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Política y justicia social

SOBRE DESCASTADOS, DISCAPACITADOS Y RETRONES CORAJUDOS

SOBRE DESCASTADOS, DISCAPACITADOS Y RETRONES CORAJUDOS
Felipe González dice sentirse orgulloso de pertenecer a la casta política. Arremete sibilinamente contra PODEMOS acusándoles de ser bolivarianos. Tiene gracia que quien liderara el Partido Socialista Español trate ahora de acojonar al personal con un mensaje idéntico al que usa la derecha más recalcitrante: ¡Cuidadín que vienen los rojos!. Tiene gracia, pero maldita. La misma maldita gracia que les debe hacer a los votantes que un día confiaron en el PSOE,  presumiendo que votaban a la izquierda, y  ahora se encuentran con la posibilidad de que peperos y sociatas copulen en una unión contra natura para barrer a los perro-flautas que pretenden mandarlos a su casa. Pero en algo estoy de acuerdo con Felipe. Tanto él como todos los voceros que se han puesto de los nervios con el auge de PODEMOS pertenecen a otra casta. Como diría mi abuelita, a la de los descastados. Que según el diccionario se aplica a las personas que no demuestran afecto por su gente o que no corresponden al que le han demostrado. Desde el pasado 25-M han sido muchas y variadas las descalificaciones que la jauría esclerotizada ha lanzado contra la emergente formación que amenaza sus poltronas. Compararlos con la ultraderecha francesa de Marine Le Pen , insinuar que reciben dinero de Irán o Venezuela o desprestigiarles por la mala imagen que estos desarrapados diputados van a dar en la elegante y fría Europa. No como el pimpollo de Cañete, ¿Cómo se van a comparar con el  glamour que destila este cavernícola encorbatado?
 Pero de todas, la más hiriente y repugnante fue la que los tertulianos de 13tv utilizaron contra el representante aragonés Pablo Echenique refiriéndose a él como ese pobre tontito que va en silla de ruedas. Echenique, que padece una enfermedad degenerativa que ha paralizado el 88% de su cuerpo, que no de su cerebro, podrá ser cualquier cosa menos tonto. Él se define a sí mismo como un retrón, no como un discapacitado. Un retrón que actualmente se encuentra en excedencia de su puesto como físico teórico del CSIC para luchar por una sociedad más justa y libre de los discapacitados neuronales y los descastados emocionales que dirigen nuestras vidas. Pablo le echa bemoles al asunto. Es un tipo íntegro y valiente que no cree en los ghettos de caridad, compasión y pasividad en la que, quienes se piensan "normales", intentan marginar a los retrones.
 Al final, todo es cuestión de inteligencia y honestidad. Se tienen o no se tienen. Y eso es, en realidad, lo que está desquiciando a la jauría. Que la gente de PODEMOS anda sobrada de ambas cosas. No, Pablo no es tontito. NI nosotros, sus votantes, tampoco. Y si IU  y otros grupos de la izquierda verdadera reaccionan PODEMOS darle la vuelta a la tortilla. Los de la casta de indecentes marrulleros están perdiendo los papeles. Utilizando la mentira y el insulto porque no tienen otra cosa. ¿Se imaginan a Rita Barberá, Rosa Díez,  González Pons o Floriano en un combate intelectual con Echenique? Entonces se demostraría, por si alguno le queda alguna duda, quienes son en verdad los auténticos discapacitados.
Las hienas están aullando. Ladran, luego cabalgamos. Aunque la montura de alguno de nuestros abanderados sea una silla eléctrica de ruedas.
 Al menos su jinete es un tío listo, honesto y corajudo que nos ha devuelto la ilusión de que PODEMOS. Y eso les da miedo, mucho, mucho miedo.

OTRO CUARTO Y MITAD DE CENSURA

OTRO CUARTO Y MITAD DE CENSURA
El Gran Hermano lo ve todo. Vigila nuestros actos, escudriña las palabras que vomitamos en la red para buscar cualquier indicio  de delito. Insultos, vejaciones, acoso y amenazas que ya están tipificados en el código penal y que pueden conducir a sus autores a pasar una temporadita a la sombra. Lo ve todo sí. Pero no todo le inquieta de igual modo. Por ejemplo el caso de Pilar Manjón, que ha sido objeto de comentarios internaúticos tan elocuentes como: "Eres una puta zorra oportunista que brinda con quienes desmembraron a su hijo".  O el del concejal Zerolo que inspiró con su cáncer a las alimañas de las redes a manifestar alegría por su enfermedad y que originó un festival de injurias vejatorias contra el político. Son cosas feas propias de gente de baja calaña.  Igual que expresar alborozo porque a un cargo público le descerrajen tres tiros por la calle. No es elegante tampoco. Pero el ojo que todo lo ve mira diferente según de quién se habla. El caso de Isabel Carrasco no es un crimen político. Todo indica que se trata de un asunto privado cuyo móvil solo se puede entender achacándolo a la irracional ira que mueve a los asesinos desde tiempos ancestrales. Pero a este gobierno le interesa victimizarse desbordado como está por la creciente respuesta ciudadana a su política.  Por ese motivo invierten la carga de la prueba y hacen aparecer a Carrasco como mártir de la presunta persecución  que padecen los miembros del PP. Y con este argumento torticero el Ministerio del Interior quiere tipificar otro delito, como si tuviéramos ya pocos, que se base en la incitación al odio que según él pulula por las redes. Expresiones como: ¡Ojalá te mueras! podrían tener penas muy graves. ¿Y cuál será el tamiz que separe lo punible de lo no punible? ¿También dependerá de a quién vayan dirigidos?
La mala educación no se legisla aunque supongo que puede reprimirse. De hecho, medidas como ésta solo se toman en China y en otras notables dictaduras. Al final, a nadie engaña que lo que está en juego es la libertad de expresión de los españoles porque para castigar la mala entraña de algún twittero ya cuentan con suficientes recursos. 
Así se lo han señalado diversas asociaciones judiciales a Interior. Organizaciones como Jueces para la Democracia que entienden que crear un nuevo delito de incitación al odio sería una acción punitiva expansiva, excesiva y desproporcionada.
 Ya veremos que pasa. Pero si al final optan por tipificar la incitación al odio como un delito estarán cayendo en una paradoja. No solo incita a odiar el desvarío de un internauta bocachancla. El abandono institucional, la desesperación y la miseria frente a la pasividad de un gobierno infectado por un sarampión de corruptelas, tampoco incita al buen rollo (por decirlo suavemente, no me vayan a crujir). ¿Tendrá un anexo la ley para incluir esta variante? No lo creo porque, de ser así, las cárceles se inundarían de políticos y banqueros que incitan a tener muy malos pensamientos. Y me temo que las intenciones del gobierno no van por estos derroteros. Más bien au contraire. Lo que pretenden es mantenernos bien amordazados mientras los delincuentes campan a sus anchas.

NOSOTROS TAMPOCO SOMOS TONTOS

NOSOTROS TAMPOCO SOMOS TONTOS
Aunque algunos meses consigo hacer alquimia con mi sueldo para llegar a fin de mes, reconozco que no soy economista. Pero empiezo a sospechar que los responsables políticos que justifican en términos económicos la privatización de servicios públicos fundamentales, no tienen (pensando bien) ni pajolera idea de lo que hacen. Cualquier mindundi como servidora, o el Tribunal de Cuentas de España sin ir más lejos, les puede enmendar la plana. Este organismo elaboró un informe en el 2011 que demostraba que la gestión pública de servicios como limpieza, jardinería o mantenimiento urbanístico resultaba mucho más barata y de mayor calidad que la privada. El discurso maniqueista neoliberal de externalizar para "ahorrar" se vino abajo por unos datos demoledores que demostraban que este sistema solo sirve para que unos pocos hagan negocio con el patrimonio de todos.
Sin embargo las conclusiones cayeron en saco roto. La fiebre privatizadora siguió extendiéndose a diestra y, sorprendentemente, a siniestra. Poderosas multinacionales como FCC son beneficiadas con adjudicaciones de contratos de servicios públicos en comunidades y ayuntamientos. Y eso, pese a que su ex-presidente, Mayor Oreja, tuviera que reconocer en la Audiencia haber hecho jugosas donaciones a algún grupo político. ¿Adivinan? Este hecho en sí, según la ley de financiación de partidos, bastaría para impedir a FCC, y a muchos otros, participar en un concurso público. Entonces una deja de pensar bien. Nuestros próceres políticos no pueden ser tan lerdos para ignorar todos estos datos. Va a ser queriendo, con premeditación y alevosía. De la derecha neocon, cabe esperar estas cosas. ¿Pero qué pasa con la izquierda? ¿Qué pasa en ayuntamientos como el de Zaragoza? El alcalde socialista Belloch, impasible el ademán, se abstiene de zanjar la huelga de parques y jardines aplicando la ley y rescindiendo el contrato a FCC por las irregularidades e incumplimientos de la multinacional.  Si la sensibilidad obrera del tripartito no es motivación suficiente para mediar en el conflicto quizás deberían observar otros parámetros. 
Algo se está moviendo entre los estratos más humildes de los colectivos de trabajadores. Empezamos a tener conciencia de que nos han dejado solos. De que tenemos que organizar la resistencia sin siglas ni banderas. Tendiendo redes entre colectivos, unificando luchas, organizando cajas de resistencia. Comprometiendo a la administración ante la opinión pública para que explique, con cifras y no con entelequias, ese supuesto ahorro de las subcontratas y la transparencia que se aplica a la hora de adjudicarlas. Nosotros tampoco somos tontos, aunque no lo crean. Y no nos cuadran las cuentas... ni las ideas.

LAS OTRAS VICTIMS FASHION

LAS OTRAS VICTIMS FASHION
Así que se trataba de eso. Los subsaharianos que atraviesan medio continente africano, tras un periplo que a veces dura años, para luego pasar un tiempo indefinido hacinados en el monte Gurugú, acosados y apalizados constantemente por la policía marroquí, no intentan entrar en Europa huyendo del hambre la guerra o la violencia. En realidad lo que les impulsa a trepar por los muros de nuestra vergüenza abriéndose las carnes con el confeti de cuchillas con el que lo coronamos, es simplemente una moda. Un hábito pernicioso que debe tener como objeto batir algún récord de resistencia infrahumana encaramado a una valla mientras los cuerpos policiales de uno y otro lado no paran de hostigarte. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? ¡Frívolos! Por culpa de seguir estas tendencias y buscar protagonismo algunos van más allá. Cruzan nadando y luego, espantados por cualquier fruslería como que les reciban a tiros (aunque sean de goma) desde la orilla, se ahogan solos. Como dijo un infausto tertuliano de 13tv: Los subsaharianos son como niños pequeños, no saben nadar.
El delegado del gobierno en Melilla opina algo parecido. Esas imágenes de los informativos con decenas de personas resistiendo numantinamente agarrados entre las concertinas de la valla son víctimas de la moda. Que nadie vaya a pensar que son víctimas de la insensibilidad que muestra este gobierno con los derechos humanos de los de piel oscura. Aquí no somos racistas. Si son poderosos y se puede hacer negocio, le hacemos la ola a negrísimos tiranos como Obiang o sátrapas morenotes como Mohamed VI.
Es verdad que éstos y otros célebres dictadores africanos con los que mantenemos bussines les hacen cosas muy feas a su pueblo. Cosas tan malas que son el origen de que cientos de miles de personas tengan que verse desplazadas de sus tierras para poder sobrevivir. Pero a un país como el nuestro que ha renunciado a la justicia universal (y empiezo a creer que también a la propia) le deja indiferente su responsabilidad en el proceso. Solo piensan en construir muros más altos y criminalizar la pobreza que empuja desde el sur.
Ya que el subdelegado está tan puesto en modas, yo le aconsejaría que se apuntara en un concurso muy en boga en estos días. Un Supervivientes de extra-mega-luxe en el que el sr. El Barkani debería desarrollar, por ejemplo desde Mali, la ruta de un emigrante hasta llegar a nuestras fronteras. Después, desde lo más alto de la valla, que probara a hacerse un selfie con la otra mano agarrada a una cuchilla. Entonces sabrá lo que es ser victims fashion de primera.

¿VAS A VOTAR AL BUNDESBANK?

¿VAS A  VOTAR AL BUNDESBANK?
Me temo que las próximas elecciones europeas no moverán a mucha gente de su casa para ejercer el voto. La idea de Europa como territorio común es una entelequia que solo se materializa en la práctica en forma de recortes y pérdidas de derechos laborales. Europa ha vuelto a ser raptada. Pero esta vez no ha sido Zeus metamorfoseado en un toro mitológico. El captor lleva una calculadora por corazón  y una sierra mecánica presta a tronchar los principios que en teoría la representan: Respeto a la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, respeto a los derechos humanos, tolerancia, solidaridad, equidad entre hombres y mujeres... Se llama Bundesbank y cuenta con esbirros infiltrados en la política de todo el continente. Aquí también, of course. Si votamos por los partidos que aplican borreguilmente su doctrina económica, podemos ver como se corrompen los primigenios valores que se esgrimían para la alianza europea. El poder financiero se impone definitivamente sobre los derechos de los pueblos. Se habla de una Europa a dos velocidades pero, los que no pertenecemos al núcleo duro, no avanzamos hacia ninguna parte. Al contrario, vamos de culo y cuesta abajo. 
En ese vagón de cola viajamos los PIGS. Un lastre para la Unión Europea que no se cansa de repetirnos que pagamos un justo castigo por habernos comportado como inconscientes bestezuelas que retozaron por encima de sus posibilidades.
A fuerza de repetirlo, los hay que se lo han creído y depositan su voto en los adalides de ese modelo europeo desviscerado  que tan bien representa la bicefalia partidista.  A otros simplemente, les puede el hastío y la desconfianza y se abstienen de participar en lo que se les antoja como una comedia sin ninguna gracia.En cualquiera de ambos casos, gana la banca. 
Las opciones para salir de la tiranía del Bundesbank existen, aunque tan atomizadas que todavía no suponen una grave amenaza para la Bestia. Las ciudadanas y ciudadanos que defendemos la libertad, la igualdad y los derechos humanos ( incluso allende las fronteras de esta fofa y negra Europa) no podemos rendirnos. No somos tan pocos ni tan débiles. Aglutinando fuerzas y creando alianzas podríamos rescatar a la cautiva y enjaular a su raptor en el museo de los horrores de la historia. 
 Pero si nos dejamos vencer por la decepción, el escepticismo o la pereza, lo dicho: La banca gana y todos los demás perdemos. ¿Vas a votar al Bundesbank? Yo ni de coña.

LAS "FUGAS" DE AGUIRRE

LAS "FUGAS" DE AGUIRRE
La sexagenaria Aguirre tiene graves trastornos de incontinencia. El problema es que sus "fugas" no se solucionan con un pañal. En cuanto le ponen un micro, una micción de palabras no procesadas brota irrefrenable por su boca. Hable de lo que hable, un chirimiri cutre, rancio y chulesco empapa sus chiripitaflaúticas declaraciones. Como en el pregón taurino de Sevilla, donde Esperancita dio rienda suelta a uno de sus escatológicos razonamientos a favor de la "fiesta" de los toros. Según la lideresa anti-sistema, los antitaurinos lo somos por ser anti-españoles. Siguiendo su hilo argumental, la tortura y muerte del toro en la plaza representan la idiosincrasia nacional. Junto al cristianismo y el amor a la patria, los tres requisitos imprescindibles que aseguran el pedigrée de un español de pro. Lo dice en Sevilla, olvidando otros "escapes" verbales anteriores en los que ridiculizó lo que considera la cultura del subsidio andaluz dirigiéndose a los jornaleros a la voz de "pitas", "pitas". No puede ocultar su desprecio hacia los andaluces, se le escapa a la pobre. 
¿ O es que Andalucía no forma parte de su patria? O mejor dicho, de su cortijo.  
Como tampoco parece muy cristiano ni patriótico calificar de mamandurrias a las prestaciones sociales o presumir de haber sido la primera en destapar la trama Gürtel. Esto último además, debería ser pecado de los gordos. Pero vuelvo a los toros. Soy española porque, ya lo dijo Cánovas, no puedo ser otra cosa. Aunque si mi identidad nacional depende de un espectáculo que potencia el sadismo contra los animales, me pido ser marciana. En esta nueva-vieja España de peinetas, cilicios  y toreros, es natural sentirse extraterrestre si todavía se te conectan dos neuronas. Mezclar en un cóctel patriotismo, tortura y religión siempre ha tenido resultados explosivos. Pero la Aguirre es un intrépida matadora. Trata a los españoles como al toro. Primero nos burla con su cháchara para atontarnos y facilitar la inserción del estoque. Y si esto falla, siempre puede atropellarnos con su coche y darse a la fuga. Que en eso, también es muy diestra la señora marquesa. Extremadamente diestra.

LA RATONERA

El dúo zaragozano Amaral ha lanzado un nuevo tema dirigido como un puño a la mandíbula de los políticos/as que forman parte del esperpento institucional. La canción está acompañada por un videoclip en el que, hasta cincuenta archiconocidos "servidores públicos", aparecen como víctimas de los males que su gestión está provocando. Rajoy, Rubalcaba, Gallardón, Bono, Guindos, Aznar, González, Obama o Angela Merkel son vagabundos, sufren la violencia física, el azote de las drogas, la exclusión y hasta el racismo en carne propia. En el vídeo, un Zaplana morenote es objeto de la discriminación racial. Zapatero pasa a ser un transeúnte en chándal que duerme su desesperación en una esquina y a Floriano, por ejemplo, le ponen un ojo morado. Al final , un espléndido Rajoy aparece flotando en un mundo mágico plagado de arco iris y unicornios... mientras unos títulos nos aclaran que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
  No se ni cómo duermes por las noches, estúpido farsante, si mientes más que hablas...- comienza la letra de La Ratonera. Algunos califican de oportunismo la decisión del grupo por abordar estas cuestiones. Sin embargo, un producto exitoso como Amaral, no necesita meterse en estos barros para vender discos. Es más, puede que "mojarse" les perjudique en los círculos comerciales. Conocí a Eva cuando tenía apenas veinte años y comenzaba su sueño musical como batería de un grupo de rock de un barrio zaragozano. Luego su carrera se disparó. Pero se que el éxito no acabó con la empatía que la caracterizaba. Con la misma sensibilidad que le acercó al mundo musical. 
Cada uno se compromete con las armas que dispone, llegado su momento. La cuestión es plantar cara a lo que nos ofende y nos hace la vida indigerible. Servidora, practicando compulsivamente el género panfletario con mis artículos. Eva y Juan, aprovechando su popularidad para gritar a los gurús del sistema que son unos farsantes.
Ojalá sintieras el miedo que generas, ojalá lo sintieras... -Pero, en lo concerniente a los sentimientos y la élite política que nos gobierna, pasa los mismo que con el videoclip: cualquier parecido con la humanidad (hablando de estos tipos/as) es pura coincidencia. ¡Bien por Amaral!

A PUNTA DE PISTOLA

A PUNTA DE PISTOLA
Durante aquellos largos años de la dictadura (que gente como Mayor Oreja recuerda como un periodo de extraordinaria placidez) las torturas y vejaciones eran parte del protocolo habitual que la brigada político social usaba con los detenidos. El inspector de policía Antonio González Pacheco, apodado Billy el Niño, se dio a conocer entre sus víctimas por su aplicado sadismo en los interrogatorios. Quienes tuvieron la desgracia de caer en sus manos comprobaron en carne propia la crueldad con la que actuaba el individuo. 
Los que no "saltaron" desde las ventanas de la Dirección General de Seguridad nos relatan testimonios estremecedores. Billy el Niño disfrutaba con los apaleamientos sistemáticos, arrancando a tiras la piel de los desdichados que caían en sus manos. Un psicópata de libro con licencia para torturar y matar. En un régimen totalitario es lógico que medren estos especímenes. Es un buen caldo de cultivo.
Pero los crímenes de Billy no le pasaron factura con la llegada de la democracia. Quedaron, como los de tantos otros, empapando de sangre la alfombra bajo la que los amontonaron durante la transición. En nombre de algo que definieron como reconciliación nacional (tremenda ironía a mi entender), los padres de la patria parieron una ley de amnistía que permitió que siniestros personajes como Billy o Muñecas puedan hoy jactarse de su impunidad.
 Para nuestra vergüenza, tiene que ser Argentina quien reclame un poco de justicia. Solicitan su extradición por delitos de lesa humanidad. En una vista que no escuchó los testimonios de las víctimas, Muñecas y Billy el Niño se pavonearon sabedores de que tan siquiera la fiscalía, iba a apoyar esta medida. Intocables, eso se creen que son.
Y no podemos reprochárselo. La supuesta "reconciliación nacional"  se llevo a cabo sobre las fosas de los represaliados  cuyos huesos, a día de hoy, siguen cumpliendo la sentencia de muerte que les aplicaron sus verdugos. No es que en este país no haya memoria. Es que nos la han tenido secuestrada a punta de pistola. Como le gustaba hacer a Billy el NIño. Un cañón clavado en nuestra sien para que nos volvamos todos amnésicos perdidos. Es por vuestro bien, insisten mientras acarician el gatillo. Yo no me lo creo.

TAMBIÉN HAY LUZ A ESTE LADO DEL TÚNEL

TAMBIÉN HAY LUZ A ESTE LADO DEL TÚNEL
 Mi querido amigo Antonio Aramayona lleva más de diez meses aparcando su silla de ruedas en la puerta de la consejera de educación de Aragón cada mañana, cada día. 
"Por una educación pública y laica"- se puede leer en los carteles que exhibe en su protesta silenciosa, amable pero irreductible. A su lado, otros ciudadanos anónimos como Marisol o Adrián, le acompañan en una gesta que a lo largo de estos meses ha incluido multas, inclemencias meteorológicas y todo tipo de vicisitudes que no han conseguido hacerles reblar de su objetivo: Reclamar una escuela pública, de calidad, lejos de los adoctrinamientos religiosos, en la que los más pequeños aprendan a pensar en libertad. Leí hace poco una entrevista a Emilio LLedó, un lúcido octogenario que ha impartido clases en las universidades de medio mundo. Al preguntarle sobre la libertad de expresión afirmaba: ¿ Qué me importa a mí si no digo más que imbecilidades? ¿Para qué sirve si no sabes pensar, si no tienes sentido crítico, si no sabes ser libre intelectualmente?
En el momento actual, la filosofía ( asignatura que Antonio impartía en sus clases) les sobra a nuestros gobernantes. Lo último que necesitan es que, esa generación que se quiere dar por perdida, posea una mirada crítica y reflexiva sobre los acontecimientos. La educación se masifica, se deshumaniza. Una diputada popular de las Cortes de Aragón, Teresa Arciniega, considera "pueblerino" que se conserven escuelas en las zonas rurales. ¿Para qué, verdad doña pija urbanita? El que quiera estudiar que se quite el pelo de la dehesa y venga a los hacinados campos de internamiento, quiero decir escuelas, de la capital. Que los jóvenes tengan instrumentos para analizar el mundo que les toca pondría en peligro un sistema que se ha obcecado en mostrarnos un único camino sin salida. Lledó cuenta  que los filósofos griegos le explicaron el origen de la palabra idea. Viene de mirar. Pero no con los ojos, con la mente. Enseñando a pensar, solo así se consiguen los idealistas que necesitamos para saltarnos la macabra hoja de ruta que nos están marcando.
Idealistas imprescindibles, como mi amigo Antonio que enseñó a muchos jóvenes aragoneses a tener criterio y a mirar con los ojos del intelecto pero, sobre todo, con los del corazón.
Un corazón tan guerrero y grande como el suyo. El mismo que le lleva todas las mañanas, superando las graves dolencias que padece, a la puerta de la sr. Serrat  con una sonrisa dulce en la boca. "Perro-flauta motorizado", se define a sí mismo. Un entrañable Super-Héroe en pugna contra el Lado Oscuro, nos parece a muchos otros. Una luz, a este lado del túnel que nos invita a MIRAR.

EL EJE DEL MAL CONTRA "LA GORDA" ADA

Procuro evitar ver los saraos televisivos en los que individuos como Malhuenda o Alfonso Rojo dan rienda suelta a su naturaleza fanfarrona y facha arremetiendo contra su contrincante dialéctico con toda suerte de descalificaciones. No se puede extraer nada bueno de un debate en el que una parte de los interlocutores solo buscan la bronca y no escatiman en insultos u ofensas gratuitas para corroborar sus delirantes argumentos. La Sexta Noche va por esta línea. La de un Sálvame De Luxe en el que no puede faltar su propio "eje del mal". En vez de Matamoros o Kiko Hernández, los camorristas de esta tertulia se llaman Paco Malhuenda y Alfonso Rojo. La diferencia está en que los invitados vapuleados en Sálvame forman parte de una coral diseñada para crear un espectáculo (aunque de dudoso gusto) televisivo. Sin embargo, Ada Colau asistió a la Sexta Noche con el mismo afán que le ha empujado desde el principio: ser la portavoz de los sin voz. Pelear digna y pacíficamente para que se repare una injusticia que ha llevado a miles de personas a perder sus hogares, y hasta la propia vida, mientras se rescataba a los culpables de la crisis. Unos argumentos demoledores, demasiado elevados para ser rebatidos por contertulios mediocres, y aún más mediocres periodistas, con un discurso civilizado. Ante la imposibilidad intelectual manifiesta, los hooligans mediáticos se ponen a hacer lo suyo: Cocear y escupir estiércol. No se conformaron con acusar a Ada de demagoga y pro-etarra. En el cenit de la sinrazón, Rojo la criminalizó por estar gorda: "Usted está tan gordita para el hambre que se pasa".
No tengo duda alguna de dónde almacena la grasa este pollo. La tiene toda en el cerebro, constriñendo el riego sanguíneo y asfixiando la poca vergüenza residual que le quedaba.
Si quienes dirigen este tipo de debates están decididos a hacer circo por cuestiones lucrativas deberíamos reflexionar sobre el tema. ¿Es el tipo de debate que nos interesa?
Yo no disfruté nada viendo como las fieras intentaban devorar a Ada Colau. No lo consiguieron ni de coña. Y no porque esté gordita sino porque tiene mucha enjundia. Tanto valor y honestidad que podrían envenenar ipso facto el metabolismo canijo y cicatero de estos bichos. No están acostumbrados, pobrecicos. 
Pero me parece muy bajuno que los invitados se vean sometidos a insultos y calumnias de todo tipo por unos presuntos profesionales que actúan como matones de un patio de colegio. ¿Todo por la audiencia? Que tenga ojo la Sexta si ha elegido este modelo. Sería una pena que por un poco de parné, vendieran su alma al diablo. Entonces sí que la habrán liado gorda. Bien gorda.

¡LA FARSA CONTINÚA!

¡LA FARSA CONTINÚA!
Viendo las imágenes del funeral de Suarez es inevitable que nos chirríe alguna cosa. En primer lugar, que un estado aconfesional celebre una ceremonia religiosa, oficiada por el obispo más facha del nutrido elenco patrio, para despedir al primer presidente tras la dictadura. Curiosamente,mientras Suarez iba perdiendo la memoria, muchos de los que hoy lloran su ausencia y se deshacen en halagos al finado, respiraban tranquilos. En este país no gusta nada que a la gente le de por recordar las páginas más siniestras de nuestra reciente historia. Aquí se impone el olvido. Rescatar los huesos de las fosas o esclarecer los entramados del 23-F es cosa de rojos. De guerracivilistas que se empeñan en hurgar en las heridas del pasado para remover odios añejos y sembrar nuevas tempestades. La memoria resultaría grotesca en el contexto que vivimos. Nos haría lúcidos y reflexivos. Ese Franco bajo palio rodeado de la jerarquía católica, brazo en alto todos ellos, no fue un episodio anecdótico y aislado. Era una constante durante toda la dictadura. Los obispos tomaron partido contra el pueblo. Santificaron la matanza bautizándola como cruzada. Guerra santa contra los herejes republicanos. Luego se entregaron a un concubinato con el régimen que les resultó harto provechoso. Un derecho de pernada que mantienen hoy en día y que nos supone miles de millones anuales a las arcas de este estado aconfesional de charanga y pandereta.
¿Desmemoria? Es imposible olvidar escuchando la homilía de Rouco. Ese hombre de dios, al que sin duda le habita Satán en las entrañas, nos amenazó con estar buscándonos otra guerra civil por revoltosos, abortistas y plurales. Y es que Rouco se retira pero por la puerta grande. Ejerciendo de lo que siempre ha sido. Un matón desalmado, con faldas y mucha mala virgen, al servicio del ala más extrema del Partido Popular. 
El funeral, con memoria, revela un esperpento institucional que te pone los pelos como escarpias. Personajes partidarios de una alzheimer colectivo. Desde el rey hasta politicastros que se jactan en la intimidad de haber cavado la tumba política del ex-presidente. Todos juntos, rindiéndole un último homenaje emponzoñado.
Puede que el dictador Obiang (al que ninguno quería estrechar la mano ante los medios) fuera el menos oscuro de los asistentes. Se le ve clarito de qué pie cojea.
Debió ser desconcertante para el sátrapa desenvolverse en este civilizado círculo de cínicos. Él no necesita de tanto subterfugio para gobernar despóticamente a su pueblo.  Quienes lo han invitado bien lo saben. Pero el hecho de que los guineanos padezcan una extrema pobreza, torturas y represión no ha impedido que se negocie con el dictador.
 Eso sí, las muestras de afecto a escondidas. Por eso de guardar las apariencias. Seguro que para el clandestino revolcón, el propio Rouco les dejó usar la sacristía. ¡La farsa continúa! 

CRÓNICAS MORDIANAS

CRÓNICAS MORDIANAS
Cada día me resulta más difícil el relato  de los fenómenos paranormales que acaecen aquí, en esta Tierra Negra conocida antes como España. Al menos sobria lo confieso. En poco tiempo, hemos caído por un vórtice maldito a un mundo oscuro dominado por saurios desalmados y manipuladores que nos ha han hecho rehenes. 
En este nuevo país, nada es verdad ni es mentira. Todo es según la versión que convenga a los de arriba. Pero para mantener el chiringuito, y poder mentir como bellacos sin que la chusma se les ponga estupenda necesitan cómplices. Colaboradores necesarios que den verosimilitud a sus patrañas. Por ejemplo: El 22-M. Dos millones de ciudadanos se concentran pacíficamente en Madrid reclamando democracia real, pan y trabajo para todos. Ese mismo día la portada del periódico "La Razón" pergeña este ecléctico titular:
"Terroristas llegados de todos los puntos de España invaden Madrid".  Tendenciosillo como poco ¿no?. Siguiendo la línea de editorial de uno de los más leales esbirros de Sauron-Rajoy. Ese ser incongruente y viscoso llamado Malhuenda que dice dirigir telepáticamente su diario entre plató y plató de televisión. Su máxima es: difama que algo queda. Y por desgracia es la misma a la que se agarran otros mamarrachos y mamarrachas mediáticos que desprestigian la noble y necesaria profesión periodística. Una pena.
Pero los periodistas no son los únicos profesionales que pueden ser abducidos por el lado oscuro. El Cuerpo Nacional de Policía también tiene goteras. Y no me refiero únicamente a los policías infiltrados que cubrían con pasamontañas sus cabezas y a los que numerosos testigos atribuyen un comportamiento más que sospechoso. Es que el propio Cuerpo y los sindicatos policiales se inventan pruebas y difunden imágenes de unas armas que supuestamente portaban los manifestantes. En concreto, una muleta con un punzón incorporado y una riñonera con bolas de acero. La cuestión es que la susodicha muleta se la incautaron hace varios días a un tipo que nada tenía que ver con el 22-M en el escáner de un juzgado.
 Y lo de la riñonera, pues mira que no se mataron la cabeza, tiraron de archivo y se les antojó este objeto que requisaron el año pasado. Si cuela, cuela. Todo por ratificar la verdad oficial aunque esté podrida de mentiras. 
Será que nuestros captores empiezan a notar escalofríos. Por eso azuzan sus jaurías.

TIC, TAC, TIC, TAC...

TIC, TAC, TIC, TAC...
Las columnas de la Marcha de la Dignidad no han llegado a Madrid para cambiar un gobierno. Lo que realmente deseamos es el cambio del sistema. Recuperar la democracia. 
O mejor dicho, reinventarla para que se ajuste al origen etimológico de la palabra: El gobierno del pueblo. Porque el sucedáneo que nos han vendido es un puro cuento chino. 
El pueblo no gobierna nada, más bien sufre el desgobierno de una casta política arrogante y desalmada. Seres ajenos a las tragedias y a la desesperanza que padece la gente.
Endilgándonos mentira tras mentira para regalar a los más ricos lo que consiguen robar a los más pobres. Aplastando con bota de hierro los derechos elementales, incluso el del pataleo, para preservar su alegre latrocinio de lo público. Para que no nos canteemos mientras les dura el expolio. 

A las dignas columnas de hombres y mujeres libres les aguarda en Madrid un recibimiento cuasi militar. Ese tesón pacífico que muestran los marchistas les acojona más que un escuadrón de combate sobrevolando la Moncloa. Primero se les ignoró. Se impuso un silencio tácito en los medios que apenas unos pocos, como Público, se atrevieron a romper.
Pero en los últimos días, gracias a la ayuda involuntaria de Ignacio González, salieron de las sombras. El presidente de la Comunidad madrileña (que curiosamente no ha elegido nadie en las urnas) se viene arriba y advierte a los partidos que apoyan a la Marcha que están "jugando con fuego". Según este tipo oscuro que mantiene soterrado su patrimonio y unas turbias relaciones con dudosos empresarios, el ideario de las Marchas de la dignidad coincide con el de los neonazis griegos "Amanecer Dorado". ¡Con un par!
 Pero en algo coincido con él. Algunas veces los extremos se tocan. En su caso la conexión se establece entre su lóbulo extremo derecho cerebral y una almorrana extrema que también se carga a la derecha. Vamos que piensa con el culo pero enfocando siempre a diestra.

Es normal que don Ignacio y todos los mariachis que nos desgobiernan estén tan atacados. ¿Cuánto tiempo pensaban que se podía sostener este atraco a mano armada contra la ciudadanía? Alguna reacción es previsible cuando te están arrebatando el pan y la esperanza con diurnidad, premeditación, alevosía y cachondeo. Las mujeres y hombres que marchan ahora sobre el suelo madrileño son dueños de la llave que puede abrir nuestro destino. Otro mundo, otra forma de entender la democracia, bulle en sus corazones.
Tic, tac, tic, tac...Ha empezado la cuenta atrás para los cuentistas como Ignacio González. En este país no nos caben más canallas. ¡Que se vayan a su casa! O a sus áticos de lujo a esperar que les desahucien por desahogados y chulos. A ver qué sienten. 

Mientras tanto, el Himno a la Libertad rebota en las gargantas de la columna aragonesa. Madrid nos abre los brazos pese a la legión de antidisturbios que están preparadas para abrirnos las cabezas. No tienen idea de cómo son de duras. Como un adoquín, se lo juro.

CAMINO A LA DIGNIDAD

Desde el 5 de marzo, varias columnas de personas han salido andando de diferentes puntos del país para confluir el día 22 en Madrid. Entre los caminantes aragoneses están algunos de mis amigos más queridos. Gente íntegra y comprometida como Maribel, Jose Luis o Abdoulayed que apuestan una y otra vez por un mundo mejor y más humano dejándose literalmente la piel en ese sueño. Aunque esta vez no puedo acompañarles mi corazón jironeado también viaja en sus mochilas. Reclaman lo que consideran de justicia para el pueblo:  servicios públicos, empleo digno, derecho a la vivienda...  y que la Troika se vaya al carajo y no se pague la deuda. Tienen un mensaje claro para el gobierno. Mi compadre Jose Luis ("El Negro Martínez") lo resume meridianamente con estas palabras: Si esto es lo que sabes hacer...¡Cabrón, vete a casa!. Estos hombres y mujeres trabajadores, parados, estudiantes, jubilados, emigrantes , excluidos o desahuciados representan la mayor oposición que tiene ahora mismo este gobierno. Son individuos distintos, con distintas filiaciones ideológicas pero con una causa común que reconcilia todos los matices. Ojalá las fuerzas políticas progresistas de la izquierda fueran capaces de un acto de tanta generosidad y superioridad moral como el de los anónimos caminantes que marchan hacia Madrid. ¡Otro gallo nos cantara! 
Por otro lado, es reseñable el silencio sepulcral, casi generalizado, que se impone sobre las "Marchas de la Dignidad". Miles de ciudadanos avanzan hacia la capital atravesando pueblos y comarcas a lo ancho y largo de nuestra geografía pero pocos medios se hacen eco del fenómeno. ¿Por qué? La respuesta está asociada a otro virus que empobrece nuestra democracia, la falta de libertad de prensa. Aunque también pueda tratarse de simple servilismo o cobardía. Supongo que habrá de todo.
En cualquier caso, redaños es lo que les sobra a los hombres y mujeres que se dejan los pies en el asfalto en este mes de marzo. Ellas y ellos son ciudadanos, no siervos. Y avanzan imbuidos de la dignidad pisoteada por un gobierno insensible al sufrimiento de la gente. Esa fuerza pone alas a sus pasos. Han decidido no vivir de rodillas. Prefieren andar erguidos al encuentro de su destino. En este momento, el destino tiene nombre y fecha:22-M en Madrid. Allí nos veremos compañeros. ¡Todos Juntos!

TODO POR LA PATRIA

TODO POR LA PATRIA
Con la situación de dramático desempleo que vivimos, luchar por mantener un trabajo y unas condiciones salariales más o menos dignas, se ha convertido en una auténtica odisea. Incluso en algo criticable o impopular en muchos foros.  El argumento  es demoledor: Tienes trabajo, ¿qué más quieres? No pretendas además un sueldo justo o una miaja de respeto a tus derechos laborales. ¡Con la que está cayendo! Debemos sentirnos afortunados por el "privilegio" de currar a cualquier precio. Hasta gratis.
 El portavoz pepero de Hacienda en las Cortes de Aragón, Jorge Garasa, mantiene esa opinión. Los buenos patriotas, con ganas de trabajar, trabajan aunque sea gratis. Según su teoría, los cinco millones largos de parados son un hatajo de vagos desleales con la patria. Podían estar asfaltando carreteras o limpiando bosques por la jeta ( perdón, patria) pero se empeñan en buscar empleos remunerados por esa afición burguesa a comer que tiene el proletariado desclasado. 
Aunque es verdad que una cosa es predicar y otra dar trigo. Eso le pasa a Garasa. Que se queda todo el trigo en su granero. El portavoz tiene un sueldo bruto anual de 53.055 euros que incluyen 10.000 euros para dietas. Y esperen, que lo de las dietas tiene guasa. Porque Garasa las cobra por acudir desde su domicilio, en el centro de Zaragoza, hasta las también céntricas Cortes aragonesas. Tiene que ser que al señor portavoz le llevan a hombros dos garridas azafatas desde su portal y, de camino, se pone hasta el culo de marisco para no llegar al tajo con el estómago vacío. Si no, no me explico. 
Lo que si veo claro es la falta de respeto. El insulto certero como un tiro entre los ojos. Si esa patria de la que habla el portavoz está representada por pájaros de su calaña, me declaro abiertamente apátrida. Y amátrida también, por si acaso. Tenemos conceptos muy distintos de lo que significa patria. La mía, la que sufre y se empobrece por un gobierno insensible, no tiene que ver nada con la suya.
Los patriotas que yo conozco están luchando en las calles y en los puestos de trabajo contra las desigualdades e injusticias que nos llueven. Para defender las libertades y la pluralidad de la democracia. Lo hacen gratis. Por coherencia, solidaridad y responsabilidad con las futuras generaciones. 
Pero claro, la gente como Garasa, no tiene pajolera idea de lo que hablo. Ellos están a otra cosa, ya se sabe. Acumulando nuestro trigo en sus patrióticos (y privatizados) graneros.
Dejándose la vida (de los otros) por su patria.

SIN QUERER... QUERIENDO

"Ha sido sin querer"- dice Jordi Évole poniendo carita de yo no he sido. Mientras tanto, periodistas, políticos, tertulianos y demás comadres habituales se rasgan las vestiduras por la profanación de la "verdad" que ven en el documental de "el follonero". Lo califican de charlotada, bufonada, esperpento...Son muchos y diversos los escandalizados por el anatema evolita. "En este país, no cabe un tonto más"- sentencia un presentador gatuno de la TDT. Pues mire, si supiéramos donde ir, algunos le haríamos sitio. Pero entonces, ¿qué sería de todos los que viven de nuestra tontuna colectiva?  A mí, que vengo a estar de la media para abajo en el ranking de estulticia, "Operación Palace" me pareció un saludable ejercicio de auto-reflexión. 
Será porque la experiencia de los años me ha enseñado a dudar de todo por sistema. Incluso de mí misma, un par de veces al día como poco. La mentira es una constante en nuestras vidas. Las hay piadosas o diplomáticas, imprescindibles de alguna manera para la convivencia. Luego están las otras. Las que tienen la misión de esconder la realidad a la gente con el objetivo de manipular. Es, por ejemplo, ese mantra que oímos impenitente estos días sobre una recuperación económica milagrosa. Un dogma de fe que no atiende a las evidencias de los estómagos vacíos o de la pobreza energética que padecen millones de españoles. Sucias mentiras que, al contrario que en el documental de Évole, no advierten en los títulos finales de que son pura ficción. Todos sabemos que nos mienten con premeditación, alevosía y a plena luz. Que se puede hacer muy bien y muy creíble es lo que demostró el controvertido documental. Y dejó otra cuestión importante en el aire: ¿Por qué debemos esperar cincuenta años para desclasificar los documentos sobre el golpe? ¿ Todavía es tan frágil nuestra democracia después de 33 años o es que los españoles somos demasiado tontos para entenderlo? Eso sí que es queriendo y no lo de Jordi. Digo lo de borrar, ocultar y deformar la memoria histórica para que la gente no tenga acceso a la verdad. Para que no se haga justicia y muchos culpables queden impunes. En eso somos campeones. ¿No les indignan más estas "mentirijillas" que nos amargan la vida ?  Al final será verdad que, cada día que amanece, el número de tontos crece en este país llamado España.

¿SOMOS IDIOTAS?

¿SOMOS IDIOTAS? Hace 33 años, un 23 de febrero, las heridas mal curadas de este pueblo supuraron su odio tiroteando los techos del Congreso de los diputados. La España intolerante, la que sustituye el sable por el diálogo, la que se erige en salvadora de la patria aún a costa de sacrificar a sus compatriotas, se puso un tricornio por montera para intentar asesinar la recién nacida democracia. Aparentemente, el golpe fracasó. Pero la criatura democrática creció con el miedo a que ese lobo feroz volviera tarde o temprano a devorarla. Se nos quedó canija y cobardica. El miedo debe ser el origen de la desmemoria histórica que ha permitido que notables alimañas del fascismo y organizaciones con antecedentes criminales como Falange pululen como perico por su casa por nuestra democracia. Somos así de generosos con los liberticidas. Tanto, que a veces incluso les proporcionamos una mayoría absoluta en las urnas para que salven la patria "a su manera". La suya, la privatizada, va de perlas. No solo se salvan de todas las trapacerías que les salpican sino que regatean como Messi el descontento ciudadano. Las estadísticas dicen que perderían votos pero que volverían a ser reelegidos. Pese a la Reforma Laboral, el desempleo pertinaz, las políticas anti-sociales de recortes y privatizaciones, las leyes restrictivas de las libertades ciudadanas e individuales, el descarado apoyo a la banca y a los poderosos en detrimento de los más débiles y desamparados. Pese a la ineficacia, el cinismo y el desprecio con el que nos tratan. Al aluvión de basura corrupta que supuran y del que salen impunes la mayoría. A pesar de todo ello, muchos españoles, algunos trabajadores o parados, les votarían. Es entonces cuando sospecho que, tal vez, no fracasaran del todo los golpistas. De alguna manera se inoculó en este pueblo la querencia al yugo y al maltrato. Si no, no se entiende. ¿Por qué les votan, si nos odian? Igual es que, además de tener mal la memoria, somos simplemente idiotas.

¿SOMOS IDIOTAS?

¿SOMOS IDIOTAS? Hace 33 años, un 23 de febrero, las heridas mal curadas de este pueblo supuraron su odio tiroteando los techos del Congreso de los diputados. La España intolerante, la que sustituye el sable por el diálogo, la que se erige en salvadora de la patria aún a costa de sacrificar a sus compatriotas, se puso un tricornio por montera para intentar asesinar la recién nacida democracia. Aparentemente, el golpe fracasó. Pero la criatura democrática creció con el miedo a que ese lobo feroz volviera tarde o temprano a devorarla. Se nos quedó canija y cobardica. El miedo debe ser el origen de la desmemoria histórica que ha permitido que notables alimañas del fascismo y organizaciones con antecedentes criminales como Falange pululen como perico por su casa por nuestra democracia. Somos así de generosos con los liberticidas. Tanto, que a veces incluso les proporcionamos una mayoría absoluta en las urnas para que salven la patria "a su manera". La suya, la privatizada, va de perlas. No solo se salvan de todas las trapacerías que les salpican sino que regatean como Messi el descontento ciudadano. Las estadísticas dicen que perderían votos pero que volverían a ser reelegidos. Pese a la Reforma Laboral, el desempleo pertinaz, las políticas anti-sociales de recortes y privatizaciones, las leyes restrictivas de las libertades ciudadanas e individuales, el descarado apoyo a la banca y a los poderosos en detrimento de los más débiles y desamparados. Pese a la ineficacia, el cinismo y el desprecio con el que nos tratan. Al aluvión de basura corrupta que supuran y del que salen impunes la mayoría. A pesar de todo ello, muchos españoles, algunos trabajadores o parados, les votarían. Es entonces cuando sospecho que, tal vez, no fracasaran del todo los golpistas. De alguna manera se inoculó en este pueblo la querencia al yugo y al maltrato. Si no, no se entiende. ¿Por qué les votan, si nos odian? Igual es que, además de tener mal la memoria, somos simplemente idiotas.

DESALMADOS

DESALMADOS Francisco y Josefina son una pareja de octogenarios con dos hijos discapacitados a su cuidado. Hasta ayer residían en una casa del zaragozano pueblo de Alagón que habían construido en un solar que compraron en 1960 a la gente para la que trabajaban. Lo cierto es que el contrato de compra- venta se firmó con la usufructuaria, a la que creían dueña de los terrenos, y no con los legítimos herederos que aparecieron hace once años reclamando la propiedad. Tras una década de litigios, la justicia autorizó el desalojo de los ancianos y sus dos hijos, uno de ellos esquizofrénico. La vivienda fue demolida ante sus propios ojos. Una fotografía familiar permaneció colgando de una pared en ruinas. La mayoría de sus recuerdos quedaron sepultados bajo un montón de escombros. Toda una vida. Esta vez no han sido los bancos los artífices del drama. El desahucio no es el resultado de ningún impago. Cuando los Valdés compraron el terreno se guiaron por la confianza en sus patrones. Se fiaron de ellos y no vieron la necesidad de formalizar las escrituras. Todo fue bien hasta que los herederos, unos abogados catalanes, cayeron en la cuenta de que podían sacar tajada del asunto. Al parecer, no son menesterosos sino personas bien posicionadas que reclaman lo que consideran "suyo" sin entrar en más disquisiciones éticas. Puede que la ley, en su ceguera crónica, les haya dado la razón. Pero esa herencia está contaminada. Es un legado sucio que moralmente no les pertenece. La candidez de Francisco y Josefina, gente sencilla que creía en la palabra, ha servido para engordar su patrimonio. Una historia que parece sacada de los Santos Inocentes. Y es que entonces, como ahora, los desalmados se aprovechan de los débiles. Hay desalmados particulares. Villanos de medio pelo, como los que han puesto en la calle a la familia Valdés, que actúan dando rienda suelta a los codiciosos dictados de su neocórtex reptiliano. Y desalmados De Luxe que se mueven como peces en el agua en las instituciones o en las juntas directivas de los bancos o las multinacionales. Tiburones todos que se nutren de la jugosa carne de los inocentes.

ALLONS ENFANTS!

ALLONS ENFANTS!
Ana Botella exige a los jueces (porque ella lo vale) que no escuchen el sentir de la calle. Que eso son cosas de la Revolución francesa. ¡Ay Anita! Siempre te pierde la boca. Debe ser cosa de familia. Aunque tú no lo sepas, los plebeyos que tanto os incomodan, esos que quieres que ninguneen los jueces, no son extraterrestres. Son ciudadanos que tratan de ejercer libremente sus derechos. Todo un descabello para tu esperpéntico concepto de la democracia. El caso es que, disparates aparte, una revolución en su momento, como la francesa, nos hubiera evitado muchos traumas. De entrada, la religión no estaría legislando sobre la libertad reproductiva de la gente. Además puede que el recuerdo de una expeditiva guillotina lograra que los gerifaltes se lo pensaran dos veces antes de explotar, engañar o traicionar a su pueblo. Pura pedagogía que les haría más proclives a escuchar la voz de la calle. A empatizar con los problemas e inquietudes de una ciudadanía que ha depositado en ellos su confianza. Aquí las cosas funcionan de otra forma. La Audiencia de Madrid (un tribunal que no está compuesto por una única jueza) defiende el escrache a la vicepresidenta como un mecanismo democrático. Un acto legítimo de protesta que no implica violencia ni coacción. Pero a la clá pepera no le gustan los jueces que les contradicen. Cuando orquestaban y aplaudían escraches contra otros, como Bibiana Aído, lo consideraban un ejercicio de  libertad de expresión. Ahora que son ellos el objeto de las reivindicaciones de los perjudicados por sus decisiones políticas, hablan de nazismo. Mientras tanto, Aguirre dice haber pensado mandar a los cachorros de NNGG a las puertas de la jueza.  El Partido Popular, aliado con la caverna mediática, está lanzando inquietantes mensajes a la jueza.  Y  hasta se ha llegado a facilitar el código postal de Isabell Valldecabres incitando a su acoso. ¡Cómo son estos chiquillos! Si no se salen con la suya pillan una pataleta y se cambian las reglas. 
Lo dicho, una engrasada guillotina (metafóricamente hablando, se me entiende) ya nos viene haciendo mucha falta.  Allons enfants!