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LA VIDA NO VALE NADA

LA VIDA NO VALE NADA


En su último programa, el "Follonero" volvió a meter el dedo en la llaga. Una llaga supurante y visiblemente infectada que llamamos democracia. Resulta que los suizos la entienden de una forma que dista bastante de la nuestra. En Suiza existe eso que aquí nos suena a chino, la democracia participativa. Las listas de los candidatos son abiertas y la ciudadanía está acostumbrada a promover iniciativas legislativas populares que se materializan en referendums populares. Para sacar adelante una ILP se necesitan 50.000 firmas (diez veces menos de lo que se requiere en España). Pero lo más sorprendente es que estas iniciativas no acaban en agua de borrajas. Tienen un carácter vinculante. Es decir, lo que el pueblo vota, acaba siendo ley. Cualquiera de los que nos hemos visto envueltos alguna vez en la recogida y presentación de firmas para una ILP, sabemos de la frustración que supone ver como nuestra labor acaba en el cubo de los sueños reciclables. En Suiza votan en 4 o 5 referendums anuales. En España solo hemos tenido 2 en todo nuestro periplo democrático. Es evidente que estamos verdes. Pero no solo en lo referente a este tema. Los suizos entienden que ellos son el Estado. Los ciudadanos se involucran directamente en la cosa pública. En alguna medida, todos son políticos. En este país es al revés. Todavía prevalece la imagen del estado como ese padre-patrón que toma decisiones en nombre de unos hijos que prefieren declararse mayoritariamente apolíticos. Es verdad que el pueblo soberano también puede equivocarse. Pero al menos será el dueño de su propio destino y no la víctima inane de decisiones ajenas a sus intereses. Si entendiéramos así la democracia no parecería tan tremendo someter a referéndum la independencia de Cataluña. Es más, en una sociedad más comprometida y con mecanismos de participación ciudadana, quizás no se habría llegado a plantear esta cuestión. Somos muchos los que, sin ser catalanes, quisiéramos la independencia de este estado casposo y parricida. En cualquier caso, de nosotros depende abandonar el sillón de las lamentaciones para agarrar el toro por los cuernos. Sacar a pasear el cuerpo para reclamar lo que nos pertenece por derecho: las riendas de la democracia.
Si no lo hacemos, seremos co-responsables de nuestro cautiverio. Nuestra vida, nuestro futuro, no valdrá nada de nada. "La vida no vale nada si en fin lo que me rodea no puedo cambiar cual fuera lo que tengo y que me ampara" (Pablo Milanés).

LA RUINA HUMANA

LA RUINA HUMANA


Una sociedad como la nuestra, acosada por el desempleo y los recortes, corre el grave riesgo de perder el norte emocional. No es extraño escuchar al personal esgrimiéndo un discurso xenófobo. Primero los de casa- dicen- Primero los españoles. ¿Pero qué españoles? ¿Acaso ignoran que la xenofobia es una mera cuestión de clasismo? Los nuevos pobres íberos, que brotan como esporas y a los que se les arrebata la educación, la sanidad y las prestaciones sociales, ¿no son acaso una nueva sub-especie? ¿una nueva sub-raza dentro de nuestra propia raza?

Los que ven bien la retirada de la tarjeta sanitaria a los sin papeles argumentan que no se puede atender a todo el mundo. Que no hay dinero. ¿Serán tan complacientes cuando la deriva que lleva la sanidad les obligue a pagar costosas pruebas y tratamientos que quizás estén fuera de su alcance? ¿Entenderán que su humilde condición ya no es merecedora de una sanidad gratuita?
Mientras los hachazos más crueles se administran al de abajo, algunos justifican la matanza complacidos. La mezquindad y el miedo, aliados con la indigencia moral de estas personas, les induce a creer que así estarán a salvo. Acusan de buenismo utópico a los que luchan por los derechos de los inmigrantes, a los que se preocupan porque siga llegando ayuda al Tercer Mundo, a quiénes no conciben un escenario elitista que cierre los ojos a las consecuencias de las guerras, el hambre y la injusticia.
Primero los de casa.- repiten como un mantra- Pero, ¿los de qué casa?. No hablarán de los cientos de miles de familias desahuciadas. Éstos ya no tienen casa. Se la quitó el mismo sistema excluyente y "racista" que niega asistencia a los sin papeles. Son otras casas las que requieren de su resistencia numantina de borregos. Mansiones como las que habitan Botín y las grandes fortunas de España. Estas son las casas y el status que defienden con su amedrentada ruindad. Una marea de miseria humana que apuntala la supremacía de la super-raza financiera aceptando perder los derechos conquistados para todos. La peor secuela de esta puñetera crisis: La cobardía.

EL ATAQUE DE LOS TUPPERS VENGADORES

EL ATAQUE DE LOS TUPPERS VENGADORES


La chavalería vuelve a las aulas públicas con un recorte brutal en profesores y medios y con el incremento del IVA en el material escolar. Muchos de estos niños, cada día más, pertenecen a familias golpeadas duramente por la crisis. Apenas pueden sobrevivir al pertinaz desempleo o tienen que reajustar su economía al milímetro para poder comprar los libros y el equipamiento escolar de sus pequeños. El 17,1% de los menores españoles ya viven por debajo del umbral de la pobreza. Hablamos de que muchas criaturas pasan con menos de una comida al día. Hablamos de hambre, de carencias elementales en nutrición o educación que siempre achacamos a sociedades menos desarrolladas que la nuestra. Cada españolito viene al mundo con una deuda per capita de 16.000 euros. En vez de un pan bajo el brazo, nuestros hijos traen un pagaré cuyo beneficiario es algún banco extranjero de nombre impronunciable. Leonor, la nieta de ese señor tan campechano matarife de leones, no correrá la misma suerte que la mayoría de sus súbditos. Ella es la única princesa europea que tendrá una educación privada que nos cuesta más de diez mil euros al año. Seguro que Leonor no acudirá a la escuela con tuppers en la mochila. Ni tendrá que hacer cola para calentar, previo pago, las modestas viandas que le haya preparado su mami. No todos somos iguales, nos lo dejan claro siempre que pueden. Y si has caído víctima de esa pobreza que avanza entre la gente, menos aún. En un país civilizado cuidarían exquisitamente la formación y la salud de todos los menores. Un país civilizado comprendería que no puede darse el lujo de despreciar su cantera de futuros talentos. No permitiría nunca que varias generaciones fueran sacrificadas para pagar el tributo al becerro de oro mercantil. Pero ésto es España. Aquí , la injusticia social crece paralelamente proporcional a la desfachatez de nuestros dirigentes. Nos insultan con medidas crueles contra los más débiles. Pulverizan el porvenir y la educación de nuestros hijos. ¿Cuánto calculan que podemos aguantar? He oído que algunos tuppers tienen propiedades paranormales. Que vuelan impulsados por la desgarrada impotencia que supuran los padres agobiados por el cerco a sus familias. Creo que los de Tupperware piensan hacer su agosto y han sacado una colección para los críos. No se si están abiertos a las sugerencias creativas. Por si fuera el caso, les propongo que escuchen las ideas que abarrotan los foros. Además de la variedad arrojadiza, algunos empiezan a reclamar tappers rellenos de hormigón o con mira telescópica. ¡Cómo son estos chiquillos! Este negocio sí que promete tener mucho mercado. Bussines is bussines. Y ya saben, como dicen los jefes, el mercado es el que manda.

¡NO VA MÁS!

¡NO VA MÁS!


España sigue siendo la patria de la charanga y pandereta. Nos asomamos al mundo exportando simiescos "eccehomos" reformados por cándidas ancianas o con un conato de linchamiento popular contra una concejala que se transforma mediáticamente de víctima en hereje. Cerrado y sacristía. El onanismo (aunque se circunscriba a un acto privado que se difundió perversamente) es observado por muchos como una falta más grave que el fraude, la estafa, la irresponsabilidad o la impericia de nuestros gobernantes. Así nos va. Quizás, sin tanta represión judeocristiana a cuestas, los políticos practicarían el amor propio (por lo menos) e irían relajados a su curro. Seguro que rendían más y con menos mala baba. El sexo, aunque sea autogestionado, ayuda a conjurar las brumas del cerebro. Y de eso, de brumas, ya andamos bien servidos por aquí. Como ese velo de sombras chinescas y fantasmagóricas que se está liando con el Eurovegas. Este insensato proyecto, que requiere cambiar un mazo de leyes para crear un territorio comanche abierto al juego y la prostitución, ya no está solo. Los catalanes, envidiosillos de la intuitiva suerte de la Aguirre, tendrán el suyo propio. A ver quién la tiene más larga. De momento, la cosa está empatada. Ambos cuentan con promotores licenciados cum lauden en la universidad del fraude y de la estafa. Pero eso sí, prometen miles de puestos de trabajo para los nuevos esclavos de los que podrán surtir sus antros. Además de otros empleos periféricos que aflorarán espontáneamente como el de carterista o pilinguis. Que está la cosa muy mala y no están los tiempos para melindreces con el curro. Mala debe estar, sin embargo el ministerio de Defensa debe echar otras cuentas porque ha aumentado más de un 30% su presupuesto. Dicen que para pagar lo que se debe a las industrias de armamento. Los peor pensantes hilarán que el ministro de defensa, Pedro Morenés, dirigía una de estas empresas antes de su nombramiento. Pues sí, mira por donde. Pero eso no ha influido para que se decida pagar estas deudas de sangre antes que las farmaceúticas o las de los centros para ancianos y discapacitados. Ha sido el puro azar. Esa ruleta rusa en la que los gerifaltes apuestan una y otra vez nuestros recursos hasta dejarnos en cueros vivos. Esa en la que la Banca, siempre gana.
¡No va más!, señores y señoras. Yo no quiero a esta España vieja y tahúr, zaragatera y triste. No va más, no puedo más con ella. Sueño con otra muy distinta, esa que dijo Machado de la rabia y de la idea. ¡No va más!. Ya no caben más trileros, piratas y fantoches en esta partida maldita. No va más en desvergüenza y delirio. No va más en mi paciencia.

¡VIVA LA MUERTE!

¡VIVA LA MUERTE!


Con el Partido Popular, las corridas de toros vuelven a la televisión pública entre el jolgorio y alborozo de la ultraderecha mediática. Están contentos los tíos. Tras 6 años de sequía arterial, la sangre de los toros volverá a brillar roja sobre la arena gualda de la plaza. ¡Olé!
Esta ceremonia de muerte y de tortura que ellos llaman "fiesta", se ofrece de nuevo en horario protegido para los menores. Hay que recuperar valores tan tradicionales como la insensibilidad y la crueldad hacia el mundo animal. Los críos estaban echadicos a perder con esas moñadas sobre la empatía o el respeto a las bestias. ¡Con lo pedagógico que resulta ver a un adulto colgarse de la cabeza de una oca hasta decapitarla, lancear a una res entre cientos de personas (como en el toro de la Vega) o o administrar toda clase de suplicios a un noble astado antes de sacrificarlo para mayor gozo del "respetable"! Educar a la chavalería en el desprecio por la vida de los animales les curtirá el carácter para el futuro que les aguarda. Un mundo donde la compasión y la solidaridad no tienen cabida. Ni siquiera entre los seres humanos.
Por otro lado, es verdad que apoyar las corridas nos costará dinero. Aunque toreros y apoderados renuncien a los derechos de imagen, el montaje y despliegue corren a cargo del erario público. En el 2006, se perdieron 100.000 euros por retransmisión taurina. El balance, restando los ingresos publicitarios, supuso un agujero de más de medio millón. Pero merece la pena para rescatar esa cultura de la muerte que, algunos que se llaman patriotas, quieren grabarnos a todos en el adn. Parece que la primera corrida ha sido un éxito de audiencia. Lo cierto es que la ejecución de un preso en directo hubiera disparado mucho más los shares. No debemos olvidar el éxito popular que alcanzaron ilustres horrores como la guillotina o la hoguera. U otra arena, la del circo romano donde el "respetable" gozaba viendo a los leones devorar cristianos. Así de miserable puede tornarse la naturaleza humana si se la incentiva adecuadamente. Los regocijados pro-taurinos cavernarios lo saben y están encantados. La barbarie homicida regresa a la parrilla televisiva. Por fin, esta salvajada, vuelve a ser la impronta que defina el carácter de nuestra raza. La mala raza que tanto añoran. Esa que siempre se viene arriba a la hora de gritar: ¡Viva la muerte!.

ESPE Y LA SONRISA DE MARFIL


Esperanza Aguirre no es un ser humano al uso. No se rige por los mismos parámetros que los demás mortales. De aquí a Bombay, no hay atentado terrorista o percance aéreo que consiga descongelar esa sonrisa eburna. La propia Parca retrocede amedrentada ante la chulería castiza y socarrona de Terminator-Aguirre. Sin embargo la Espe, se ha puesto estupenda por los improperios que le dedicaron un grupo de alumnos y profesores universitarios. Por lo visto gritaban: ¡Muérete! e incluso parece que alguno portaba un cartel demandando que todos los políticos acabaran en la hoguera. ¡Pamplinas! Los muy canelos ignoran que la presidenta de Madrid es inmune a tan funebres deseos. Esperanza mantiene un pacto con el diablo. Satán le proporciona la inmortalidad y ella, a cambio, transforma la vida de los madrileños en un auténtico infierno. Pero además tiene otro pacto, casi tan sobrenatural como el primero, con una dama teutona que manda mucho en estos días. Esperanza ha descubierto la forma de librarse de la chusma estudiantil que turba sus apariciones públicas. Que se vayan con viento fresco a Alemania. Allí, con la Merkel, un amplio mercado de esclavitud laboral les espera con los grilletes concienzudamente engrasados. Y para facilitar la migración de estos mirlos blancos, está decidida a proporcionar cursos de alemán a los jóvenes madrileños. Ahí es nada. Mano de obra de saldo pero bien cualificada para servir a la mayor gloria económica del Merkel-Reich. Emigrantes a la fuerza o exiliados políticos de un régimen financiero totalitario, llámenlo como prefieran. El caso es que la señora Marquesa no contempla la posibilidad de ayudar a los empresarios españoles a crear empleo. Prefiere enviar directamente al destierro a esa generación sobradamente preparada pero indigesta. Una generación perdida para España, tal vez. Pero, previa desparasitación e introducción al idioma, ganada para apuntalar el motor de la economía alemana. Así funciona el trapicheo de esclavos en el Nuevo Orden. Luego, que no se asuste la Aguirre si alguno de esos nuevos emigrantes forzosos se acuerda de Juanito Valderrama e intenta hacer un rosario con los dientes de marfil de la señora presidenta. No por rencor, (no sean malpensados) sino para disipar la nostalgia de tener que marchar a tierra extraña. Un entrañable souvenir que le recuerde, durante las gélidas noches alemanas, por qué carajo llegó allí. Quién tuvo la culpa.   

CARNE QUEMADA

CARNE QUEMADA


En los años 80- inspirados por las heroicas gestas de los activistas de Greenpeace- un grupo de personas decidimos montar nuestro propio Greenpeace local con cachirulo. Así nació "Ecofontaneros". Una agencia aragonesa de servicios ecológicos comprometida con la defensa del patrimonio medioambiental. Por aquellos años, se proyectaba construir una macro-urbanización en el Moncayo. Estábamos en pleno boom del ladrillo. Si a ésto añadimos que declararse ecologista en esa época, era como confesar ser portador de una enfermedad venérea...la cosa pintaba mal para la causa. Aún así, impermeables al desánimo, mis colegas y yo dedicamos nuestra primera acción a la defensa del Moncayo. Dicho y hecho. Cavamos cinco agujeros en la entrada de las obras y allí nos introdujimos cinco mendas. Después, nos arrojaron tonelada y media de cemento rápido por encima para rellenar los huecos. Así nos quedamos, enterrados hasta la cintura en hormigón durante casi 24 horas. De ello dan fe las cicatrices que adornan mis piernas desde entonces. Esta fue la primera de muchas acciones-denuncia que ayudaron a sensibilizar la conciencia de los aragoneses sobre la necesidad de proteger los frágiles ecosistemas de esta tierra. El resultado (la ampliación y reclasificación del Parque natural del Moncayo) fué el triunfo de una sociedad civil movilizada para evitar la destrucción de nuestra herencia natural. La misma que hoy se ve amenazada con ser pasto de las llamas. El Moncayo arde, como arden ahora mismo Robledo o Valquemada en la comunidad madrileña. Con fecha de 5 de agosto del 2012, se contabilizaba una superficie vegetal abrasada de 132.299 hectáreas en todo el territorio español. Y ya ven que la catástrofe suma y sigue. Es más, los recortes en prevención y extinción de incendios presagian un futuro calcinado para nuestras reservas naturales. Ergo, también para nosotros. En días como hoy, la carne quemada de mis cicatrices cobra vida. Supongo que quiere recordarme que la defensa del Moncayo, de todos los Moncayos, continúa. Ahora más que nunca.

¡HATAJO DE VAGOS!

¡HATAJO DE VAGOS!


Menos mal que el gobierno está decidido a acabar con el hatajo de defraudadores y canallas que han originado esta crisis. Ya saben, esa cuadrilla de vagos y maleantes que succiona la ubre pública con avidez lobuna y que no quieren dar un palo al agua. ¿O es que acaso pensaban que los más de cinco millones de parados lo están porque no encuentran trabajo? De eso nada. Los muy gandules no se esforzaban en buscar para poder vivir a cuerpo de rey con las generosas ayudas de 400 euros para parados de larga duración ¡Qué perros! Pues que se vayan enterando que se les va a cortar el rollo. El que pretenda cobrar este sueldazo tendrá que demostrar que ha estado buscando empleo activamente los últimos 30 días. ¿Que cómo? Oigan miren, si nos vamos a poner a a analizar los detalles nos abstraemos de lo verdaderamente importante: que cobrar este subsidio sea prácticamente imposible. Porque a esta condición añadimos que el perceptor-a deberá formar parte de una unidad familiar cuyos ingresos, divididos entre todos sus miembros, no supere los 481 euros por cabeza. Y que no digan que el gobierno no es rumboso. A los parados en cuyos hogares no entran más dineros y que tengan tres familiares a su cargo, se les concede un aumento de 50 eurazos. Alguno dirá que 450 euros para mantener al cónyuge y dos hijos es una ayuda baladí. Todo es cuestión de saber administrarse y no caer en veleidades vetadas a su descastada posición social, como comer todos los días o tener unos zapatos. Sí, todo esto está muy bien. Aunque muchos habrían preferido que empezarán en recortar privilegios en otros estratos más adinerados. Pero por algún sitio hay que empezar. Y, como tenemos por costumbre últimamente, resulta más fácil y mucho menos comprometido machacar a los débiles que enfrentarse a los poderosos. ¡Dónde va a parar! Si los pobrecicos apenas oponen resistencia al desfalco. Quitando a cuatro desarrapaós que se rebelan como Sánchez Gordillo y compañía (y de su descrédito ya se encarga la idiocia mediática) robarnos el estado de bienestar ha sido un paseíto militar. Una última pregunta para la ministra de Empleo: Señora Báñez, ¿tiene pajolera idea de dónde carajo se esconde el empleo que los parados tienen que buscar? Usted que, como ya sabemos, tiene línea directa con la vírgen del Rocío, ¿no podría pedirle que nos diera alguna pista o que obrara algún milagro?

ARAGÓN Y LOS ESPEJOS CÓNCAVOS

ARAGÓN Y LOS ESPEJOS CÓNCAVOS


Cuando en esta tierra árida sopla el cierzo no cabe esconderse de sus efectos. El viento que nos gastamos por aquí se cuela por todas las rendijas, doblega voluntades, empuja sueños y distorsiona la percepción del personal. Ilustres paisanos aragoneses como Goya o Buñuel alumbraron creaciones inquietantes agitados por esta furia eólica que no atiende a la razón ni a la mesura. Yo diría que a Cecilia, la anciana restauradora del polémico "Ecce Homo", le agarró el mismo mal aéreo. Alentada por la usura del parroco de su pueblo (que no era proclive a gastarse un euro en la restauración del cuadro) la mujercica se puso manos a la obra y dió rienda suelta a la visión surrealista maña. De culpar a alguien del destrozo, debiera ser al tacaño sacerdote que requirió los servicios gratuitos de la piadosa abuela. Por mi parte, me satisface el resultado del trabajo de Cecilia. De un modo inocente, la vecina de la localidad de Borja ha retratado el alma de este pueblo. La noticia ha recorrido el mundo y está siendo objeto de debate en los medios de 160 paises. Lo analizan desde el punto de vista religiosos, artístico o simplemente bufonesco. No tienen ni idea. Para que el nuevo Ecce Homo" te conmueva hay que entender los entresijos de Aragonia. Saber que aquí, donde nunca pasa nada, milagrosos fenómenos son posibles. Por eso emprendemos empresas- que pudieran parecer disparatadas a otras gentes- con alegría de orates. Como esa Expo de infraestructuras faraónicas que nos ha dejado endeudados hasta las trancas y con unas moles úrbanas que no tienen uso práctico. O esos barcos empeñados en navegar por un Ebro que apenas trae dos palmos de agua. O esos otros teleféricos que no transportan a nadie ni van a ninguna parte y cuyo desmontaje nos sale más caro que mantenerlos suspendidos en el vacío. O los proyectos megalómanos de nuestros líderes políticos que alientan propuestas churriguerescas como Gran Scala. O ese "interés general" con el que la DGA declara la peregrina idea de ampliar las pistas de esquí en el Pirineo y proyecta la construcción de 4.000 viviendas en uno de los últimos paraísos naturales de la comunidad. A los de la DGA: ¿Hay alguién por ahí que esté despierto?, ¿No han oído hablar del estallido de la burbuja inmobiliaria o la crisis del ladrillo? Si no estuviéramos en Aragón, quizás tuviera sentido tanta pregunta. Pero en la tierra noble no nos perdemos en procesos lógicos o cuestiones racionales. Nos gusta mirarnos en esos espejos cóncavos que nos devuelven una imagen esperpéntica que alborota la conciencia. Igual que el "Ecce Homo" de Cecilia. Deberíamos bordar su efígie en nuestra bandera.

INFECCIONES OPORTUNISTAS

INFECCIONES OPORTUNISTAS



Cuando uno está malito sus defensas bajan y un abanico de virus y bacterias acechan al doliente enfermo esperando su oportunidad. En política ocurre igual. Lo estamos viviendo en estos precisos instantes. Con una democracia devaluada, una sociedad convulsa por la injusticia y unos políticos con menos credibilidad que el sombrero loco, los focos de infección empiezan a proliferar. La degradación de nuestra política es percibida por una ciudadanía que reniega de ella, que quiere explorar otras alternativas. Eso en principio no es malo. El problema aparece cuando esas nuevas iniciativas intentan inflamarnos las meninges para aprovecharse de nuestra enajenación transitoria y sacar tajada. Son los Salvapatrias de toda la vida. Canallas engominados que esgrimen una retórica estudiadamente populista con torticeros propósitos. Pongamos a Mario Conde.
Un ejemplar destacado de la cepa de esta plaga. El ex-banquero (ex-convicto por meter mano en caja ajena) viene al rescate de la pobre gente que está siendo víctima de la estafa de la banca. ¡Regio! El flamante líder del nuevo partido Sociedad Civil y Democracia nunca devolvió un céntimo de lo afanado. Pero eso no ha sido óbice ni cortapisa para presentarse ante el pueblo como el abanderado de la regeneración nacional. Y lo peor del asunto, seguro que cuenta con un nutrido grupo de acólitos y seguidores. No podemos olvidar que vivimos en España, tierras ubérrimamente proclives al surrealismo autodestructivo. Recuerden que Ruiz Mateos consiguió dos escaños al Parlamento Europeo. Por aquí somos así. Nos rebelamos doblando la apuesta. España es el caldo idóneo para que fantoches, ladrones y esperpentos varios hagan su agosto. ¿Cuánto falta todavía, ¡cuánto tenemos que sufrir!, hasta que decidamos probar con la penicilina?

LA MALA ENTRAÑA

LA MALA ENTRAÑA


Los zapatos de Alfredo Miguel Plaza (fusilado en el 36 por el mero hecho de ser interventor en el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo con el Frente Popular) permanecieron expuestos durante largos años en el bar que solía frecuentar. Simplemente los plantaron allí. Delante de sus conocidos, de sus amigos, a la vista de sus propios hijos. Los asesinos exhibían el trofeo de su macabra montería y, de una tacada, mandaban un inequívoco mensaje al respetable. Una inconfundible amenaza de muerte. El que osara cantearse, iba derechito a la fosa donde habían tirado al dueño del calzado. El mismo agujero donde su cuerpo permanece después de 76 años. Pero el cadáver de Alfredo no está solo. Entre 15 y 20 represaliados comparten la improvisada tumba donde los arrojaron sus ejecutores. Las décadas de democracia no sirvieron para escarbar la tierra abonada con tanta matanza. La cobardía, la desmemoria y la mala entraña, se han ido alternando para que ningún gobierno asuma una responsabilidad histórica pendiente. Para mayor vergüenza nacional, los gastos de las exhumaciones de los fusilados corren a cuenta de sus familiares. Entonces se pueden dar situaciones como la que acontece en Pedrotoro (Ciudad Rodrigo, Salamanca). Aquí aparece otra vez la mala entraña de esta España negra que me muerde el alma. Los propietarios del pastizal de secano donde reposan los restos de Alfredo y los demás, reclaman un acuerdo "comercial" a sus familias por dejar excavar en su terruño. Vamos, que si no les sueltan 1.600 euros, en concepto de desgaste de su propiedad, seguirán manteniendo secuestrados a estos desaparecidos del franquismo. No se por qué, lo de esta gente me ha traido la imagen de una hilera de pares de zapatos bordeando su finca. Mejor aún, rodeando el contorno de España entera. Señalando con su frágil presencia cómo se las gastan algunas alimañas. Porque aún son miles las víctimas cuyos huesos continúan rehenes de políticos sin honra o de particulares sin escrúpulos. Criaturas feroces que atesoran venerables calaveras para estercolar con ellas la memoria de estas tierras. Los de la mala entraña.

"QUE PAREZCA UN ACIDENTE..."

"QUE PAREZCA UN ACIDENTE..."


Julian Assange cometió un crímen horrible. No hablo de la inconsistente acusación por la que Suecia pide su extradición. Cualquiera puede ver que es un teatrillo para poder echarle el guante. Muchos delincuentes sexuales huidos de la justicia campan a sus anchas por Europa. Incluso está documentado que España, es uno de sus lugares favoritos de destino. Sobre todo para los de nacionalidad británica. Pero no veo que el Reino Unido se rasgue las vestiduras reclamando la extradición de estos depredadores. Y eso que, en algunos casos, hablamos de peligrosos pederastas. Por eso resulta paradójico el celo con el que defienden la petición sueca sobre un caso que huele a chamusquina desde el planeta Jupiter. Hasta el punto de ponerse la Convención de Viena y la Carta de las Naciones Unidas por montera y amenazar con asaltar la embajada de Ecuador. ¿Y luego qué? ¿Les piensan declarar la guerra? Assange cometió un crímen horrible sí, pero no es el que le imputan. Destripó ante el mundo entero las cloacas de la democracia. En especial las de EEUU. Los tejemanejes subterráneos, sus trapos sucios. Verdades incómodas que pusieron al descubierto el lado más siniestro de la política. La calaña amoral de los que toman las decisiones importantes. Y en este sentido los británicos, como los estadounidenses, deben guardar muchos muertos en su armario. Cierran filas con el jefe americano hasta el esperpento y más allá. No quiero pensar qué haría nuestro gobierno si tuviera que posicionarse. ¡En fin!, que Assange la ha liado parda con el Wikileaks. Y dice su abogado que aún no ha sacado lo gordo. No me extraña que todos se pongan tan nerviosos. Si sigue saliendo podredumbre de las catacumbas no podrán sostener el espejismo de estas democracias fraudulentas. Ya no podrán hechizarnos con sus cuentas-cuentos de colores. Por otro lado, el presidente Correa nos da una lección de valor y da un paso adelante. Dice, alto y claro, lo que todos pensamos. Que se trata de una persecución política y que la vida de Assange corre peligro. Una lección de los humildes a las más rancias democracias occidentales. ¡En toda la boca! Estoy de acuerdo con los que temen por la integridad de Assange. Los que quieren silenciarlo están acostumbrados a resolver estas cosas drásticamente. Los documentos de Wikileaks nos han revelados sus métodos. Con Assange quieren hacer lo mismo que con nuestros anhelos de un sistema plural y transparente. Liquidarlos sin contemplaciones. Ellos sabrán cómo hacer para que parezca un accidente.

"LA PEINETA EN LLAMAS"

"LA PEINETA EN LLAMAS"


Este verano tórrido y seco es un caldo de cultivo excepcional para las llamas. Las hay de todo tipo. Fuego real que avanza devorando nuestros frágiles ecosistemas. Calcinando la vida que encuentra a su paso. Fuego cruzado entre clases sociales. Criaturas y bosques carbonizados por la verborrea inflamable de las zarzas ardientes institucionales. Pirómanos que alimentan el incendio abrasando la esperanza de la gente. Despidiendo a los bomberos mientras España entera arde por los cuatro costados.
Cañete se va a los toros. El ministro de agricultura no tiene cuerpo para andar recorriendo los cientos de miles de hectáreas arrasadas. ¡Con este calor! Opta por una localidad de sombra para pasar la tarde entregado a la orgía de sangre y arena de la plaza. Una evasión propia de su delicada naturaleza. Sensibilidad de la que da muestras de nuevo al declarar que quizás se podría hacer más para combatir los incendios, pero que no hay dinero para eso. Para salvar nuestro patrimonio natural e intentar desacelerar los rigores del cambio climático ni flores. Pero hay patrimonios y patrimonios. Y puestos a escoger, los de la cuerda de Cañete tienen debilidad por otros que denominan culturales. Como la tauromaquia. Esa entrañable fiesta nacional, subvencionada por el erario público, que es una pura exaltación de la crueldad y la muerte más acorde con nuestra herencia tradicional. Al fin y al cabo. ¿Para qué necesitamos árboles? Una vez que no quede ninguno se acabaron los incendios. Ya saben, muerto el perro...
En eso debe ¿pensar? la presidenta de Castilla-La Mancha al poner de patitas en la calle a 680 bomberos forestales. Para qué derrochar el dinero público en extinciones si ya casi no queda matojo sin quemar. Y es que a la Dolores (De Cospedal) no le gana nadie a austeridad. Es capaz de recortar seres, objetos o conceptos con eficacia quirúrgica. Todo menos sus untuosos honorarios. Solo una cosita más. La mantilla que luce la Cospe cuando se disfraza de manola, ¿es ignífuga? Porque su sola presencia hace saltar chispas. Y si una de ellas prende y se hace fuerte en su peineta ¿quién quedará para sofocar la combustión de la presidenta? Conmigo que no cuente.

¡POBRE...! ¡PUM!


Si han visto la película "La loca historia del mundo" seguro que recordarán al actor Mel Brooks encarnando al rey Luis XVI. Mosquetón en ristre, el monarca reiteraba su amor a los desfavorecidos mientras practicaba el tiro al pobre. ¡Pobre...! ¡Pum!. Yo amo a los pobres, yo cuido de los pobres- aseguraba mientras afinaba puntería con un menesteroso catapultado a tal fin. Esta delirante escena podría extrapolarse a la realidad actual. Los autores de los recortes aseguran que todo este sufrimiento es por nuestro bien. Disparan a discreción contra parados, trabajadores, pensionistas o discapacitados. No dejan títere con cabeza. Entre los pobres, evidentemente (un grupo cada vez más nutrido por la incorporación de los caídos tras el salvaje tiroteo a la clase media). Porque entre los pudientes la cosa cambia. A éstos que traicionan a su patria evadiendo capitales y sembrando fraudes, puente de plata. La situación está alcanzando un grado tan grotesco de injusticia e insensibilidad social que supera la ficción cinematográfica. Luego sale un tipo como Gordillo, con esa peligrosa inocencia que desprenden las personas de honor, y se acelera la maquinaria del odio. Arrestos, aquelarre mediático, amenazas de muerte, esa es la respuesta. La acción de los jornaleros podrá gustar más o menos por sus formas. Pero todos entendimos el mensaje. Era puro y directo: no vamos a consentir que avance el hambre. Ellos han decidido, como mujeres y hombres libres, implicarse solidariamente con los más humildes. Han tomado partido directa y honestamente. Están orgullosos de su coherencia. Eso descentra a los francotiradores. Eso de que tengan valores y sean consecuentes. No están acostumbrados los animalicos.
Un mierda que se esconde en las redes advierte al alcalde de Marinaleda: Me he comprado un pistola calibre 22 para matarte. La extrema derecha al natural sale del armario malcerrado de la historia. Balas para los sindicalistas. Muerte a los que se pasen de listos y puedan estropearles el negocio. ¿Ésto es lo que nos espera? En los años 20, los sindicalistas caían bajo el plomo de los sicarios que contrataban los amos. Era la única manera que encontraban para combatir la dignidad de esta gente. Una dignidad que, pese al hierro recibido, consiguió movilizar a la clase trabajadora para emprender la lucha por sus derechos laborales. Los que ahora hemos perdido sin apenas oponer resistencia. La dignidad de Gordillo y los del SAT los convierte en objetivo de los mismos pistoleros conocidos. Un blanco incómodo al que muchos estarían encantados de poder encañonar. Pero ¿y si les sale el tiro por la culata? ¡Pum! Hay que tener ojito al enredar con las armas. Pues ya se sabe que las carga el diablo y Satán, según se comenta, es tirando a coloraó.

LA MALA IMAGEN

LA MALA IMAGEN



La edición online del diario alemán Der Spiegel ha mantenido en portada durante toda la semana el incidente de la expropiación alimentaria en un Mercadona de Écija. "La crisis económica provoca el saqueo de los supermercados por parte de los sindicalistas españoles"- exponen dramáticamente en sus titulares. Conmoción y rechazo por parte de las gentes de orden. Una nueva cicatriz que añadir a la mala imagen que proyecta España en el exterior- braman escandalizados acérrimos defensores de la legalidad institucional. Un robo es un robo- sostienen una inmensa mayoría de opinadores mediáticos y peripatéticos. Es increíble. Una acción elemental y simbólica, como la protagonizada por Sánchez Gordillo y los jornaleros del sindicato agrario andaluz, se ha sobredimensionado espectacularmente. Desde distintos foros, muchos han condenado este episodio con la misma contundencia que si se tratara de un acto terrorista. ¿Qué es lo que tanto les asusta?
Analicemos el asunto. Un grupo de personas deciden llamar la atención sobre una realidad que avanza en nuestra sociedad: la miseria. Básicamente es eso. Un grito de alerta, mejor o peor orquestado, que quiere exponer ante la opinión pública la desesperada situación en la que se encuentran miles de familias. Hablamos de auténtica necesidad, de hambre. Algo que debería ser impensable en la España desarrollada del s.XXI. Las causas son bien conocidas. Somos víctimas colaterales de la cuarta guerra mundial, la guerra financiera. En esta contienda especuladores, piratas, polichinelas y estafadores de altos vuelos han dinamitado las bases del concierto social. Nos han remitido a un escenario que creíamos superado. La lucha de clases.
Ahora les preocupa que cunda el ejemplo de Gordillo y compañía. Que a los sindicalistas nos de por mojarnos hasta las trancas y adoptar este modelo de guerrilla alternativa. Esa es la mala imagen que inquieta al respetable. La posibilidad de que ese gérmen se extienda contraviniendo los mandamientos de los mercados. Sobre todo el primero y principal: Nunca cuestionarás la tirania y explotación que dictan los mercados y acatarás sus expolios sin oponer resistencia. Amén.
Pues va a resultar que muchos sindicalistas somos ateos consagrados. Vamos, que no nos gusta que nos pongan de rodillas y pensamos plantar cara al auténtico saqueo de pie y a cara descubierta. Igual que los hombres y mujeres del sindicato agrario andaluz. Hermanas y hermanos que reclaman justicia a su manera y son criminalizados por ello. ¿Dónde están los delincuentes económicos? ¿Por qué la guardia civil no va a buscarlos a su casa para que rindan cuentas por la pobreza que ha generado su usura? Por sus crímenes de guerra.
Podremos discrepar en las formas pero, mientras las cosas vayan por estos derroteros, mi corazón estará junto a los jornaleros y con todo aquél que no se resigne dócilmente al descabello. Ellos son la "buena imagen" que puede hacer cundir el ejemplo de la desobediencia civil. Una insumisión activa frente al fraude y al desfalco colectivo que sufre la ciudadanía. Un frente de resistencia que podría transformarse en una pesadilla para el Olimpo de los mercaderes y sus cancerberos políticos. Ya saben, esos tipos de orden que nos tienen acostumbrados a dar tan "buena imagen" a la hora de justificar sus propias fechorías.

NO ES XENOFOBIA, ES IDIOCIA

NO ES XENOFOBIA, ES IDIOCIA



La frase suele empezar más o menos así: Yo no soy racista, pero... Y ese "pero" siempre es la antesala de alguna afirmación declaradamente xenófoba. Ocurre ahora mismo con la decisión gubernamental de cobrar un seguro privado a los sin papeles. Gran parte de la ciudadanía (desde foros ultracatólicos hasta algunos que se consideran progresistas) han recibido la medida con patente beneplácito. No hay más que escuchar las conversaciones de la calle o el trabajo. Bucear en los comentarios relacionados con esta noticia en los medios digitales. Muchos indignados españolitos encuentran razonable que los "ilegales" paguen por el acceso a la sanidad pública. Primero estamos los de casa- mantienen- los que pagamos impuestos somos los legítimos beneficiarios. ¡Pobres ilusos! Quizás piensan que su mezquindad les protegerá del desguace. Pues de eso nada. La cosa va por otros derroteros. La sanidad pública española lleva varios años padeciendo una privatización silenciosa. Un proceso de desmantelamiento que en la actualidad, con el gobierno del partido popular, está experimentando un brutal acelerón. La externalización de los oficios de sus trabajadores y la gestión privada de muchos hospitales supondrá que, con dinero público, unas empresas particulares querrán conseguir generosos beneficios (también particulares, por supuesto). ¿ Y adivinan quiénes saldrán perjudicados? Exactamente, todos nosotros. Abnegados contribuyentes que veremos como nuestra sanidad se vuelve cada vez más cara y precaria. Hasta el punto de llegar a ser tan inaccesible como lo va a ser en breve para los sin papeles. La Gran Estafa Sanitaria sabe inocular su veneno. Usar el discurso populista anti-inmigración para asestar un cruel machetazo a la universalidad del sistema. Lo que sucede- amiguitos que aplaudís la salvajada y acusáis de buenismo hipócrita a sus detractores- es que sois rematadamente imbéciles. No entendéis que este gobierno, como vosotros, no es racista. Sus decisiones son meramente clasistas. Igualito que lo vuestro. Y gozan como marranos enzarzándonos en peleas uterinas entre los que no somos de su casta. Pobres contra los que son aún más pobres. Obreros contra obreros de otras tierras. Hermanos contra hermanos. Un festival para sus sentidos que perciben entusiasmados lo bien que colaboramos para justificar la destrucción de la sanidad pública. Se lo ponemos a "güevo". El nuevo pelotazo de su cuchipandi, tras el estallido inmobiliario, es la privatización de nuestra salud. Los sin papeles, son los primeros excluidos pero no serán los últimos. Los más fáciles de masacrar ante una numerosa parte de la opinión pública. La de esos que no se quieren enterar que ellos van ser los siguientes (por muy celtíberos que sean).
Los mismos que niegan fehacientemente ser racistas pero... que no reniegan nunca de su idiocia.

EN EL ÚLTIMO TRAGO... NOS VAMOS


Te nos has muerto Chavela cuando tu mundo, nuestro pobre mundo, andaba más escaso de poetas. La primera vez que te escuché me brotaron amapolas en las tripas. Tu voz era un desgarro de llantos y de risas que reventaron la caja fuerte de mi melancolía. No tenías miedo de la vida. Sabías transformar los zarpazos recibidos en conmovedoras canciones (Quizás gracias a esa alquimia de los sentimientos que solo manejan algunos privilegiados seres). Fueron 93 años- bien vividos- entre penas, alegrías y muchos litros de tequila para poder digerirlas. Eras valiente y apasionada. Dos cualidades que no se cotizan mucho en estos días. Ahora que nos atronan con las trompetas del apocalipsis nos hace falta tu voz. Tu carcajada insolente en forma de "quejío". Tu arrogante ternura.

Siempre serás la musa de los que deambulamos por el callejón de los sueños rotos. De los que hacemos lo posible para que no se ponga la luna de miel. Para que no nos compren por menos de nada. Para que no nos duerman con cuentos de hadas.
Dicen que tus últimas palabras fueron: "Muerte, muerte, muerte..." Quiero pensar que reconociste a la Llorona y te entregaste a su abrazo, como solo tú sabes hacerlo, a corazón abierto. A pesar de tus años, has muerto en plena flor de la vida. Otros no tendrán la misma suerte. No hay mucha gente que sea capaz de afrontar su existencia a cuerpo descubierto. En carne viva. Muchos solo son prematuros cadáveres con el sentimiento agusanado por falta de uso. Por el puro miedo que les da vivir la vida.
Esta noche te dedicaré unos cuantos tragos. Yo también quiero que el fin del mundo me pille bailando. Que los cobardes no me roben la alegría. Que no nos amarguen la vida.
Un fraternal y póstumo abrazo. Que la tierra te sea leve, amiga Chavela Vargas.

CONTINÚA EL ESTADO DE EXCEPCIÓN EN CAJAMARCA

CONTINÚA EL ESTADO DE EXCEPCIÓN EN CAJAMARCA




Sorpresivamente el gobierno peruano decretó una
prórroga por treinta días del "Estado de Emergencia" en Cajamarca.
Treinta días en los que el ejecutivo de Humala tratará de impedir el desarrollo
de nuevas movilizaciones por parte de la población opuesta al proyecto minero
Conga.



En Celendín, escenario de la muerte a balazos de 4
pobladores, intentamos pulsar el estado de ánimo de la gente. Circulamos
durante horas por una pista polvorienta, en construcción, camino de esta
localidad cajamarquina de 15.000 habitantes. Hoy se cumple un mes justo del
suceso y a la tarde se celebrará una misa multitudinaria por los fallecidos y
heridos por la policía. Todos los balcones con crespones negros. Pintadas
enormes de “Conga No Va” decoran las fachadas de las populares viviendas
celendinas.  Pese al estado de emergencia
el oficio fúnebre acaba en la calle y cientos de personas toman pacíficamente
la Plaza de Armas. Alto precio han pagado por defender la vida y el agua aquí
en la montaña.



El "Estado de Emergencia" no ha traído
mayor sosiego a la región.  Calles
tomadas por soldados y policías. Detenciones de periodistas, como Jorge Chávez,
en Celendin, durante el desarrollo de su trabajo. Desapariciones de dirigentes
ronderos campesinos, como  Heriberto
Cueva de la Cruz, arrancado de su casa en Pampa Verde, por un operativo de
policías y  personal  de la minera, tras golpear a su familia.



El ambiente en la capital regional es febril.
Frentes de Defensa, asociaciones y sindicatos se reúnen de urgencia para
acordar la estrategia ante la nueva situación. El “Comando Único” que dirije la
lucha considera medidas para romper el cerco impuesto por el "Estado de
Emergencia", llevando la protesta al exterior de las provincias en
suspensión democrática y extendiendo la movilización a otras regiones del país.



La prórroga del decreto de emergencia genera gran
sensación de impotencia en sectores urbanos (“el
gobierno se niega ferozmente a reconsiderar su postura y llevará a la región a
la ruina total….”).
Pero en las zonas rurales empuja a los ronderos
(guardias campesinas) a radicalizar su postura ante la certeza de que la mina
aboca a su comunidad y a la región a un desenlace fatal.  Las asambleas nocturnas se multiplican en los
poblados y el ambiente de reinicio de la lucha se respira en la alta sierra.



Especialmente ingrata resulta la situación de los
“facilitadores” designados por la Iglesia. 
El obispo de Trujillo, Miguel Cabrejos, 
declaraba a los medios que era partidario de levantar el estado de
emergencia y de reiniciar el diálogo, objetivo imposible este tras la prórroga
gubernamental de la emergencia. La decisión gubernamental socava así la
autoridad moral de la cúspide eclesiástica peruana.

Negro Martínez



Mensaje de Anonymous al Gobierno de España 2012 - 25S #SpanishRevolution #OcupaelCongreso


ESPAÑA ENAJENADA

ESPAÑA ENAJENADA


España hierve arrebatada por la fiebre que agarra a los orates. Ha perdido el pudor (quizás nunca lo tuvo) Y entre los velos que ocultan sus vergüenzas asoman dentaduras melladas, muñones desafiantes, risas huecas que vomitan unos seres armados con crucifijos y látigos... Toda una piara de monstruos que anidaban en sus pliegues. Un bestiario repleto de politicastros soezmente deformes que atesoran mayorías absolutas como armas de destrucción masiva. España lucha, cuerpo a cuerpo, contra sí misma. Es una guerra añeja donde siempre sale derrotado el pueblo. Víctimas como M.F. Electricista desempleado que hace dos años, a las cinco en punto de la tarde como en un drama lorquiano, se colgó de un árbol en la plaza de su pueblo. Han sido muchos desde entonces. Crímenes silenciosos. ¿Saben quiénes estiraban de la cuerda? Banqueros desviscerados que desahuciaron a sus familias. Sucesivos gobiernos de peleles cobardes que no aprobaron la dación en pago, que destruyeron los derechos laborales, las garantías sociales. Que optaron por ejecutar a la gente para no indisponerse con el poder financiero (el único dios verdadero).
España muere y se mata víctima de una locura homicida. Se retuerce con muecas delirantes: Gallardón devuelve el marquesado al nieto del general Queipo del Llano. ¡Viva la muerte! ¿Nadie recuerda las apasionadas arengas del abuelito incitando a las tropas nacionales a violar mujeres republicanas? "Ahora, por lo menos, sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas", dixit el general. Psicópatas de verdad, como dios y el movimiento mandan, mejor dicho. ¿Para qué disimular? En esta España enajenada que devora a sus hijos ya no hacen falta tapandujos. El esperpento avanza demoledoramente. No pasarán. Ya han pasado sobre nosotros como elefante por cacharrería.