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¿Y LA SENSIBILIDAD LAICA?

¿Y LA SENSIBILIDAD LAICA?

La pasada noche saque a mi perro a pasear y, de imprevisto, un tumulto encapirotado se cruzó a nuestro paso aporreando los tambores como si no hubiera un mañana.
El pobre animal, creyéndose sin duda presa de alucinaciones, entró en pánico y me arrastró de nuevo hasta mi casa. Si los cánidos piensan (que yo creo que sí, a su manera) el mío 
debió creer que aquello era el fin del mundo. No se le puede reprochar. Aún recuerdo nítidamente la primera vez que mi progenitor tuvo a bien llevarme a una procesión. Yo debía tener unos tres años. En mi memoria permanece esa mezcla de olor a incienso y cirios, el ruido atronador de los tambores y el terror que sufrí a causa de un fantasmagórico encapuchado, algún conocido de la familia, que se empeñó en tomarme en sus brazos pese a mi pagana y salvaje resistencia. 
Desde una perspectiva agnóstica, como la de mi perro o la de una cría de tres años, la semana santa española aparece como un espectáculo gore y siniestro en el que se exalta morbosamente el sufrimiento. Dan ganas de correr en otra dirección. Pero si además reflexionas sobre la inoportunidad de que un estado aconfesional permita que un culto tome las calles de sus ciudades alterando la circulación y ensordeciendo al personal día y noche, y que se les proporcione infraestructura logística y un servicio de seguridad que pagamos entre todos aunque seamos más ateos que Marx, la charada es perfecta.
No hay mas que ver a algunas autoridades, como al alcalde zaragozano Belloch, formando parte del folklore en estos cortejo religiosos. ¡Cómo le ponen al hombre los crucifijos!
A mí, ya perdonará el sr. alcalde, me trae reminiscencias de otro político infausto que gozaba de que le llevaran bajo palio. 
A quienes criticamos esta esquizofrenia nos achacan falta de sensibilidad religiosa. Nada más lejos de mi intención. Esos cofrades que lloran a lágrima viva cuando dios decide que diluvie al paso de sus carrozas me provocan una ternura naif. Y un poco de risa, para qué negarlo. Pero, ¿quién soy yo para juzgar las incongruencias de otros? Bastante tengo con las mías. Es otra cuestión la que me irrita. ¿Se imaginan las calles cortadas por procesiones musulmanas que desfilaran a cualquier hora tocando trompetas? Y si además estos actos  duraran toda una semana y fueran sufragados por las arcas públicas, ¿qué dirían?. Pues eso.
La realidad es que nadie piensa en la sensibilidad de los laicos que nos vemos obligados a asistir, si queremos salir de nuestras casas, a esta dramatización morbosa de un hito religioso. Esto son lentejas... en pro de la marca España. Ajo y agua.
 Me parece que seguiré el instinto de mi perro. Al menos, lo que queda de semana.

LA RATONERA

El dúo zaragozano Amaral ha lanzado un nuevo tema dirigido como un puño a la mandíbula de los políticos/as que forman parte del esperpento institucional. La canción está acompañada por un videoclip en el que, hasta cincuenta archiconocidos "servidores públicos", aparecen como víctimas de los males que su gestión está provocando. Rajoy, Rubalcaba, Gallardón, Bono, Guindos, Aznar, González, Obama o Angela Merkel son vagabundos, sufren la violencia física, el azote de las drogas, la exclusión y hasta el racismo en carne propia. En el vídeo, un Zaplana morenote es objeto de la discriminación racial. Zapatero pasa a ser un transeúnte en chándal que duerme su desesperación en una esquina y a Floriano, por ejemplo, le ponen un ojo morado. Al final , un espléndido Rajoy aparece flotando en un mundo mágico plagado de arco iris y unicornios... mientras unos títulos nos aclaran que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
  No se ni cómo duermes por las noches, estúpido farsante, si mientes más que hablas...- comienza la letra de La Ratonera. Algunos califican de oportunismo la decisión del grupo por abordar estas cuestiones. Sin embargo, un producto exitoso como Amaral, no necesita meterse en estos barros para vender discos. Es más, puede que "mojarse" les perjudique en los círculos comerciales. Conocí a Eva cuando tenía apenas veinte años y comenzaba su sueño musical como batería de un grupo de rock de un barrio zaragozano. Luego su carrera se disparó. Pero se que el éxito no acabó con la empatía que la caracterizaba. Con la misma sensibilidad que le acercó al mundo musical. 
Cada uno se compromete con las armas que dispone, llegado su momento. La cuestión es plantar cara a lo que nos ofende y nos hace la vida indigerible. Servidora, practicando compulsivamente el género panfletario con mis artículos. Eva y Juan, aprovechando su popularidad para gritar a los gurús del sistema que son unos farsantes.
Ojalá sintieras el miedo que generas, ojalá lo sintieras... -Pero, en lo concerniente a los sentimientos y la élite política que nos gobierna, pasa los mismo que con el videoclip: cualquier parecido con la humanidad (hablando de estos tipos/as) es pura coincidencia. ¡Bien por Amaral!

A PUNTA DE PISTOLA

A PUNTA DE PISTOLA

Durante aquellos largos años de la dictadura (que gente como Mayor Oreja recuerda como un periodo de extraordinaria placidez) las torturas y vejaciones eran parte del protocolo habitual que la brigada político social usaba con los detenidos. El inspector de policía Antonio González Pacheco, apodado Billy el Niño, se dio a conocer entre sus víctimas por su aplicado sadismo en los interrogatorios. Quienes tuvieron la desgracia de caer en sus manos comprobaron en carne propia la crueldad con la que actuaba el individuo. 
Los que no "saltaron" desde las ventanas de la Dirección General de Seguridad nos relatan testimonios estremecedores. Billy el Niño disfrutaba con los apaleamientos sistemáticos, arrancando a tiras la piel de los desdichados que caían en sus manos. Un psicópata de libro con licencia para torturar y matar. En un régimen totalitario es lógico que medren estos especímenes. Es un buen caldo de cultivo.
Pero los crímenes de Billy no le pasaron factura con la llegada de la democracia. Quedaron, como los de tantos otros, empapando de sangre la alfombra bajo la que los amontonaron durante la transición. En nombre de algo que definieron como reconciliación nacional (tremenda ironía a mi entender), los padres de la patria parieron una ley de amnistía que permitió que siniestros personajes como Billy o Muñecas puedan hoy jactarse de su impunidad.
 Para nuestra vergüenza, tiene que ser Argentina quien reclame un poco de justicia. Solicitan su extradición por delitos de lesa humanidad. En una vista que no escuchó los testimonios de las víctimas, Muñecas y Billy el Niño se pavonearon sabedores de que tan siquiera la fiscalía, iba a apoyar esta medida. Intocables, eso se creen que son.
Y no podemos reprochárselo. La supuesta "reconciliación nacional"  se llevo a cabo sobre las fosas de los represaliados  cuyos huesos, a día de hoy, siguen cumpliendo la sentencia de muerte que les aplicaron sus verdugos. No es que en este país no haya memoria. Es que nos la han tenido secuestrada a punta de pistola. Como le gustaba hacer a Billy el NIño. Un cañón clavado en nuestra sien para que nos volvamos todos amnésicos perdidos. Es por vuestro bien, insisten mientras acarician el gatillo. Yo no me lo creo.

TAMBIÉN HAY LUZ A ESTE LADO DEL TÚNEL

TAMBIÉN HAY LUZ A ESTE LADO DEL TÚNEL

 Mi querido amigo Antonio Aramayona lleva más de diez meses aparcando su silla de ruedas en la puerta de la consejera de educación de Aragón cada mañana, cada día. 
"Por una educación pública y laica"- se puede leer en los carteles que exhibe en su protesta silenciosa, amable pero irreductible. A su lado, otros ciudadanos anónimos como Marisol o Adrián, le acompañan en una gesta que a lo largo de estos meses ha incluido multas, inclemencias meteorológicas y todo tipo de vicisitudes que no han conseguido hacerles reblar de su objetivo: Reclamar una escuela pública, de calidad, lejos de los adoctrinamientos religiosos, en la que los más pequeños aprendan a pensar en libertad. Leí hace poco una entrevista a Emilio LLedó, un lúcido octogenario que ha impartido clases en las universidades de medio mundo. Al preguntarle sobre la libertad de expresión afirmaba: ¿ Qué me importa a mí si no digo más que imbecilidades? ¿Para qué sirve si no sabes pensar, si no tienes sentido crítico, si no sabes ser libre intelectualmente?
En el momento actual, la filosofía ( asignatura que Antonio impartía en sus clases) les sobra a nuestros gobernantes. Lo último que necesitan es que, esa generación que se quiere dar por perdida, posea una mirada crítica y reflexiva sobre los acontecimientos. La educación se masifica, se deshumaniza. Una diputada popular de las Cortes de Aragón, Teresa Arciniega, considera "pueblerino" que se conserven escuelas en las zonas rurales. ¿Para qué, verdad doña pija urbanita? El que quiera estudiar que se quite el pelo de la dehesa y venga a los hacinados campos de internamiento, quiero decir escuelas, de la capital. Que los jóvenes tengan instrumentos para analizar el mundo que les toca pondría en peligro un sistema que se ha obcecado en mostrarnos un único camino sin salida. Lledó cuenta  que los filósofos griegos le explicaron el origen de la palabra idea. Viene de mirar. Pero no con los ojos, con la mente. Enseñando a pensar, solo así se consiguen los idealistas que necesitamos para saltarnos la macabra hoja de ruta que nos están marcando.
Idealistas imprescindibles, como mi amigo Antonio que enseñó a muchos jóvenes aragoneses a tener criterio y a mirar con los ojos del intelecto pero, sobre todo, con los del corazón.
Un corazón tan guerrero y grande como el suyo. El mismo que le lleva todas las mañanas, superando las graves dolencias que padece, a la puerta de la sr. Serrat  con una sonrisa dulce en la boca. "Perro-flauta motorizado", se define a sí mismo. Un entrañable Super-Héroe en pugna contra el Lado Oscuro, nos parece a muchos otros. Una luz, a este lado del túnel que nos invita a MIRAR.

EL EJE DEL MAL CONTRA "LA GORDA" ADA

Procuro evitar ver los saraos televisivos en los que individuos como Malhuenda o Alfonso Rojo dan rienda suelta a su naturaleza fanfarrona y facha arremetiendo contra su contrincante dialéctico con toda suerte de descalificaciones. No se puede extraer nada bueno de un debate en el que una parte de los interlocutores solo buscan la bronca y no escatiman en insultos u ofensas gratuitas para corroborar sus delirantes argumentos. La Sexta Noche va por esta línea. La de un Sálvame De Luxe en el que no puede faltar su propio "eje del mal". En vez de Matamoros o Kiko Hernández, los camorristas de esta tertulia se llaman Paco Malhuenda y Alfonso Rojo. La diferencia está en que los invitados vapuleados en Sálvame forman parte de una coral diseñada para crear un espectáculo (aunque de dudoso gusto) televisivo. Sin embargo, Ada Colau asistió a la Sexta Noche con el mismo afán que le ha empujado desde el principio: ser la portavoz de los sin voz. Pelear digna y pacíficamente para que se repare una injusticia que ha llevado a miles de personas a perder sus hogares, y hasta la propia vida, mientras se rescataba a los culpables de la crisis. Unos argumentos demoledores, demasiado elevados para ser rebatidos por contertulios mediocres, y aún más mediocres periodistas, con un discurso civilizado. Ante la imposibilidad intelectual manifiesta, los hooligans mediáticos se ponen a hacer lo suyo: Cocear y escupir estiércol. No se conformaron con acusar a Ada de demagoga y pro-etarra. En el cenit de la sinrazón, Rojo la criminalizó por estar gorda: "Usted está tan gordita para el hambre que se pasa".
No tengo duda alguna de dónde almacena la grasa este pollo. La tiene toda en el cerebro, constriñendo el riego sanguíneo y asfixiando la poca vergüenza residual que le quedaba.
Si quienes dirigen este tipo de debates están decididos a hacer circo por cuestiones lucrativas deberíamos reflexionar sobre el tema. ¿Es el tipo de debate que nos interesa?
Yo no disfruté nada viendo como las fieras intentaban devorar a Ada Colau. No lo consiguieron ni de coña. Y no porque esté gordita sino porque tiene mucha enjundia. Tanto valor y honestidad que podrían envenenar ipso facto el metabolismo canijo y cicatero de estos bichos. No están acostumbrados, pobrecicos. 
Pero me parece muy bajuno que los invitados se vean sometidos a insultos y calumnias de todo tipo por unos presuntos profesionales que actúan como matones de un patio de colegio. ¿Todo por la audiencia? Que tenga ojo la Sexta si ha elegido este modelo. Sería una pena que por un poco de parné, vendieran su alma al diablo. Entonces sí que la habrán liado gorda. Bien gorda.

¡LA FARSA CONTINÚA!

¡LA FARSA CONTINÚA!

Viendo las imágenes del funeral de Suarez es inevitable que nos chirríe alguna cosa. En primer lugar, que un estado aconfesional celebre una ceremonia religiosa, oficiada por el obispo más facha del nutrido elenco patrio, para despedir al primer presidente tras la dictadura. Curiosamente,mientras Suarez iba perdiendo la memoria, muchos de los que hoy lloran su ausencia y se deshacen en halagos al finado, respiraban tranquilos. En este país no gusta nada que a la gente le de por recordar las páginas más siniestras de nuestra reciente historia. Aquí se impone el olvido. Rescatar los huesos de las fosas o esclarecer los entramados del 23-F es cosa de rojos. De guerracivilistas que se empeñan en hurgar en las heridas del pasado para remover odios añejos y sembrar nuevas tempestades. La memoria resultaría grotesca en el contexto que vivimos. Nos haría lúcidos y reflexivos. Ese Franco bajo palio rodeado de la jerarquía católica, brazo en alto todos ellos, no fue un episodio anecdótico y aislado. Era una constante durante toda la dictadura. Los obispos tomaron partido contra el pueblo. Santificaron la matanza bautizándola como cruzada. Guerra santa contra los herejes republicanos. Luego se entregaron a un concubinato con el régimen que les resultó harto provechoso. Un derecho de pernada que mantienen hoy en día y que nos supone miles de millones anuales a las arcas de este estado aconfesional de charanga y pandereta.
¿Desmemoria? Es imposible olvidar escuchando la homilía de Rouco. Ese hombre de dios, al que sin duda le habita Satán en las entrañas, nos amenazó con estar buscándonos otra guerra civil por revoltosos, abortistas y plurales. Y es que Rouco se retira pero por la puerta grande. Ejerciendo de lo que siempre ha sido. Un matón desalmado, con faldas y mucha mala virgen, al servicio del ala más extrema del Partido Popular. 
El funeral, con memoria, revela un esperpento institucional que te pone los pelos como escarpias. Personajes partidarios de una alzheimer colectivo. Desde el rey hasta politicastros que se jactan en la intimidad de haber cavado la tumba política del ex-presidente. Todos juntos, rindiéndole un último homenaje emponzoñado.
Puede que el dictador Obiang (al que ninguno quería estrechar la mano ante los medios) fuera el menos oscuro de los asistentes. Se le ve clarito de qué pie cojea.
Debió ser desconcertante para el sátrapa desenvolverse en este civilizado círculo de cínicos. Él no necesita de tanto subterfugio para gobernar despóticamente a su pueblo.  Quienes lo han invitado bien lo saben. Pero el hecho de que los guineanos padezcan una extrema pobreza, torturas y represión no ha impedido que se negocie con el dictador.
 Eso sí, las muestras de afecto a escondidas. Por eso de guardar las apariencias. Seguro que para el clandestino revolcón, el propio Rouco les dejó usar la sacristía. ¡La farsa continúa! 

A POR LA REFORMA PATRONAL

A POR LA REFORMA PATRONAL

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, salió en defensa del reelegido líder de la patronal madrileña Arturo Fernández con una argumentación que a servidora, vera usted, no le acaba de cuadrar. Según Rosell, las leyes son demasiado enrevesadas y cualquiera nos podemos meter en líos sin enterarnos. ¡Pobre don Arturo! ¿Cómo iba a pensar que no pagar la seguridad social de sus trabajadores era un pelín ilegal? La legislación es terriblemente confusa a este respecto. Al menos para los empresarios chorizos que se devanan los sesos intentando burlarla. Aunque sería deseable que quien representa al colectivo de empresarios madrileños tuviera una interpretación meridiana de la legislación laboral. Amén de un mínimo de honestidad y una trayectoria profesional intachable. Estar acusado de fraude a la seguridad social y una imputación en el caso Bankia no parecen las mejores credenciales.
Pero ahí está Díaz-Ferrán que (pese a haber dado con sus mullidos huesos en la cárcel por una buena suma de delitos) representó a la patronal nacional, empujó las reformas laborales y se permitió el lujo de anunciar a los "curritos" que había llegado el momento de trabajar más cobrando menos.
Si las cabezas visibles de los empresarios españoles cuentan con semejante pedigrée , ¿qué podemos esperar del resto que les ha elegido?
Lo cual me lleva a pensar que, quizás, lo que de verdad necesita este país es una drástica reforma patronal. 
Multas, señor Rosell tenemos todos, es cierto. Algunos por defender los derechos laborales que ustedes, con el contubernio del gobierno, han hecho pedazos. Y no es porque no entendamos las leyes que presuntamente quebrantamos. No somos tan idiotas. Es porque son normas injustas diseñadas "ad hoc" para el lucro personal de patrones como los dirigentes de sus organizaciones. Pero no todos estafamos, defraudamos o somos el presidente de los empresarios madrileños.
Alegar el desconocimiento de la ley, más siendo esta tan obvia, no te exime de la falta. Solo evidencia que eres un inepto o un cínico canalla. Yo apunto por ambas cosas.
Cuando Rosell indica la conveniencia de simplificar las leyes lo que en realidad quiere decir es que deben ser más flexibles que una goma elástica para que puedan saltárselas a la torera. Yo soy más de simplificar la cúpula de la patronal pagándoles unas largas vacaciones en Soto del Real a todos los defraudadores y chanchulleros que la frecuentan.
Allí, en compañía de Ferrán, podrán montar otra organización más acorde con su verdadera naturaleza depredadora. Alguna mafia carcelaria de la que serán, no tengan dudas, los putos kies de la trena. Experiencia no les falta.

CRÓNICAS MORDIANAS

CRÓNICAS MORDIANAS

Cada día me resulta más difícil el relato  de los fenómenos paranormales que acaecen aquí, en esta Tierra Negra conocida antes como España. Al menos sobria lo confieso. En poco tiempo, hemos caído por un vórtice maldito a un mundo oscuro dominado por saurios desalmados y manipuladores que nos ha han hecho rehenes. 
En este nuevo país, nada es verdad ni es mentira. Todo es según la versión que convenga a los de arriba. Pero para mantener el chiringuito, y poder mentir como bellacos sin que la chusma se les ponga estupenda necesitan cómplices. Colaboradores necesarios que den verosimilitud a sus patrañas. Por ejemplo: El 22-M. Dos millones de ciudadanos se concentran pacíficamente en Madrid reclamando democracia real, pan y trabajo para todos. Ese mismo día la portada del periódico "La Razón" pergeña este ecléctico titular:
"Terroristas llegados de todos los puntos de España invaden Madrid".  Tendenciosillo como poco ¿no?. Siguiendo la línea de editorial de uno de los más leales esbirros de Sauron-Rajoy. Ese ser incongruente y viscoso llamado Malhuenda que dice dirigir telepáticamente su diario entre plató y plató de televisión. Su máxima es: difama que algo queda. Y por desgracia es la misma a la que se agarran otros mamarrachos y mamarrachas mediáticos que desprestigian la noble y necesaria profesión periodística. Una pena.
Pero los periodistas no son los únicos profesionales que pueden ser abducidos por el lado oscuro. El Cuerpo Nacional de Policía también tiene goteras. Y no me refiero únicamente a los policías infiltrados que cubrían con pasamontañas sus cabezas y a los que numerosos testigos atribuyen un comportamiento más que sospechoso. Es que el propio Cuerpo y los sindicatos policiales se inventan pruebas y difunden imágenes de unas armas que supuestamente portaban los manifestantes. En concreto, una muleta con un punzón incorporado y una riñonera con bolas de acero. La cuestión es que la susodicha muleta se la incautaron hace varios días a un tipo que nada tenía que ver con el 22-M en el escáner de un juzgado.
 Y lo de la riñonera, pues mira que no se mataron la cabeza, tiraron de archivo y se les antojó este objeto que requisaron el año pasado. Si cuela, cuela. Todo por ratificar la verdad oficial aunque esté podrida de mentiras. 
Será que nuestros captores empiezan a notar escalofríos. Por eso azuzan sus jaurías.

TIC, TAC, TIC, TAC...

TIC, TAC, TIC, TAC...

Las columnas de la Marcha de la Dignidad no han llegado a Madrid para cambiar un gobierno. Lo que realmente deseamos es el cambio del sistema. Recuperar la democracia. 
O mejor dicho, reinventarla para que se ajuste al origen etimológico de la palabra: El gobierno del pueblo. Porque el sucedáneo que nos han vendido es un puro cuento chino. 
El pueblo no gobierna nada, más bien sufre el desgobierno de una casta política arrogante y desalmada. Seres ajenos a las tragedias y a la desesperanza que padece la gente.
Endilgándonos mentira tras mentira para regalar a los más ricos lo que consiguen robar a los más pobres. Aplastando con bota de hierro los derechos elementales, incluso el del pataleo, para preservar su alegre latrocinio de lo público. Para que no nos canteemos mientras les dura el expolio. 

A las dignas columnas de hombres y mujeres libres les aguarda en Madrid un recibimiento cuasi militar. Ese tesón pacífico que muestran los marchistas les acojona más que un escuadrón de combate sobrevolando la Moncloa. Primero se les ignoró. Se impuso un silencio tácito en los medios que apenas unos pocos, como Público, se atrevieron a romper.
Pero en los últimos días, gracias a la ayuda involuntaria de Ignacio González, salieron de las sombras. El presidente de la Comunidad madrileña (que curiosamente no ha elegido nadie en las urnas) se viene arriba y advierte a los partidos que apoyan a la Marcha que están "jugando con fuego". Según este tipo oscuro que mantiene soterrado su patrimonio y unas turbias relaciones con dudosos empresarios, el ideario de las Marchas de la dignidad coincide con el de los neonazis griegos "Amanecer Dorado". ¡Con un par!
 Pero en algo coincido con él. Algunas veces los extremos se tocan. En su caso la conexión se establece entre su lóbulo extremo derecho cerebral y una almorrana extrema que también se carga a la derecha. Vamos que piensa con el culo pero enfocando siempre a diestra.

Es normal que don Ignacio y todos los mariachis que nos desgobiernan estén tan atacados. ¿Cuánto tiempo pensaban que se podía sostener este atraco a mano armada contra la ciudadanía? Alguna reacción es previsible cuando te están arrebatando el pan y la esperanza con diurnidad, premeditación, alevosía y cachondeo. Las mujeres y hombres que marchan ahora sobre el suelo madrileño son dueños de la llave que puede abrir nuestro destino. Otro mundo, otra forma de entender la democracia, bulle en sus corazones.
Tic, tac, tic, tac...Ha empezado la cuenta atrás para los cuentistas como Ignacio González. En este país no nos caben más canallas. ¡Que se vayan a su casa! O a sus áticos de lujo a esperar que les desahucien por desahogados y chulos. A ver qué sienten. 

Mientras tanto, el Himno a la Libertad rebota en las gargantas de la columna aragonesa. Madrid nos abre los brazos pese a la legión de antidisturbios que están preparadas para abrirnos las cabezas. No tienen idea de cómo son de duras. Como un adoquín, se lo juro.

CAMINO A LA DIGNIDAD

Desde el 5 de marzo, varias columnas de personas han salido andando de diferentes puntos del país para confluir el día 22 en Madrid. Entre los caminantes aragoneses están algunos de mis amigos más queridos. Gente íntegra y comprometida como Maribel, Jose Luis o Abdoulayed que apuestan una y otra vez por un mundo mejor y más humano dejándose literalmente la piel en ese sueño. Aunque esta vez no puedo acompañarles mi corazón jironeado también viaja en sus mochilas. Reclaman lo que consideran de justicia para el pueblo:  servicios públicos, empleo digno, derecho a la vivienda...  y que la Troika se vaya al carajo y no se pague la deuda. Tienen un mensaje claro para el gobierno. Mi compadre Jose Luis ("El Negro Martínez") lo resume meridianamente con estas palabras: Si esto es lo que sabes hacer...¡Cabrón, vete a casa!. Estos hombres y mujeres trabajadores, parados, estudiantes, jubilados, emigrantes , excluidos o desahuciados representan la mayor oposición que tiene ahora mismo este gobierno. Son individuos distintos, con distintas filiaciones ideológicas pero con una causa común que reconcilia todos los matices. Ojalá las fuerzas políticas progresistas de la izquierda fueran capaces de un acto de tanta generosidad y superioridad moral como el de los anónimos caminantes que marchan hacia Madrid. ¡Otro gallo nos cantara! 
Por otro lado, es reseñable el silencio sepulcral, casi generalizado, que se impone sobre las "Marchas de la Dignidad". Miles de ciudadanos avanzan hacia la capital atravesando pueblos y comarcas a lo ancho y largo de nuestra geografía pero pocos medios se hacen eco del fenómeno. ¿Por qué? La respuesta está asociada a otro virus que empobrece nuestra democracia, la falta de libertad de prensa. Aunque también pueda tratarse de simple servilismo o cobardía. Supongo que habrá de todo.
En cualquier caso, redaños es lo que les sobra a los hombres y mujeres que se dejan los pies en el asfalto en este mes de marzo. Ellas y ellos son ciudadanos, no siervos. Y avanzan imbuidos de la dignidad pisoteada por un gobierno insensible al sufrimiento de la gente. Esa fuerza pone alas a sus pasos. Han decidido no vivir de rodillas. Prefieren andar erguidos al encuentro de su destino. En este momento, el destino tiene nombre y fecha:22-M en Madrid. Allí nos veremos compañeros. ¡Todos Juntos!

TODO POR LA PATRIA

TODO POR LA PATRIA


Con la situación de dramático desempleo que vivimos, luchar por mantener un trabajo y unas condiciones salariales más o menos dignas, se ha convertido en una auténtica odisea. Incluso en algo criticable o impopular en muchos foros.  El argumento  es demoledor: Tienes trabajo, ¿qué más quieres? No pretendas además un sueldo justo o una miaja de respeto a tus derechos laborales. ¡Con la que está cayendo! Debemos sentirnos afortunados por el "privilegio" de currar a cualquier precio. Hasta gratis.
 El portavoz pepero de Hacienda en las Cortes de Aragón, Jorge Garasa, mantiene esa opinión. Los buenos patriotas, con ganas de trabajar, trabajan aunque sea gratis. Según su teoría, los cinco millones largos de parados son un hatajo de vagos desleales con la patria. Podían estar asfaltando carreteras o limpiando bosques por la jeta ( perdón, patria) pero se empeñan en buscar empleos remunerados por esa afición burguesa a comer que tiene el proletariado desclasado. 
Aunque es verdad que una cosa es predicar y otra dar trigo. Eso le pasa a Garasa. Que se queda todo el trigo en su granero. El portavoz tiene un sueldo bruto anual de 53.055 euros que incluyen 10.000 euros para dietas. Y esperen, que lo de las dietas tiene guasa. Porque Garasa las cobra por acudir desde su domicilio, en el centro de Zaragoza, hasta las también céntricas Cortes aragonesas. Tiene que ser que al señor portavoz le llevan a hombros dos garridas azafatas desde su portal y, de camino, se pone hasta el culo de marisco para no llegar al tajo con el estómago vacío. Si no, no me explico. 
Lo que si veo claro es la falta de respeto. El insulto certero como un tiro entre los ojos. Si esa patria de la que habla el portavoz está representada por pájaros de su calaña, me declaro abiertamente apátrida. Y amátrida también, por si acaso. Tenemos conceptos muy distintos de lo que significa patria. La mía, la que sufre y se empobrece por un gobierno insensible, no tiene que ver nada con la suya.
Los patriotas que yo conozco están luchando en las calles y en los puestos de trabajo contra las desigualdades e injusticias que nos llueven. Para defender las libertades y la pluralidad de la democracia. Lo hacen gratis. Por coherencia, solidaridad y responsabilidad con las futuras generaciones. 
Pero claro, la gente como Garasa, no tiene pajolera idea de lo que hablo. Ellos están a otra cosa, ya se sabe. Acumulando nuestro trigo en sus patrióticos (y privatizados) graneros.
Dejándose la vida (de los otros) por su patria.

OBISPOS, ARCÁNGELES NEGROS Y PSICOTRÓPICOS

OBISPOS, ARCÁNGELES NEGROS Y PSICOTRÓPICOS

Un obispo recalcitrante y misógino escupe su teoría sobre el aborto en términos de holocausto silencioso. Establece un peculiar paralelismo entre los abortos practicados desde el año 85  y el número de muertos durante la guerra civil. Califica de asesinas a las mujeres que interrumpen su embarazo y a cuantos colaboremos con ellas. ¡Nazis! Es el adjetivo más caritativo que sale de sus coléricos labios. Un inciso. ¿Acaso monseñor se refiere a esa guerra en la que su iglesia bendecía las tropas que asesinaban indiscriminadamente ancianos, hombres, niños y hasta mujeres gestantes? Porque en esa ocasión no les dolieron prendas en posicionarse, por la gracia de dios, junto a los genocidas que tiñeron de sangre nuestra patria. La comparación es una burla cruel. Más viniendo como viene de una organización religiosa que predica el sometimiento físico, emocional e intelectual de la mujer. 
Debería bastarles con mandarnos al infierno de cabeza o cursar una excomunión express a los que contradicen su doctrina. Pero en España, gozamos de un adelanto en diferido del averno. Un gobierno que le debe pleitesía a su fondo norte ultracatólico y unos obispos a cuyo lado el papa Francisco parece un perro-flauta más del 15-M. Aquí se va más allá.
 Se legislan nuestros ovarios para que, además de pecadoras, las mujeres que aborten sean delincuentes. No les basta una eternidad en el infierno. Quieren que sufran ahora, jugándose la vida, la libertad o ambas cosas, al verse obligadas a la clandestinidad. Y por cierto, ¿dónde está la iglesia cuando la sociedad civil se moviliza contra la pobreza o la pérdida de ayudas a los discapacitados? Rezando para que la reforma de la ley multiplique el número de desfavorecidos y niños con malformaciones que, luego de nacidos, parecen importar un bledo a todas las instituciones, civiles y religiosas. ¿No les parece perverso?
En los últimos días dos jóvenes se colgaron de la fachada de una basílica en protesta por la reforma del aborto. A mí se me antojaron dos arcángeles glaciales y amenazantes extendiendo unas gigantescas alas negras que enmarcaban la puerta del templo. El templo como símbolo del desprecio de la religión a la libertad de las mujeres
Otro grupo pro-abortista fue a pedir la excomunión a la puerta de un arzobispado. No quieren traer hijos a un mundo donde no existe equidad entre los sexos ni justicia social para los pobres. Prefieren ser excomulgadas. Declaraban no entender que a la iglesia le preocupen más los fetos que las miles de víctimas de la violencia machista. Es más, que desde los púlpitos aconsejen resignación y sumisión ante el maltrato en vez de ayudar a combatir esta lacra.
 Mientras duraba la protesta, un ciudadano católico, venerable e iracundo se dirigía a las manifestantes llamándolas hijas de Hitler o asesinas de niños a la par que las exhortaba a que se cortaran una teta o una mano. No se por qué, pero eché de menos que unos arcángeles alados hubieran descendido a toda hostia sobre el energúmeno individuo para cambiarle el sexo con un rayo fulminante y dejarle preñado de gemelos. No. Ya no tomo tantos psicotrópicos. Hace tiempo que la realidad supera los efectos de los estupefacientes. Me pego el día flipando en blanco y negro. La cuestión es...  ¿cuándo acabará este "mal viaje" hacia el medioevo?

MORTADELO, FILEMÓN Y LA "MALA VIRGEN"

MORTADELO, FILEMÓN Y LA "MALA VIRGEN"

Pues sí. Solo podía pasar en España. En un país esperpéntico en el que los ministros apelan a lo sobrenatural para solucionar temas mundanos como la pobreza o el paro. Condecorar a una u otra Virgen (porque hay pocas religiones tan politeistas como la católica) no es una novedad. A los actuales padres de la patria les va más la ficción  que la fea realidad. ¡Dónde va a parar! ¿O va a ser igual tener como colaboradora a Nuestra Señora María Santísima del Amor que a cualquier mindundi carnal sin superpoderes?
El ministro de interior no tiene dudas. Aunque no aclara como se materializa la colaboración mariana, le quiere conceder a esta Virgen, la del Amor nada menos, la medalla al mérito policial. ¡Olé tus bemoles ministro! Que le den las dos orejas, el rabo y doble vuelta al ruedo en la plaza del surrealismo ibérico. Se lo ha ganado el hombre. Mantener estas conexiones entre lo divino y lo humano desempeñando a la par un ministerio en un país aconfesional requiere aplomo. Hay mucho descreído, mucho ateo que reniega de la virginal intervención en los asuntos policiales. Pero todo tiene una explicación. Por ejemplo: cuando los quince emigrantes se ahogaron en Melilla, Nuestra Señora del Amor, estaba disfrutando unos moscosos. Por desgracia para ellos, ese día no tocó milagro. En respuesta a la "creativa" propuesta del ministro, Change.org ha presentado una petición, que servidora ha firmado ipso facto, pidiendo la concesión de esta medalla del mérito policial a Mortadelo y Filemón. Los argumentos a favor de los entrañables personajes de Ibáñez son mucho más sólidos que los de la candidata ministerial. Los miles de ciudadanos que ya apoyamos la propuesta entendemos que la T.I.A. ha hecho más por la seguridad ciudadana que la susodicha virgen. Nos han hecho reír. Y no amargamente, como sucede con asuntos tan delirantes como mezclar churras con divinas o invocar a los cielos para que estos suplan la incompetencia o la desidia del gobierno. Puestos a escoger una ficción, definitivamente me quedo con Mortadelo y Filemón. Al menos, leyendo sus detectivescas aventuras nunca se te pone "mala virgen". Algo de lo que andan sobrados algunos responsables policiales. Mucha, mucha "mala virgen".

SIN QUERER... QUERIENDO

"Ha sido sin querer"- dice Jordi Évole poniendo carita de yo no he sido. Mientras tanto, periodistas, políticos, tertulianos y demás comadres habituales se rasgan las vestiduras por la profanación de la "verdad" que ven en el documental de "el follonero". Lo califican de charlotada, bufonada, esperpento...Son muchos y diversos los escandalizados por el anatema evolita. "En este país, no cabe un tonto más"- sentencia un presentador gatuno de la TDT. Pues mire, si supiéramos donde ir, algunos le haríamos sitio. Pero entonces, ¿qué sería de todos los que viven de nuestra tontuna colectiva?  A mí, que vengo a estar de la media para abajo en el ranking de estulticia, "Operación Palace" me pareció un saludable ejercicio de auto-reflexión. 
Será porque la experiencia de los años me ha enseñado a dudar de todo por sistema. Incluso de mí misma, un par de veces al día como poco. La mentira es una constante en nuestras vidas. Las hay piadosas o diplomáticas, imprescindibles de alguna manera para la convivencia. Luego están las otras. Las que tienen la misión de esconder la realidad a la gente con el objetivo de manipular. Es, por ejemplo, ese mantra que oímos impenitente estos días sobre una recuperación económica milagrosa. Un dogma de fe que no atiende a las evidencias de los estómagos vacíos o de la pobreza energética que padecen millones de españoles. Sucias mentiras que, al contrario que en el documental de Évole, no advierten en los títulos finales de que son pura ficción. Todos sabemos que nos mienten con premeditación, alevosía y a plena luz. Que se puede hacer muy bien y muy creíble es lo que demostró el controvertido documental. Y dejó otra cuestión importante en el aire: ¿Por qué debemos esperar cincuenta años para desclasificar los documentos sobre el golpe? ¿ Todavía es tan frágil nuestra democracia después de 33 años o es que los españoles somos demasiado tontos para entenderlo? Eso sí que es queriendo y no lo de Jordi. Digo lo de borrar, ocultar y deformar la memoria histórica para que la gente no tenga acceso a la verdad. Para que no se haga justicia y muchos culpables queden impunes. En eso somos campeones. ¿No les indignan más estas "mentirijillas" que nos amargan la vida ?  Al final será verdad que, cada día que amanece, el número de tontos crece en este país llamado España.

¿SOMOS IDIOTAS?

¿SOMOS IDIOTAS?

Hace 33 años, un 23 de febrero, las heridas mal curadas de este pueblo supuraron su odio tiroteando los techos del Congreso de los diputados. La España intolerante, la que sustituye el sable por el diálogo, la que se erige en salvadora de la patria aún a costa de sacrificar a sus compatriotas, se puso un tricornio por montera para intentar asesinar la recién nacida democracia. Aparentemente, el golpe fracasó. Pero la criatura democrática creció con el miedo a que ese lobo feroz volviera tarde o temprano a devorarla. Se nos quedó canija y cobardica. El miedo debe ser el origen de la desmemoria histórica que ha permitido que notables alimañas del fascismo y organizaciones con antecedentes criminales como Falange pululen como perico por su casa por nuestra democracia. Somos así de generosos con los liberticidas. Tanto, que a veces incluso les proporcionamos una mayoría absoluta en las urnas para que salven la patria "a su manera". La suya, la privatizada, va de perlas. No solo se salvan de todas las trapacerías que les salpican sino que regatean como Messi el descontento ciudadano. Las estadísticas dicen que perderían votos pero que volverían a ser reelegidos. Pese a la Reforma Laboral, el desempleo pertinaz, las políticas anti-sociales de recortes y privatizaciones, las leyes restrictivas de las libertades ciudadanas e individuales, el descarado apoyo a la banca y a los poderosos en detrimento de los más débiles y desamparados. Pese a la ineficacia, el cinismo y el desprecio con el que nos tratan. Al aluvión de basura corrupta que supuran y del que salen impunes la mayoría. A pesar de todo ello, muchos españoles, algunos trabajadores o parados, les votarían. Es entonces cuando sospecho que, tal vez, no fracasaran del todo los golpistas. De alguna manera se inoculó en este pueblo la querencia al yugo y al maltrato. Si no, no se entiende. ¿Por qué les votan, si nos odian? Igual es que, además de tener mal la memoria, somos simplemente idiotas.

¿SOMOS IDIOTAS?

¿SOMOS IDIOTAS?

Hace 33 años, un 23 de febrero, las heridas mal curadas de este pueblo supuraron su odio tiroteando los techos del Congreso de los diputados. La España intolerante, la que sustituye el sable por el diálogo, la que se erige en salvadora de la patria aún a costa de sacrificar a sus compatriotas, se puso un tricornio por montera para intentar asesinar la recién nacida democracia. Aparentemente, el golpe fracasó. Pero la criatura democrática creció con el miedo a que ese lobo feroz volviera tarde o temprano a devorarla. Se nos quedó canija y cobardica. El miedo debe ser el origen de la desmemoria histórica que ha permitido que notables alimañas del fascismo y organizaciones con antecedentes criminales como Falange pululen como perico por su casa por nuestra democracia. Somos así de generosos con los liberticidas. Tanto, que a veces incluso les proporcionamos una mayoría absoluta en las urnas para que salven la patria "a su manera". La suya, la privatizada, va de perlas. No solo se salvan de todas las trapacerías que les salpican sino que regatean como Messi el descontento ciudadano. Las estadísticas dicen que perderían votos pero que volverían a ser reelegidos. Pese a la Reforma Laboral, el desempleo pertinaz, las políticas anti-sociales de recortes y privatizaciones, las leyes restrictivas de las libertades ciudadanas e individuales, el descarado apoyo a la banca y a los poderosos en detrimento de los más débiles y desamparados. Pese a la ineficacia, el cinismo y el desprecio con el que nos tratan. Al aluvión de basura corrupta que supuran y del que salen impunes la mayoría. A pesar de todo ello, muchos españoles, algunos trabajadores o parados, les votarían. Es entonces cuando sospecho que, tal vez, no fracasaran del todo los golpistas. De alguna manera se inoculó en este pueblo la querencia al yugo y al maltrato. Si no, no se entiende. ¿Por qué les votan, si nos odian? Igual es que, además de tener mal la memoria, somos simplemente idiotas.

MUCHO ASCO

Los hechos que desencadenaron la muerte de quince subsaharianos en la frontera de Ceuta revelan el lado más tétrico de de la "marca España". No eran embriones los que flotaban desesperados en el agua esquivando los gases lacrimógenos y las balas de goma de la Benemérita. Solo eran seres humanos pobres que arriesgaron sus negros pellejos en busca de un mundo más justo y feliz. Pero que tuvieron la desgracia de buscarlo en nuestras costas. Y no se qué me parece más atroz en esta historia. Si la ciega obediencia de los guardia civiles ante unas órdenes disparatadas e inhumanas o la actitud amenazante del director general del cuerpo hacia los que cuestionan la actuación. Solo le falto añadir un rotundo 
¡Todos al suelo coño! como fin de la cita. Tampoco el ministro del Interior dio la talla contradiciéndose a sí mismo con versiones diferentes. Explicaciones vagas ausentes de transparencia. Dudo que Santa Teresa, inspiradora de cabecera del ministro, aprobara esta conducta. En cualquier caso, pese a la denuncia de más de veinte organizaciones reclamando una investigación, la versión oficial se mantiene. Se procedió correctamente y el que lo cuestione es un mal patriota. Santiago y cierra España (pero con concertinas de cuchillas y mareas de cadáveres). El problema es que los españoles también somos emigrantes. Nuestros hijos, hermanos y amigos se ven empujados a buscarse la vida allende nuestras carpetovetónicas fronteras. Sufren políticas y leyes similares. Incluso son objeto de situaciones de explotación y xenofobia. Otros son expulsados, como en Bélgica, como rebabas sobrantes del sistema. Igual que los subsaharianos ahogados en Ceuta. Mercancía humana sin valor alguno que se desecha por un inodoro cuando no interesa. Si al final este gobierno opta por extirparse la conciencia y no asume una investigación exhaustiva sobre las muertes de Ceuta, estará retratando el futuro de muchos españoles. Carne de saldo transformada en basura cuando haya excedente de esclavos. La Europa fascista y xenófoba está saliendo del armario. Un escaparate de barbarie en el que, la "marca España", sugiere tendencias a tiros. No se si debe darnos menos vergüenza que miedo. De lo que no tengo dudas es del asco. Mucho, mucho asco.

DESALMADOS

DESALMADOS

Francisco y Josefina son una pareja de octogenarios con dos hijos discapacitados a su cuidado. Hasta ayer residían en una casa del zaragozano pueblo de Alagón que habían construido en un solar que compraron en 1960 a la gente para la que trabajaban. Lo cierto es que el contrato de compra- venta se firmó con la usufructuaria, a la que creían dueña de los terrenos, y no con los legítimos herederos que aparecieron hace once años reclamando la propiedad. Tras una década de litigios, la justicia autorizó el desalojo de los ancianos y sus dos hijos, uno de ellos esquizofrénico. La vivienda fue demolida ante sus propios ojos. Una fotografía familiar permaneció colgando de una pared en ruinas. La mayoría de sus recuerdos quedaron sepultados bajo un montón de escombros. Toda una vida. Esta vez no han sido los bancos los artífices del drama. El desahucio no es el resultado de ningún impago. Cuando los Valdés compraron el terreno se guiaron por la confianza en sus patrones. Se fiaron de ellos y no vieron la necesidad de formalizar las escrituras. Todo fue bien hasta que los herederos, unos abogados catalanes, cayeron en la cuenta de que podían sacar tajada del asunto. Al parecer, no son menesterosos sino personas bien posicionadas que reclaman lo que consideran "suyo" sin entrar en más disquisiciones éticas. Puede que la ley, en su ceguera crónica, les haya dado la razón. Pero esa herencia está contaminada. Es un legado sucio que moralmente no les pertenece. La candidez de Francisco y Josefina, gente sencilla que creía en la palabra, ha servido para engordar su patrimonio. Una historia que parece sacada de los Santos Inocentes. Y es que entonces, como ahora, los desalmados se aprovechan de los débiles. Hay desalmados particulares. Villanos de medio pelo, como los que han puesto en la calle a la familia Valdés, que actúan dando rienda suelta a los codiciosos dictados de su neocórtex reptiliano. Y desalmados De Luxe que se mueven como peces en el agua en las instituciones o en las juntas directivas de los bancos o las multinacionales. Tiburones todos que se nutren de la jugosa carne de los inocentes.

ALLONS ENFANTS!

ALLONS ENFANTS!

Ana Botella exige a los jueces (porque ella lo vale) que no escuchen el sentir de la calle. Que eso son cosas de la Revolución francesa. ¡Ay Anita! Siempre te pierde la boca. Debe ser cosa de familia. Aunque tú no lo sepas, los plebeyos que tanto os incomodan, esos que quieres que ninguneen los jueces, no son extraterrestres. Son ciudadanos que tratan de ejercer libremente sus derechos. Todo un descabello para tu esperpéntico concepto de la democracia. El caso es que, disparates aparte, una revolución en su momento, como la francesa, nos hubiera evitado muchos traumas. De entrada, la religión no estaría legislando sobre la libertad reproductiva de la gente. Además puede que el recuerdo de una expeditiva guillotina lograra que los gerifaltes se lo pensaran dos veces antes de explotar, engañar o traicionar a su pueblo. Pura pedagogía que les haría más proclives a escuchar la voz de la calle. A empatizar con los problemas e inquietudes de una ciudadanía que ha depositado en ellos su confianza. Aquí las cosas funcionan de otra forma. La Audiencia de Madrid (un tribunal que no está compuesto por una única jueza) defiende el escrache a la vicepresidenta como un mecanismo democrático. Un acto legítimo de protesta que no implica violencia ni coacción. Pero a la clá pepera no le gustan los jueces que les contradicen. Cuando orquestaban y aplaudían escraches contra otros, como Bibiana Aído, lo consideraban un ejercicio de  libertad de expresión. Ahora que son ellos el objeto de las reivindicaciones de los perjudicados por sus decisiones políticas, hablan de nazismo. Mientras tanto, Aguirre dice haber pensado mandar a los cachorros de NNGG a las puertas de la jueza.  El Partido Popular, aliado con la caverna mediática, está lanzando inquietantes mensajes a la jueza.  Y  hasta se ha llegado a facilitar el código postal de Isabell Valldecabres incitando a su acoso. ¡Cómo son estos chiquillos! Si no se salen con la suya pillan una pataleta y se cambian las reglas. 
Lo dicho, una engrasada guillotina (metafóricamente hablando, se me entiende) ya nos viene haciendo mucha falta.  Allons enfants!

EL RELATOR QUE VISITÓ EL VALLE DE LAS SOMBRAS

EL RELATOR QUE VISITÓ EL VALLE DE LAS SOMBRAS

El Relator Especial para la promoción de la Verdad, la reparación y las garantías de no repetición de la ONU, Pablo de Greiff, nos ha dejado unas cuantas recomendaciones a los españoles. El hombre no sale de su asombro. La pertinaz sombra de Paca la culona continúa oscureciendo la historia actual del país que habitamos. En sus observaciones preliminares, Greiff insta a las instituciones a "reconsiderar" el Valle de los Caídos porque no entiende que sea un asunto partidista sino de mínima y elemental justicia. Tampoco comprende una ley de amnistía preconstitucional que evita que sádicos, asesinos y torturadores como Billy el Niño sean juzgados por sus delitos. Mucho menos que no se respete el derecho de las víctimas ni se aporten recursos para esclarecer las desapariciones del franquismo a la par que se les insulta manteniendo las placas y los monumentos conmemorativos a los verdugos. Y lo de recortar la Justicia Universal le ha puesto literalmente los pelos como escarpias. 
Así nos sentimos millones de españoles sr. Greiff. Pero añada a sus impresiones nuestra indignación y vergüenza por no abandonar el valle de las sombras. Por mantener el mausoleo del tirano construido con la sangre de este pueblo. Igual que una descomunal mueca de desprecio. Asqueados de que la derecha presuntamente democrática no condene la dictadura y se den al ensueño nostálgico de recrear lo que recuerdan como una etapa de extraordinaria placidez. Para los suyos, los del ¿antiguo?régimen. Porque para los demás fueron años de desigualdades, injusticias, miedo, mucho miedo, más miedo y una total y absoluta falta de libertades. ¿Les suena este escenario?  A una le parece que existen símbolos que trascienden la mera imaginería. Que son como losas que nos impiden remontar el vuelo. El Valle de los caídos es uno de ellos. Una ofensa de piedra impregnada de chulería fascista que nos advierte que todo se quedó atado y bien atado. Quizás lo más correcto fuera reutilizarlo en beneficio y reparación de las víctimas. Aunque a lo mejor nos vendría bien una catarsis colectiva como ver volar por los aires el dichoso mamotreto. Cuestión de opiniones. En cualquier caso, lo suyo sería un referéndum. Un ejercicio democrático que en la España actual, como en la de la negra sombra, está más que peliagudo.