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Política y justicia social

LA PERSONA DE LA QUE USTED ME HABLA

LA PERSONA DE LA QUE USTED ME HABLA
Empezamos semana con otro caso de corrupción cuyas ramificaciones se extienden a lo largo y ancho de la península ibérica. Esos casos aislados, a los que se refería Rajoy hace unos días, se reproducen como hongos en las duchas de un gimnasio. Aún no nos habíamos repuesto del sofocón de las tarjetas opacas o de la imputación de Acebes por apropiación indebida para comprar acciones de Libertad Digital cuando, la mano derecha de la lideresa Aguirre, aparece como protagonista principal de una trama corrupta más propia de una república bananera que de un estado presuntamente democrático. Franciso Granados, ecce homo que aparecía como el hombre de confianza de Esperancita, su número dos de absoluta confianza, se enriquecía con un método que no nos es ajeno gracias a otros honorables bandidos que también lo practicaban: El cobro de comisiones por la adjudicación de contratos públicos. Aguirre dice sentir vergüenza. Pero es obvio que no la suficiente para dimitir de su cargo. Rajoy se distancia dialécticamente (como ya lo hizo de Rato, Bárcenas o Blesa,) denominando a los maleantes que brotan del PP como: Esa persona de la que usted me habla. O el presidente sufre amnesia severa o es que en la sede de Génova, pagada también con dinero negro,  amén de hacer desaparecer las comprometedoras pruebas informáticas le dan al deleted, al más puro estilo stalinista, para que desaparezcan de la foto los personajes antes alabados y ahora incómodos.  El problema es que, de tanto borrar y dejar de pronunciar los nombres de imputados, el PP se está quedando sin repuestos y Mariano, al final, solo podrá recitar la lista de la selección de waterpolo sin que le salpique la caquita. Acabo de leer que, haciendo una estimación a la baja de todo lo robado a la ciudadanía, cada familia española podría ingresar una media de 600 euros. No parece gran cosa a priori pero, si tenemos en cuenta que 1,7 millones de esas familias no perciben ningún sueldo ni prestación, que miles de criaturas están mal alimentadas y viven situaciones de exclusión y pobreza y que cientos de miles de personas han perdido su hogar con el argumento de haber vivido por encima de sus posibilidades, la indignación popular adquiere las dimensiones de una bomba atómica. Y todo esto mientras hablan y hablan de regeneración y transparencia. ¿No acabaríamos antes enrejando la sede pepera con todos sus inquilinos dentro? Lo digo por evitarnos disgustos y ahorrar trámites a la justicia. De cualquier forma, los mindundis como servidora no olvidamos tan fácil los nombres de los rateros. Esas personas a las usted no nombra, presidente, eran su guardia pretoriana, los adalides anti-corrupción que iban a salvar al país de la herencia recibida. Nos toman por tontos de capirote y a la par que saquean, mienten y se ponen chulos, nos advierten que no debemos confiar en formaciones como PODEMOS porque son una versión hispana de los jemeres rojos.  El hombre del saco vestido del híper y con coleta. 
¡Ay Marino! Los únicos que tiran de saco, para Suiza y Andorra, son tus ahora innombrables correligionarios y algún otro coco de diversos grupos políticos que también tachan a PODEMOS de utópicos o bolivarianos. Visto lo visto, aventurarse a la utopía resulta menos estúpido que reincidir en la distopía casposa y cínica de los ladrones conocidos. Estamos hasta los colondrios de la descastada casta de politicastros mercachifles y embusteros. Entre todos, con vuestra desvergüenza, le estáis haciendo gratis la mejor campaña a los quincemayistas. Vais a perder las elecciones contra vosotros mismos. Lo cual no carece de mérito frente a un pueblo resignado que soporta tales cotas de injusticia sin tomar al asalto la Moncloa.  Si algo podemos agradeceros quienes soñamos un mundo nuevo es vuestra colaboración imprescindible para sembrar el germen revolucionario. Y un último consejo para la cúpula de este funesto gobierno: Antes de que no quede ni uno al que poder poner nombres y apellidos, quédense mudos. Cada vez que intentan enmendarla, algunos de sus potenciales votos se pasan a PODEMOS. Yo que Pablo Iglesias, les cedería la portavocía de su propaganda.

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

EN BUSCA DE LA FELICIDAD
Parece imposible pero, cada día, nuevos escándalos de corrupción solapan los del día anterior originando una amalgama de vértigo, cabreo y desolación entre la ciudadanía. Los Pujoles, Ratos, Blesas, Acebes... componen un rosario impenitente de fatuos ladrones de guante blanco metidos en política. Una banda organizada que dirige los destinos de sus saqueadas víctimas con la sensibilidad de un cocodrilo. Dice el presidente Múgica que el eje de cualquier clase de política debe ser la búsqueda de la felicidad colectiva. Y que, a quienes les gusta mucho la plata, hay que correrlos de este escenario. Aquí, lo de la felicidad colectiva les suena a chino mandarino. Estos son más del amor propio traducido en darse la dolce vita a costa de succionar la sangre de sus compatriotas. En cuanto a lo de correrlos de la política, será una empresa ardua puesto que el entramado corrupto debe tener largas ramificaciones para haber funcionado tanto tiempo y tan fluidamente. Pero por mi parte, estoy dispuesta. Digo a correrlos a gorrazos, a collejas o a hostia limpia. Porque entre todos sus hurtos hay uno imperdonable que me trasforma en pura fiera.
Nos roban la felicidad. El presente y el futuro. El auténtico sentido de la vida humana: la búsqueda de la felicidad. Y ahí, están pisando mierda.
Mi querido amigo Antonio Aramayona, filósofo perro-flauta motorizado y  entrañable, me ha hablado de esa sensación que Sartre definió maravillosamente como nausea. Una situación límite emocional en la que el mismo  suelo parece abrirse a nuestros pies. No me es ajena en absoluto. Como a muchos de vosotras y vosotros, las arcadas se me apelotonan en la boca con la actualidad que nos acontece. Un vacío indescriptible que amaga con absorber nuestra capacidad de reacción.
 Sustraernos a su influjo, dejarnos llevar por la desazón y la amargura, supone el triunfo del absurdo en nuestra experiencia vital. Yo soy más de mirar a ese vacío directamente a los ojos. O a las hueras cuencas que pretenden asustarme con la muerte. Sin felicidad,  solo soy un cadáver que arrastra su desangelado cuerpo por la vida. No nacimos para esto. No lo merecemos. Y al final, todo depende de nosotros. De un pequeño acto de valor, de un salto al vacío en búsqueda de la felicidad arrebatada.  Hay que expulsar del templo a todos estos p. mercaderes. En las urnas o a latigazos si se tercia. Una no es nada violenta. Pero en vista de la montaña de basura que descompone nuestras instituciones (el santo sanctorum de la democracia), nadie puede pedirnos que seamos más templados que el propio Jesucristo. 

AGUA LIMPIA

AGUA LIMPIA
"Jamás desesperes, aún estando en las mas sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante"- Miguel de Unamuno.
En mis noches de insomnio las tinieblas acechan intentando nublarme la conciencia. Es tentador arrebujarse en un ovillo, como un feto trasnochado, autista a los estímulos malignos que abundan estos días. Esperar a que escampen esos negros nubarrones, una verdadera ciclogénesis  explosiva de desvergüenza y vileza, para asomar las orejas. Las siete plagas de Egipto son una mamarrachada si las comparamos con las que nuestro pueblo padece en estos últimos años. Desempleo, corrupción, exclusión, abandono, quebranto de las libertades democráticas, saqueo sistemático de los bienes comunes y, para que no falte de nada, una peste moderna gestionada por unos personajes chiripitiflaúticos con la habilidad de un macaco homicida. Al final, dijera lo que dijera el Borbón padre, se demuestra que la justicia no es igual para todos. ¡Ni de coña!
La vara de medir (o delictómetro) se inclina a favorecer a los villanos de guante blanco y corazón tiznado de avaricia. Los de las tarjetas negras, que bien podrían protagonizar Torrente 6, se aprovecharon de sus posiciones para darse la gran vida a costa de estafar a los honrados ciudadanos. Los mismos que defienden que un "preferentista" jubilado sabía perfectamente que estaba firmando un contrato con el diablo, dicen ahora ignorar que lo de la tarjeta negra olía a cuerno quemado. Una práctica común, mantienen muchos, un sobresueldo para gastar en opíparas comidas en sus propios restaurantes, en clubes de alterne o en lencería fina para sus "señoras". Mucha, mucha lencería.
Es verdad que ha habido ceses y unas cuantas dimisiones. Alguna en diferido. Como la de Arturo Fernández que piensa  esperar, con un par de bemoles, a dejar confeccionado el código ético de la CEOE antes de darse el piro. Pero más ruido que pólvora si lo comparamos con la dureza con la que la justicia pretende castigar a los 14 imputados del 
15-M. A estos cachorros revolucionarios se les acusa por pequeños actos de vandalismo que no ocasionaron graves daños. No digo que no debieran sancionarse si son demostrados. Pero resulta chocante que un chaval de dieciséis años, sin antecedentes, acabe con sus huesos en la cárcel por destruir un cajero mientras los ladrones trajeados, bien comidos ( y presumo que también bien fo...) a golpe de tarjeta negra puedan reventar un banco desde dentro sin llegar a pisar una comisaría.
Es verdad que hay muchas nubes negras, como las tarjetas, empañando la alegría de estas tierras. Pero no es menos cierto que un agua limpia y fecunda mana de los oscuros cúmulos de mierda. Agua del 15-M, las mareas, Stop-Desahucios, movimientos sociales y solidarios... Agua clara que reclama transparencia y limpieza. Agua brava que no podrán contener celdas ni diques en forma de leyes mordaza. Pese al enladrillado cielo de basura, cada vez hay más gente que fluye y confluye como el agua. Tanta porquería, bien merece un tsunami por respuesta.

CANALLADAS, PLAGAS Y CHAPUZAS

CANALLADAS, PLAGAS Y CHAPUZAS
Que el virus del ébola diera el salto a Europa era cuestión de tiempo. A mi profano entender, lo sensato hubiera sido desplegar todos los recursos internacionales en atacar el brote en sus focos de origen. Pero, a los hechos me remito, los países africanos afectados no son un mercado lucrativo para las grandes empresas farmacéuticas y no se consideró oportuno invertir para salvar sus paupérrimos pellejos. ¿Estamos hablando de una irresponsabilidad homicida o de algo más? Ahora, gracias a la inestimable colaboración del gobierno de España, el ébola lleva trazas de poder convertirse en pandemia dentro de la unión europea. A mí , que se me va un poco la cabeza, me da por pensar que todo esto podía ser el guión de una película de terror. Oscuros intereses económicos necesitan la implantación del virus en occidente para hacer caja. Como el proceso per se es demasiado lento, buscan la colaboración de un tonto útil. Un elemento desestabilizador e incompetente al que generar alarmas sociales se le da de perlas. ¿Quien daría mejor ese perfil que los chicos y chicas de Rajoy y sus recortadoras autoridades sanitarias? Una ministra de sanidad que podría tener un pedazo de virus  del tamaño de la catedral de Burgos aparcado en su garaje sin enterarse de nada, la pobriña. Unos consejeros que desmantelan el sistema sanitario y le privan de recursos humanos ,materiales y de formación para afrontar una amenaza del  calibre de la actual. ¿Qué puede salir mal? Nada. Siempre que el objetivo fuera que el ébola se nos colara como Pedro por su casa. Todo esto es ficción fruto de mi mente enferma, espero, pero la realidad no anda desencaminada. Una cadena de despropósitos y malas decisiones han culminado con el contagio de la auxiliar que atendió, voluntariamente, a los misioneros  infectados. Y la espita del pánico ha petado. Escucho al consejero madrileño criminalizar a la víctima acusándola de mentirosa y torpe. A Teresa no la pueden sacrificar como a su perro. Pero usan otras técnicas casi igual de "humanitarias". Yo también trabajo en un servicio de urgencias de un hospital público. Como hicieron con Teresa, los trabajadores recibimos una charla de 30 minutos y una persona hizo una demostración de cómo ponerse y quitarse el traje. En el proceso de desembarazarse de él se tocó varias veces con la superficie que se supone podría estar contaminada. Esa fue toda nuestra formación. Ninguno más nos hemos puesto o quitado estos trajes, que no reúnen las garantías adecuadas, ni se nos ha instruido en cómo prevenir los riesgos. Si el virus entra por la puerta, los que vamos a morir, le saludaremos haciéndole la ola. 
Y aquí no dimite nadie. Siempre habrá alguna Teresa a  la que echar la culpa de sus criminales chapuzas. Eso, si es que alguno sobrevive a este gobierno que ha resultado experto en el control de plagas. Las engorda que da gusto. Ya hablemos de plagas de parados o de virus mortales, no hay quien le ponga la pierna encima a estos peperos. Cuando dicen: ¡A exterminar! dan un paso adelante. Son profesionales. No hay más que ver lo rápida y eficazmente que han exterminado nuestros derechos laborales y sociales. Con el ébola, no podían hacer menos.

LA REVOLUCIÓN DE LOS TONTOS

LA REVOLUCIÓN DE LOS TONTOS
Esta vez ha sido un escandalazo trasversal. Resulta que había canalla de casi todos los estratos de nuestro regenerante sistema. Políticos a la diestra y la siniestra, ambidextros para robar a manos llenas. Sindicalistas que tiraban de tarjeta como si no hubiera un mañana. Representantes de la élite empresarial que recetan miseria a los trabajadores a la par que se dan lujos asiáticos con fondos públicos opacos. En resumen, lo mejor de cada casa. Si todos estos estaban en el ajo es que muchos lo sabían y lo consentían. Otros nos lo imaginábamos aunque no tuviéramos pruebas. Pero he de admitir que la magnitud de la corruptela supera mis pesimistas expectativas.  En el caso de las tarjetas de Bankia podemos acceder a un muestreo de la normalización  de la inmoralidad en el entramado global que nos envuelve. Si nos guiamos por estos parámetros, cualquiera en este país, al margen de su declarada ideología, acepta la corrupción como algo consustancial a nuestra identidad nacional. Si tienes oportunidad, trincas. Si no lo haces, no te consideran honrado sino tonto. Es así de categórico. Además, si te pillan, la cosa se acaba diluyendo. Como la estafa está tan generalizada, no se pone demasiado interés en castigar estos pecadillos veniales. En otros países, con menos caspa y menos castas, se habría liado parda.
Pero aquí somos de otra pasta. Otra palabra que rima con casta y que viene como traída al pelo para explicar mis conclusiones finales sobre este asunto. En España solo hay una casta. Trasversal como este timo de la tarjetita. La casta de los que están dispuestos a todo por la pasta. Esos que cambian sus principios por dinero. ¿Acaso algún día los tuvieron? Entonces pienso en la revolución que mi pobre corazón anhela. Pobre corazón, corazón de obrera que no aspira a otra cosa que a un salario y una vida dignas. A una sociedad más justa donde se reparta la riqueza, no entre cuatro sinvergüenzas, sino entre los más necesitados. Y lucho por ello como puedo. Por dejar un mundo mejor para mis hijos y los suyos. Tonto corazón, corazón proletario, sin ambiciones. La revolución, ya lo dijo Unamuno, solo puede hacerse en lo más íntimo. Empieza en uno mismo. La revolución, si llega, no lo hará de la mano de la casta de los adoradores de la pasta representen las siglas que sean. De acontecer será cosa de los tontos. De los idealistas y de los soñadores que llevan la revolución en sus arterias y educan a sus hijos en valores  caducos como la honestidad y la decencia. Esa es la revolución que este país está pidiendo a gritos. ¿Regeneración democrática? Para tragarse este sapo hay que ser rematadamente tonto. Y como dicen en mi tierra:
 Tonto, tonto... mierda, mierda.

HASTA NUNCA COCODRILO

HASTA NUNCA COCODRILO Ha sido automático. Igual que un resorte, algo salta en mi cabeza y me obliga a tararear un vetusto sonsonete: Se va el caimán, se va el caimán...
Y es que la dimisión de Fachardón, el ministro de injusticia, me pone
jacarandosa. ¡La que ha liado Mariano! Primero le encarga a Gallardón
una ley que elimine la libertad reproductiva de las féminas. Vítores y

aplausos de obispos, ultrafachas, pro-vidas y demás coro de
hipócritas
meapilas. Había que asegurar el voto de los que se sientan a la extrema
derecha del resto de la derecha. Luego, la cosa se complica. Salvo los
antes mencionados, nadie en este país entendía la necesidad de la
reforma del aborto del
ministro Gallardón. Ni en este país ni en ningún otro medio civilizado y
que no sea presa de las garras del integrismo religioso. La cuestión es
que hay un tipo en el PP, que me han dicho que manda más que el propio
presidente, que ha puesto a Marianico entre la espada y las encuestas. Y
como los últimos años de gobierno a base de recortes brutales, sembrar
desigualdades, apestar a corrupción impune y repartir injusticia ya han
deteriorado bastante la popularidad de los populares, no era cuestión de
echar más leña al fuego. Imagínense ustedes como se iban a poner las
feministas, la progresía en general (y bastantes de sus votantes en
particular) si a causa de esta reforma empezaban a morir mujeres por
practicarse abortos clandestinos. Que una cosa es amagar, para conseguir
el voto cavernario, y otra muy distinta exponerse a un hostión, aún más
gordo del que esperan, por cumplir una promesa electoral. ¡Cómo si esto
les supusiera algún problema! Lo raro sería que cumplieran alguna. Pero
a la cúpula de la Iglesia y sus huestes anti-abortistas no parece que
les importen las otras promesas profanadas. No se conmueven ni salen a
la calle por esas criaturas, ya nacidas, que están pasando hambre. Ni a
denunciar las desigualdades sociales que están generando que crezca
exponencialmente la
pobreza. Tampoco veo que acojan en sus templos a los desahuciados. Ni
que renuncien a sus 13.000 millones anuales de subvenciones y prebendas
que reciben de este estado laico para paliar el sufrimiento de los más
débiles y desprotegidos. Ellos están a lo suyo. Fomentando, como han
hecho históricamente, la represión sobre las mujeres. Intentando
adueñarse de nuestros cuerpos ya que no pueden ponernos los grilletes en
el alma. Enviarnos al infierno de cabeza no es bastante castigo para
estos talibanes.  Marianico se ha buscado peligrosos enemigos. ¿Pues no
salen a la calle pidiendo que se retire el voto al PP y llamando a Rajoy
abortista y asesino? Yo me parto la caja con este despiporre. Por otro
lado, el misógino con piel de cordero  ha anunciado su dimisión. Con
toda probabilidad, quedará a tomar café con otro emérito de tronío y
perfil torquemadesco. ¿Adivinan? Rouco y Gallardón fuera de juego hacen
que este país sea un poco más respirable. Pero aún falta aventar mucha
basura para que huela a fresco. Siempre se van los mejores- como dice el
Gran Wyoming- aunque el de estos dos no sea el caso. Adiós Albertito,
las mujeres españolas nunca te olvidaremos. No tengas ninguna duda.
Hasta nunca cocodrilo.

DE BESTIA A BESTIA

DE BESTIA A BESTIA
Te lo diré en castellano. En esa lengua que tú consideras hortera y cuyo uso reservas para dirigirte a la chacha y demás chusma plebeya. Carlos Sostres: Eres un tipo asqueroso. Es una afirmación que se destila, ella solita, de la lectura de tus artículos, de tus opiniones de tertuliano o entrevistas radiofónicas. Cualquier criatura dotada de la más mínima sensibilidad emocional deduciría lo mismo. Das mucho asco hermano. Hasta una pequeña bestia vegetariana y pobretona como yo siente como se le quiebran sus sólidos principios pacifistas al leer los engendros que perpetran tus enfermas meninges. Y crean que me quedo corta porque, ¿qué calificativo merece quien definió la tragedia de Haití como una menstruación del planeta para purgarse de los pobres desgraciados que no merecen la vida? Una limpieza natural que asegura la supervivencia de los mejores (como el propio Sostres, claro) sobre la de los desarrapados muertos de hambre. Un canto a la fraternidad, vamos. Ahora es otro artículo tuyo el que me ha puesto cachonda: Muere Emilio. Aquí te vuelves a venir arriba. Con esa facilidad congénita que gastas para ensuciar todo lo que tratas, has logrado usar una elegía al banquero para insultar masivamente a todos los que no somos millonarios (ni lameculos de millonarios). Cito textualmente: "Lo fundamental en un país son sus ricos, la turba es intercambiable. Lo que da identidad, distinción y elegancia a un estado son sus millonarios". ¡Claro que sí hombre! Que se muera Botín es una tragedia para el país. Para el suizo, concretamente. Puesto que era allí donde este gran patriota tenía a buen recaudo sus ahorrillos. Se rumorea que han puesto una bandera a media asta, con una calavera y dos tibias cruzadas, en todos los bancos de Zurich, para homenajear la pérdida de este gran cliente, y compañero de abordajes y saqueos, que tuvo a bien enterrar su Botín (tiene gracia la cosa) en las helvéticas tierras. En cuanto a distinción... ¿donde va a parar une elemento como "El Coletas" si lo comparamos con el glamour de Emilio Botín? A no ser, claro, que el banquero tuviera que expresarse en otra lengua menos hortera que la castellana, pongamos en inglés, por ejemplo. Entonces, don Emilio andaba a la par en distinción con El Principe Gitano. Pero con bastante menos arte.
Sí Carlitos Sostre, das mucho asco. De palabra y por escrito.  De hecho te confieso que, ya que soy limpiadora y también me preocupa el tema de la asepsia, he logrado hallar una utilidad a tus artículos. Extenderlos por el suelo para que la gente no pise lo que está "fregaó". De Bestia vegetariana y proletaria a Bestia viscosa, arrastrada, cínica y caníbal: No sirven para otra cosa.

UNA DE HUEVOS, BRUJERÍA Y OTROS FENÓMENOS PARA-ANORMALES

¡Dejen ya de escudriñar las estadísticas y otear la opinión de sesudos economistas y pedantes tertulianos¡ El destino de los pueblos carpetovetónicos se dirime en otra arena. En un mundo virtual sobrenatural en el que los padres de las patrias íberas se mueven como renacuajos en el agua. La cosa tiene huevos. Por un lado, los de Rajoy. Porque huevos se denominan las cuentas en Twitter que funcionan como robots aumentando el número de followers. El milagro Mariano (mucho más moderno que los del perro-flauta Jesucristo) no multiplica los panes y los peces sino los seguidores en Twitter. Por arte de birlibirloque , en apenas 12 horas, 60.000 seguidores árabes han brotado como followers del locuaz Rajoy. Como resulta improbable que se deba a un estrechamiento repentino de la alianza de civilizaciones o a la brillante oratoria y sex appeal del presidente, el incremento espontáneo de followers huele bastante mal. A huevos podridos. Como parecen oler más del 60% de los huevos de esa cesta o cuenta twittera. Fenómenos para-anormales internaúticos de los que solo podemos desconfiar conspiranoicos como servidora. Sobre todo cuando se da la circunstancia de que, comprando followers a granel, Rajoy superaría al líder de PODEMOS, por lo menos en el ciberespacio, aunque fuera de mentirijillas. Un suceso digno de ser investigado en todo caso. Aunque solo sea por constatar el patetismo de esta peña. Pero aún más esotérico es el desternillante asunto del huevo de Pujol. Ese que la bruja Adelina pasaba por su espalda para librar al "Honorable" del mal de ojo. Según asegura la meiga, el huevo cascado de Jordi mostraba después un aspecto viscoso y negro como el Tito. Pero está claro que no le sacó toda la mierda. Lo digo por la que está saliendo ahora y amenaza con ahogar en procesos judiciales a toda la familia. Esta vez, no será Adelina quien rompa los huevos de los Pujol para sacar porquería. Será la Justicia. Y sería conveniente extender la investigación a todas las instituciones que han consentido que el expolio del clan Pujol se haya prolongado durante más de treinta años. Estos, como poco, los tienen cuadrados. Los huevos digo. Y aquí lo dejo que, sin venir a cuento, me han entrado unas ganas bestiales de hacerme una tortilla. ¡Manda huevos!

¡UN POCO DE RESPETO!

Los privilegiados cráneos del FMI , cuyas recomendaciones austericidas han demostrado su total ineficacia para crear empleo (pero sí para sumir a más gente en la pobreza), se descuelgan ahora con otro consejito: Reducir el  salario mínimo interprofesional español (645 eurazos, todo un pastizal escandaloso) asegurando que, con esta fórmula se fomentará el empleo juvenil. Se nos descojonan. Unos individuos como madame Lagarde, que ganan cientos de miles al año por arruinarnos la vida, nos recetan doble dosis de ricino para curarnos la anemia. Ninguno de los miembros de esta prestigiosa institución parece reparar en que el SMI en Alemania o Francia ronda los 1.500 euros. Ni que organismos como la OCDE (poco sospechosos de ser bolivarianos) advierten que bajar los salarios no mejora la competitividad, agrava la pobreza y tiene un efecto depresivo sobre la demanda. Se la suda a esta gente. Sirven a poderosos amos con diferentes intereses a los del populacho. Para ser más concretos, quieren devolvernos a lo que consideran el nicho antropológico del proletariado, la esclavitud. Sobre todo a los PIGS, que total, siempre hemos sido más pobres, menos rubios y bastante más bajitos. Selección natural, pensará Lagarde. La misma Christine Lagarde que se mostró aterrorizada por la longevidad del personal y aseveró que había que hacer algo. Matarnos de hambre, por lo visto, es una de las medidas elegidas. Es una mujer de inquebrantable voluntad cuando tiene un objetivo. Ya sea administrar pildorazos de miseria o reducir las expectativas de vida de los que no somos millonarios. Nada se le pone por delante. Ni siquiera una imputación por corrupción en Francia. 
Mientras escribo sobre este asunto,la voz de Aretha Franklin suena rebotando en las paredes. ¡Lo único que pido es un poco de respeto!- grita mi diva del soul favorita. Pero algo me dice que pedir respeto a esta panda de cachondos carniceros del FMI, es, como dicen en mi tierra, del genero tonto. Yo creo, humildemente, que a lo mejor ha llegado el momento de exigirlo.
 ¡RESPETO COÑO!

STULTUS NUMERUS INFINITUS EST

STULTUS NUMERUS INFINITUS EST Al final, el caso de la presunta violación de la joven malagueña se ha sobreseído de forma muy expeditiva para lo que acostumbra la Justicia. No entro a valorar la decisión puesto que carezco de todos los datos. Pero se me ocurre que el alcalde de Málaga se sentirá aliviado porque la Feria no se verá afectada por un asunto tan trivial, a su "sensible" entender. ¿Una violación? ¡Por favor, si las hay a miles!. Relativizar es fácil, sobre todo si eres tonto. Pero extrapolemos el razonamiento al ámbito político. Siguiendo la misma linde podemos argumentar que no es importante que haya alcaldes analfabetos funcionales a los que extirparon la decencia a la par que las amígdalas.  Los hay a patadas, es cierto. Pero, a Satán pongo por testigo, no es consuelo. En realidad es muy triste. Igual de triste que las recomendaciones que nos dan a las mujeres desde el Ministerio del Interior (ya retiradas por el alboroto que han provocado) para evitar las violaciones. Al parecer, estos útiles consejos ya circulaban por Ecuador allá por el 2007. Ha sido un corta y pega, oye. Que en asuntos baladís, no hay que perder mucho tiempo. El texto es pura prosa.  Empieza diciendo:  Si usted no quiere ser violada... Porque es evidente, al criterio del que ha escrito este best seller anti-violación, que existe una categoría de mujeres que sí queremos ser violadas. Mujeres que no nos mostramos sumisas a encerrarnos en casa detrás de unos gruesos visillos o a ponernos un burka para evitar provocar algún mal pensamiento. Pero la cosa se viene arriba cuando explican que la mejor forma de rechazar una agresión es portar un silbato o dar conversación al atacante. Y usted señor violador... ¿estudia o trabaja?, ¿cree que lloverá mañana?.- No parecen argumentos tan disuasorios como una patada en la ingle, que quieren que les diga. Chascarrillos aparte, lo que trasluce esta historia es el machismo imperante entre algunos cargos institucionales. Tratar un asunto como el de las violaciones con semejante frivolidad contribuye a la cosificación femenina y a la mal llamada violencia de género. Un feminicidio que se cobra víctimas casi cada día. Y que suele ser el desenlace fatal de una larga historia de vejaciones y maltratos. Es difícil ser mujer (y gozar de libertad e igualdad en esta Carpetovetonia nuestra) sin no morir de asco en el intento. Nos lo están poniendo muy difícil con tanto idiota retrógrado dirigiendo nuestras vidas. Y eso no es un dato relativo. La estulticia y el machismo son enemigos muy concretos. Y parece que aquí los hay a miles.

LA MACABRA DEUDA DEL GOBIERNO

Desde que empezó la crisis, los intentos de suicidio se han multiplicado de manera alarmante. Hay estudios que señalan que más de doscientas personas al día toman esta decisión en nuestro país. Un gran número entre ellos, empujados por la ansiedad y el terror absoluto que padecen por la falta de trabajo, los desahucios y los problemas económicos en general. Y algunos lamentablemente lo consiguen, como Gustavo o Amparo. El primero, padre de dos niños pequeños, iba a ser desahuciado de su casa por una deuda bancaria. Gustavo luchó, fue miembro activo de la PAH de Granada y buscó un acuerdo con el BMN que le permitiera salvar el techo de sus hijos. Sin embargo, la entidad bancaria (que casualmente ha recibido en los últimos años 1600 millones en ayudas del Estado) hizo gala de su casta carroñera rechazando cualquier tipo de negociación. Amparo vivía su tragedia en silencio. Con apenas 45 años, tenía a su cargo una familia numerosa compuesta por varios hijos y dos nietos. Se suicidó al día siguiente de recibir la orden de desahucio de la EMV (empresa municipal de vivienda de Madrid). Su deuda ascendía a 900 euros. Se rumorea que la EMV no quiere renegociar estas pequeñas deudas ni que le sean abonadas y procede a los desahucios para justificar la privatización del organismo. No hace mucho que el TJUE ha emitido una sentencia que dice que nuestra actual ley hipotecaria viola los derechos fundamentales de las personas y deja al deudor en una posición de indefensión y desigualdad. Pero este gobierno prefiere salvar a los bancos que a la gente. Su deuda, la que mantienen con las élites financieras, es infinitamente más abultada que la de Gustavo o Amparo. Aunque ellos pagan religiosamente la hipoteca con el dinero de la sanidad, la educación, la dependencia y la vivienda de todos los españoles. Y no se crean, esa deuda, también les produce beneficios a los deudores. Ya que hipotecan el alma, engordan la buchaca privatizando a lo loco el escaso patrimonio público que queda. Total, ¿qué pueden perder? Está demostrado que su alma (ese hipotético lugar donde reside la empatía y la decencia) es un páramo donde no crece una brizna de vergüenza. Permiten que la gente muera de desesperación antes que aceptar medidas como la paralización de los desahucios, la dación en pago retroactiva o el alquiler social. Pero siguen inyectando nuestro dinero a los responsables de la estafa de la banca y facilitando negocios a los tiburones financieros. A veces no hace falta apretar un gatillo para asesinar a alguien. Basta con arrojarlo a un pozo de desesperanza y esperar a que se ahogue.
Amparo y Gustavo, que la tierra os sea leve hermanos. Nosotros no olvidamos. No perdonamos esta desgarradora deuda que dejan vuestras muertes.

TIRO AL AGUILUCHO

TIRO AL AGUILUCHO
"No se te ocurra votar a favor de quitar "el águila" de la plaza, ¿eh?... que aquí te fusilan. ¡Te fusilan!"- Estas inquietantes palabras iban dirigidas a la concejala de UPyD de Brunete, Isabel Cotrina. Era un recadito del señor alcalde, ese chico tan majo que se llama Borja Mª, destinado a que la concejala entendiera meridianamente que los símbolos franquistas no se iban a eliminar del municipio. En otra grabación, el propio alcalde, conminaba a Cotrina a ceder a sus galanteos transfugistas asegurando que: "Si tengo algo que hacer para convencerte, pues lo hago, del tipo que sea..." ¡Mamma mía!. Clavaditos a la escena de El Padrino en la que Marlon Brandon suelta esa celebre frase de "Voy a hacerte una oferta que no podrás rechazar". Al parecer,  fueron argumentos así de disuasorios, los que Borja Mª y sus mariafachis emplearon para salvaguardar los símbolos franquistas. Tan convincentes deben ser, que todos los concejales de UPyD  se abstuvieron en la votación y los populares consiguieron declarar "El Aguilucho", y otras placas y escudos de la imaginería facha, como bienes de interés cultural.
Los métodos, por muy zafios que resulten, parece que funcionan. Son los que usaron sus predecesores ideológicos durante décadas para asegurarse que todo el mundo supiera quién mandaba.
Los cacique de antes no debían andarse con tanto subterfugio. Cuando alguien osaba sacar los pies del cesto o enmendarles la plana, le mandaban un grupo de matones con la loable intención de "convencer". El caciquismo, como el Aguilucho, forman parte de nuestra historia, es cierto. Para ser más exactos, de la crónica negra de estas tierras. Pero de eso a catalogarlos como bienes de interés cultural, permítanme que discrepe como poco. Por eso había que asegurar la votación, "convenciendo" como hiciera falta.
 Doña Esperanza Aguirre dice necesitar más evidencias para cesar a Borja Mª. Es curioso, para acusar a Pablo Iglesias solo precisó de su desbordada imaginación de sexagenaria cañí y mucha mala leche. Y encima, tras ser demandada por lenguaraz y desfachada, se atreve a decir a PODEMOS que los perdonará si entregan la pasta recogida a las víctimas de ETA. 
 Aquí te fusilan. Igual da que te metas con sus pajarracos de mal agüero o que formes parte de un nuevo movimiento político y social que no está dispuesto a dar más cancha a los caciques y a los embusteros manipuladores. Te fusilan, o intentan hacerlo, de una forma u otra. Calumniar también se les da de perlas. Y es lo más socorrido en esta etapa democrática en la que los viejos métodos no están bien vistos. Isabel Cotrina reconoce en las grabaciones haber visto las escopetas en la plaza de Brunete. Yo les sugeriría a los señores pistoleros que prueben otra modalidad de tiro al pichón. El tiro al Aguilucho. Porque ese pájaro representa la vergüenza, la corrupción, las malas artes de los nuevos señoritos que se jactan de pertenecer a ese maldito linaje. Si les queda algo de dignidad detrás de las culatas, elijan otro blanco para el fusilamiento. Un Aguila pétrea y fachosa, podría ser un buen comienzo. Yo me apunto al tiroteo.

ELOGIO DE LO ANORMAL

Borja Gutierrez, el alcalde de Brunete, es un tío normal que hace cosas normales y corrientes, al parecer, en la práctica política cotidiana de este país, como intentar comprar voluntades. Él mismo, es el primer sorprendido con el revuelo que se ha montado por las grabaciones en las que, cual Satán pijín y engominado, tentaba a la concejala de UPyD con poder, favores y dinero. Borja, que es un chico que podría protagonizar un desplegable de las FAES por su estética pos-neocon, no ve indicios de delito, ni siquiera un pecadillo venial, en los ventajosos tratos que le ofrecía a Cotrina a cambio de mudarse la chaqueta. Es algo normal en la política, insiste. Tanto, que hasta la madre de Borja pujó en la compra de la concejala con un puesto de trabajo para su hija. Normal y oficializado. Por eso unos servidores públicos de la propia policía de Brunete intentaron disuadir a Isabel Cotrino de que, venderse, era lo mejor que podía hacer por su pueblo. Para esa gente cercana, a la que se refiere Borja, con fuerza, con poder, con inversión y con todo... estas prácticas son habituales. Y mucho más sutiles que las que utilizan otras organizaciones como la Camorra para cuidar de sus negocios. Las servilletas de bar con atractivas cifras garrapateadas de imprevisto rebosan de los bolsillos del bueno de Borja. Porque, como se le oye confesar en las comprometidas grabaciones, el alcalde de Brunete tiene un grave problema: Y es que soy honrado. Yo le detecto dos por lo menos. Problemas, digo. Uno, esa percepción alterada de conceptos como la honradez que solo puede explicar alguna disfunción cognitiva o emocional. Y otro, el más grave, que lo han pillaó con el carrico del helaó. Ahora queda el bochorno conocido de ver como toda la plana mayor del PP le hace los coros al alcalde para negar la mayor e invertir la carga de la prueba sobre la concejala. ¿Por qué tardó casi dos años en denunciar estos hechos? Personalmente, me importa un pepino. Lo que no deja lugar a dudas es lo que largaba Borja Mª. Su catadura moral. Las grabaciones en casos como éste, la Gürtel o en las de Sonia Castedo y Enrique Ortiz, desvelan la "normalidad" con la que se trapichea en muchos cargos políticos. Pero lo peor no es que los corruptos se cuelen en las instituciones. Cualquier psicópata competente puede hacerlo. Lo malo de verdad es que, una vez desenmascarados, no haya dimisiones ni ceses fulminantes. Ni suficientes votantes decepcionados como para no reincidir en el des-fachatado voto. Lo pero, es que nos acostumbremos a ver normal esta basura y nos pudramos con ella. ¡Viva la anormalidad!

JUICIO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN (Antonio,Marisol y Marga)


DECONSTRUYENDO A LA CASPA (PERDÓN, QUISE DECIR CASTA)

DECONSTRUYENDO A LA CASPA (PERDÓN, QUISE DECIR CASTA) ¿Qué tiene la derechona/ que a todas horas/difama y miente/por las esquinas? Igual que la Zarzamora, el facherío nacional deambula a trompicones, en estado de shock, lloriqueando por las esquinas... y embistiendo encarnizadamente hacia siniestra con acusaciones tremendistas dirigidas a PODEMOS. Alguien (más de uno) se está haciendo caquita. Porque, a ver, estos perro-flautas de PODEMOS, a priori, no rebosan glamour con su ropa del hiper y esos pelos largos. Pero luego, abren una bocaza instruida y te sueltan un discurso coherente que conecta con la sensibilidad de los ciudadanos. Y en varios idiomas si se tercia. ¡Y que te los crees coño! Porque estos chiquilicuatres no necesitan que nadie les escriba sus intervenciones. Les fluyen con una sobrecogedora naturalidad. Resulta que tienen ideales los jodíos. Así que no sorprende la reacción de la casta. Que si son bolivarianos, peligrosos comunistas que nos meterán en checas a la primera de cambio. Que si son del ámbito etarra. (Como he leido en un twit : Una prueba irrefutable es que Pablo Iglesias lleva col-ETA). Hasta la Cospe, otra re-putada idealista, ha pedido a la fiscalía que les abra una causa por su vinculación a Herrira. Porque aquí no hay presunción de inocencia que valga. Hay que sacarlos de la escena política como sea, no vaya a ser que les desmonten, o les deconstruyan, lo que ellos creen su cortijo. Uno de los más recientes proyectiles de la impenitente balacera, es un libro que ustedes pueden adquirir en el Corte Inglés: Deconstruyendo a Pablo Iglesias.  Una especie de catecismo en el que diez prestigiosos periodistas y economistas del círculo neocon van desvelando las características que evidencian que, Pablo Iglesias y todos los de PODEMOS, son el demonio cojuelo. La conclusión de estos imparciales profesionales es que un gobierno que pusiera en práctica el programa de PODEMOS solo podría traer el caos  a este país, llamado España. Fíjense ustedes, a mí me parece que, en el caos, es exactamente por donde andamos ahora. Con una clase política descreída, cuando no corrupta, que ha perdido, si la tuvo alguna vez, cualquier empatía con el sufrimiento de los ciudadanos. Con una Constitución inviolable. Para todo, menos para hacernos avalistas de la estafa financiera de la banca. Con un sistema jurídico y fiscal que protege los intereses de los poderosos y tritura sin piedad a los más débiles. Sufriendo una represión implacable a la protesta y un retroceso brutal en libertades elementales de toda clase. ¡Podemos nos conducirá al caos! - Sugiere Mariano clavando su ojo nervioso de mentir en mi pupila. ¿El caos? Bienvenido sea si se lleva por delante toda esta porquería.

¡ LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD!

¡ LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD! Como cada año, acudiré esta tarde a la manifestación del día del Orgullo. Es una cita obligada a la que desde hace varios lustros no me permito faltar. Una bocanada de aire fresco entre tanta tristeza y represión, un rayo de luz multicolor que desgarra las adoctrinantes sombras que pretenden estrangular lo más sagrado: la libertad para amar a quién queramos. Existen todavía al menos ochenta países donde ejercer esta libertad es un delito que se paga con la prisión o la muerte. En otros, como el nuestro, aún se escuchan a los apocalípticos voceros que en nombre de un dios asexual y represor califican de enfermedad o anomalía saltarse el patrón tradicional hombre-mujer en las relaciones sexuales y afectivas. ¿Por qué?, me pregunto desde que tengo uso de conciencia. ¿A  quién puede afectar que yo me meta en la cama con una señora, un señor (o ambos, dado el caso) de mutuo acuerdo? ¿Por qué se abren las carnes de las gentes de orden por esta causa?, ¿Qué les da tanto miedo y provoca un odio irracional y fascista contra el colectivo LGBTI? Son preguntas inquietantes, cuyas respuestas inquietarían mucho más. Pero hoy no voy a profundizar en ese lodazal de intolerancia. No me apetece.  Prefiero celebrar que, pese a los torquemadas cotidianos, mi corazón es libre como un pájaro y vuela sobre sus preconciliares calaveras hasta posarse en los labios de mi amante. Hoy bailaré hasta caer exhausta por las calles exhibiendo provocativa mi derecho a ser y sentir lo que yo quiera. A escaparme de sus jaulas de barrotes forjados con una fobia ciega y timorata. Hoy me sacudiré la rabia y la impotencia para acudir con toda mi familia a esta catarsis de luz y de alegría que es el día del Orgullo. Porque pese a quien pese, la libertad ha embriagado mis sentidos desde el minuto primero de mi vida. De nada sirvieron catorce años con las monjas, ni una sociedad empecinada en etiquetarlo todo, en tenernos a todos controlados. ¿Soy heterosexual? ¿A quien le importa? Me niego rotundamente a definirme ni a justificar lo que en la intimidad mi pobre cuerpo anhela. Hoy me pondré mi orgullo libertario por penacho y traspasaré esa estúpida línea que separa a las personas "normales" de los otr@s. Y cada día, mientras me queden fuerzas para plantarles cara a los fanáticos que nos intentan imponer su intransigencia. Hoy festejaré que nací libre, sin prejuicios ni dictados en el alma. Y también mañana.

LA VERDADERA PATRIA

Decía Rilke que la verdadera patria del ser humano es la infancia. Las atenciones, la educación, las experiencias que acumulamos en la niñez, infieren para bien o para mal en el carácter y la personalidad del futuro adulto. Si verdaderamente el objetivo de los estados fuera engrandecer su "Patria", nunca permitiría una infancia mal alimentada, desahuciada de sus casas o excluida de un sistema educativo de calidad. Por el contrario, pondrían a su disposición todos los medios y cuidados para lograr una sociedad sana y equilibrada el día de mañana. Si proteger y hacer grande a la patria fuera su objetivo, no tendrían lugar las penalidades que muchas criaturas están pasando en estos tiempos. Las hay de todo tipo, depende de los países y de la mala entraña de sus dirigentes. Si en estados presuntamente civilizados como el nuestro, el número de menores en riesgo se multiplica vergonzosamente, en los menos desarrollados las situaciones llegan a ser dantescas. La esclavitud, la prostitución o la mendicidad infantil son consentidos por muchos gobiernos cuyos líderes se llenan la boca de loas a la patria. La pobreza extrema que generan sus políticas es el origen de casi todas las miserias que padecen estas criaturas. Pero lejos de rescatar a sus víctimas, optan por criminalizarlas. Recientemente, un profesor universitario egipcio de ética y moral (¡Ojo al dato!), ha propuesto una radical solución a la antiestética pobreza infantil en su país. Argumentando que la rehabilitación de los niños de la calle es costosa y difícil sugiere una solución final al estilo de las fuerzas de seguridad brasileñas en los años noventa. ¿Recuerdan a los Escuadrones de la Muerte? Dejaron un reguero de cientos de cadáveres de pequeños cuyo mayor delito había sido el desamparo que sufrían. Aquí, nadie se atrevería a manifestarse en esos términos. Nuestros gerifaltes no son unos salvajes. Sus métodos son más sofisticados, menos gore. Total, para asesinar el futuro de la patria no se necesitan pistoleros. Solo hace falta una buena podadora que recorte la educación, la sanidad, la dependencia, las ayudas sociales... Y eso sí, tener mucho cuajo para seguir declarándose patriotas mientras perpetran la matanza. Mucho cuajo y en el lugar del corazón, una patata putrefacta.

YO TAMBIÉN SOY CULPABLE

YO TAMBIÉN SOY CULPABLE Existen algunas personas que son imprescindibles. Gente valiente que vive estos tiempos de cólera y frustración con una coherencia ejemplar. Actuando de forma pacífica con aquello que les dicta la conciencia. Son seres valiosísimos, como Marisol, Marga y Antonio, dispuestos a plantar cara a la sinrazón que está transformando la educación pública en un muladar en el que nuestros niños y jóvenes extravían sus posibilidades de futuro. Cada día desde hace más de un año, el profesor Antonio Aramayona se desplaza en su silla de ruedas hasta el portal de la consejera de educación aragonesa. Allí le acompañan cotidianamente Marisol, Marga y todo aquel que quiere aproximarse a reforzar una protesta silenciosa y amable en la céntrica calle Alfonso zaragozana. Yo también he estado allí. Y como ellos, esgrimí entre mis manos un arma de destrucción masiva en forma de cartulina en la que estaba impreso este amenazador texto: Por una educación pública y laica para todas y todos. A priori puede parecer algo inofensivo. Un ejercicio de libertad de expresión que no turba en absoluto la paz de los vecinos de la sra. Serrat. El trabajador que recoge la basura, los viandantes y turistas, los músicos callejeros y hasta los mismos policías saludan con familiaridad y respeto al perro flauta motorizado, como a él le gusta que le llamen, y se detienen a charlar unos minutos. No en vano, Antonio impartía filosofía a sus alumnos. Una asignatura caída ahora en desgracia. Porque ayudar a construir un pensamiento lógico y crítico en las mentes de nuestros jóvenes no figura en la hoja de ruta de los mandamases. Más bien todo lo contrario. Por eso Antonio, Marisol y Marga han sido multados y serán juzgados el día 3 de julio. ¿Cuál es su delito?  Plantar cara, sin más armas que su determinación, a un sistema que atenta contra nuestro mayor tesoro: la juventud y la infancia. Hasta el más necio puede entender que los salvajes recortes en la educación pública disminuyen exponencialmente el desarrollo de valiosos talentos que, por meras cuestiones económicas, se quedarán por el camino. Educar con calidad es invertir en el futuro. Pero está claro que los patriotas que nos andan gobernando prefieren el carpe diem que privatiza y recorta como si no hubiera un mañana. Y no quieren filósofos peripatéticos agitando conciencias ni mareas verdes que opongan resistencia a sus desequilibradas podadoras. Nos quieren amordazados mientras dura el expolio del futuro. Como he dicho antes, yo también he acompañado a Marisol, Marga y Antonio en ocasiones. Luego, me autoinculpo de haber cometido el mismo presunto crimen del que ellos son acusados. E igual que yo, van a salir muchos otros a declararse culpables. Culpables por defender que todos los niños deben tener sus necesidades básicas cubiertas y acceso a una educación de calidad que no venga determinada por las desigualdades sociales. Culpables de creer que un sistema democrático debe ser garantista de la libertad de expresión y no una maquinaria represora de la misma. Culpables de querer invertir en el futuro de esta patria conocida como España, aunque los "patriotas" nos metan presos por ello. Pues sí, de todo esto y algo más, me declaro muy culpable.

HOMENAJE DE LOS BLACKIES A MARISOL IBÁÑEZ Y ANTONIO ARAMAYONA


EL RAYO ENTRE LAS RUINAS

EL RAYO ENTRE LAS RUINAS
Demoler un edificio resulta casi tan sencillo como echar por tierra las ilusiones, los derechos y el futuro de los pueblos. Destruir no requiere mayor conocimiento. Solo se trata de tener una buena pala excavadora. O una casta política que acate bovinamente las instrucciones de acoso y derribo que está dictando la Troika. Can Vies no es solo un edificio okupa. Todos los talleres y las actividades culturales y sociales que allí se realizan son autogestionadas por la gente. No le cuestan un euro a las instituciones. Desde hace 17 años Can Vies tiende su red, su alternativa solidaria, a personas que son arrojadas del sistema a golpes de maza. Pero por razones especulativas, turísticas o ideológicas (en cualquier caso dudosas) Can Vies recibió su sentencia de muerte. Había que reducirlo a cenizas.
 Ya lo he dicho antes, destruir es fácil. Cualquier idiota con medios puede hacerlo. Así que que se pusieron manos a la ruina ignorando, o tal vez no, el rechazo popular que se iban a encontrar. Tras magnificar los actos de violencia de unos pocos y minimizar la oposición responsable y tenaz de la mayoría, sorpresivamente, el Ayuntamiento decide paralizar la piqueta y tiende una mano a los colectivos para su reconstrucción. Can Vies ha hablado: Lo levantaremos con nuestras propias manos.
Para quien no entienda la respuesta de los colectivos trataré de ilustrarlo con un simple ejemplo. Imaginen que un enajenado les ataca sin motivo alguno con una sierra mecánica y les secciona un brazo. ¿Confiarían en el mismo individuo para reimplantárselo por mucho que se lo ofreciera? Pues eso mismo les pasa a los de Can Vies, que no se fían del loco carnicero. Aunque jure y perjure que tiene cátedra como neurocirujano, vaya.
Extrapolando este asunto a lo que está pasando en el panorama político sucede lo mismo. Una creciente masa ciudadana desconfiamos de los esquemas de los partidos tradicionales que nos han originado tanta ruina. No queremos que sigan gestionando los escombros. Preferimos levantarlos con nuestras propias manos. Directamente desde abajo. Utilizando unos cimientos sólidos que aseguren que ningún otro idiota con superpoderes nos vuelva a tirar la casa abajo. Y definitivamente,  habrá que cambiar la arquitectura para lograr que haya techo y esperanza para todos. Solo nosotros podemos ser el rayo entre las ruinas. Pero debemos hacerlo con nuestras propias manos.