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DUEÑOS DE NUESTRO DESTINO

DUEÑOS DE NUESTRO DESTINO

He tenido la oportunidad de escuchar una entrevista radiofónica hecha a uno de los representantes sindicales de la huelga de metros de Madrid. Tras haber visto en los informativos las airadas reacciones del resto de trabajadores que sufrían retrasos e incomodidades por su causa, no he podido evitar sentir una quiebra en mis emociones. Trabajadores que increpan a otros trabajadores por ejercer su derecho y además piden sanciones y represalias contra ellos. Contrasta con la meridiana lucidez con la que el huelguista exponía sus razones en la radio. La Comunidad de Madrid quiere vulnerar nuestro convenio colectivo. Nos ningunean. Nos tratan como a mindundis. Debemos demostrarles que no pueden hacer lo que quieran con nosotros. Somos dueños de nuestro destino. Esta huelga ha sido una decisión asamblearia. No ha sido orquestada por ningún sindicato en concreto. Han sido los trabajadores, los mismos que una y otra vez han denunciado irregularidades en el servicio, los que han decidido plantarse frente a la arbitrariedad de la Comunidad de Madrid y sus agresiones al convenio colectivo. Han reaccionado con dignidad. Algo de lo que actualmente, por una u otra causa, no andamos muy sobrados los asalariados. Es posible que la insolidaridad de algunos nazca del miedo. De la frustración de saber que, aunque están en el mismo barco, no van a tener el valor que demuestran los empleados del metro. En vez de dirigir su ira contra quien provoca esta situación, la Comunidad Madrileña, les resulta más fácil volcarla en quienes son víctimas de su política. Víctimas como ellos que, por intereses especulativos y una pésima gestión urbanística, han visto como sus puestos de trabajo cada vez estaban más alejados de sus viviendas convirtiendo los desplazamientos en una peripecia cotidiana. Me siento orgullosa de estos compañeros y les mando todo mi apoyo y mi cariño. Y a la vez solicito la solidaridad del resto de trabajadores del país con esta huelga que nos representa un poco a todos. Ellos se están enfrentando a su destino. Si no somos capaces de hacer los mismo cuando nos toque, sepamos al menos hacia donde debemos enfocar nuestra rabia o acabaremos siendo dueños de nuestro infortunio.

AHORA RESULTA QUE SOY NORUEGA

AHORA RESULTA QUE SOY NORUEGA

¿Cuántos españoles superaríamos un examen de literatura, historia e incluso de gastronomía nacional? Cuestiones como citar a tres poetas de la posguerra o contestar a intrincadas preguntas sobre geografía para avalar nuestro grado de españolidad supondrían el descubrimiento de que la mayor parte de la población que ha nacido en Carpetovetonia no merecemos, al criterio del juez de Getafe, la nacionalidad que tan alegremente nos ha sido dada. Si atendemos a un principio básico de la justicia social, ¿no debería hacerse extensivo este "test de inteligencia" al resto de la ciudadanía nacional? Imagínense las consecuencias de interrogar sobre estos temas a políticos, banqueros, empresarios... siguiendo las pautas del juez Celemín. Si el suspenso sobre estas cuestiones derivara en la perdida de la nacionalidad nos enfrentaríamos a un éxodo masivo que dejaría el país con cuatro gatos, cultos eso sí. Pero dudo mucho que ellos solitos, únicamente a golpe de neuronas, pudieran tirar adelante con la gran empresa patria. La cultura es un bien deseable para todos, no solo para los inmigrantes. Sin embargo, cribar la sociedad en base a los conocimientos, no responde a ninguna norma institucional. Más bien a la excentricidad y presumible xenofobia de un juez que interpreta la ley a su libre albedrío. Se me ocurren unas cuantas preguntas que formularle a este adalid del españolismo. Por ejemplo: Dígame el nombre de los conquistadores que saquearon las riquezas de latinoamerica y diezmaron, a golpe de crucifijo, a sus pueblos primigenios. ¿Por qué esos episodios nacionales no se narran detalladamente en nuestros libros de historia? Acaso porque supondrían el reconocimiento de una deuda moral hacia los que ahora, con mayor o menor bagaje cultural, llaman a nuestra puerta pidiendo una oportunidad para sobrevivir. ¿No sería más coherente que, para ser juez, hubiera que satisfacer unas pruebas que avalaran su sentido de la equidad? A lo mejor, de esta forma, nos libraríamos de muchos magistrados cuyo sustrato franquista tiene que padecer una sociedad que aspira a ser democrática. Los mismos que, haciendo una interpretación libre de la historia, no rehabilitan a los represaliados de la dictadura y han condenado al ostracismo a Garzón por haber tenido la peregrina idea de abrir las fosas de la vergüenza. Mientras las cosas sigan como están me pido ser noruega o de Senegal. Como ignoro en gran medida su pasado no me incomodan tanto los cadáveres que puedan arrastrar.

SALUDAD AL GRAN HERMANO

SALUDAD AL GRAN HERMANO

Durante la presidencia española de la Unión Europea se ha desarrollado el programa de vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos sospechosos de experimentar un proceso de "radicalización". Según figura en los documentos oficiales, este programa puede dirigirse contra individuos involucrados en "grupos de extrema izquierda o derecha, nacionalistas, religiosos o antiglobalización". No se trata de vigilar solo a posibles grupos islamistas, terroristas o violentos. Al parecer, para la UE, terrorista es todo aquel que discrepa ideológicamente con el sistema en el que andamos embarcados independientemente de que su naturaleza sea pacífica. Cualquier grupo o persona sospechoso de haberse radicalizado es su objetivo. Si entendemos como radicalización intentar buscar la raíz de los problemas, la horquilla de vigilancia se extiende abarcando a todo ciudadano con cierto grado de compromiso ideológico o político. Nuestra forma de pensar, pero también nuestra situación laboral o económica serán investigados para formar parte de un archivo cuya información podrán compartir todos los estados. Somos muchos y muy variados los que cabemos en esta definición. Cualquiera que se declare anti-sistema entra a formar parte de este ranking de espionaje planetario. A este documento se le ha dado carácter de confidencialidad sin embargo, gracias a la organización de defensa de los derechos civiles statewatch org., se ha conseguido hacerlo público. Este recurso orwelliano aconseja indagar también en los sentimientos personales que pudieran impulsarnos.
 
Pues bien, vayan tomando nota los espías porque ahí van las razones que han conseguido radicalizar mi corazón: Un planeta donde la injusticia campa a sus anchas y un extremado grado de violencia es utilizado contra la población civil. Una sociedad que ha globalizado los mercados y les ha dado preferencia sobre los derechos fundamentales de los seres humanos. Una naturaleza sometida al desarrollismo brutal e insostenible del capital que ha sido exprimida hasta la extenuación. En resumen, un mundo nada feliz que vaticina un incierto futuro para las generaciones actuales pero, mucho más, para las que están por venir.
 
Si no podemos defender pacíficamente nuestra ideología puede que nos estén empujando a que algunos experimentemos otras fórmulas menos aconsejables. Arrinconar y perseguir al disidente acaba con la tradición europea de tolerancia hacia la heterodoxia del libre pensamiento en el marco de la apología pacifica del mismo. Un salto peligroso hacia la clandestinidad cuyas consecuencias no parecen haber valorado completamente. El reality está servido y muchos somos los nominados.
Solo nos queda esperar que los mismos que están en su punto de mira, movimientos civiles y de defensa de los derechos humanos, puedan dinamitar en los tribunales su maquiavélico plan.
Mientras tanto, sonreíd y saludad porque el Gran Hermano nos está observando.

SE HACE CAMINO AL ANDAR

SE HACE CAMINO AL ANDAR

La ciudadanía en general, percibe el momento que atravesamos con resignación fatalista. Se nos ha convencido de que es inútil resistirse a lo inevitable. Se ha establecido un pensamiento único del que, hasta algunas fuerzas de presunta izquierda y medios progresistas, no pueden sustraerse. Lo único que aparentemente podemos elegir son las siglas de quienes preferimos que nos hagan "la faena". La clase trabajadora cree que sus posibilidades están acotadas a optar entre sufrir el neoliberalismo medianamente amortiguado del PSOE o caer directamente a las fauces neocon de los peperos. Por otro lado, los sindicatos aparecen desacreditados ante la sociedad por méritos propios. El instrumento sindical, el más valioso en la lucha obrera, se ha desactivado a golpe de subvención y burocratización. El escaso seguimiento de la huelga de funcionarios es un reflejo de todo esto. El panorama es desalentador, es cierto, pero la historia no la escriben los pusilánimes. A lo mejor lo que necesitábamos era una fuerte sacudida que nos sacara del letargo donde nos habíamos refugiado. Sabemos varias cosas: que este sistema es antropófago e insostenible y nos conduce derechos al precipicio y que la pasividad que mostramos es equivalente a ofrecerle nuestras cabezas en bandeja. Entonces, ¿qué podemos perder por intentar invertir este proceso autodestructivo? Ha llegado el momento de que, por encima de filiaciones u otros tiquismiquis, las fuerzas políticas, sindicales y sociales progresistas se estrujen las meninges para defender un modelo social más justo. Aunar las fuerzas para mandar un mensaje de rebelión pacífica a la gente pero, sobre todo, de esperanza. En Zaragoza se ha lanzado una propuesta que va en este sentido. Se está organizando una marcha andando de trabajadores hacia Bruselas para protestar por los recortes y la pérdida de derechos sociales. Aquí cabemos todos los que creemos que otro mundo es necesario. Y el llamamiento se hace extensivo a las hermanas y hermanos europeos para que, entre todos, consigamos que el 29 de septiembre sea un plante de los trabajadores frente a los abusos. Toda una declaración de intenciones. Solo es una iniciativa, pero también puede ser una buena estrategia para empezar a organizar la resistencia.

Publicado en Diario del Alto Aragón el 30 de junio del 2010 y en El Periódico de Aragón el 3 de julio del 2009

Importante (detenido fotógrafo de Diagonal en Madrid)

Eduardo León detenido por fotografiar redadas en el Metro‏
Eduardo León (fotografo freelance y colaborador, entre otros de los periódicos DIAGONAL y Latino) ha sido detenido mientras realizaba fotografías de una redada en la estación de metro de Lavapiés (Madrid). En estos momentos se encuentra en la comisaría de la estación de Metro de Sol. Esta mañana Eduardo León informaba a diferentes periódicos de las redadas que en el Metro de Madrid se producía [adjuntamos su email más abajo]. Algo más que habitual en el suburbano de Madrid como ocurriría horas después en la estación de Lavapiés, en esta ocasión Eduardo intentaba recoger esas instantáneas y ha sido detenido. El motivo de su detención habría sido el hecho de negarse a entregar la cámara de fotos con la que estaba trabajando. En anteriores ocasiones, mientras trabajaba le han borrado las fotografías de los controles de identidad masivos a inmigrantes.
Las redadas a inmigrantes continúan, aunque el ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba lo desmiente continuamente. Eduardo León es un fotógrafo comprometido con los derechos humanos y, en especial, con los conocidos sinpapeles y en sus fotografías denuncia la indefensión a la que son sometidos los inmigrantes en las redadas. En febrero 140 organizaciones sociales denunciaban su ilegalidad y su persistencia. DIAGONAL, con fotos entre otros del propio Edu León, aportaba a inicios de mayo nuevas imágenes y testimonios de la política más silenciada del Gobierno. (http://www.diagonalperiodico.net/Acoso-policial-contra-los.html, en este enlace puede ver algunas de las fotografías de Edu León durantas las detenciones a inmigrantes sin papeles.)

FRIENDS HASTA LA MUERTE

FRIENDS HASTA LA MUERTE

Aznar vuelve a dejarnos ver ondear su melena. Y una vez pasado el sustito de los asesinatos de los activistas de la flotilla de la Libertad, sale de debajo de la cama donde se escondió y se vuelve a embarcar en la causa que más practica: seguirle el rollo a los poderosos. Su campaña "friends para Israel" pretende captar a personajes y políticos relevantes. La pensaba presentar el día 31 de mayo pero, ¡claro!, sucedió ese enojoso asunto y los muertos le fastidiaron el evento. No convenía, con la opinión pública hipersensibilizada, hacer proselitismo de los criminales. Como sabe, y de eso se aprovecha, que la desmemoria social es casi inmediata, no ha tardado mucho en volver a la carga. No le frena el hecho de que, por primera vez en su historia, el estado de Israel haya reconocido que utilizó fósforo blanco contra la población civil. Todo vale para defenderse del antisemitismo ramplante. Porque a ellos, sus friends, les conviene dar ese matiz antisemita a los opositores a la política del gobierno israelí hacia el pueblo palestino. Pues mira, yo no soy antisemita, pienso que todas las razas y culturas acabamos igualándonos en nuestra propia estupidez como especie, pero nunca podría ser amiga de quienes ejercen la supremacía militar sobre la población civil y califican eso de "defensa propia". Y creo que, cualquier persona que aspire a ser decente, tampoco querrá estrechar esa mano manchada con la sangre de mujeres, hombres, ancianos y niños palestinos. Su legítima defensa se ha convertido en un arma implacable y paranoica capaz de justificar un exterminio. No son nuestros aliados en una zona conflictiva como dice Aznar, son una factoría de terroristas. Porque de su abuso surge la desesperación de los oprimidos y resulta casi una secuencia lógica que eso derive en el fanatismo de los mártires y la guerra santa. Aznar se ha echado unos amigos de muerte y ahora busca ampliar la cuchipandi. Veremos quien más se apunta a esta peña de amistades peligrosas.

AMAR COMO DIOS MANDA

AMAR COMO DIOS MANDA

Yo pensaba que dios, en caso de existir, andaría muy preocupado por las terribles injusticias y desigualdades que asolan a la humanidad. Pero resulta que su orden de prioridades es otro y lo que verdaderamente inquieta al altísimo es la degradación moral y sexual en la que retozamos algunos, empeñados en saltarnos el patrón heterosexual y amar libremente a quien se nos antoje. Que dios tenga problemas con el amor libre no debería extrañarnos. Al fin y al cabo parece que se trata de un tipo solitario cuya omnipotencia le vacuna contra las pasiones terrenales. Pero son sus ministros y predicadores, gente carnal aunque con un alto grado de represión, los que están empeñados en curar todo aquello que, desde su óptica, perciben como una desviación. A base de Ludiomil y Dogmatil y con una buena terapia conductista, no hay gay que pueda seguir mariposeando. O eso creen. Los homosexuales que acuden a centros de orientación religiosa, como la policlínica Tibidabo de Barcelona, son sometidos a estimulaciones similares a las de el perro de Paulov. Medicados hasta lograr una especie de castración química que regule lo que entienden como una disfunción. En definitiva, se atenta contra su dignidad sexual y moral tratándolos como enfermos por el horrible crímen de no poder amar "como dios manda". Algunas de estas personas acaban suicidándose ante la impotencia para dominar la opción sexual que su naturaleza les dicta. A estas alturas de la copla, y a pesar de que la homosexualidad ya no se contempla como enfermedad por ningún organismo internacional, la culpa y el pecado siguen impulsando a muchos a buscar una cura que les corrija "el problema". Pero yo creo que es otro "el problema" que se debería corregir.
Me refiero a esa mirada cicatera y carente de piedad con la que, en nombre de sus dioses, unos individuos estigmatizan a otros por nimias diferencias. Es la capacidad de amar lo que nos hace humanos. Y son los que tienen dificultades para hacerlo los que debieran someterse a una terapia intensiva. Ese es el trastorno real que tendrían que tratarse. Pero me temo que esa aridez en el alma no tiene remedio. Aún no se ha inventado el fármaco capaz de dominar la intolerancia y vencer a la estupidez. Este es el auténtico reto al que se enfrenta la comunidad científica y toda la sociedad en general.

Publicado en Público el 16 de agosto del 2010

Art. en Público sobre los "tiburones financieros filántropos"

Art. en Público sobre los "tiburones financieros filántropos"

http://www.publico.es/dinero/321978/tiburones/bolsa/juegan/parecer/filantropos

EL HOMBRE QUE NO QUISO RESIGNARSE

EL HOMBRE QUE NO QUISO RESIGNARSE

Si existía algo que caraterizaba a Saramago era su capacidad de indignarse. De esa indignación brotaba la fuerza de su verbo, que no pretendía otra cosa que desasosegar a las almas resignadas a la fatalidad de lo indigno. Al contrario que la Iglesia Católica, que se permite el lujo de criticarle, encontró en su ateo corazón el valor y la fuerza para denunciar injusticias y grandes falacias. El Vaticano ha predicado la mansedumbre, favoreciendo así a los poderosos frente a los oprimidos. Prometiéndoles el cielo como compensación a su sufrimiento terrenal. Una vez convertidos en dóciles corderitos, el rebaño de dios, se facilita mucho la labor del matarife. A Saramago le acusan de hacer banal lo sagrado. De ser un populista extremista y un irreverente.¡Mira, como su líder! La historia del Jesucristo de los evangelios, al margen de la fe, nos muestra la imagen de un revolucionario de un extremo populismo. Un inconformista ante la iniquidad de sus tiempos. Como Saramago. Solo que Cristo promovió una revolución que fué degenerando, como suele pasar con todas las revoluciones. Y su Iglesia, ha acabado utilizando todo el poder que le ofrecía su condición sobrenatural para servir a intereses mucho más mundanos. El escritor portugués pretendía agitar conciencias. Lograr que la sinrazón y el atropello nos incomodaran hasta hacernos imposible el echar la vista a un lado. En un mundo que parece a punto de engullirse a sí mismo por la codicia y la pasividad, Saramago intentaba despertarnos del letargo. Por eso no deben extrañarnos las airadas declaraciones de L`Osservatore Romano. Con agitadores como el portugués, tarde o temprano, la gente acabaremos desprendiéndonos de las legañas y se les fastidiará el negocio.

VIDAS SOTERRADAS

VIDAS SOTERRADAS

En este país, hubo mucha gente cuyas vidas quedaron soterradas por la crudeza de una guerra civil y la falta de libertad de cuarenta años de dictadura. Algunos fueron arrojados a las fauces de centenares de fosas anónimas tras haber sido fusilados sin juicio ni defensa alguna. Otros, en muchos casos familiares de los represaliados, sufrieron una especie de muerte en vida. Una mordaza impuesta que les asesinaba la voz y la memoria obligándoles a tragarse las lágrimas que pugnaban brotar por sus seres queridos. Además se les estigmatizó, cuando no se les encarceló, con una marca indeleble que los convirtió para siempre en presuntos sospechosos. Ser la mujer o el hijo de un rojo no salía de balde en la España de Franco. No bastaba con haber arrancado de raíz la vida del que consideraban enemigo. Toda su prole debía saber que estaban bajo vigilancia y que, al mínimo asomo de insurgencia, pagarían las consecuencias. El hermano de mi abuela, Zacarías, fué invitado a un "paseo" del que nunca volvió. Era un joven sindicalista de la CNT que pagó caro haberse significado. Mi abuela, una mujer viuda con dos hijos pequeños, cometió el terrible crímen de acoger en su casa a dos de los amigos de su hermano. Su caridad fué recompensada con  la cárcel. Una durísima experiencia. Después vinieron muchos años de silencio. Pasaron muchas décadas antes de que se atreviera a contarme esta historia entre susurros, clandestinamente. El miedo y la humillación no desaparecieron con la llegada de la democracia. Incluso ahora, las familias de los represaliados siguen luchando por conseguir rehabilitar la dignidad de sus muertos y arrancarlos del olvido. Pero también por recuperar el orgullo arrebatado a toda la familia. Reclaman, como en Madrid, que se busquen los cadáveres de sus antepasados y que se anulen los juicios sumarísimos que les condenaron injustamente. Se lo piden a Esperanza Aguirre que, recientemente, manifestó que haría todo lo posible por buscar estos restos. Pero aquí, no solo fueron las vidas de los perdedores y las de sus familias las que quedaron soterradas. También la vergüenza parece haberse quedado enterrada para siempre en estas tierras, bajo toneladas de odio y de cinismo. Intentando construir el país sobre un solar, en el que todavía parece estar prohibido querer limpiar los escombros.

 

LA GRAN EMPRESA

LA GRAN EMPRESA

Gallardón propone que emulemos al partido comunista chino en la "gran empresa" de levantar España. En el bufonesco giro que ha efectuado el PP hacia la defensa de los derechos de los trabajadores viene a resultar que Xiaoping, responsable máximo de la matanza de Tian´anmen, es un modelo a seguir para afrontar la recuperación económica de nuestro país. Y aunque suene disparatado tiene su lógica desde la perspectiva neocon. La idea de un gobierno al que no le tiemble el pulso a la hora de reprimir cualquier actividad subversiva contra el capital, les pone tontorrones. Es cierto que pretenden tomar el timón de España para gobernarla igual que una empresa. Pero un empresa en la que los beneficios de unos cuantos prevalezcan sobre el menor atisbo de libertad y justicia entre el resto de los gobernados. Es más coherente que su patético discurso de adalides populistas. Más creíble. En consonancia con aquellas palabras, también del alcalde madrileño, que insinuó que los mercados debían convertirse en los jueces de la democracia. Llevar una empresa, con la misma mano dura que Xiaoping ejerció con los suyos, es una labor más apropiada para el Partido Popular. He de admitirlo. Al fin y al cabo están bregados en los negocios más inverosímiles y acostumbrados a sacrificar peones para obtener mayor rédito. Lo que sucede es que no piensan hacer reparto de beneficios y a mí, el contrato que me ofrecen, no me mola nada. Habrá quien piense que, puestos a ser "chingados". que lo hagan profesionales. Pero personalmente, prefiero explorar otras posibilidades. Alguna propuesta que nos ayude a salir de la crisis sin sacrificar las necesidades sociales a la tiranía de los mercados. Alguna idea que no nos obligue a renunciar a nuestros derechos fundamentales como seres humanos en favor de ninguna empresa.  

EL CLUB DE LOS POETAS APOCALÍPTICOS

EL CLUB DE LOS POETAS APOCALÍPTICOS

Solo un talento  para el show business de la categoría del de Silvio Berlusconi, tendría agallas para gestar algo así: Una universidad privada, destinada a formar a las nuevas generaciones de líderes políticos, cuyas magistrales clases fueran impartidas por conocidos pacifistas como los expresidentes Bush, Blair y Aznar. 

El trio de las Azores son el ejemplo más claro de la guerra que el capital tiene declarada al género humano. Como leales esbirros de las transnacionales que les apoyan, cambiaron sangre por dinero dejando a un país sumido en la absoluta desolación. Emplearon la mentira para invadir Irak y, cuando se demostró que sus argumentos eran falsos, salieron impunes de cualquier responsabilidad en los crímenes cometidos contra el pueblo iraquí. Y no solo eso. Se les muestra como políticos ejemplares, capacitados para sentar cátedra e impartir sus enseñanzas. ¿Qué pueden aprender los jóvenes de ellos? Han sido obedientes servidores de la corriente neoconservadora y su liberalismo financiero. No responden a ninguna ideología que no sea la del desarrollismo desenfrenado porque es la que sus auténticos amos les han dictado. Lo único que pueden transmitir a su alumnado es que, para prosperar en un mundo cada vez más competitivo, hay que venderle el alma al diablo. Yo no sé a ustedes, pero a mí me aterroriza la idea de generaciones de futuros políticos imbuidos de la filosofía de estos mercenarios del capitalismo. Se me viene a la cabeza la perversa idea de un Club de los políticos del apocalípsis. Con estos tres capitanes que les harán ensoñar con grandes epopeyas. Tan bien aleccionados en la depredación intensiva, que acaben la carrera con un Cum Laude en la especialidad de genocidios en masa.

Publicado en Público el 19 de junio dl 2010

Artículo de Vicenç Navarro

Artículo de Vicenç Navarro

                                                           LA LUCHA DE CLASES SIGUE SIENDO ESENCIAL

La crisis que están viviendo algunos países mediterráneos –Grecia, Portugal y España– e Irlanda se está atribuyendo a su excesivo gasto público, que se supone ha creado un elevado déficit y una exuberante deuda pública, escollos que dificultan seriamente su recuperación económica. De ahí las recetas que el FMI, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo Europeo han estado imponiendo a aquellos países: hay que apretarse el cinturón y reducir el déficit y la deuda pública de una manera radical. Es sorprendente que esta explicación haya alcanzado la dimensión de dogma, que se reproduce a base de fe (el omnipresente dogma liberal) y no a partir de una evidencia empírica. En realidad, ésta muestra lo profundamente errónea que es tal explicación de la crisis. Veamos los datos.
Todos estos países tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea, al cual pertenecen. Mírese como se mire (bien gasto público como porcentaje del PIB; bien como gasto público per cápita; bien como porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público), todos estos países están a la cola de la UE-15. Su sector público está subdesarrollado. Sus estados del bienestar, por ejemplo, están entre los menos desarrollados en la UE-15.
Una causa de esta pobreza del sector público es que, desde la Segunda Guerra Mundial, estos países han estado gobernados la mayoría del periodo por partidos profundamente conservadores, en estados con escasa sensibilidad social.
Todos ellos tienen unos sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB). Son estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas liberales llevadas a cabo por sus gobiernos. Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases populares se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.
Es este tipo de Estado el que explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria.
Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de los ingresos al Estado, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros.
Por otra parte, la falta de crédito se debe al excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus estados miembros. Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública. Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de cualificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses. Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.
Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando . En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a las clases populares que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.
El mayor problema hoy en la UE no es el elevado déficit o deuda (como dice la banca), sino el escaso crecimiento económico y el aumento del desempleo. Ello exige políticas de estímulo económico y crecimiento de empleo en toda la UE (y muy especialmente en los países citados en este artículo). No ha habido una crisis de las proporciones actuales en el siglo XX sin que haya habido un crecimiento notable del gasto público y de la deuda pública, que se ha ido amortizando a lo largo de los años a base de crecimiento económico. EEUU pagó su deuda, que le permitió salir de la Gran Depresión, en 30 años de crecimiento. El mayor obstáculo para que ello ocurra en la UE es el dominio del pensamiento liberal en el establishment político y mediático europeo, imponiendo políticas que serán ineficientes, además de innecesarias. Y todo para asegurar los beneficios de la banca. Así de claro.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Artículo de Jose Luis Trasobares en El Periódico de Aragón. (13/06/10)

                                   SOLO NOS FALTABAN LOS DICHOSOS JUEGOS

Vino a Zaragoza Juan Antonio Samaranch (hijo), quien ha heredado de su padre un puesto destacado en la muy provechosa gestión de los negocios olímpicos (provechosa para los que mueven los hilos, pero ruinosa a menudo para ciudades y estados, como bien saben ahora nuestros camaradas griegos). El miembro del COI dijo muchas cosas y todas de interés: que es necesario formar deportistas de élite si se quiere organizar unos juegos de invierno, que es importante ir construyendo ya infraestructuras dar credibilidad a la apuesta, que es imprescindible saber por qué se aspira a montar el sarao... Y aseguró que organizar estos shows siempre resulta rentable (¡qué se lo digan a él!), aunque, claro, otra cosa son las inversiones públicas que sea preciso llevar a cabo. Porque aquí el tema va de eso, de que las instituciones pongan el dinerito de todos a la espera de captar luego retornos cuyo cálculo suele ser pura virtualidad aritmética.

¿Quiere ser Zaragoza una referencia mundial en los deportes de hielo? La pregunta, lo confieso, me llena de espanto. Porque cuando oigo eso de que Zaragoza (o Huesca o Teruel o Alcañiz, lo mismo da) ha de ser referencia mundial de algo que nos queda lejos-lejos sé que nos esperan grandes gastos, grandes ejercicios de autoestima artificial y, finalmente, grandes mentiras oficiales para convencer a los contribuyentes de que el derroche ha merecido la pena. Y conste (vamos a cubrirnos con la consabida obviedad) que servidor está de acuerdo en que una ciudad o un territorio deben invertir de manera inteligente en mejorar sus ofertas de todo tipo. Pero digo invertir, ojo, no tirar el dinero.

Zaragoza todavía ha de rematar dos operaciones ejecutadas con un nivel de eficiencia muy discutible: el desarrollo del barrio AVE y la postExpo. En ambos casos, las teóricas plusvalías inmobiliarias que debían cuadrar las cuentas no se han materializado y los agujeros son de cientos de millones de euros (cada uno). En lo referido a Ranillas, todavía está por ver cómo se ponen en valor las virguerías arquitectónicas que allí han quedado sin cumplir en absoluto (al menos de momento) su supuesta función de atractivos urbanos. Por eso, esperemos a ver cómo se las arreglan las cajas con la Torre del Agua y el Pabellón-puente, facilitemos la construcción del Caixaforum (que corre por cuenta de la citada entidad), desarrollemos la Milla Digital o lo que haya de ser... y dejémonos de estirar el brazo más que la manga.

¿Por qué unos juegos de invierno? El alcalde Belloch dijo, tras oír a Samaranch (hijo), que aún es pronto para explicarlo. O sea, que ni él lo tiene claro. Sin embargo, en plena crisis, nos vamos a embarcar en una partida de resultado incierto, que comportará crecientes gastos y se superpondrá sobre otros macroproyectos aún no rematados. O estamos locos o somos unos incautos.

LA NATURALEZA NEOCON

LA NATURALEZA NEOCON

Para poder combatir al enemigo hay que saber cómo piensa. Introducirse en su pellejo y notar como fluye su sangre en nuestras venas. Por eso, para entender la reforma laboral, me aplicaré el método Stanislavsky y trataré de relatar mis sensaciones desde la perspectiva del capital. La primera de mis revelaciones consiste en notar cómo una naturaleza chulesca se apodera de mi pensamiento. La parte racional de mi cerebro, esa que es capaz de empatizar con los miembros de mi propia especie, empieza a atomizarse a favor del desmesurado crecimiento del neocórtex cerebral. Es el reptil el que manda en estas mentes. Mis constantes se ralentizan y el flujo sanguíneo se torna frío y viscoso. ¡Ya estoy dentro!
Ahora empiezo a pensar como un depredador sin conciencia y puedo analizar la reforma desde su óptica. Y de pronto, lo entiendo todo. Medidas tan celebradas como la del abaratamiento del despido no son necesarias. No crearán más trabajo y solo servirán para precarizar el empleo en general. Entonces, ¿a qué viene esa ansiedad entre todos los poderes financieros, empresarios y economistas y políticos liberales por minimizar los costes del despido? Es un consenso que nace de una premisa falsa y que se nos vende como una necesidad inalterable. El lagarto que domina ahora mi cabeza se sonríe con desvergonzado cinismo. Es pura fanfarronería neocon. A la élite dirigente le enferma la sobreprotección laboral sobre los trabajadores. Nos quieren desnudos de derechos y cautivos de su codicia empresarial. Eso no mejorará el panorama social en absoluto pero ¡oye! no veas lo burros que les pone el saber que nos tienen pillados por el cuello. Son así de chulos, por naturaleza. Y no pararán hasta relegarnos al nicho antropológico que imaginan para la clase trabajadora: La indefensión total ante la patada en el culo con un "no vuelva usted mañana". Explotarnos es poco. Además necesitan humillarnos. Y se ríen de nosotros intentando convencernos de que nuestro sometimiento, se recompensará con una lluvia de puestos de trabajo.

PENSAR A LO GRANDE

PENSAR A LO GRANDE

Como esto es una guerra, o al menos yo lo veo así, en la que yo formo parte de los que llevan todas las papeletas de perder, me rebelo ante la idea de asumir la fatalidad. La huelga de empleados públicos ha demostrado que el instrumento más poderoso con el que contábamos los trabajadores ha sido regulado por el sistema hasta convertirlo en algo inócuo. Mientras al capitalismo, tras décadas de asentamiento y expansión, le ha ido dado tiempo de desactivar el riesgo de su carga, nosotros nos hemos quedado enrocados en las mismas medidas de presión. Debemos explorar otras posibilidades. Vivimos tiempos que exigen un esfuerzo imaginativo para poder organizar la resistencia a la antropofágia de los mercados. La ofensiva ess global contra todos los que no petenecen a la élite de los privilegiados. Y global debe ser la resistencia. La filosofía neoliberal nos enfrenta a todos contra todos para desviar la atención de la autoría de sus crímenes. Ha demostrado que utiliza la guerra real, no solo la financiera, para saciar su hambruna. El petróleo en Irak o el coltán en El Congo han sido motivo suficiente para justificar la matanza colectiva de la población civil de estos países. Con total impunidad. Bussines es bussines. Resulta imprescindible que empleemos estrategias diferentes para defendernos de la voracidad del monstruo. Y la solidaridad internacional debe ser la premisa. Reunamos las fuerzas y la imaginación para poder frenar la mayor ofensiva contra el género humano perpetrada por su propia especie. Somos más, pero ahora lo que nos toca es ser más inteligentes. Pensar a lo grande.

Discurso de Daniel "el rojo" en el Parlamento Europeo

COSAS QUE ME IMPORTAN

COSAS QUE ME IMPORTAN

El embajador israelí en España, Raphael Schutz, se permite el cinismo de frivolizar sobre el asesinato de los activistas de la Flotilla de la Libertad. ¿A quién le importan estos muertos? Muchos otros fallecen en accidentes de carretera o en ataques masivos terroristas. Y es verdad, señor Schutz, todos vamos a morir de una u otra forma. Pero no me negará que no es lo mismo ser víctima del cáncer o de un choque frontal que caer bajo el fuego de las fuerzas de élite de un Estado que se denomina democrático. Al fin y al cabo, también Hitler ganó unas elecciones. Pero eso no ha sido un obstáculo para que su "solución final", que sesgó la vida de seis millones de personas, se considerara uno de los mayores crímenes contra la humanidad en la historia de nuestra especie. A muchos nos importó el Holocausto. Desde niña, me sentí horrorizada por ese exterminio masivo que se cebó especialmente con el pueblo judío.  He de añadir que una pequeña porción de la sangre que corre por mis venas tiene orígen hebreo. Y es ese residuo de mi hemoglobina el que ahora se rebela con más virulencia contra la barbarie del gobierno de Israel. ¿Cómo es posible? ¿Acaso la atrocidad se entiende exclusivamente por el número de cadáveres que provoca?
De ser así, el embajador debería cuidar más sus palabras. Porque al asesinato de los cooperantes puede añadir el de miles de ciudadanos palestinos que, previamente, han sido arrinconados en un franja de tierra incumpliendo las resoluciones de la ONU.
En una ratonera geográfica que facilite la "solución final" que Israel ha determinado para aquellos que considera enemigos de su seguridad. Si el fin, la defensa propia que argumentan, justifica los medios, los crímenes indiscriminados contra mujeres y niños palestinos, quizás sea porque el gigante hebreo haya sido poseído por el fantasma del nazismo. A lo mejor padece alguna variente diabólica del síndrome de Estocolmo que le permite echar a dormir a la conciencia mientras ejecuta sistemáticamente a un pueblo oprimido y a los que solo pretenden ayudarles. Mientras tanto, nosotros seguimos vendiéndoles armas para que puedan seguir llevando a cabo sus matanzas. Continuamos, junto a la ONU y el resto de países "civilizados", reprochándoles, hipócritamente y con escasa convicción, la masacre que se llevan entre manos. Y esto, señor Schutz, también me importa. Me importa mucho. Y no desconozco que cada vez más, dentro de su Estado, crece el murmullo de indignación y rechazo por la política asesina que ustedes desarrollan. Porque algunos de sus ciudadanos, los que han decidido no prescindir del alma, se avergüenzan profundamente de estos actos. ¿Será también porque son antisemitas? Piense en ello, señor Schutz.

Publicado en Público el 7 de junio del 2010

VOCES CONTRA LA GLOBALIZACIÓN: LOS AMOS DEL MUNDO

MUERTE A LA SOLIDARIDAD

MUERTE A LA SOLIDARIDAD

En el s.XX, los ciudadanos del mundo nos enfrentamos a dos conflictos mundiales y a un tercero más sibilino, la guerra fría, donde los enemigos eran identificables. Los nazis o la carrera armamentística nuclear eran peligros reconocibles que debían combatirse por la seguridad de la población del planeta. En el s.XXI la ofensiva global procede de misteriosos mercados financieros cuyos contrincantes son los insumisos a sus deshumanizados dogmas. Es una guerra tácita y no declarada oficialmente que trata de aniquilar la solidaridad entre los pueblos. Son múltiples los escenarios en los que se está librando esta contienda. Y para conseguir la victoria del Neoliberal-Mal es imprescindible dinamitar las barricadas que levantan miles de utópicos y soñadores con sus incómodas peroratas sobre la justicia universal. Así es como, los cooperantes que fueron asesinados en Oaxaca y que transportaban ayuda humanitaria, apenas levantaron un murmullo de leve indignación en la comunidad internacional. O como el ataque ilícito y brutal contra la flotilla humanitaria que transportaba esperanza, al Guantánamo que Israel ha diseñado para los palestinos, no ha sido suficiente motivo para que nuestro país, ni muchos otros, rompieran relaciones diplomáticas con el poderoso gigante hebreo. Por encima de los derechos humanos y de la dignidad está la bolsa de Wall Street. Y esa caterva de individuos que anteponen los principios de fraternidad, colaboración y apoyo en favor de las víctimas del nuevo fascismo mundial son el objetivo prioritario a eliminar. Que sus muertes sirvan de ejemplo. Este es el mensaje que nos quieren transmitir. Nadie salvará a los salvadores. El sistema se ha extirpado todos los pudores y señala estos valores como a una perniciosa amenaza para la consecución de sus planes. El Gobierno mundial, don dinero, no titubeará para erradicar cualquier asomo de rebelión contra sus planes. Y si no son las metralletas o las bombas, será a través del miedo. Ese mismo que nos impele a pensar que no hay alternativas y que, en el mundo occidental, nos tiene cuasi-convencidos de que otra política, otro mundo no es posible. El mismo que sacrifica el estado de bienestar y propicia la salvaje reforma laboral, que ya resopla en nuestros cogotes nacionales, para no desairar a la Bestia. Dejando al género humano, cautivo y desarmado. Pero, sobre todo, aislado. Sin posibilidad de organizar la resistencia porque nuestra única arma, la solidaridad, está siendo desactivada eficaz y enérgicamente.