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EL PLAN SHELDON


 Ciudadanos que se sienten abrumados por esta pertinaz crisis y un futuro más que incierto: cesen de mortificarse con estas cuitas. Una vez más, los estadounidenses tienden la mano a nuestra patria para ayudarnos a resurgir de las cenizas. Bueno, uno en particular que dicen que está podridico de pasta. Un tal míster Adelson Sheldon. El archimillonario viene con el aval de doña Esperanza Aguirre. Ya me quedo más tranquila. Además trae consigo un controvertido bagaje de oscuros negocios, financiaciones extraoficiales al Partido Republicano y algún que otro lío como el que le relaciona con una trama de sobornos en China. Una perita en dulce que compatibiliza divinamente un discurso ultraconservador con la explotación sexual que se produce en sus garitos de lujo. A golpe de talonario (el que engordan sus burdeles y salas de juego) ofreció cien millones de dólares para derrocar a Obama. "Cien millones no es dinero", dijo el pavo. Claro que no, es una inversión que se multiplicará si gobiernan sus compadres del tea-party. Mientras tanto, trapichea con el orujo-party carpetovetónico sobre la posibilidad de plantar aquí esa cosa que llaman EuroVegas. Míster Sheldon tiene un plan. No tiene nada que ver con ese del chocolate terrosos y la leche en polvo de su compatriota Marshall. El suyo es más ambicioso. Nos muestra el modelo a seguir para conseguir el pleno empleo de españoles e inmigrantes.
fastuosos burdeles donde habrá trabajo para todos. De putos-as o esclavos-as, a elegir y todo. O más bien de ambas cosas a la vez. Todo posible si sus alter-egos hispanos dieran luz verde a una ciudad sin ley, sin derechos laborales, normativas medioambientales, de contratación de extranjeros, fiscales, de urbanismo y sin esa estúpida prohibición sobre el tabaco. Amén de que se le proporcionen unas infraestructuras faraónicas a cuenta de los contribuyentes y futuribles explotados. Bagatelas si consideramos el triunfazo que sería acabar con el paro plagando el país de lupanares y casinos. Esta historia tiene en Aragonia un precedente llamado Gran Scala que (además de acabar como el timo de la estampita) colocó a sus precursores políticos en la cota más alta del garrulismo aragonés. Tomen nota de nuestra esperpéntica experiencia y no caigan en las populistas promesas de empleo con las que lo venden. Hágan caso, el plan Sheldon, no es buen plan.

ANGELES, DEMONIOS Y SUBNORMALES


 

 La Iglesia Católica mantiene, como en casi todo, un doble discurso con los discapacitados (especialmente con los que sufren alguna patología cognitiva). Por un lado, defienden a ultranza su derecho a nacer. Pero lo que ocurra después del parto con esa criatura no parece que les interese demasiado. Es más, muchos sacerdotes prefieren que, estos angelitos libres del pecado original, no asomen sus minusvalías por el templo. Parrocos como el de Padrón (Galicia) o del de Teià (Barcelona) han montado un cristo entre sus feligreses al negarse a dar la comunión a dos niñas, una con un trastorno epiléptico congénito y otra con síndrome de Down. Muy cristiano y caritativo todo. Como las palabras con las que el cura gallego explicó su negativa: "Si es una persona subnormal, no debe acercarse a comulgar" . Pues claro hombre, de subnormales que hacen doctrina sobre fenómenos extrasensoriales ya está surtida la iglesia. Es más, tienen licencia hasta para administrar sus sacramentos y decidir quién merece recibirlos. La Iglesia Católica empuja para anular la ley del aborto. En su Santa Cruzada para salvar la vida embrionaria cuentan con la colaboración de ultracentristas tan destacados como el propio ministro de justicia. Católicos recalcitrantes y nostálgicos del antiguo régimen unidos en la sagrada misión de obligar a traer a este valle de lágrimas a seres con graves deficiencias. Malvados demonios que, tras el nacimiento, les niegan las ayudas para poder subsistir e incluso les impiden el acceso a sus templos. Los ignoran y humillan sin que tanta sádica hipocresía se les atragante en la conciencia. ¿Qúe carajo de conciencia? Ellos son los que pululan éticamente por debajo de la normalidad de nuestra especie. Ellos sí que son unos perniciosos subnormales de los que se debería proteger a la gente.

¡MANDA MAMANDURRIAS!

¡MANDA MAMANDURRIAS!


Las mamandurrias son algo así como los sueldos o prebendas que se entregan sin mérito alguno. Dice la señora condesa, doña Esperanza Aguirre, que hay que acabar con todo ese chorreo de ayudas, privilegios y subvenciones que se han convertido en una hemorragia para el estado. Comparto la opinión de la presidenta de Madrid. Hay que erradicar a las voraces sanguijuelas que maman de la caja común hasta dejarla en el chasis. Aunque Espe tiene un concepto rádicalmente distinto al mío sobre quiénes son los chupócteros más destacados. Para ella, los que arruinan nuestras cuentas son esa chusma compuesta por enfermos, discapacitados, pensionistas, parados y otros vividores que se lo llevan por la jeta. ¡Qué pillines! Pues que se despidan del chollazo. Igual que los titiriteros del cine, los museos o los periódicos. También hay que cerrar este grifo. ¡Ejem! Bueno, siempre se puede hacer una excepción como la que hizo la presidenta con su amiguito Garci. Una película tan pinturera y patriótica como "Sangre de mayo" bien merece los 15 milloncicos de euros con los que fué subvencionada por la Comunidad de Madrid. De acuerdo, la peli no la vió ni la madre del director que la engendró. Pero ahí queda, para engrosar la lista de despropósitos de nuestra futura y demencial memoria histórica.
A mí me gustaría indicarle a la señora condesa lo que servidora entiende por ser un mamandurrias. Por ejemplo lo de su marido que, por el dudoso mérito de descender de un tipo conocido como Felipe el Hermoso, goza de un generoso patrimonio que ya le viene de cuna. O lo de su retoño Alvarito. Al que le llovían matrículas de honor en la Complutense (junto a los hijos de otros altos cargos del PP y amigos del decano) de la misma tonta forma que ahora le caé del cielo una asesoría en el gabinete del secretario de comercio. ¡Mamandurrias! ¿Y qué me dice sobre Fundescam o de los 15 ex-dirigentes del PP que vivían en Bankia a cuerpo de banquero? ¿O sobre los cientos de familiares de miembros del PP que pululan por el ayuntamiento de Madrid?
La lista de mamandurrias podría ser interminable y no quiero aburrir al personal. Investiguen por su cuenta y verán de lo que hablo. Por eso me veo obligada a contestar a la señora condesa: ¿Mamandurria dices clavando tu esclerótica pupila en nuestra sanidad, educación, cultura y ley de dependencia? Mamandurria eres tú y los de tu calaña. ¡Cómo me acuerdo en estos días de Máximo Estrella (Luces de Bohemia) cuando dijo aquello de instalar la guillotina eléctrica en Puerta del Sol!. Y ya me perdonarán el exabrupto. Es que hoy no me he medicado todavía y siempre que lo olvido me da por entonar La Marsellesa.

UN ORO QUE SE PAGA CON LA VIDA DE LOS HABITANTES DE CAJAMARCA

UN ORO QUE SE PAGA CON LA VIDA DE LOS HABITANTES DE CAJAMARCA

Mis amigos Jose Luis Martínez y Maribel Roldón nos mandan esta información desde Perú. Están allí como observadores internacionales. Merece toda nuestra atención saber qué está pasando con otros hermanos, en otras tierras...


 
La gravedad de la situación, apunto de derivar en un enfrentamiento en toda regla, es bien conocida en la región de Cajamarca. Tanto en el Departamento de Madre de Dios en la amazonía peruana como en la región de Cajamarca en el norte del país, se explotan numerosas minas de oro a cielo abierto que son altamente contaminantes para el territorio y sus habitantes.

La extracción de este preciado mineral ha desatado un grave conflicto en Cajamarca, donde se han registrado numerosos enfrentamientos entre la policía y los habitantes, siendo reprimidas de forma violenta las protestas de los grupos ambientalistas y las comunidades indígenas que defienden su territorio

Desde hace meses, se suceden las protestas contra la mina de oro a cielo abierto, Yanacocha, propiedad de la empresa canadiense Newton Mining Company. Esta explotación minera utiliza mercurio para la extracción del oro, poniendo en peligro la vida de los habitantes de Cajamarca al contaminar con este metal el agua de boca, la que utilizan para regar sus campos o dar de beber a sus animales.

La minera Yanacocha ha transformado un entorno de fértiles campiñas en un gran agujero a cielo abierto. Unas enormes fauces que igual se tragan campos de labranza, árboles o casitas que expulsan derrames de mercurio como el sucedido en la localidad de Choropampa cuyos habitantes quedaron gravemente afectados de por vida sin recibir una indemnización.

Pero los cajamarqueños no están dispuestos a que su departamento sucumba entre la contaminación y un elevado índice de inseguridad. Y por eso desde hace meses se hacen oír mediante multitudinarias marchas pacíficas que son reprimidas violentamente por el ejercito y la policía peruana. El resultado hasta la fecha ha sido de 5 muertos, numerosos heridos y la arbitraria detención hace unas semana de Marcos Arana, ex sacerdote, uno de sus más conocido líder y presidente del Frente de Defensa de Cajamarca.

Como ya es práctica común en este y otros conflictos en los que se enfrentan indígenas y empresas mineras, allá donde la policía o el ejercito no pueden actuar, lo hacen los matones y sicarios contratados por las empresas que explotan los yacimientos.

En la noticia que os remitimos publicada por el diario La República, se da cuenta de la captura de uno de ellos, contratado para asesinar a otro de los líderes de este movimiento, el Presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos.

Nuestros compañeros ya se desplazaron a esta región el pasado mayo. En aquella ocasión lo hicieron acompañando a Pedro Arrojo, premio Goldman de Ecología y otros destacados defensores de los derechos humanos y ecologistas. Su misión, igual que ahora, fue vigilar el estricto cumplimiento de lo acordado por el gobierno de Ollanta Humala y con su presencia garantizar la vida de los participantes en la "Marcha del Agua" que desde diferentes puntos del país y destino a la capital Lima, realizaron indígenas afectados por la extracción de minerales en sus comunidades.

La extracción de oro se ha convertido para los indígenas en una fuente de conflictos permanente. Estamos ante una nueva "fiebre del oro", que como antaño sucediera en el salvaje oeste americano, arrasa decenas de miles de hectáreas en zonas hasta hace bien poco declaradas como territorio protegido.

Las minas de oro a cielo abierto tanto en Cajamarca como en la amazonía peruana, además de conflictos y enfrentamientos comportan la deforestación de la selva o la campiña, -convertidas en un desierto horadado por centenares de hoyos de descomunal tamaño-, la contaminación de sus aguas y la expulsión de sus tierras de sus legales propietarios los indígenas.

Nada de esto sucedería si el gobierno peruano defendiera los derecho ancestrales de los indígenas sobre la tierra en vez de plegarse al recurso fácil de vender esa tierra y los derechos de explotación de los yacimientos auríferos a compañias extranjeras sin escrúpulos que a cambio de los millones de dólares en impuestos que van al Estado Peruano, contaminan las tierras,arrasan el terreno, enferman a los habitantes y dejan poco dinero para los verdaderos afectados en los lugares donde se instalan.
 
CAPTURAN A SICARIO CONTRATADO PARA ASESINAR a Gregorio Santos, presidente regional de Cajamarca

El diario La República www.larepublica.pe publica en su edición de lunes 23 de julio una información de extraordinaria gravedad:
Ronderos de Bambamarca opuestos al proyecto minero Conga interceptaron a un supuesto sicario contratado por la minera Yanacocha para asesinar a los líderes de la resistencia cívica opuesta al proyecto de explotación de minas en las lagunas de Conga (Cajamarca).
El pistolero, recientemente egresado del penal de Trujillo, operaría junto a la banda de “Los Mulos” contratados por la minera Yanacocha-Newmont (Canadá). Su objetivo serían líderes de la protesta cívica como el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, el líder de Tierra y Libertad y exsacerdote Marco Arana, Edy Morales presidente del Frente de Defensa de Cajamarca y otros líderes regionales.
La noticia salta a los diarios tras la reciente muerte a manos de la policía de 5 habitantes de la zona durante las protestas pacíficas que acompañaron el paro regional el pasado 3 de junio. El paro, que se prolonga ya por más de 40 días, ha generado una violenta reacción gubernamental. El presidente Ollanta Humala ha declarando el estado de emergencia en toda la región, a la par que ha endurecido de manera radical el Código Penal Peruano para sofocar las protestas populares.
Las luchas contra la minería extraordinariamente contaminante surcan todo el mapa de Perú. El próximo 25 de julio tendrá lugar una nueva marcha de protesta en Lima, en la que portarán la mayor bandera ecológica tejida en el mundo, como símbolo de la lucha en defensa del agua y contra la violencia y codicia de las mineras.
 
J.L. Martínez (El Negro Martínez)

GALLARDÓN AL NATURAL

GALLARDÓN AL NATURAL


El Ministro de justicia me provoca un desasosiego similar al que transmite el personaje kafkiano Gregorio Samsa. En la ficción literaria, el protagonista de La Metamorfosis va mutando hasta transformarse en un insecto monstruoso que repugna a gran parte de la sociedad que le rodea.
Con Gallardón está pasando algo parecido. Aunque su metamorfosis ha sido más bien un streep-tease. Tras desnudarse de la conveniente piel de moderado, que tanto rédito político le reportó, aparece Gallardón al natural. El genuino. Ese del que su padre alardeaba por ser más facha que el propio progenitor. El fundamentalista misógino que quiere difuminar la catastrófica gestión de su gobierno arrojando la libertad reproductiva de las mujeres a los deseos de los grupos ultracatólicos de presión. Don Alberto no parecerá, como le pasaba a Samsa, una gigantesca cucaracha a los inquisidores ojos de los grupos pro-vida. Están emocionados con su nuevo look de Torquemada en plena caza de herejes abortistas. Pero suprimir el supuesto que autoriza la interrupción del embarazo por malformación del feto no les deja plenamente satisfechos. También exigen que se elimine el consejo genético. Es decir, pruebas como la amniocentesis que pueden detectar graves enfermedades o deformidades antes del nacimiento. Vamos, que van a seguir empujando hasta abolir la ley del aborto completica.
El ministro mutante sabe (como lo saben esos hipocritas meapilas de Hazte oír o Derecho a Vivir) que las consecuencias de penalizar el aborto no disminuirá el número de los que se practicarán. Las señoras y señoritas de "buena familia" que quieran librarse del "problema" lo harán discretamente, como antaño. Con todas las garantías sanitarias para que su recuperación sea pronta y no les impida acudir a la misa de doce del domingo para expiar la faltilla. Las otras, las desnaturalizadas proletarias, volveremos a la clandestinidad y a los riesgos sobre la salud y la libertad que entraña la ilegalidad. Es de una hipocresía supina y refinadamente cruel tratar de obligar a traer al mundo criaturas con severas discapacidades a la par que se recortan todo tipo de ayudas y subvenciones para los dependientes y sus familias.
Puede que los talibanes anti-abortistas vean en Gallardón a un Mesías capaz de materializar sus sueños más dogmáticos y represores sobre el pueblo llano. Pero algunos solo vemos un ortóptero viscoso que se ha quitado la careta. Un mal bicho chaquetero y oportunista que no siente escrúpulos en usar el populismo penal contra las mujeres, los pacifistas o cualquier colectivo que le ayude a ganar puntos entre la fachada nacional. Cortinas de cinismo para pretar las inquietas filas filas de la derechaza y distraer al personal mientra continúa el desmembramiento del estado.

¿QUIÉN AGITA A LOS MERCADOS?

¿QUIÉN AGITA A LOS MERCADOS?


Titular del diario La Razón sobre las manifestaciones del día 19 de julio: La izquierda agita la calle mientras el mercado apunta a España. Apunta y dispara, añadiría yo. Titular del New York Times sobre la monstruosa estatua, con el escarnio añadido del avioncito complementario, del aeropuerto de Castellón. (Ese tan chuli que el papá de Andreita Fabra construyó para las personas): El símbolo de la ruina. La derecha mediática patriotera cierra filas con su acorralado gobierno. Si los mercados siguen de los nervios la culpa la tiene la izquierda-borroka que capitanean Totxo, Méndez y los de la Zeja. Curiosa conclusión que no comparto. Nunca antes anduve manifestándome rodeada de tantos votantes del PP como en esta ocasión. En cuanto al PSOE, las consignas que se oían no eran precisamente loas. Más bien todo lo contrario. Porque las masas, en nuestro corto entendimiento, adivinamos que ninguno de los dos partidos que se alternan en el poder tienen redaños para sacarnos de este lío. Una certeza que se plasma en el folklore reivindicativo simplificada por la sabiduría popular en este impenitente latiguillo: PSOE y PP, la misma mierda es.

No, no son los socialistas quiénes agitan las calles y enervan a los mercados. Tampoco los sindicatos mayoritarios que gestionan a trancas y barrancas un escenario que desborda sus peores pesadillas. Un panorama que les obliga a saltar a la arena del conflicto y abandonar la acomodaticia butaca en la que andaban rezongando. Los cientos de miles que abarrotamos las calles españolas no lo hicimos a la llamada de una filiación sindical o política concreta. Nos unía algo más fuerte. El rechazo común a pagar los platos rotos de la Bankia, los proyectos disparatados y los negocios truculentos de Alí-Babá y los cuarenta mil ladrones megalómanos con el pan y el porvenir de nuestro pueblo. Se ve que a los de la caverna ideológica no les da por leer prensa extranjera. De hacerlo, quizás comprenderían lo que realmente agita a los mercados y a todo bicho viviente en nuestro suelo patrio. El NYT lo clava con ese monumento al esperpento nacional que ha sido nuestra economía los últimos años. Estamos "enfabrecidos" por le saqueo, la burla y el despilfarro. Los mismos motivos por los que los mercados no se fían un pelo.

¡QUÉ BONITA ES LA PESETA!

¡QUÉ BONITA ES LA PESETA!


No creo que ningún médico recomendara una terapia de hachazos para curar a un enfermo. Eso sería un crímen que convertiría al presunto sanador en un asesino cruel y despiadado. Sin embargo, cuando el paciente es el estado y los galenos la casta política que nos infesta, todavía persisten los alegatos de los empecinados defensores del desmembramiento colectivo. Es algo que no alcanzo a entender. No hace falta saber de medicina ni ser economista para deducir que, tras una agresión de este calibre, al cadáver del estado no lo resucita ni Cristo. Pero ahí están ellos, conversos y adoradores del Nuevo Orden financiero, justificando la masacre contra el pueblo con la promesa de un crecimiento que saben que no se puede dar por esa senda de espinas. Mucho menos sometiéndo a la ciudadanía a un régimen de anoxia financiera que precipitará nuestra caída en el vacío. Lo saben. Igual que saben que no podemos pagar la infausta deuda aunque todos los españoles trabajaramos gratis durante la próxima década. Entonces ¿para qué tanto sufrimiento, tanta crueldad injusta e injustificada? No nos equivoquemos. El PP actúa como cabría esperar de los buenos ultraliberales. Defienden a sangre y fuego la doctrina del euro. Eso sí, aportando un aire racial de sadismo facha a sus medidas. Pero el PSOE también dió un giro a su política para cumplir los mandados de Bruselas traicionando a gran parte de su electorado y a su propio origen obrero. Y no olvidemos que para ello contó con el respaldo de CCOO y UGT. ¿Qué conclusión podemos extraer de todo ésto? Que la maquinaria bipartidista no contempla más opciones que el sacrificio social al dios euro y el resto del personal anda bastante descolocado.
¿Significa que estamos perdidos? Depende de que la izquierda ( incluyendo a los socialdemócratas críticos y a los sindicatos) reflexione y comprenda que para evitar el óbito debemos salir del euro. Que empujemos juntos para convencer a la sociedad de que romper con la moneda única no es el fin del mundo como auguran los voceros del sistema. Volver a la peseta es una decisión valiente y arriesgada que acarreará muchas dificultades. Vamos a sufrir seguro. Pero además de ser inevitable servirá para romper con la vorágine destructiva que nos consume. Y sobre todo para recuperar la soberanía y la política económica que ahora están en manos ajenas. Volver a ser los dueños de nuestro destino, sea cuál sea. Antes que abonar la minuta de las orgías que se han corrido los tiburones financieros está la vida de la gente. Las deudas, cuando no se puede, no se pagan. Y ésta en particular no la vamos a pagar. No nos corresponde. No podemos. No queremos. Ni en euros, ni en pesetas. A ver si nos vamos enterando ya.

TEMPESTADES

TEMPESTADES


Si una pandilla de desalmados pirómanos con licencia para gobernar riegan la superficie del país con cantidades ingentes de fuel, ¿qué creen que puede pasar?. España entera está en llamas. La intensidad del incendio ha ido fluctuando, sofocado en parte por la incredulidad y en parte por el miedo. La gente no acababa de creer lo que está ocurriendo. Muchos preferían permanecer agazapados, esperando a que escamparan los nubarrones apocalípticos. Otros optaban por no menearse demasiado, pasar inadvertidos y conservar lo poco que les quedara tras la quema. La cuestión es que nuestra vida se está convirtiendo en un chorro de fuego que no cesa. En una incineradora gigantesca donde se volatizan todos nuestros derechos y garantías sociales. En un páramo donde es imposible que prenda la esperanza. Y llegados a este punto sin retorno, los diques que contenían la indignación ciudadana también están saltando por los aires. Simultáneamente en varias ciudades españolas, miles de personas se reunen a las puertas de las sedes del partido gubernamental. Les impulsa una desesperación lacerante. Una ira que emerge de las cenizas a las que se ha reducido su futuro. Si al sufrimiento que se impone a nuestro pueblo le añadimos la infamia de la burla y el insulto vejatorio con el que nos regalan nuestros ejecutores, la reacción puede imprevisible. Quizás era la chispa que faltaba. Nos han anegado con la gasolina de los recortes sin mostrar el mínimo signo de compasión o empatía por los más desfavorecidos. Al contrario, se ceban con ellos. Y por si fuera poco, no esconden su desprecio. Puede que una revolución se esté fraguando. Que sea inevitable que toda la injusticia y el oprobio recibidos remuevan nuestra tibia sangre y se arme la marimorena. Ésta debería ser una lucha pacífica pero cuando se siembran vientos en una tierra en llamas....

LOS JOCOSOS PALMEROS DE LA LIDERESA

LOS JOCOSOS PALMEROS DE LA LIDERESA



La castiza Esperanza, en plena posesión de toda su impudicia, lo mismo te anuncia con desparpajo la externalización de 26 oficios de la sanidad pública que ironiza despectivamente sobre la acogida que los madrileños dieron a la marcha minera. ¿Masivo?, ¿ah sí?, ¿de verdad fueron más de mil?. Es versátil la tia. La presidenta de Madrid tiene cuajo para interpretar cualquier papel de comedia. Negra por supuesto. Si el género no existe habría que crearlo solo para ella. Yo la veo como un cruce entre Lina Morgan y Lizzie Borden. Cada vez que suelta alguna gracia, descarga el hacha a traición. Lo más sorprendente es que sus declaraciones más crueles, esas despectivas ocurrencias por las que se distingue su festival del humor, están enmarcadas por un coro de siniestras risas, aplausos y vitores.
Son estos personajes los que más me perturban. ¿Quiénes son? ¿A qué viene su alegría? España está intervenida, los ciudadanos hipotecados por generaciones con una deuda odiosa que nos ha llovido del cielo financiero. Las medidas que se aplican no son proporcionales ni equitativas. El propio nobel de economía Krugman asevera que no tienen sentido y que abundarán en más paro y pobreza. ¿De qué se ríen pues estos palanganeros de la Aguirre? ¿De la heroica lucha de los mineros? ¿Del apoyo, admiración y solidaridad que reciben de MILLONES (entérese bien, sra. Aguirre) de españoles?
Yo les diré lo que pone cachondos perdidos a esta hilarante piara: las expectativas de nuevos y suculentos negocios. Como la privatización de la sanidad. Porque los jocosos palmeros de la Lideresa son los mismos altruistas entusiastas de la burbuja inmobiliaria. Esos desinteresados jaleadores que ya se lucraron con el pelotazo del ladrillo y babean ahora con las posibilidades que ofrece el business sanitario. Sus carcajadas no las provocan las boutades de Esperanza. Lo que celebran es que ven color para seguir medrando aunque sea a costa de la quiebra social.
Vamos, hablando en plata, que se están riendo de nosotros.

CAMBALACHE



Si tuviéramos que poner banda musical al momento que atravesamos los españoles, yo escogería la de un tango escrito en los años 30. La letra de Cambalache cobra una actualidad brutal ahora mismo. Su creador ya lo predijo, sin ética ni valores, el mundo fué y seguirá siendo una porquería plagadita de chorros maquiavelos, estafados contentos, amargados y doblés. No se equivocaba el hombre. En el s.XXI continuamos revolcándonos en el merengue de la desaprensión y del fraude. Nos mienten a diario, desdiciéndose fanfarronamente de sus anteriores trolas. Las promesas electorales de ayer arden para ser remplazadas por la única verdad que les importa, mantenerse en la esfera del poder. Aunque sea como esbirros y eso suponga traicionar al pueblo al que deberían servir. El cinismo argumental que emplean resulta cada vez más pornográfico. Dicen que para la salvación es inevitable el sacrificio de los trabajadores, pensionistas, discapacitados, estudiantes, enfermos y demás estratos gravosos de la sociedad. Descontando a todos éstos, ¿a quién se pretende entonces salvar? También nos suben el IVA con la rocambolesca excusa de combatir la economía sumergida. Pero las finanzas de altos vuelos, sus evasiones de capitales y fraudes fiscales manifiestos, seguirán en ese limbo inaccesible a las arcas recaudatorias del estado. La pobreza crece a paso de gigante. El desempleo, los desahucios, la desesperación que empuja hasta el suicidio... todo son expiaciones necesarias para sanar al enfermo. Lo que pasa es que el enfermo ( esa insaciable avidez de bancos y mercados) es incurable. Pero como todo monstruo que se precie, piensa morir matando. Con la connivencia de los títeres políticos, succionará cada gota de nuestra anémica sangre antes de reventar. Solo nos queda una carta: envenenarnos de dignidad para hacernos indigestos a la Bestia. Como están haciendo los mineros. Puede que acabemos todos triturados en las perversas fauces de este sistema, que la porquería del mundo nos persiga hasta la extinción de nuestra estupida especie y que luchar contra ella sea un esfuerzo estéril. Pero prueben a soñar un poco. Imaginen que, a golpes de valor y honradez, los victimables le hacemos la eutanasia a este psicópata enfermo que se nos quiere llevar a todos por delante. ¿A que sería precioso poder enmendar la trágica sentencia de este tango?

EN EL NOMBRE DE LOS HIJOS

EN EL NOMBRE DE LOS HIJOS



El instinto de protección que nuestra especie siente por su progénie (hablando en términos genéricos) es más fuerte que el de la propia supervivencia. Eso no nos hace mejores que cualquier otra criatura de la fauna animal. Es una característica que compartimos con casi todos ellos. Un factor congénito que ha sido decisivo para que los seres humanos no nos extermináramos antes de hora. Los mineros de la Marcha Negra piensan precisamente en sus hijos mientras patean las carreteras de una patria malvada que no los reconoce. De una España descastada cuyo gobierno incumple los acuerdos con la minería pero no se muestra tan roñoso cuando se trata de tapar los agujeros de los ruinosos negocios de los amiguetes. Los mineros piensan en sus hijos cuando son recibidos en ciudades y pueblos entre el calor y la solidaridad que les transmite la gente. También cuando, rastreramente, en algunos municipios del PP les niegan el cobijo para pasar la noche escudándose en que no cuentan con instalaciones adecuadas. En ellos, en sus hijos, piensan los mineros de Pola de Lena. Y la desesperación por su falta de futuro estalla de forma violenta y es aún más violentamente reprimida. Tened presente el hambre, advertía el poeta. Con hambre reaparece la fiera, recobra sus instintos, sus patas erizadas, sus rencores, su cola. Si además esa fame acecha a nuestra descendencia, la cosa se pone peliaguda.
Ahora se anuncian nuevos e injustos recortes que van a empobrecernos a mayor velocidad. Paulatinamente, la sociedad española empieza a experimentar en sus carnes el colmillo y la pezuña con los que tritura la miseria. Cómo se pulverizan las oportunidades de nuestros hijos, su educación, su salud e incluso sus posibilidades de subsistencia. Varias generaciones condenadas al mordisco del hambre para saldar las deudas de la Gran Estafa perpetrada por los tiburones. Hasta yo, que solo soy un manso animal obrero, siento como se me ejercita la bestia. Por mis hijos también podría volverme fiera.

LOS VIERNES DEL HORROR

LOS VIERNES DEL HORROR


¿Recuerdan aquello de que alguien vendrá que bueno te hará? Bien, pues con los presidentes de la CEOE no pasa lo mismo. Primero, porque al emérito Díaz Ferrán no le hace sombra ni Vlad El Empalador, menudo es él. Sus méritos son indiscutibles y dejó el listón muy alto. Pero es que además su sucesor es digno heredero de la sed de sangre obrera que tanto motivaba a don Gerardo. Aunque eso sí, Rosell aporta un toque personal. La crueldad, el cinismo y la desaprensión le vienen de serie. Como a los coches de alta gama que tanto le gustan a su socio.
Sostiene Rosell, en ese lenguaje suyo tan soez a mis oídos, que el gobierno debe ser implacable y cortar algo que nunca se había cortado. ¡Ay ladrón! Lo que tú pides son las dos orejas y el rabo de los trabajadores. Y de paso, también las de los parados y los pensionistas. Para todos estos parásitos sociales (entiéndanse también como tales a los dependientes, discapacitados y toda la chusma menesterosa que quiere vivir del cuento) se acabaron los días de vino y rosas a cargo del contribuyente. Para eso, para chupar del suero público, ya está la Patronal.
El presidente de la CEOE se atreve a sugerir al gobierno que recorte las prestaciones por desempleo y reforme las pensiones. Para que España no caiga en el abismo, el precipicio y la muerte, dice el menda. Debe ser que el chorreo de subvenciones, exenciones, ayudas a la contratación, descuentos fiscales, rebajas contributivas y los privilegios de toda índole que la clase empresarial recibe de las administraciones son solo el empujoncito de gracia que necesitamos para saltar al vacío. La CEOE ve la paja en el ojo proletario pero no la viga del propio, ya se sabe.
Lo peor es que Marianico, siempre atento a los deseos de su gente, le va a hacer caso. Ha reunido a sus ministros para recuperar esos terroríficos viernes de dolores a los que nos tenían acostumbrados. Más siniestros si cabe, pues al parecer Rajoy está dispuesto a despedir a cientos de miles de empleados públicos y subir el IVA de propina. Lo de recortar el paro y las pensiones, a lo mejor lo deja para el otro viernes. Los nuevos parados aún estarán aturdidos por el trauma del despido y no repararán en que les han rebajado las prestaciones. Para cuando quieran reaccionar, ¡zas!, ya será viernes de nuevo. Y Seguro que a Rosell se le habrá ocurrido alguna otra cosa que amputar. A mí también, pero no puedo escribirlo sin incriminarme.

LA DIETA COPRÓFAGA

LA DIETA COPRÓFAGA



La dieta mediterránea, tan rica y equilibrada, está siendo desplazada por otra bastante menos apetitosa. Las autoridades gubernamentales, con la inestimable ayuda de las eclesiásticas, nos aconsejan que empecemos a introducir en nuestra alimentación un ingrediente que tenemos que acostumbrarnos a tragar. ¿Lo adivinan? Pues sí, hablando en plata, se trata de la mierda. Porque si algo abunda en este empobrecido estado son las ingentes cantidades de detritos que supuran las instituciones. Estos excedentes son distribuidos entre la ciudadanía para que cada cuál nos metamos entre pecho y espalda la dósis diaria sin rechistar. El problema es que la fabrican mucho más deprisa de lo que nos da tiempo a deglutir. En esta escuela de cocina escatológica contamos con chefs de reputada experiencia en la materia. Maestros como Rouco Varela cuyo afán es que la porquería se convierta en la base nutricional de los más pobres. ¡Cómeros una mierda! es más o menos lo que vino a decir a los desahuciados que intentaron refugiarse en La Almudena. Eso sí, aderezada con el fariseísmo que añade a todo lo que toca. Como Arguiñano con el perejil. Y que la chusma no se ponga tontorrona. A ver si de postre se llevan también una ensalada de hostias de las fuerzas de seguridad que solicitó el arzobispo para desalojarles. Así se van consagrados a la p. calle. Que se enteren de una vez que la casa de Dios no es un albergue para menesterosos. Pero de pagar el IBI y renunciar a las millonarias subvenciones que salen del bolsillo de los contribuyentes ni mención. Esa caca también nos la tragamos con patatas en este estado aconfesional de opera bufa.
Otro plato estrella de la nueva corriente culinaria son proyectos como EuroVegas. Para conseguir que el estrafalario míster Adelson monte su ciudad sin ley en uno u otro lado, los líderes neoliberales matan. No solo le ponen los terrenos o cambian las leyes a su antojo en virtud de una hipotética cartera repleta de billetes. Por si todo esto fuera poco, nuestros intervenidos bancos financiarán el engendro. ¿ Y saben quién acabará pagando el pato? los sufridos trabajadores. Los mismos para los que está diseñado este nuevo modelo de capitalismo salvaje que revienta alegremente sus derechos. ¡Maldita sea la era de la coprofagia! ¿Cuánta mierda tenemos que tragar hasta empacharnos?

CABEZAS CORTADAS


La música, en relación con el resto de las expresiones artísticas, cuenta con una ventaja casi mágica. Tiene el poder de estimular sensaciones muy profundas entre la gente. Es tan grande su influjo que las emociones que provoca se enredan para siempre con nuestros recuerdos. Entonces sucede el fenómeno: como en un experimento de Paulov, la música consigue que segreguemos momentos evocadores (más o menos dramatizados por la memoria) al volver a escuchar una canción o una melodía determinada. A mí me pasa con un tema de los Talkings Heads que estos días me anda rondando la cabeza. No, no es Psycho Killer. Que no se asuste el personal. Se trata de Heaven. Ese cielo al que cantaba David Byrne está encadenado a un sentimiento claustrofóbico de mi juventud. Un lugar donde nunca pasa nada, dice la letra, donde nunca nada es diferente.
En aquellos años, me encendía viva cuando mis mayores me repetían con beatífica resignación que algunas cosas son así (de injustas) y no se pueden cambiar. Experimentaba la misma impotencia redonda que me agarra ahora mismo. Porque en definitiva, tenía razón Byrne, nada cambia. Aprendemos poco y mal. Por eso somos maestros en repetir los errores. Pero además somos una especie pusilánime. A sabiendas de que el sistema es insostenible, inhumano y terriblemente injusto, nos asusta la posibilidad de cambiar de modelo. Preferimos las llamas del infierno conocido a cualquier paraíso por conocer. Quizás si cerramos los ojos, cuando volvamos a abrirlos todo mejorará, piensan algunos.
Pues tengo una pésima noticia: no será así. Si seguimos impasibles, aferrados a un espejismo celestial que en realidad es el averno, los problemas no se van a desvanecer. Se multiplicarán como los hongos. Es una evolución-revolución de lo que estamos tan necesitados. Y no es que esté incitando a cortar la cabeza de nadie. Personalmente, odio la casquería y todo el pringue gore. Es algo más íntimo y personal, como ese resorte que activa la música en nuestros cerebros. Algo que nos ayude a pensar de forma diferente.
¿Encontraremos la combinación de notas que pueda obrar este milagro? Porque, por lo menos servidora, ya está harta de oír las mismas sempiternas letanías.

LAS BRUJAS DE MARIANO Y EL HECHIZO DE DIENTE DE RATÓN

LAS BRUJAS DE MARIANO Y EL HECHIZO DE DIENTE DE RATÓN


Las cosas como son, la chiripitiflaútica banda del gobierno tiene su retranca. Una gracia rancia que te deja un resquemor caústico en el alma, de acuerdo. Tan corrosiva y pueril que llegas a dudar entre si son tontos, se lo hacen o ambas cosa a la vez. Lo mismo te salen con una ministra de desempleo que ha experimentado una revelación mariana sobre la milagrosa salida de la crisis que, desde otro ministerio el de sanidad para más guasa, nos recomiendan que recuperemos el curanderismo si no podemos pagar los medicamentos. Superado un primer acceso de hilaridad, me entró una mala leche endógena que intento reflejar en estas líneas, espero que con éxito. A cualquiera se le amarga el chiste del capote de la Virgen cuando quien lo cuenta es la mayor responsable de crear empleo en este país de paro endémico. Los cinco millones de parados, y los que se avecinan, están que se parten la caja con la perogrullada que soltó la ministra Báñez. Pero lo cierto es que, hasta los más ateos, preferimos encomendarnos a la virgen del Rocío que a la de Fátima a estas alturas de la copla. O a Santa Bárbara, que es lo que les queda a los mineros a los que se les niegan doscientos millones que se dan con generosas chorreras a las autovías deficitarias de la cuchipandi. La Santa está que truena.

Por otro lado, a la ministra Mato y su medicamentazo solo le faltó la degradante puntilla de aconsejarnos volver a los remedios caseros tradicionales. ¿Por qué no directamente a un Chamán o a una bruja?

¿Eso es lo que nos corresponde a los pobres?, ¿hechizos, pociones, sanguijuela y cataplasma?. ¿Se curará doña Ana las almorranas con rodajas de pepino? ¿Recurrirá a algún ungüento de mandrágora para sanar la ceguera que no le dejó ver el jaguar de su corrupto ex en su propio garaje? Demasiadas preguntas. Por mi parte, voy a hacer caso a la señora Mato y recurriré a los remedios tradicionales. Los conjuros por ejemplo. Me sé uno muy bueno para contrarrestar el poder de las meigas. Supongo que también será efectivo contra los brujos. Por que si de algo hay equidad en este gobierno es respecto al número de hechiceros de ambos sexos empecinados en promulgar sortilegios, recortes y reformas a los abducidos ratoncitos ciudadanos mientras se nos rien en la cara. Bueno yo a lo mío, ¿cómo era eso?: Ojos del diablo, diente de ratón, líbrame pronto de esta maldición. A ver si funciona.

MI OMBLIGO Y YO

MI OMBLIGO Y YO


Estoy de acuerdo con Anguita, este país se va a la mierda. Los puteados de España, una inmensa mayoría del personal, no atinamos a montar una bronca contundente para frenar el descalabro. Los colectivos, asociaciones y grupúsculos de izquierdas salimos a la calle sin orden ni concierto, cada cuál con cada quién, sin rentabilizar el potencial que supone la unión de todas estas voluntades juntas. Hay premisas y criterios comunes que podrían ser el pegamento. Principios básicos que compartimos. Todos somos víctimas de la misma Gran Estafa pero no acabamos de asociarnos en un frente conjunto. Las gentes de izquierdas de por estas tierras tenemos querencia al nihilismo narcisista. Ácratas, marxistas, anticapitalistas, ecologistas... somos cien y la madre. Pero eso sí: para puro, puro, mi pirulo.
Nada más lejos de mi intención que criticar la diversidad ideológica. La busqueda personal de la ¿Verdad? puede explorarse por múltiples caminos. El problema viene cuando nos enrocamos en el virtuosismo de nuestro propio ombligo desdeñando la presunta pelusilla que asoma por el del vecino. Que yo sepa, todos los ombligos son redondos. Y ahora mismo, los de esa inmensa mayoría puteada estamos conectados por un cordón invisible que nos amarra a la hecatombe. Claro que podríamos utilizarlo para retroalimentarnos y hacernos más fuertes. Pero para eso tenemos que demostrar que somos tan listos como pensamos. Anguita propone como acto revolucionario obligar a cumplir la Constitución. Desarrolla una serie de propuestas sobre la progresividad y el fraude fiscal, el salario y las pensiones mínimas, una banca pública o la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía. Cuestiones concretas en las que coincidimos la inmensa mayoría de los puteados que no nos doblegamos al pensamiento único y al miedo. Solo falta que seamos capaces de superar la burricie que nos mantiene fascinados ante la esférica rotundez de nuestro ombligo. Si no lo hacemos, fijo que nos vamos a la mierda.

¡VIVA LA MUERTE!

¡VIVA LA MUERTE!


Este gobierno torero, experto en capear verdades y responsabilidades, tiene una debilidad manifiesta por los cuernos. Si hablamos en sentido metafórico, los que nos ponen a la ciudadanía traicionando los intereses generales. El Presidente, sin ir más lejos, me recuerda a ese marido infiel pillado in fraganti que niega la mayor acusando a su parienta de sufrir alucinaciones propias de la histeria femenina. Esto no es lo que parece cariñito- explica Mariano escondiendo el rescate debajo de la cama- en realidad, te estoy preparando una sorpresa. ¡Y vaya con la sorpresita! Resultó ser un estoque como la copa de un pino. Y el armatoste tiene filo doble. Me explico,el gobierno quiere reducir en un 71% la inversión en campañas contra el maltrato femenino mientras destina nuevas partidas de dinero a promocionar la tauromaquia.
¡Olé! Como buenos matadores se ponen burros con la sangre. Con la de los toros torturados y humillados hasta la muerte para regocijo de un hemofílico público. Pero es evidente que también con la de las mujeres. No existe otra explicación. La actualidad nos vomita en la cara los cadáveres de miles de mujeres golpeadas, cosificadas, agredidas física y psicológicamente, asesinadas y ahora además ninguneadas por los recortes.
Pero educar en el respeto y la igualdad de género potenciando una cultura que aborrezca la violencia es una rebaba prescindible para los toreros de la Moncloa. Un gasto superfluo que podría evitarse si las hembras se resignan a sufrir en silencio los malos tratos como manda la Santa Madre Iglesia. Si no se les hubiera llenado la cabeza de pájaros emancipatorios nunca hubieran abandonado las directrices marcadas por doña Pilar Primo de Rivera. Los palos quedarían en la intimidad de los hogares cristianos y los asesinatos seguirían llamándose crímenes de honor.
Y todo el dinerito que se ahorraría de este engorroso asunto podría destinarse a cuestiones de mayor interés nacional, como los toros. A darles matarile (se entiende) en el marco de un espectáculo sangriento, deficitario y subvencionado con los fondos de todo quisque.
Para Rajoy y cía, potenciar su imagen de España es prioritario. Esta fachada que tan bien les representa es la España cutre de chulitos de playa fanfarrones e insensibles que tanta credibilidad nos aporta ante el resto de Europa. La de la charanga y la pandereta, la folklórica y el matador, esa que aún apesta a cerrado y sacristía. Una piel de toro empapada de sangre que exhibe su naturaleza cruel y delirante gritando: ¡Viva la muerte!

RATAS, MOSCAS Y OTRAS PLAGAS NECESARIAS

RATAS, MOSCAS Y OTRAS PLAGAS NECESARIAS


Para nuestros dirigentes existen prioridades ineludibles. Pagar el insondable agujero de la banca es el primer mandamiento que anula todos los demás. Esta sacrosanta obligación debe cumplirse administrando a la ciudadanía generosas dósis de ricino en intragables cápsulas disfrazadas de austeridad. No solo se acabó el café para todos como ya vaticinó Arturo Fernández (famoso por su impecable gestión empresarial, un espartano estilo de vida y sus comedidos hobbies de coleccionista de autos de alta gama). Se finiquitan también la sanidad universal y gratuita, la enseñanza pública de calidad, las ayudas a la dependencia, los fondos destinados a la investigación, los derechos laborales y todas esas fruslerías que, amén de generar gastos suntuosos para nuestro estado, mantenía entre el populacho la pérfida ilusión de que puede existir algo que se denomina justicia social. Una entelequia imposible pergeñada por utópicos y débiles mentales. La culpa de nuestra odiosa deuda no fueron las infraestructuras faraónicas, los aeropuertos sin aviones o los sueldazos y bonificaciones ultramillonarias de los abnegados servidores públicos y gestores financieros. Tampoco los dineros que sustrajeron a espuertas de nuestras arcas públicas ladrones de guante blanco, almas negras como el Tito y carísimos trajes y corbatas. Ni esa burbuja inmobiliaria cuyo reventón era más que previsible. Los responsables somos esa legión de indigentes que reclamamos pan, trabajo y dignidad ignorando que, tales privilegios, no nos corresponden por origen. Están decididos a que abramos los ojos. A cada uno lo suyo. Y lo nuestro no es el café, la educación, la igualdad de oportunidades ni la asistencia sanitaria. Esas cosas son exclusivas para quienes puedan obtenerlas a golpe de billetera. Los demás, al siglo XIX de cabeza. Y para que vayamos acostumbrándonos a la miseria, qué mejor que unas cuantas plagas de insectos y alimañas que recreen el ambientazo de aquellos maravillosos años. Así lo cree Ana Botella que describe como una necedad innecesaria recoger la basura cada día, para mayor regocijo de las ratas. O las administraciones aragonesas que, en pleno delirio recortador, prefieren que nos devore la epidemia de la mosca negra a gastar un euro en su exterminio. Pero no sean mal pensados. Los jefazos, como de costumbre, lo hacen todo por nosotros. Su objetivo: devolvernos al antropológico nicho proletario del que nunca debimos soñar salir. Las ratas y las moscas solo son parte del atrezzo. A ver si así, vamos entrando en la materia.

LA ESPAÑA NEGRA Y EL ARCO IRIS

LA ESPAÑA NEGRA Y EL ARCO IRIS


Las mujeres de los mineros encerrados a 3.000 metros de profundidad en el pozo de Santa Cruz (León) han escrito una carta al presidente Rajoy. Apelan al corazón y la conciencia de un gobierno que no parece entender nada de derrumbes y no quiere oír hablar sobre rescates. A menos que el objeto del mismo sean las entidades financieras.
En un sector tradicionalmente masculino, las mineras tuvieron que pelear en un entorno machista para ganarse la igualdad laboral y el respeto de sus compañeros. Ya sea como trabajadora, madre, esposa o hija de mineros, la mujer siempre ha estado vinculada a los infortunios de la mina. Penélopes irreductibles en espera de que su particular Ulises emergiera cada día de las entrañas de la tierra. Hembras corajudas que no dudaron en descender a los oscuros pozos para cambiar el carbón que arrancaban a la tierra por un plato de comida para sus familias.
Ahora son protagonistas de otra lucha por defender su dignidad y su sustento. Participan activamente en los encierros y las barricadas porque saben que, sin la mina, la vida de sus comarcas irá languideciendo hasta la muerte.
Estas mujeres recuerdan a Rajoy que no es dinero gratis lo que solicitan. Lo que piden es trabajo. Un trabajo duro y peligroso para el que nadie propuso alternativas. Sugieren al presidente que baje a visitar las explotaciones. Que mire de frente a las tiznadas caras de sus trabajadores para explicarles que, por el bien de España, es preferible alimentar la hambruna de los buitres bancarios a ofrecer expectativas de futuro a los mineros de Asturias, Aragón o El Bierzo.
Pero este gobierno tiene la entraña negra. Mucho más que el carbón que se extrae con tanto sufrimiento. Y no son los únicos. También hay ciudadanos cicateros que, lejos de entender el conflicto como propio, se lamentan porque no son ellos quienes reciben subvenciones o no pueden jubilarse anticipadamente. Son gente mezquina y poco inteligente, con el corazón tan negro como el del gobierno, que nunca peleará por sus derechos ni tiene idea de las enfermedades y penurias que conlleva el oficio de minero. Estos sí que son la España negra. La que tiene envenenada el alma por el grisú de la insolidaridad y la miseria moral. Esa que ni respira ni nos deja respirar.
Este domingo acudí con mi familia a recibir la llegada a Zaragoza de la Marcha Negra. Nos fundimos con ellas y con ellos en un oceano de lágrimas y abrazos. Todos éramos mineros. Todos hermanos. Una marea multicolor entonando aquella vieja canción de Labordeta "Somos como esos viejos árboles". He de confesar que al llegar a la estrofa que dice-Tiempos que tragan en su entraña esa gran utopía que es la Fraternidad- rompí a llorar desconsoladamente. Pero les juro que, por un breve instante, me pareció que el arco iris bailaba entre el llanto emocionado de los asistentes. No fue un espejismo. Esa España de luz y de color también existe.

¿HIERRO O LÁTIGO?

¿HIERRO O LÁTIGO?



No hay nada como el humor para desmontar mentiras totalitarias y mostrar a los líderes mundiales como lo que son, monos parlantes que se han venido arriba por un exceso de poder. Bajarles los pantalones, literal o irónicamente hablando, les hace volver a recuperar la humanidad que rehuyen en sus actos cotidianos. La burla ayuda a desvelar la verdad que esconden tras sus circunspectas caras y engoladas palabras. Aporta una mirada crítica y relajada de los hechos que molesta soberanamente a los defensores de los dogmas. Nos sitúa en una posición de superioridad intelectual para poder juzgar los acontecimientos. Eso es exactamente lo que les pone cardiacos. Cuando la fuerza quiere imponerse sobre la razón, lo primero que se censura es el sentido del humor. Como la portada del jueves que ya se público en noviembre del año pasado sin pena ni gloria y que ha sido censurada ahora en Facebook. En ella aparecen Angela Merkel y Mariano Rajoy entregados a jueguecitos sadomasoquistas. ¿Adivinan quién es la Ama y quién el esclavo? Angie, con sus nada turgentes chichas embutidas en unas bragas de látex, clava un fino tacón sobre el mofletudo culo de un Rajoy que espera su castigo a cuatro patas y mirando para Cuenca. ¿Hierro o látigo?, pregunta la teutona blandiendo un hierro rusiente con la forma del euro en una mano y las disciplinas en la otra. Depende, contesta Marianico el complaciente.
Para la gente de orden y regia moral esta caricatura debe arder en el fuego de los infiernos con el resto de clowns y payasos que invitan a cuestionar el fascismo ideológico que vuelve a estar de moda. Aunque desgraciadamente para ellos, reprimir el sarcasmo es una misión complicada en esta aldea global. A veces lo que se quiere esconder se multiplica. Es normal que les ofenda la retranca que los expone al desnudo frente al respetable. No están preparados para someterse al tamiz que emplean los bufones. Saben más de infringir dolor y sufrimiento que de risas. Su mundo es un embrollo surrealista de normas y preceptos que no pude permitir que el chispazo de una carcajada active el mecanismo de ponerse a pensar entre la plebe. Nos prefieren irreflexivos, asustados y muy, muy aburridos.