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DECONSTRUYENDO A LA CASPA (PERDÓN, QUISE DECIR CASTA)

DECONSTRUYENDO A LA CASPA (PERDÓN, QUISE DECIR CASTA)

¿Qué tiene la derechona/ que a todas horas/difama y miente/por las esquinas? Igual que la Zarzamora, el facherío nacional deambula a trompicones, en estado de shock, lloriqueando por las esquinas... y embistiendo encarnizadamente hacia siniestra con acusaciones tremendistas dirigidas a PODEMOS. Alguien (más de uno) se está haciendo caquita. Porque, a ver, estos perro-flautas de PODEMOS, a priori, no rebosan glamour con su ropa del hiper y esos pelos largos. Pero luego, abren una bocaza instruida y te sueltan un discurso coherente que conecta con la sensibilidad de los ciudadanos. Y en varios idiomas si se tercia. ¡Y que te los crees coño! Porque estos chiquilicuatres no necesitan que nadie les escriba sus intervenciones. Les fluyen con una sobrecogedora naturalidad. Resulta que tienen ideales los jodíos. Así que no sorprende la reacción de la casta. Que si son bolivarianos, peligrosos comunistas que nos meterán en checas a la primera de cambio. Que si son del ámbito etarra. (Como he leido en un twit : Una prueba irrefutable es que Pablo Iglesias lleva col-ETA). Hasta la Cospe, otra re-putada idealista, ha pedido a la fiscalía que les abra una causa por su vinculación a Herrira. Porque aquí no hay presunción de inocencia que valga. Hay que sacarlos de la escena política como sea, no vaya a ser que les desmonten, o les deconstruyan, lo que ellos creen su cortijo. Uno de los más recientes proyectiles de la impenitente balacera, es un libro que ustedes pueden adquirir en el Corte Inglés: Deconstruyendo a Pablo Iglesias.  Una especie de catecismo en el que diez prestigiosos periodistas y economistas del círculo neocon van desvelando las características que evidencian que, Pablo Iglesias y todos los de PODEMOS, son el demonio cojuelo. La conclusión de estos imparciales profesionales es que un gobierno que pusiera en práctica el programa de PODEMOS solo podría traer el caos  a este país, llamado España. Fíjense ustedes, a mí me parece que, en el caos, es exactamente por donde andamos ahora. Con una clase política descreída, cuando no corrupta, que ha perdido, si la tuvo alguna vez, cualquier empatía con el sufrimiento de los ciudadanos. Con una Constitución inviolable. Para todo, menos para hacernos avalistas de la estafa financiera de la banca. Con un sistema jurídico y fiscal que protege los intereses de los poderosos y tritura sin piedad a los más débiles. Sufriendo una represión implacable a la protesta y un retroceso brutal en libertades elementales de toda clase. ¡Podemos nos conducirá al caos! - Sugiere Mariano clavando su ojo nervioso de mentir en mi pupila. ¿El caos? Bienvenido sea si se lleva por delante toda esta porquería.

YA ES HORA DE UNA HUELGA GENERAL INDEFINIDA

YA ES HORA DE UNA HUELGA GENERAL INDEFINIDA

Allá por 1920 la represión contra los sindicalistas españoles, la mayoría integrantes del sindicato mayoritario CNT, adquirió dimensiones terroríficas. Los patronos contrataban bandas de pistoleros para asesinar a los trabajadores insurrectos, el estado aprobó la tristemente celebre "ley de fugas" que permitía matar a tiros a los detenidos argumentando el intento de huida. Eran tiempos feroces para la lucha de la clase obrera. Pero ni el clima de horror, ni la sangre derramada evitaron una huelga general indefinida que logró, entre otras cosas, que en España se consolidara la jornada laboral de ocho horas. Muchas fueron las vicisitudes que los sindicalistas sufrieron desde aquellos tiempos, incluida una dictadura, que les obligó a actuar en la clandestinidad poniendo en peligro su libertad e incluso la vida. El 28 de abril de 1977 se inicia el periodo democrático que abrió la puerta a la legalidad y la pluralidad de los sindicatos españoles.
Era de esperar que actualmente, tras varias décadas de normalidad democrática, ejercer el derecho constitucional a la huelga no constituyera un delito que se pagara con la cárcel.
Sin embargo, en este momento hay 260 personas encausadas por su participación durante los conflictos y las peticiones fiscales son de más de tres años. El derecho a la huelga, a la información y difusión de la misma, se reprimen ahora a golpe de código penal pasándose por el forro lo que suscribe la propia Constitución. En medio de una crisis sin precedentes en la historia moderna,  los pistoleros se sustituyen por jueces y fiscales que, auspiciados por un gobierno que desprecia a la clase trabajadora, criminaliza las protestas.
La desmesura se dilata más cuando se comparan algunos casos. No hace mucho, un inmigrante sin contrato perdió un brazo en su puesto de trabajo. Sus jefes, un ejemplo de mezquindad humana, decidieron abandonarle a doscientos metros de un hospital. La sentencia para estos malnacidos es de once meses y 29 días. Sin embargo, trabajadores como Carlos Cano o Carmen Bajo deberán ingresar en prisión para cumplir una pena de tres años impuesta por su participación en un piquete durante la huelga general del 2012 acusados de amenazas, insultos y destrozos.
Podríamos llenar muchos renglones con situaciones similares. En este país, el derecho al trabajo y a la dignidad en el mismo, se vulneran cada día. Los empresarios amenazan a los trabajadores que pretenden hacer huelga y practican el esquirolaje sin repercusiones legales para ellos. El despido, es un arma coactiva y disuasoria en una sociedad asolada por el desempleo. Pero además, por si esto no amilana al insumiso, nos espera una oscura celda.
Yo no se si las autoridades pertinentes están calibrando bien la cuota de injusticia que reparten. Si han valorado hasta que punto, una sociedad mas instruida que la de los años 20, va a soportar sumisamente la bota que han plantado en su cabeza. Mi carne obrera me pide rock and roll. Es decir, una huelga general indefinida hasta que cese el acoso contra los trabajadores. No nacimos para esclavos, pese a la opinión de algunos. Un futuro de yugos y cadenas amenaza a nuestros hijos. Y yo, por ellos, muero si hace falta.
Es verdad. No estamos en 1920 aunque a veces lo parezca. Ahora contamos con otros mecanismos de defensa para dinamitar el miedo con el que nos cercan. Solo nos falta tomar conciencia del poder que fluye en nuestra sangre obrera. Cada agresión contra uno de los nuestros, es un ataque directo contra toda la clase trabajadora. Nos sobran los motivos para la huelga general indefinida. Tenemos que dar una respuesta contundente a los nuevos pistoleros que nos tirotean. Ha llegado nuestra hora.

¡ LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD!

¡ LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD!

Como cada año, acudiré esta tarde a la manifestación del día del Orgullo. Es una cita obligada a la que desde hace varios lustros no me permito faltar. Una bocanada de aire fresco entre tanta tristeza y represión, un rayo de luz multicolor que desgarra las adoctrinantes sombras que pretenden estrangular lo más sagrado: la libertad para amar a quién queramos. Existen todavía al menos ochenta países donde ejercer esta libertad es un delito que se paga con la prisión o la muerte. En otros, como el nuestro, aún se escuchan a los apocalípticos voceros que en nombre de un dios asexual y represor califican de enfermedad o anomalía saltarse el patrón tradicional hombre-mujer en las relaciones sexuales y afectivas. ¿Por qué?, me pregunto desde que tengo uso de conciencia. ¿A  quién puede afectar que yo me meta en la cama con una señora, un señor (o ambos, dado el caso) de mutuo acuerdo? ¿Por qué se abren las carnes de las gentes de orden por esta causa?, ¿Qué les da tanto miedo y provoca un odio irracional y fascista contra el colectivo LGBTI? Son preguntas inquietantes, cuyas respuestas inquietarían mucho más. Pero hoy no voy a profundizar en ese lodazal de intolerancia. No me apetece.  Prefiero celebrar que, pese a los torquemadas cotidianos, mi corazón es libre como un pájaro y vuela sobre sus preconciliares calaveras hasta posarse en los labios de mi amante. Hoy bailaré hasta caer exhausta por las calles exhibiendo provocativa mi derecho a ser y sentir lo que yo quiera. A escaparme de sus jaulas de barrotes forjados con una fobia ciega y timorata. Hoy me sacudiré la rabia y la impotencia para acudir con toda mi familia a esta catarsis de luz y de alegría que es el día del Orgullo. Porque pese a quien pese, la libertad ha embriagado mis sentidos desde el minuto primero de mi vida. De nada sirvieron catorce años con las monjas, ni una sociedad empecinada en etiquetarlo todo, en tenernos a todos controlados. ¿Soy heterosexual? ¿A quien le importa? Me niego rotundamente a definirme ni a justificar lo que en la intimidad mi pobre cuerpo anhela. Hoy me pondré mi orgullo libertario por penacho y traspasaré esa estúpida línea que separa a las personas "normales" de los otr@s. Y cada día, mientras me queden fuerzas para plantarles cara a los fanáticos que nos intentan imponer su intransigencia. Hoy festejaré que nací libre, sin prejuicios ni dictados en el alma. Y también mañana.

LA VERDADERA PATRIA

Decía Rilke que la verdadera patria del ser humano es la infancia. Las atenciones, la educación, las experiencias que acumulamos en la niñez, infieren para bien o para mal en el carácter y la personalidad del futuro adulto. Si verdaderamente el objetivo de los estados fuera engrandecer su "Patria", nunca permitiría una infancia mal alimentada, desahuciada de sus casas o excluida de un sistema educativo de calidad. Por el contrario, pondrían a su disposición todos los medios y cuidados para lograr una sociedad sana y equilibrada el día de mañana. Si proteger y hacer grande a la patria fuera su objetivo, no tendrían lugar las penalidades que muchas criaturas están pasando en estos tiempos. Las hay de todo tipo, depende de los países y de la mala entraña de sus dirigentes. Si en estados presuntamente civilizados como el nuestro, el número de menores en riesgo se multiplica vergonzosamente, en los menos desarrollados las situaciones llegan a ser dantescas. La esclavitud, la prostitución o la mendicidad infantil son consentidos por muchos gobiernos cuyos líderes se llenan la boca de loas a la patria. La pobreza extrema que generan sus políticas es el origen de casi todas las miserias que padecen estas criaturas. Pero lejos de rescatar a sus víctimas, optan por criminalizarlas. Recientemente, un profesor universitario egipcio de ética y moral (¡Ojo al dato!), ha propuesto una radical solución a la antiestética pobreza infantil en su país. Argumentando que la rehabilitación de los niños de la calle es costosa y difícil sugiere una solución final al estilo de las fuerzas de seguridad brasileñas en los años noventa. ¿Recuerdan a los Escuadrones de la Muerte? Dejaron un reguero de cientos de cadáveres de pequeños cuyo mayor delito había sido el desamparo que sufrían. Aquí, nadie se atrevería a manifestarse en esos términos. Nuestros gerifaltes no son unos salvajes. Sus métodos son más sofisticados, menos gore. Total, para asesinar el futuro de la patria no se necesitan pistoleros. Solo hace falta una buena podadora que recorte la educación, la sanidad, la dependencia, las ayudas sociales... Y eso sí, tener mucho cuajo para seguir declarándose patriotas mientras perpetran la matanza. Mucho cuajo y en el lugar del corazón, una patata putrefacta.

MÁS MADERA P´A LA HOGUERA

MÁS MADERA P´A LA HOGUERA

En esta tragicomedia esperpéntica que estamos protagonizando, a las mujeres se nos restringe a los papeles secundarios. O terciarios, si es que existen. Porque para el pensamiento retrógrado-machista que nos asola apenas somos extras que deben padecer los desvaríos de su guión misógeno. La reforma de la ley del aborto es una trama macabra que nos sitúa en un escenario añejo y represivo contra la libertad reproductiva femenina. Nos retrotrae a aquellos tiempos de los abortos clandestinos, el miedo, el peligro y la humillación. Nuestro vientre no es asunto nuestro al parecer. Lo legislan unos meapilas que quieren ganarse la fidelidad en las urnas del sector más ultra-carpetovetónico, católico y preconciliar. El ministro Gallardón está bordando el papel de ese nuevo Torquemada cazador de brujas abortistas y descarriadas. Con un desprecio absoluto por el libre albedrío, pretende imponer maternidades no deseadas o que se traigan al mundo criaturas con graves malformaciones en una sociedad que ha dinamitado la protección a los más débiles y desamparados. Es como una pesadilla.  ¿Por qué nos odia tanto don Alberto? Porque no puede ser otra cosa que desprecio, o un oportunismo sin escrúpulos, lo que inspira al señor ministro de Injusticia. Por cierto, ¿en qué carajo piensa cuando concede un indulto? Lo digo por uno de los últimos, que ha beneficiado a un guardia civil condenado por grabar una agresión sexual de un amigo contra una joven, omitiendo el socorro y partiéndose de risa. ¿Qué le pasa a este señor con las mujeres? Si solo fuera un trauma de origen freudiano quizás tendría cura a base de psicoterapia intensiva. Pero me temo que es más grave. Lo que agarra a Gallardón no tiene nada que ver con que su madre lo destetara a hachazos de pequeño. Tiene que ver más con la ambición y la arrogancia desmedida del personaje. Los principios, ya lo decía Groucho Marx, pueden cambiarse a gusto del consumidor o del votante. De momento, las mujeres aún votamos. Aunque siguiendo esta linde, no se qué pasará mañana. Primero meten los rosarios en nuestros ovarios. Si lo consentimos, ¿qué será lo siguiente? ¿Les vamos a dejar apilar más leña en nuestra hoguera? Servidora, por lo menos, tiene muy mal arder. No se vosotras.

YO TAMBIÉN SOY CULPABLE

YO TAMBIÉN SOY CULPABLE

Existen algunas personas que son imprescindibles. Gente valiente que vive estos tiempos de cólera y frustración con una coherencia ejemplar. Actuando de forma pacífica con aquello que les dicta la conciencia. Son seres valiosísimos, como Marisol, Marga y Antonio, dispuestos a plantar cara a la sinrazón que está transformando la educación pública en un muladar en el que nuestros niños y jóvenes extravían sus posibilidades de futuro. Cada día desde hace más de un año, el profesor Antonio Aramayona se desplaza en su silla de ruedas hasta el portal de la consejera de educación aragonesa. Allí le acompañan cotidianamente Marisol, Marga y todo aquel que quiere aproximarse a reforzar una protesta silenciosa y amable en la céntrica calle Alfonso zaragozana. Yo también he estado allí. Y como ellos, esgrimí entre mis manos un arma de destrucción masiva en forma de cartulina en la que estaba impreso este amenazador texto: Por una educación pública y laica para todas y todos. A priori puede parecer algo inofensivo. Un ejercicio de libertad de expresión que no turba en absoluto la paz de los vecinos de la sra. Serrat. El trabajador que recoge la basura, los viandantes y turistas, los músicos callejeros y hasta los mismos policías saludan con familiaridad y respeto al perro flauta motorizado, como a él le gusta que le llamen, y se detienen a charlar unos minutos. No en vano, Antonio impartía filosofía a sus alumnos. Una asignatura caída ahora en desgracia. Porque ayudar a construir un pensamiento lógico y crítico en las mentes de nuestros jóvenes no figura en la hoja de ruta de los mandamases. Más bien todo lo contrario. Por eso Antonio, Marisol y Marga han sido multados y serán juzgados el día 3 de julio. ¿Cuál es su delito?  Plantar cara, sin más armas que su determinación, a un sistema que atenta contra nuestro mayor tesoro: la juventud y la infancia. Hasta el más necio puede entender que los salvajes recortes en la educación pública disminuyen exponencialmente el desarrollo de valiosos talentos que, por meras cuestiones económicas, se quedarán por el camino. Educar con calidad es invertir en el futuro. Pero está claro que los patriotas que nos andan gobernando prefieren el carpe diem que privatiza y recorta como si no hubiera un mañana. Y no quieren filósofos peripatéticos agitando conciencias ni mareas verdes que opongan resistencia a sus desequilibradas podadoras. Nos quieren amordazados mientras dura el expolio del futuro. Como he dicho antes, yo también he acompañado a Marisol, Marga y Antonio en ocasiones. Luego, me autoinculpo de haber cometido el mismo presunto crimen del que ellos son acusados. E igual que yo, van a salir muchos otros a declararse culpables. Culpables por defender que todos los niños deben tener sus necesidades básicas cubiertas y acceso a una educación de calidad que no venga determinada por las desigualdades sociales. Culpables de creer que un sistema democrático debe ser garantista de la libertad de expresión y no una maquinaria represora de la misma. Culpables de querer invertir en el futuro de esta patria conocida como España, aunque los "patriotas" nos metan presos por ello. Pues sí, de todo esto y algo más, me declaro muy culpable.

¿HOMO SAPIENS?

¿HOMO SAPIENS?

Dentro del maremágnum social y político que nos envuelve nos cuesta escuchar los desesperados gritos de socorro del Planeta. Y lo hace a pleno pulmón constantemente, no solo el día mundial del medio ambiente. Cada minuto, cada segundo que el ser humano invierte en esquilmar el entorno que le sustenta, la madre tierra nos avisa de que nuestra prepotencia de monos parlantes y embusteros nos va a traer la ruina. Otra clase de ruina, mucho más abismal que la económica, para toda nuestra especie. Chernobyl o Fukushima acarrearon consecuencias letales para millones de personas. Una muerte invisible y silenciosa que emponzoñó el aire, las tierras y las aguas durante cientos, quizás miles, de años. Pero como ya se sabe, somos el único animal que tropieza dos o más veces en la misma piedra. En España, un homínido arrogante que ejerce de ministro, nos planta un pedrusco del tamaño de la central de Garoña aduciendo razones crematísticas. Que hay dinero de por medio, no tengo duda. El dinero que da poder a las grandes compañías eléctricas para influir en las decisiones políticas que han reventado nuestra puntera industria de las renovables y puede volver operativa a una central obsoleta, con un reactor similar al de Fukushima, e incluso lograr que se prolongue su vida sesenta años. El ministro Soria  ya fue capaz de poner un impuesto al sol, así como suena, para evitar que empresas y particulares puedan generar su propia electricidad y consumir menos energías fósiles o de origen nuclear, lo que acabaría reventando el lobby que mantienen las eléctricas. Soria es el vivo ejemplo de que la evolución humana es incompleta. Apuesta por las prospecciones petrolíferas, el fracking y por reabrir Garoña. O le mueven intereses financieros muy siniestros o se trata de un peligroso psicópata que persigue reventar el país por los cuatro costados. En cualquier caso, algo falla. Hay una grave anomalía en esta clase de tipos que conspiran, aunque sea por cifras astronómicas, contra el armazón que también sostiene su existencia. Alguna tara que ha convertido al ser humano en el mayor depredador de su propia especie y todo lo que le rodea. Por eso creo que hay que darle una vuelta de tuerca a eso de la evolución y ponerle un prefijo. Una re-evolución que nos ajuste de nuevo en la sintonía del Planeta. Conservar lo que nos da la vida parece lo más sensato e instintivo. Los que anteponen el dinero solo son versos sueltos, como Soria. Perversas variables de la  auténtica evolución humana dispuestas a apedrear su propio tejado, y especialmente el ajeno, por dinero. Si además dejamos que sean estos especímenes loskies del cotarro, la cosa se pone de color hormiga. Osea que no nos queda de otra, ¡Vive la re-evolution! o no quedará bicho viviente en el Planeta.

HOMENAJE DE LOS BLACKIES A MARISOL IBÁÑEZ Y ANTONIO ARAMAYONA


EL RAYO ENTRE LAS RUINAS

EL RAYO ENTRE LAS RUINAS

Demoler un edificio resulta casi tan sencillo como echar por tierra las ilusiones, los derechos y el futuro de los pueblos. Destruir no requiere mayor conocimiento. Solo se trata de tener una buena pala excavadora. O una casta política que acate bovinamente las instrucciones de acoso y derribo que está dictando la Troika. Can Vies no es solo un edificio okupa. Todos los talleres y las actividades culturales y sociales que allí se realizan son autogestionadas por la gente. No le cuestan un euro a las instituciones. Desde hace 17 años Can Vies tiende su red, su alternativa solidaria, a personas que son arrojadas del sistema a golpes de maza. Pero por razones especulativas, turísticas o ideológicas (en cualquier caso dudosas) Can Vies recibió su sentencia de muerte. Había que reducirlo a cenizas.
 Ya lo he dicho antes, destruir es fácil. Cualquier idiota con medios puede hacerlo. Así que que se pusieron manos a la ruina ignorando, o tal vez no, el rechazo popular que se iban a encontrar. Tras magnificar los actos de violencia de unos pocos y minimizar la oposición responsable y tenaz de la mayoría, sorpresivamente, el Ayuntamiento decide paralizar la piqueta y tiende una mano a los colectivos para su reconstrucción. Can Vies ha hablado: Lo levantaremos con nuestras propias manos.
Para quien no entienda la respuesta de los colectivos trataré de ilustrarlo con un simple ejemplo. Imaginen que un enajenado les ataca sin motivo alguno con una sierra mecánica y les secciona un brazo. ¿Confiarían en el mismo individuo para reimplantárselo por mucho que se lo ofreciera? Pues eso mismo les pasa a los de Can Vies, que no se fían del loco carnicero. Aunque jure y perjure que tiene cátedra como neurocirujano, vaya.
Extrapolando este asunto a lo que está pasando en el panorama político sucede lo mismo. Una creciente masa ciudadana desconfiamos de los esquemas de los partidos tradicionales que nos han originado tanta ruina. No queremos que sigan gestionando los escombros. Preferimos levantarlos con nuestras propias manos. Directamente desde abajo. Utilizando unos cimientos sólidos que aseguren que ningún otro idiota con superpoderes nos vuelva a tirar la casa abajo. Y definitivamente,  habrá que cambiar la arquitectura para lograr que haya techo y esperanza para todos. Solo nosotros podemos ser el rayo entre las ruinas. Pero debemos hacerlo con nuestras propias manos.

SOBRE DESCASTADOS, DISCAPACITADOS Y RETRONES CORAJUDOS

SOBRE DESCASTADOS, DISCAPACITADOS Y RETRONES CORAJUDOS

Felipe González dice sentirse orgulloso de pertenecer a la casta política. Arremete sibilinamente contra PODEMOS acusándoles de ser bolivarianos. Tiene gracia que quien liderara el Partido Socialista Español trate ahora de acojonar al personal con un mensaje idéntico al que usa la derecha más recalcitrante: ¡Cuidadín que vienen los rojos!. Tiene gracia, pero maldita. La misma maldita gracia que les debe hacer a los votantes que un día confiaron en el PSOE,  presumiendo que votaban a la izquierda, y  ahora se encuentran con la posibilidad de que peperos y sociatas copulen en una unión contra natura para barrer a los perro-flautas que pretenden mandarlos a su casa. Pero en algo estoy de acuerdo con Felipe. Tanto él como todos los voceros que se han puesto de los nervios con el auge de PODEMOS pertenecen a otra casta. Como diría mi abuelita, a la de los descastados. Que según el diccionario se aplica a las personas que no demuestran afecto por su gente o que no corresponden al que le han demostrado. Desde el pasado 25-M han sido muchas y variadas las descalificaciones que la jauría esclerotizada ha lanzado contra la emergente formación que amenaza sus poltronas. Compararlos con la ultraderecha francesa de Marine Le Pen , insinuar que reciben dinero de Irán o Venezuela o desprestigiarles por la mala imagen que estos desarrapados diputados van a dar en la elegante y fría Europa. No como el pimpollo de Cañete, ¿Cómo se van a comparar con el  glamour que destila este cavernícola encorbatado?
 Pero de todas, la más hiriente y repugnante fue la que los tertulianos de 13tv utilizaron contra el representante aragonés Pablo Echenique refiriéndose a él como ese pobre tontito que va en silla de ruedas. Echenique, que padece una enfermedad degenerativa que ha paralizado el 88% de su cuerpo, que no de su cerebro, podrá ser cualquier cosa menos tonto. Él se define a sí mismo como un retrón, no como un discapacitado. Un retrón que actualmente se encuentra en excedencia de su puesto como físico teórico del CSIC para luchar por una sociedad más justa y libre de los discapacitados neuronales y los descastados emocionales que dirigen nuestras vidas. Pablo le echa bemoles al asunto. Es un tipo íntegro y valiente que no cree en los ghettos de caridad, compasión y pasividad en la que, quienes se piensan "normales", intentan marginar a los retrones.
 Al final, todo es cuestión de inteligencia y honestidad. Se tienen o no se tienen. Y eso es, en realidad, lo que está desquiciando a la jauría. Que la gente de PODEMOS anda sobrada de ambas cosas. No, Pablo no es tontito. NI nosotros, sus votantes, tampoco. Y si IU  y otros grupos de la izquierda verdadera reaccionan PODEMOS darle la vuelta a la tortilla. Los de la casta de indecentes marrulleros están perdiendo los papeles. Utilizando la mentira y el insulto porque no tienen otra cosa. ¿Se imaginan a Rita Barberá, Rosa Díez,  González Pons o Floriano en un combate intelectual con Echenique? Entonces se demostraría, por si alguno le queda alguna duda, quienes son en verdad los auténticos discapacitados.
Las hienas están aullando. Ladran, luego cabalgamos. Aunque la montura de alguno de nuestros abanderados sea una silla eléctrica de ruedas.
 Al menos su jinete es un tío listo, honesto y corajudo que nos ha devuelto la ilusión de que PODEMOS. Y eso les da miedo, mucho, mucho miedo.

TEORÍAS KAFKIANAS SOBRE CAPULLOS Y PROLETARIOS APOLÍTICOS

TEORÍAS KAFKIANAS SOBRE CAPULLOS Y PROLETARIOS APOLÍTICOS

Pues sí. Nuestra huelga, la de los trabajadores de las limpiezas sanitarias aragonesas, fue una huelga política. Igual que el recién resuelto conflicto de los jardineros zaragozanos. Otra huelga política. Es lo que nos pasa a la gente de los estratos más humildes cuando nos pisan el callo con premeditación y alevosía. Y lo de pisar el callo entiéndase como una metáfora de rebajar salarios a lo bestia, anularte los derechos laborales o ponerte de patitas en la calle sacándose algún ere de la manga. Es entonces cuando empieza la metamorfosis proletaria. Aunque el obrero desclasado pretendía vivir en un capullo ajeno a los vaivenes de las decisiones políticas, la realidad ha terminado eclosionando como una gigantesca cucaracha. Conozco a compañer@s, abuelit@s sexagenari@s como doña Espe, que antes de tener que pelear por sus puestos de trabajo eran incapaces de distinguir unas siglas políticas de otras. Incluso los hubo que votaron al Partido Popular, convencid@s quizás por esa soflama electoral en la que los populares se autoinvistieron como el partido valedor de los derechos de los trabajadores. El caso es que, tras probar el ricino administrado en forma de Reforma Laboral, hasta el obrero más tonto o despistado ha empezado a entender de qué va el rollo ese de la lucha de clases. Así pues, de capullos conformistas estamos pasando, a fuerza de palos, a sentirnos posesos por el espíritu de Rosario la dinamitera. Empezando a entender que la política influye directamente en nuestras apolíticas vidas transformándolas en apocalípticas. Asimilando que estamos solos frente a la manipulación de unos y de otros. Aprendiendo las reglas de su juego.
 Los jardineros lucharon con todas las armas que contaban y han alcanzado un pacto digno. Si hubieran continuado en su capullo (es decir, sin tocar las narices a los señores políticos) les rompen la madre fijo. Hay quien les critica hoy por esto o por no haber conseguido alcanzar el 100% de sus reivindicaciones. Pero ellos se mantuvieron juntos y juntos, y asambleariamente, refrendaron este pacto que a mi entender es un triunfo. Como en el conflicto de las limpiadoras, a los jardineros se les ha mostrado como a vándalos insurrectos que usan la opinión pública para torcer voluntades políticas. Y para rematar la faena, algunos agoreros que militan en trincheras más recogiditas y seguras que las nuestras, han intentado transmitir un tufillo de derrota a lo que es claramente una victoria. 
Yo no puedo mas que congratularme por l@s compañer@s y celebrar con ellos que estemos abandonando los capullos para manifestarnos como aguerridas mariposas. Esto es un punto y seguido. Aquí no se ha acabado nada. La lucha, nuestra lucha, siempre continúa. ¡Salud! Y feliz metamorfosis. Que ya viene siendo horica de dejar de ser capullos.

OTRO CUARTO Y MITAD DE CENSURA

OTRO CUARTO Y MITAD DE CENSURA

El Gran Hermano lo ve todo. Vigila nuestros actos, escudriña las palabras que vomitamos en la red para buscar cualquier indicio  de delito. Insultos, vejaciones, acoso y amenazas que ya están tipificados en el código penal y que pueden conducir a sus autores a pasar una temporadita a la sombra. Lo ve todo sí. Pero no todo le inquieta de igual modo. Por ejemplo el caso de Pilar Manjón, que ha sido objeto de comentarios internaúticos tan elocuentes como: "Eres una puta zorra oportunista que brinda con quienes desmembraron a su hijo".  O el del concejal Zerolo que inspiró con su cáncer a las alimañas de las redes a manifestar alegría por su enfermedad y que originó un festival de injurias vejatorias contra el político. Son cosas feas propias de gente de baja calaña.  Igual que expresar alborozo porque a un cargo público le descerrajen tres tiros por la calle. No es elegante tampoco. Pero el ojo que todo lo ve mira diferente según de quién se habla. El caso de Isabel Carrasco no es un crimen político. Todo indica que se trata de un asunto privado cuyo móvil solo se puede entender achacándolo a la irracional ira que mueve a los asesinos desde tiempos ancestrales. Pero a este gobierno le interesa victimizarse desbordado como está por la creciente respuesta ciudadana a su política.  Por ese motivo invierten la carga de la prueba y hacen aparecer a Carrasco como mártir de la presunta persecución  que padecen los miembros del PP. Y con este argumento torticero el Ministerio del Interior quiere tipificar otro delito, como si tuviéramos ya pocos, que se base en la incitación al odio que según él pulula por las redes. Expresiones como: ¡Ojalá te mueras! podrían tener penas muy graves. ¿Y cuál será el tamiz que separe lo punible de lo no punible? ¿También dependerá de a quién vayan dirigidos?
La mala educación no se legisla aunque supongo que puede reprimirse. De hecho, medidas como ésta solo se toman en China y en otras notables dictaduras. Al final, a nadie engaña que lo que está en juego es la libertad de expresión de los españoles porque para castigar la mala entraña de algún twittero ya cuentan con suficientes recursos. 
Así se lo han señalado diversas asociaciones judiciales a Interior. Organizaciones como Jueces para la Democracia que entienden que crear un nuevo delito de incitación al odio sería una acción punitiva expansiva, excesiva y desproporcionada.
 Ya veremos que pasa. Pero si al final optan por tipificar la incitación al odio como un delito estarán cayendo en una paradoja. No solo incita a odiar el desvarío de un internauta bocachancla. El abandono institucional, la desesperación y la miseria frente a la pasividad de un gobierno infectado por un sarampión de corruptelas, tampoco incita al buen rollo (por decirlo suavemente, no me vayan a crujir). ¿Tendrá un anexo la ley para incluir esta variante? No lo creo porque, de ser así, las cárceles se inundarían de políticos y banqueros que incitan a tener muy malos pensamientos. Y me temo que las intenciones del gobierno no van por estos derroteros. Más bien au contraire. Lo que pretenden es mantenernos bien amordazados mientras los delincuentes campan a sus anchas.

NOSOTROS TAMPOCO SOMOS TONTOS

NOSOTROS TAMPOCO SOMOS TONTOS

Aunque algunos meses consigo hacer alquimia con mi sueldo para llegar a fin de mes, reconozco que no soy economista. Pero empiezo a sospechar que los responsables políticos que justifican en términos económicos la privatización de servicios públicos fundamentales, no tienen (pensando bien) ni pajolera idea de lo que hacen. Cualquier mindundi como servidora, o el Tribunal de Cuentas de España sin ir más lejos, les puede enmendar la plana. Este organismo elaboró un informe en el 2011 que demostraba que la gestión pública de servicios como limpieza, jardinería o mantenimiento urbanístico resultaba mucho más barata y de mayor calidad que la privada. El discurso maniqueista neoliberal de externalizar para "ahorrar" se vino abajo por unos datos demoledores que demostraban que este sistema solo sirve para que unos pocos hagan negocio con el patrimonio de todos.
Sin embargo las conclusiones cayeron en saco roto. La fiebre privatizadora siguió extendiéndose a diestra y, sorprendentemente, a siniestra. Poderosas multinacionales como FCC son beneficiadas con adjudicaciones de contratos de servicios públicos en comunidades y ayuntamientos. Y eso, pese a que su ex-presidente, Mayor Oreja, tuviera que reconocer en la Audiencia haber hecho jugosas donaciones a algún grupo político. ¿Adivinan? Este hecho en sí, según la ley de financiación de partidos, bastaría para impedir a FCC, y a muchos otros, participar en un concurso público. Entonces una deja de pensar bien. Nuestros próceres políticos no pueden ser tan lerdos para ignorar todos estos datos. Va a ser queriendo, con premeditación y alevosía. De la derecha neocon, cabe esperar estas cosas. ¿Pero qué pasa con la izquierda? ¿Qué pasa en ayuntamientos como el de Zaragoza? El alcalde socialista Belloch, impasible el ademán, se abstiene de zanjar la huelga de parques y jardines aplicando la ley y rescindiendo el contrato a FCC por las irregularidades e incumplimientos de la multinacional.  Si la sensibilidad obrera del tripartito no es motivación suficiente para mediar en el conflicto quizás deberían observar otros parámetros. 
Algo se está moviendo entre los estratos más humildes de los colectivos de trabajadores. Empezamos a tener conciencia de que nos han dejado solos. De que tenemos que organizar la resistencia sin siglas ni banderas. Tendiendo redes entre colectivos, unificando luchas, organizando cajas de resistencia. Comprometiendo a la administración ante la opinión pública para que explique, con cifras y no con entelequias, ese supuesto ahorro de las subcontratas y la transparencia que se aplica a la hora de adjudicarlas. Nosotros tampoco somos tontos, aunque no lo crean. Y no nos cuadran las cuentas... ni las ideas.

LAS OTRAS VICTIMS FASHION

LAS OTRAS VICTIMS FASHION

Así que se trataba de eso. Los subsaharianos que atraviesan medio continente africano, tras un periplo que a veces dura años, para luego pasar un tiempo indefinido hacinados en el monte Gurugú, acosados y apalizados constantemente por la policía marroquí, no intentan entrar en Europa huyendo del hambre la guerra o la violencia. En realidad lo que les impulsa a trepar por los muros de nuestra vergüenza abriéndose las carnes con el confeti de cuchillas con el que lo coronamos, es simplemente una moda. Un hábito pernicioso que debe tener como objeto batir algún récord de resistencia infrahumana encaramado a una valla mientras los cuerpos policiales de uno y otro lado no paran de hostigarte. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? ¡Frívolos! Por culpa de seguir estas tendencias y buscar protagonismo algunos van más allá. Cruzan nadando y luego, espantados por cualquier fruslería como que les reciban a tiros (aunque sean de goma) desde la orilla, se ahogan solos. Como dijo un infausto tertuliano de 13tv: Los subsaharianos son como niños pequeños, no saben nadar.
El delegado del gobierno en Melilla opina algo parecido. Esas imágenes de los informativos con decenas de personas resistiendo numantinamente agarrados entre las concertinas de la valla son víctimas de la moda. Que nadie vaya a pensar que son víctimas de la insensibilidad que muestra este gobierno con los derechos humanos de los de piel oscura. Aquí no somos racistas. Si son poderosos y se puede hacer negocio, le hacemos la ola a negrísimos tiranos como Obiang o sátrapas morenotes como Mohamed VI.
Es verdad que éstos y otros célebres dictadores africanos con los que mantenemos bussines les hacen cosas muy feas a su pueblo. Cosas tan malas que son el origen de que cientos de miles de personas tengan que verse desplazadas de sus tierras para poder sobrevivir. Pero a un país como el nuestro que ha renunciado a la justicia universal (y empiezo a creer que también a la propia) le deja indiferente su responsabilidad en el proceso. Solo piensan en construir muros más altos y criminalizar la pobreza que empuja desde el sur.
Ya que el subdelegado está tan puesto en modas, yo le aconsejaría que se apuntara en un concurso muy en boga en estos días. Un Supervivientes de extra-mega-luxe en el que el sr. El Barkani debería desarrollar, por ejemplo desde Mali, la ruta de un emigrante hasta llegar a nuestras fronteras. Después, desde lo más alto de la valla, que probara a hacerse un selfie con la otra mano agarrada a una cuchilla. Entonces sabrá lo que es ser victims fashion de primera.

EN EL NOMBRE DE MUCHOS

Una persona desahuciada de su casa, de esta sociedad que te repite tanto tienes, tanto vales, sin trabajo, sin nadie que pose los labios en las llagas que la desesperación ha abierto, ensaya el salto del ángel desde un puente. Otra, va muriendo poco a poco porque la pobreza le obliga a escoger entre un medicamento que lo mantiene vivo o que sus hijos coman cada día. Hay quien muere en estos tiempos, simplemente de tristeza, ahogado por unas lágrimas que no puede metabolizar y que inundan sus pulmones hasta que el corazón le estalla en mil pedazos. También los hay que no saben que están muertos y van arrastrando sus cadáveres dejando un surco de miembros amputados y sueños gangrenosos. Son daños colaterales de una guerra soterrada contra los más débiles, los más desamparados. Las rebabas de un sistema parricida que se desprende de ellos a golpes de machete y de cinismo. Tan siquiera merecen figurar en sus frías estadísticas. Son, somos, tan poca cosa para ellos. Nada de nada. 
Un tsunami de sangre está inundado nuestros pueblos, nuestras calles, nuestras plazas...  dispuesto a llevarse por delante cualquier brote de esperanza. Cualquier germen de la alegre rebeldía que pudiera poner freno a su matanza. Hoy escribo en el nombre de esos muchos. Y en el mío. Y como el poeta, quiero pedir la paz y la palabra para gritar: ¡Ya basta!
 ¿Hasta donde piensan llegar con la sangría? ¿ hasta cuando vamos a dejar actuar impunemente a los verdugos? Hoy quisiera mirar a los ojos de mis hijos y no sentir vergüenza. Si al final, es la muerte lo que aguarda, ¿a qué viene tanto miedo, tanta cobardía?. Clavo los ojos en el empedrado cielo y las blasfemias se agolpan en mi boca. Nada, nadie me responde nada. Y una furia rabiosa me nace en las entrañas y se transforma en una balacera. En una ráfaga de plomo y savia nueva que enloquece y que pasa de refugiarse en las trincheras. No debe haber temor a ser asesinado cuando ya te dan por muerto. Levantémonos y andemos. Una legión de zombificados parias de la tierra no puede ser derrotado por unas viles alimañas. Que vean su reflejo en las terribles cuencas de nuestros ojos vaciados y entiendan que les está llegando la derrota. Que sean ahora ellos quenes sientan el sudor frío del miedo en el pellejo. Que huelan nuestra cólera y se les hiele su putrefacta sangre en las arterias.

Carta abierta al alcalde Belloch del presidente del Comité de Empresa de FCC

Carta abierta al alcalde Belloch del presidente del Comité de Empresa de FCC

Señor alcalde, señor Juan Alberto Belloch, “a mí no me hace gracia el conflicto en FCC parques y jardines de Zaragoza”

Entre risa y risa el señor Belloch ironizó públicamente sobre si los jardineros pedíamos que mediara en el conflicto o que dimitiera como máximo responsable del consistorio zaragozano.
Le recordaré que la plantilla de FCC parques y jardines había solicitado en dos ocasiones la mediación de su gobierno, tal y como hizo en el conflicto de los conductores de AUZSA hace pocos meses. Ante la negativa a mediar, afirmando por su parte que era un conflicto puramente laboral, la plantilla se ha sentido discriminada y tratada de forma infravalorada, hecho del que toma nota.
No se preocupe señor Belloch, no volveremos a solicitar que su gobierno trabaje para solucionar problemas, nos ha dejado claro que gobierna para los grandes poderes financieros de la ciudad y de espaldas a trabajadores y ciudadanos.


Como trabajador de parques y jardines y como ciudadano de esta ciudad me siento con todo el derecho a criticar su actuación y a pedir su dimisión inmediata, sin que ello me cause ninguna risa. Así es la libertad y la supuesta democracia de la que tanto alarde hacen los gobernantes, las personas podemos pensar y por tanto expresar nuestras opiniones.

Rebaja salarial del 21%, recorte de todos los derechos sociales adquiridos en los últimos 25 años, deterioro de las zonas verdes de Zaragoza, posible incumplimiento del contrato por parte de la adjudicataria FCC, hechos que no me producen ninguna risa, sino una fuerte indignación hacia quienes sois responsables de los servicios públicos y continuamente os mantenéis al margen de los conflictos existentes.
Como dice su gobierno estamos ante un conflicto laboral, pero también es una cuestión política, económica y social.
Política, en cuanto se decide externalizar los servicios públicos a manos de multinacionales que condicionan el presente y futuro de nuestra ciudad.
Económica, ya que se encarece el servicio y estas grandes empresas a través del beneficio industrial y de otras prácticas obtienen enormes ganancias de los presupuestos públicos.
Y es también social porque conlleva una peor atención a las necesidades de todos los ciudadanos y un progresivo deterioro de los servicios públicos.
Su gobierno, señor Belloch, está llevando a cabo las mismas políticas que el gobierno de España, aplicando todo recorte sobre trabajadores y ciudadanos, políticas tendentes al desmantelamiento del tejido público en beneficio del sector privado. . Políticas que conllevan un continuo deterioro de los servicios públicos y precariedad en las condiciones laborales y sociales de los trabajadores.
Su gobierno, señor Belloch, ha vuelto a perder una ocasión de oro para ejecutar políticas de izquierdas, por y para los ciudadanos y trabajadores de esta ciudad, pudiendo haber creado puestos de trabajo o haber facilitado la creación de un ente público que gestione las zonas verdes de Zaragoza. Actuación que hubiera generado confianza en la sociedad zaragozana y hubiera reflejado que hay alternativas a la austeridad y al trasvase del beneficio público a manos privadas.
Por ello, aunque estas líneas pasen desapercibidas o le causen risa, me mantengo firme en mi posicionamiento sobre que usted, como máximo responsable del ayuntamiento de Zaragoza, debe abandonar, debe dimitir, debe irse, sí aunque le siga produciendo risa. Estas líneas las escribo a título individual, como persona y ciudadano libre, sin miedo y sin rencor.
Reflexiones individuales sobre su forma de gestionar esta ciudad, reflexiones de una persona que se siente orgulloso de pertenecer a la clase trabajadora y no tiene otras aspiraciones que contribuir a una sociedad más justa y equitativa.

Zaragoza, a 11 de abril de 2014
José Luis Muro Cornago
Pte. Comité FCC parques y jardines.

SOBRE LUCHAS OBRERAS, TRAIDORES Y PRIMATES

SOBRE LUCHAS OBRERAS, TRAIDORES Y PRIMATES

En el 2013, los trabajadores de las limpiezas sanitarias de Aragón protagonizamos una huelga de 49 días en defensa del convenio colectivo y la dignidad en nuestros puestos de trabajo.  Fue un duro conflicto en el que tuvimos que enfrentarnos contra el rodillo pepero que, representado por la consejería y el gobierno aragonés, pretendía pulverizar los derechos laborales adquiridos tras décadas de lucha y movilizaciones. En esta ocasión, teníamos claro quién era el enemigo. Un partido ultraliberal que desprecia a la clase obrera.
Muchos fueron los apoyos que encontramos en la sociedad aragonesa. Movimientos sociales, vecinales, diversos colectivos laborales e incluso periodistas e intelectuales, que se mojaron y tomaron partido por nuestra desigual pelea contra el gigante que amagaba con partirnos la madre a estacazos con una reforma laboral hecha ad hoc con este único propósito. Las fuerzas políticas de la izquierda en la oposición nos abrieron los brazos y se adhirieron a una causa que dijeron considerar de justicia. Recuerdo las palabras del grupo parlamentario de IU: El día que gobernemos invertiremos el proceso privatizador. Sacaremos las subcontratas de lo público y acabaremos con un sistema que está demostrado solo sirve para mermar los derechos de los trabajadores y precarizar la prestación de dichos servicios. También recuerdo nítidamente cuál fue nuestra respuesta: Si algún día gobernáis estaremos ahí para que no olvidéis este compromiso.
Desde el día 24 de abril, otro colectivo hermano (el de parques y jardines) ha iniciado una huelga indefinida a causa de las draconianas medidas que la contrata FCC ha impuesto a los trabajadores: Reducción salarial del 21% ( a la par que se incrementaban en un 25% los sueldos de directivos y ejecutivos), inaplicación del convenio colectivo vigente y un evidente deterioro de la conservación y limpieza de los parques zaragozanos.
La multinacional FCC,  sospechosa de evadir impuestos a través de sociedades encubiertas, presentó un presupuesto temerario al concurso que el ayuntamiento del tripartito zaragozano (PSOE, IU y CHA) sacó a concurso público. A pesar de que las cifras no garantizaban que se pudieran mantener las condiciones salariales y laborales de l@s jardiner@s el cabildo decidió adjudicarles la contrata. Pero ahora, el discurso obrerista que desarrollaron en nuestro conflicto se ha sustituido por el que esgrimían los "malvados" gerifaltes de la DGA. Argumentar que se trata de un asunto privado entre empresa y trabajadores que no atañe a sus competencias. Curiosamente, la amnesia que embargaba a la presidenta Rudi y al consejero Oliván, parece afectar también a los miembros del tripartito. Es decir, optan por obviar que, igual que en nuestro caso, estos servicios se pagan con dinero del contribuyente y la administración es responsable de la gestión que se haga de los mismos. 
Desde la Expo del 2008, las zonas verdes de la ciudad se duplicaron sin que aumentaran las plantillas encargadas de su mantenimiento. El alcalde socialista Juan Alberto Belloch, más interesado en los crucifijos y el incienso que en las causas obreras, se lava las manos como Pilatos. ¿Y cuál es la actitud de sus socios? Ante nuestra sorpresa, tristeza y decepción, compartir la pastilla de jabón con el que enjuaga su cinismo el regidor. ¿Esquizofrenia? Al ser interpelados a este respecto, la respuesta no puede ser más desoladora:. Prefieren mantener el frágil equilibrio del tripartito a costa de renunciar a su compromiso con la clase trabajadora. En sus manos está rescindir la contrata a FCC y salvaguardar el ideario por el que dicen definirse. Sin embargo, al contrario que en la huelga de las limpiezas sanitarias, prefieren ver los toros desde la barrera (del poder) y no tirarse al ruedo donde descabellan al proletariado. Y perdón por el símil taurino pero, hasta el bombero torero, demuestra más agallas que los presuntos representantes de la izquierda aragonesa.
A diferencia del alcalde y sus mariachis, soy poco dada a los actos religiosos y las citas bíblicas. No obstante, hay una que viene al pelo de este circo: Lo que hicierais a uno de estos, por pequeños que sean, a mí me lo hicierais. Puede que ahora, los trabajadores de parques y jardines no encuentren el apoyo que debieran en las fuerzas progresistas. Pero no están solos. Nosotr@s no olvidamos ni ponemos la otra mejilla. No somos tan buenos cristianos como los pobladores de este extravagante ayuntamiento aconfesional, Apoyaremos su lucha y también  la de los trabajadores de AUZSA  y HP . Y no perdonaremos en las urnas a quienes traicionan a la clase trabajadora. Personalmente, prefiero votar a la coalición animalista. Hasta la mona Chita podría ser mejor alcalde o concejal. Probablemente su criterio, sería más humano y consecuente .Y al menos, su íntegra desnudez, evitaría que se cambiara de chaqueta. 

¿VAS A VOTAR AL BUNDESBANK?

¿VAS A  VOTAR AL BUNDESBANK?

Me temo que las próximas elecciones europeas no moverán a mucha gente de su casa para ejercer el voto. La idea de Europa como territorio común es una entelequia que solo se materializa en la práctica en forma de recortes y pérdidas de derechos laborales. Europa ha vuelto a ser raptada. Pero esta vez no ha sido Zeus metamorfoseado en un toro mitológico. El captor lleva una calculadora por corazón  y una sierra mecánica presta a tronchar los principios que en teoría la representan: Respeto a la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, respeto a los derechos humanos, tolerancia, solidaridad, equidad entre hombres y mujeres... Se llama Bundesbank y cuenta con esbirros infiltrados en la política de todo el continente. Aquí también, of course. Si votamos por los partidos que aplican borreguilmente su doctrina económica, podemos ver como se corrompen los primigenios valores que se esgrimían para la alianza europea. El poder financiero se impone definitivamente sobre los derechos de los pueblos. Se habla de una Europa a dos velocidades pero, los que no pertenecemos al núcleo duro, no avanzamos hacia ninguna parte. Al contrario, vamos de culo y cuesta abajo. 
En ese vagón de cola viajamos los PIGS. Un lastre para la Unión Europea que no se cansa de repetirnos que pagamos un justo castigo por habernos comportado como inconscientes bestezuelas que retozaron por encima de sus posibilidades.
A fuerza de repetirlo, los hay que se lo han creído y depositan su voto en los adalides de ese modelo europeo desviscerado  que tan bien representa la bicefalia partidista.  A otros simplemente, les puede el hastío y la desconfianza y se abstienen de participar en lo que se les antoja como una comedia sin ninguna gracia.En cualquiera de ambos casos, gana la banca. 
Las opciones para salir de la tiranía del Bundesbank existen, aunque tan atomizadas que todavía no suponen una grave amenaza para la Bestia. Las ciudadanas y ciudadanos que defendemos la libertad, la igualdad y los derechos humanos ( incluso allende las fronteras de esta fofa y negra Europa) no podemos rendirnos. No somos tan pocos ni tan débiles. Aglutinando fuerzas y creando alianzas podríamos rescatar a la cautiva y enjaular a su raptor en el museo de los horrores de la historia. 
 Pero si nos dejamos vencer por la decepción, el escepticismo o la pereza, lo dicho: La banca gana y todos los demás perdemos. ¿Vas a votar al Bundesbank? Yo ni de coña.

LAS "FUGAS" DE AGUIRRE

LAS "FUGAS" DE AGUIRRE

La sexagenaria Aguirre tiene graves trastornos de incontinencia. El problema es que sus "fugas" no se solucionan con un pañal. En cuanto le ponen un micro, una micción de palabras no procesadas brota irrefrenable por su boca. Hable de lo que hable, un chirimiri cutre, rancio y chulesco empapa sus chiripitaflaúticas declaraciones. Como en el pregón taurino de Sevilla, donde Esperancita dio rienda suelta a uno de sus escatológicos razonamientos a favor de la "fiesta" de los toros. Según la lideresa anti-sistema, los antitaurinos lo somos por ser anti-españoles. Siguiendo su hilo argumental, la tortura y muerte del toro en la plaza representan la idiosincrasia nacional. Junto al cristianismo y el amor a la patria, los tres requisitos imprescindibles que aseguran el pedigrée de un español de pro. Lo dice en Sevilla, olvidando otros "escapes" verbales anteriores en los que ridiculizó lo que considera la cultura del subsidio andaluz dirigiéndose a los jornaleros a la voz de "pitas", "pitas". No puede ocultar su desprecio hacia los andaluces, se le escapa a la pobre. 
¿ O es que Andalucía no forma parte de su patria? O mejor dicho, de su cortijo.  
Como tampoco parece muy cristiano ni patriótico calificar de mamandurrias a las prestaciones sociales o presumir de haber sido la primera en destapar la trama Gürtel. Esto último además, debería ser pecado de los gordos. Pero vuelvo a los toros. Soy española porque, ya lo dijo Cánovas, no puedo ser otra cosa. Aunque si mi identidad nacional depende de un espectáculo que potencia el sadismo contra los animales, me pido ser marciana. En esta nueva-vieja España de peinetas, cilicios  y toreros, es natural sentirse extraterrestre si todavía se te conectan dos neuronas. Mezclar en un cóctel patriotismo, tortura y religión siempre ha tenido resultados explosivos. Pero la Aguirre es un intrépida matadora. Trata a los españoles como al toro. Primero nos burla con su cháchara para atontarnos y facilitar la inserción del estoque. Y si esto falla, siempre puede atropellarnos con su coche y darse a la fuga. Que en eso, también es muy diestra la señora marquesa. Extremadamente diestra.

UNA HIENA NUNCA LO HARÍA

Soy abiertamente animalista. Y en ese sentir incluyo mi pasión, no solo por el resto de animales, sino también por esa especie de monos parlantes a la que pertenezco.
El homo sapiens tiene la facultad del lenguaje, de poder construir un pensamiento elaborado y por ende, de mentir, distorsionar y manipular a sus congéneres. En eso no hay cacatúa que nos pueda. Se supone que, semejante talento, debiera servir para determinar la diferencia intelectual con las demás bestias. Craso error. Hay humanos que cuando abren la boca solo emiten rebuznos inconexos. Como el Obispo de Málaga, asegurando que una unió gay es similar al enlace entre un perro y un humano. A los homófobos ya no les basta con poner ejemplos sobre peras y manzanas. Ahora les va más el rollo zoofílico. Y no me extraña en absoluto. Porque algunos miembros de la iglesia parecen más alimañas que las propias alimañas.
Fue un sacerdote, llamado Jesús Calvo, quien afirmó en un programa televisivo que el cáncer del concejal Zerolo era un castigo divino por su homosexualidad. No existe bicho en el mundo capaz de superar esta bajeza. Pero en el género humano sí. Podemos doblar y triplicar nuestra maldad hasta el infinito y más allá. Y para confirmarlo, este mismo sacerdote aprovechó su presencia en la tele para pedir la pena capital para los abortistas. ¡Qué gran ejemplo de cristiandad!
¡En fin!, que como defensora de los derechos de los animales quiero hacer constar una rotunda protesta por la comparación a la que son sometidos con algunos individuos de nuestra especie. Ninguna otra criatura discrimina por la orientación sexual a sus congéneres. A  una hiena no se le margina en la manada por ser boyera. Eso es una mindundada que les da la risa floja. Ellas están a cosas importantes como garantizar la supervivencia de sus crías. Evitar que mueran de hambre. En cambio, uno de cada tres niños españoles viven bajo el umbral de la pobreza y los gerifaltes de nuestra manada humana (y espiritual) prefieren debatir sobre el sexo de los ángeles o de los concejales. ¿Evolución? Créanme, una hiena nunca lo haría.