo de este podrido sistema. Los dispensadores mediáticos de odio señalan que escoger la fecha del 11-M como ensayo de la Huelga General es una afrenta a las víctimas. Una burla. Lo sueltan apretando los labios con los dientes. Reprimiéndose la risa de hienas carroñeras. Olvidan quizás que, los que cayeron en ese trágico atentado, eran hermanos nuestros.
 Sangre obrera, igual que la que ahora bulle vehemente, que fué derramada por la sinrazón terrorista. Pero también por la decisión de un gobierno de hacernos cómplices en una guerra ilegal e injusta pergeñada por mentiras. Un gobierno que no quiso escuchar las voces de la calle. Como ahora.
Puede que vivieramos la fantasía burguesa del proletariado durante algún tiempo. Eso forma parte del pasado. La Gran Estafa ha decidido ponernos de nuevo en nuestro sitio. Aquí solo se piensa repartir la miseria, nos lo están dejando claro. Mientras tanto, la fiebre social sigue subiendo.
Dicen que lo que no te mata... te hace resistente. Resistiremos pues. Luego, ya veremos lo que pasa.

EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ

EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ

Después de la última reunión que mantuvimos entre los delegados sindicales y la empresa en la que curro, les confesaré que no termino de ubicarme. Resulta que alguno de los innumerables departamentos que componen la cúpula organizativa ha gestado una brillante idea. Se les ha ocurrido implantar un método para fichar digitalizando las huellas y el iris de los trabajadores.
Ustedes pensarán que trabajamos en la NASA, para los servicios secretos o en laboratorios donde se custodian fórmulas de valor incalculable. Pues nada más lejos de la realidad. Somos limpiadora/es en un hospital público. Nuestra asistencia y puntualidad está garantizada por unas hojas de registro que firmamos delante del responsable de turno que nos conoce personalmente. Además de ser imposible, no se me ocurre que nadie quiera suplantar nuestra identidad laboral para espiar una cesárea o un cólico nefrítico. 
A servidora la propuesta le ha parecido un combinado entre Matrix y el perro andaluz. Se me han puesto los pelos como alcayatas con la idea de que mis jefes me hurguen, aunque sea digitalmente, en el iris. Ya ven, será que soy escrupulosa pero, ¿es que no tienen bastante con la sangría que han recibido vía reforma laboral?, ¿quieren también nuestro código genético?
Por lo visto, nunca estarán satisfechos. Además las nuevas tecnologías pueden ayudarles a trasladarnos al siglo dieciseis o donde les apetezca. A esos tiempos gloriosos en los que los trabajadores eran propiedad del amo y se dejaba constancia en sus pieles. Antes era trabajoso marcar a fuego a los esclavos. Digitalizarnos es mucho más moderno y no tiene tan mala imagen. Más acorde con ese futuro que se nos viene encima. Con esta nueva esclavitud de merchandising.

REMATANDO LA MATANZA

REMATANDO LA MATANZA

Garzón no prevaricó por investigar los crímenes del franquismo. Curiosamente el periódico "El Mundo", ha recibido la filtración sobre la sentencia antes de que ésta le fuera comunicada a la defensa del propio acusado. Otro fenómeno paranormal de nuestro sistema judicial. ¿O no les parece extraño que la publicación que más injurias ha vertido sobre el magistrado tenga la primicia?. No podemos olvidar que su director, Pedro J. Ramírez, comparó el comportamiento de Garzón con el de los jueces de la dictadura argentina o chilena. Ni que su rencor viene de antaño a causa de de una antigua alianza que acabó en desamor.
 Hay que admitirlo. A lo largo de su carrera, Garzón ha sabido hacerse enemigos a diestra y a siniestra con indiscutible habilidad. Algunos tan poderosos como los que le han obsequiado con este tríptico procesal que lo ha dejado cao en el primer asalto. El caso de las escuchas del Gürtel ha sido suficiente para aplastar a legajos a esa moscarda togada. Los otros dos juicios, pura paja. Humillaciones gratuitas que revelan la intensidad del odio de los conjurados.
Odio que no se dirigió exclusivamente al juez sino que se hizo extensivo a los familiares y víctimas de la represión. Es un sarcasmo que la parte acusadora fueran dos organizaciones ultraderechistas. Añade un toque de refinado sadismo a la humillación de quienes ya llevan décadas humillados. Silenciados. Primero por la fuerza de una dictadura que no escatimó en purgas o ejecuciones. Después, por la debilidad de una acobardada democracia que prefirió ejercitar la desmemoria.
Así que con Garzón o sin él, seguimos en las mismas. Los muertos continúan al pie de las cunetas o en las fosas anónimas. Aplastados bajo las toneladas y toneladas de odio que nunca cesan de arrojarles, rematando la matanza.

ANSIA DE CIERZO

ANSIA DE CIERZO

El cierre del diario Público me ha tocado en lo profundo. Empecé a escribir estas cosas que yo hago paralelamente a su salida, allá por el 2007. El estilo periodístico valiente y comprometido de sus profesionales me sirvió de modelo e inspiración. Nunca antes, las voces de la izquierda plural española, pudieron expresarse con tanta libertad como lo hicieron en esta publicación impresa. Hoy tengo la alegría a media asta por la pérdida. Pero sobre todo por la suerte de sus trabajadores. Un material humano de incalculable valor para preservar la independencia ideológica en este país.
El periodismo de raza comparte el duelo. Comprenden la magnitud del zarpazo y saben que la misma garra les acecha. Pero no todo es solidaridad en el escaparate mediático. Desde las grutas paleolíticas lo celebran lanzando piedras al finado. Alguno de los Trolls que pululan por Intereconomía no consiguen fajarse nunca el odio. Les rebosa abundante en cada gesto, cada palabra. Se regodean porque, la desaparición del diario, es una mordaza más que añadir a esta sociedad secuestrada. Otra ligadura alrededor de nuestros cuellos. Un triunfo para los que persiguen la anoxia cognitiva del personal. Tengo un mensaje para estas alimañas: ¡No se me vengan arriba! Como bien dicen ustedes, quién ríe el último...

Público entró en escena como un vendaval que puso patas arriba la casposa ortodoxia del periodismo patrio. Como ese cierzo de mi tierra que desbarata el pensamiento y avienta lejos a las brujas. Pues les diré otra cosa sobre el cierzo: Siempre encuentra la manera de volver. De arrinconar los negros nubarrones hasta dejar el cielo raso y despejado. A este tipo de viento, no cabe ponerle puertas. Es demasiado tozudo.

¿ES LA GUERRA? QUE SE PONGA EL ENEMIGO

¿ES LA GUERRA? QUE SE PONGA EL ENEMIGO

Oiga,  ¿es el enemigo?. Mire, les llamo por el asunto ese de la guerra que se traen ustedes entre manos. Lo elegante hubiera sido una declaración oficial, de cara, sin mentiras. Algo así como: Olviden todos esos espejismos sobre libertades y derechos. Los ciudadanos que no se sometan como borreguicos al Nuevo Orden serán considerados enemigos. Pero, ¿enemigos de quién? No lo serán de la Democracia (cuyos valores fundamentales son la libertad de expresión y manifestación). Tampoco deberían suponer una amenaza para los políticos (puesto que su obligación como servidores públicos es escuchar las voces de la calle, no reprimirlas) Entonces, ¿para quién? La gente que protesta en este país lo hace por muchas causas diferentes. No son agitadores que responden a consignas de la oposición o de la masonería venusiana como fabulan esos creativos quintacolumnistas que reclaman más contundencia policial. El expolio está siendo tan salvaje que cada día crece el número de excluidos, de desesperanzados. Es una ofensiva intensa que no entiende de tratados ni armisticios. Una masacre social sin derecho de réplica.
 Como somos mucho más legales, desde la resistencia queremos avisar que recogemos el guante. El guante, el guantazo, la porra y lo que caiga. Que sepan que no nos han acobardado. Que a golpe de injusticias nos está saliendo cayo. Por eso seguiremos sacando nuestra indignación a pasear a las calles. Sin miedo. Pacífica pero implacablemente. Hombres y mujeres libres desarmados, pero no entregados ni cautivos.  
No les conviene subestimar a esta clase de enemigo. Al final puede ser más peligroso que los tanques o las bombas de racimo. ¿Les suena de algo un tal Gandhi? Pues créanme cuando les digo que, pacíficamente, el tío la lió parda.

LECCIONES MAGISTRALES

 
El Nuevo Orden ha manifestado su vocación pedagógica. Es imprescindible que la ciudadanía asuma rápidamente sus máximas. Por eso han decidido emplearse a fondo con la infancia y la juventud. Cuanto antes entiendan que no deben sacar los pies del tiesto, más pronto se resignarán al futuro sin derechos ni libertades que les aguarda. La sumisión se explica mejor si viene acompañada de una guarnición de hostias.

 Como las que recibieron los adolescentes valencianos que osaron manifestarse contra los recortes en educación. ¿No se quejaban los muy flojos de pasar frío en las aulas? Pues ya están calentitos. La delegada del Gobierno Valenciano, Paula Sánchez de León, les envió esos calefactores ambulantes que algunos denominan fuerzas de seguridad del estado y la temperatura de los escolares explotó todo los termómetros.

 Para que luego digan que los gerifaltes no piensan en la chavalería. Lo que sucede, es que les quieren ahorrar la frustración a la que se verían abocados en su vida adulta si seguían alimentando quimeras obsoletas como la libertad de expresión o el derecho a la protesta. Los policías que apalearon a estos chicos y chicas de entre doce y diecisiete años son las supernannys del sistema ultraliberal. Para grabar a sangre y fuego las lecciones que imparten emplean el método conductista: estímulo-reacción.

 Es decir, a cualquier atisbo de estímulo, rebeldía o disidencia se responderá con una reacción brutal, desproporcionada y dolorosamente disuasoria. Es por su bien, aunque ahora no lo entiendan.

 Así, cuando les toque ser ganado fresco en el mercado laboral de esclavos que estamos estrenando, tendrán está magistral lección bien aprendida: La letra (del totalitarismo) con sangre entra.

MUERTOS DE RISA

MUERTOS DE RISA

Los jefazos de la patronal se parten el orto delante de nuestras perplejas narices. ¡Cuidadín...- avisa el cachondo Rossell-que no noten que nos da la risa floja! Y es que están viviendo un festival las criaturas. Una tómbola que les premia con perritos-obreros de los que pueden deshacerse a puntapiés sin que nadie les saque tarjeta amarilla. Ni en sus ensoñaciones más marcianas habían imaginado un mercado laboral tan apetitoso. ¡Viva el miedo! El mejor incentivo para la productividad (según sentencia nuestro fidedigno Gobierno). Eso lo saben muy bien.
 Sus antecesores ideológicos lo rentabilizaron de forma implacable durante cuarenta años. Caló tan profundo el miedo, que debió fusionarse con el adn de la gente. Un país secuestrado por el pánico es más manejable. ¡Donde va a parar! Podría hacerse al estilo clásico. Obteniendo el poder a sangre y fuego, como bien demostró el Criminalísimo. Pero estos tiempos modernos han engendrado otro tipo de golpismo más maquiavélico y aparentemente aséptico: El terror financiero. Las víctimas no caen bajo el fuego real de una balacera. Sus proyectiles son cápsulas de miedo que se llaman primas de riesgo y cosas por el estilo. Amenazas incorpóreas que mantienen a raya a la cateta ciudadanía.
Acojonados mientras se nos descojonan. Se rien de nosotros porque no se lo creen. Ha sido tan fácil. Solo son niños asustados- piensan jocosos- Ni siquiera reparan en que son más y, si se organizaran, no podríamos con ellos.
Mientras nos dure la catatonia la cosa pinta color hormiga. Esa felicidad, que ya no disimulan, augura más abusos y saqueos. Sus carcajadas anuncian nuestra incipiente pobreza.
Aunque nunca se sabe. Tanta falta de respeto podría ser el detonante. A lo mejor, su chulería era el empujón que nos faltaba para arrinconar el miedo.
 Para recuperar el orgullo y hacer que se les congele la sonrisa. Lo dicho, nunca se sabe.

EL ESCUADRÓN SUICIDA

Para que vayamos teniendo las cosas cristalinas: Si usted es trabajador/a en este país ocupado por el totalitarismo financiero y todavía piensa que puede quedar algo de vida y esperanza después de esta reforma laboral, desengáñese. Los carrroñeros están de buen humor y eso les abre más el apetito. La deconstrucción de derechos laborales y representación sindical que el Gobierno les ha puesto en bandeja solo les ha parecido un tentempié. Delicioso pero insuficiente para saciar su voraz glotonería. Ellos son así. Todo voracidad y diente. Y no se si habrá sido un efecto óptico. Pero juraría haber visto crecer los colmillos de Rossell, mientras solicitaba que se revise el derecho a la huelga.
 Es el crimen perfecto. En manos de la insaciable patronal, la reforma es un lanzallamas. Ahora falta neutralizar a los bomberos. Desactivar a los toca-pelotas sindicalistas ha sido otro regalito del Gobierno (Ya sabemos de la tendencia a obsequiarse entre amiguitos del alma). Pero insatisfecho, Rossell pide más y más. Prohibir la huelga es arrebatar la última trinchera de la clase trabajadora. La General que España protagonizó en 1919 tuvo como resultado que fuéramos los primeros del mundo en instaurar la jornada laboral de ocho horas. Muchos hombres y mujeres, trabajadores/as y sindicalistas, padecieron persecución, cárcel e incluso perdieron la vida para obtener estos triunfos sociales. Si no reaccionamos, todas esas lágrimas y sangre derramadas habrán sido en vano. Mereceremos la esclavitud que llama a nuestra puerta.
 Una vez perdido todo, siempre podríamos organizar escuadrones suicidas para materializar nuestras protestas. Pero ¡ojo! seguro que en la próxima reforma se incluye un anexo prohibiendo los suicidios, como hacen con los operarios chinos. Aunque no parece un argumento suficientemente disuasorio que suicidarse sea otra posible causa de despido procedente. Aún te entran más ganas.

LA HOZ, EL MARTILLO Y LA PEINETA

LA HOZ, EL MARTILLO Y LA PEINETA

El Partido de los Trabajadores que gobierna con mayoría absoluta en este país tiene una curiosa forma de demostrar su afección por los mismos. Debe ser por esa moral ultracatólica que profesan y que les ha inculcado la mortificación (especialmente si es la ajena) como sublime vía para elevar los espíritus extraviados. Ya saben, quien bien te quiere... Y altos, muy altos desean alzar los nuestros para inyectarnos tanta humillación y sufrimiento diluidos en el suero de las más viles patrañas.
 Aunque es cierto que a estos obreristas ultraliberales se les puede relacionar con la simbología bolchevique. Con la hoz y el martillo, por ejemplo. El anagrama comunista representaba la unión entre los campesinos y el proletariado. No creo necesario aclararles lo que representa la hoz de los peperos. Todos estamos probando su despiadado filo en nuestras carnes. Viendo como secciona con eficiencia teutona la sociedad de bienestar, los derechos laborales, los logros civiles y nuestro orgullo de clase para luego pulverizar los restos con el martillo pilón de la injusticia social. 
Todo esto mientras Dolores (la de Cospedal, no confundir con la Ibarruri) se erige musa de los trabajadores y apela a nuestra aportación solidaria para que nos sometamos mansamente a la matanza. La secretaria del PP pone el semblante que tiene reservado para el Corpus e intenta persuadirnos de que esta sádica tortura es por nuestro bien. Pues no cuela doña Lola. Puede que la peineta le haya oprimido tanto las meninges que se haya hecho un lío de agárrate la teja y confunda el exterminio con la defensa de los derechos laborales.
O sencillamente será que está mintiendo cual bellaca. Algo que han demostrado saber hacer los suyos con mucho desparpajo y un elevado grado de cinismo para ganar las elecciones. Algo que tradicionalmente se les da de rechupete.

LA BANDA DE LA TIZA

Un caso de desobediencia civil investigado por los inquietantes Blackies

NI SANTOS NI INOCENTES

NI SANTOS NI INOCENTES

Todo se tambalea a nuestro alrededor. Los derechos civiles y laborales arden ante el entusiasmo de los secuaces del Nuevo Orden mundial. El golpe de estado global ha sido un éxito. Las masas obreras ya están cautivas en esa tupida red de mentiras y amenazas que teje el capitalismo para prolongar su destructiva agonía. Porque este sistema es un cadáver que sigue caminando. Un muerto insumiso que pretende enterrarnos a todos en la misma fosa.
 Con la reforma recién horneada, el mercado de esclavos está servido. Los empresarios no caben en sí de gozo. La precariedad y el terror laboral son un aliciente encantador para medrar en los negocios. Sin derechos, expuesto a la voluntad del amo para rebajar sueldos, despedir o modificar jornadas, el trabajador pierde su condición humana. Pasa a ser ese fetiche que ocasionaba sueños humedos a nuestra patronal y que ahora, los suyos, han hecho posible. Un peón desechable que se puede tratar con menos delicadeza que el mobiliario de oficina y arrojar al muladar del desempleo si no pasa por el aro.
 Nuestra sociedad está llegando a tal estado de pánico que esperan una resistencia mínima. Saben que la prioridad de la gente es sobrevivir y que para lograrlo tragaremos carros y carretas. Pero para engullir la reforma que el gobierno a pergeñado, hacen falta demasiadas tragaderas. Definitivamente, se les fue la mano. Tal y como yo lo veo, la nueva reforma laboral es un soberano guantazo en toda la jeta de nuestra dignidad de clase trabajadora. Un desafío ineludible del que dependen la paz y la justicia social. Al arrastrarnos a su podredumbre, al cosificarnos para su mayor lucro, nos están situando al límite. Quieren que seamos otra vez los santos inocentes que atiendan sumisos sus cortijos. Esparcen semillas de desesperación para mantenernos uncidos a su yugo. Lo que no calculan es que, de tanto sembrar desigualdades, les puede germinar una cosecha transgénica de rebeldía que se expanda como un reguero de pólvora. Porque para su desgracia, no todos los trabajadores somos ni tan santos ni tan inocentes. Algunos, hasta podemos pensar como los malos. Que se vayan enterando.