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Y SIN EMBARGO, SE MUEVE

Y SIN EMBARGO, SE MUEVE

No parece demostrado que Galileo dijese estas palabras después de las torturas y humillaciones que sufrió por parte de la Inquisición !A ver quien tenía bemoles! Pero, ¿ qué hubiera pasado de haberse celebrado su juicio en estos días y en un país democrático europeo? ¿Hubieran estado garantizados los derechos humanos y de libertad de expresión? Para responder a esta cuestión me remito al caso de los activistas de Greenpeace presos en Dinamarca. Su obstinación en enfrentarse a los poderosos, como lo hizo el astrónomo en su momento, con una verdad incómoda que se empecinan en negar, han convertido a Juantxo y sus compañeros en reos de conciencia. En la refinada y moderna Copenhague, la sangre de los activistas salpicó de escándalo y vergüenza el inmaculado manto de la nieve. !Retractaos pecadores!, parecía decir la politi danesa mientras sacaba a pasear la porra y el gas de pimienta con la misma alegría que el Santo Oficio, prendía hogueras o estimulaba el crecimiento de los herejes en el potro de tortura. Esos jóvenes comprometidos, solidarios y movilizados que acudieron a la Cumbre y fueron tratados como escoria, representan la mayor esperanza para el planeta. Son el mejor activo en medio de la confusión del tiempo que nos ha tocado vivir. Perseguirlos y encarcelarlos, negarles sus derechos fundamentales y equiparar sus acciones con actos terroristas es parte de una estrategia represora. La desacreditación del movimiento ecologista es el objetivo fundamental de los grandes lobbys financieros. Se oponen a sus intereses, a la brutal codicia de aquellos cuya filosofía es: "después de mí, que venga el fin del mundo". Juantxo y los demás están presos porque mantienen el mayor anatema actual: La urgencia que tiene el ser humano en tomar decisiones para ralentizar el cambio climático. El precio que quieren hacerles pagar es la desesperada dentellada de las alimañas que no están dispuestas a dejar de seguir exprimiendo las ubres de nuestra maltrecha naturaleza.

Pero sin embargo la verdad, como el planeta tierra, se sigue moviendo.

Publicado en Público el 5 de enero del 2010

CHORIZOS NO, GRACIAS

CHORIZOS NO, GRACIAS

La Navidad me ha producido desde niña una incómoda sensación de alegría artificial. Mi percepción era la de una lobotomía colectiva que impulsaba a la gente a una impostura de los sentimientos. A una sublimación efímera de la bondad y la caridad pero con una fecha de caducidad que apenas sobrepasaba el 6 de enero.

Los que procedemos de familias católicas y de derechas, éramos introducidos en este teatrillo en el que, por unos días, la gente de "bien" repartía sus misericordiosas migajas entre un selecto ramillete de desfavorecidos. Sus poco melindrosas conciencias quedaban satisfechas, pero mi intuición me decía a gritos que aquello no estaba del todo bien. Pronto decidí no acompañarlos más en estos menesteres porque me resultaba vergonzosa la humillación que percibía en los presuntos beneficiarios de nuestras buenas obras. Mariano Rajoy pertenece a esta escuela. Recientemente,  en un acto arropado por numerosos medios (porque no se entiende ser caritativo si no se puede rentabilizar el asunto), repartió un cocidito entre los necesitados de un comedor social madrileño. Pero como en el mundo de la política no se da puntada sin hilo, su asesor de imagen andaba atento a los tejemanejes culinarios del líder pepero. Fué por eso que, cuando tocó repartir los chorizos del puchero, le avisó: "Ten cuidado, no te saquen con el chorizo". Pero el aviso llega tarde. Porque don Mariano puede alejarse de los trozos de tripa, carne y pimentón pero de los otros chorizos no ha sabido distanciarse. A puesto la mano en el fuego por ellos tantas veces que esta extremidad podría formar parte de la pitanza navideña que ofrece a los menesterosos. Y en cuanto a ésto, le recomiendo que se abstenga de semejantes paripés. Los que acuden a los comedores sociales necesitan justicia social más que caridad. Algo incompatible con esa afición del señor Rajoy a distribuir y apoyar a sus "chorizos" tóxicos por toda la geografía de este país.

SOBRE CERDOS Y POETAS

SOBRE CERDOS Y POETAS

El Ayuntamiento de Orihuela, donde existe una amplia mayoría del PP, ha decidido homenajear el centenario del nacimiento de Miguel Hernández con la publicación de un poemario que exalta a personajes de la derecha y vilipendia a los de izquierdas. Entre loas a Esperanza Aguirre y descalificaciones a Zapatero o Carrillo, este presunto cuaderno de poesía ha provocado el escándalo del pueblo. Los ripios escritos por su autor no solo ofenden la memoria del poeta de los pobres y los desheredados, son un atentado terrorista contra el buen gusto y pueden provocar microinfartos cerebrales en cualquier mente sensible. Pero como decía mi abuelita: No ofende quien quiere, sino quien puede. Y la esperpéntica creación de Miguel Barcala es de una bajeza tan ramplona y ordinaria que se desactiva sola, incapaz de sobrevivir al propio veneno que destila. Siento comunicarle señor Barcala, que usted, por mucho que lo intente arropado por su cuchipandi de hooligans peperos, nunca abandonará la mediocridad que lo consume. Porque para ser poeta, como Miguel, hace falta corazón, coraje y compromiso e intuyo que usted carece de todas estas cualidades. Por eso, consuélese con estos versos de Hernández que humildemente le dedico. Su infame libelo, plagado de desvaríos torticeros, no consigue hacer mácula en el rotundo poder de su bellleza:
"Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas

 cicatrices y heridas, señales y recuerdos

del hambre, contra tantas barrigas satisfechas:

cerdos con un orígen peor que el de los cerdos"

Quien quiera entender, que entienda.

 

Publicado en El Periodico de Aragón el 6 de enero del 2010

EN NOMBRE DEL AMOR

EN NOMBRE DEL AMOR

Rouco Varela (ese representante del Vaticano que la providencia divina tuvo a bien poner en tierras españolas para evitar la descristianización de sus pueblos) opina que sin la familia tradicional, Europa se quedará sin hijos para el futuro y mucho peor que eso, sin amor. El cardenal se autoproclama así experto en cuestiones amorosas, pero su trayectoria personal y pública hace que muchos nos cuestionemos ese liderazgo. El amor, tal y como lo definía ese Jesús al que dicen seguir, no era cobarde ni mezquino con quienes no abrazaban su doctrina. El hijo del carpintero transmitió un mensaje demasiado revolucionario aún en nuestros días y su iglesia no parece capaz de saber interpretarlo. Rouco condena esos amores ejercidos "gratuitamente" gracias a la relajación de las costumbres cristianas en nuestro continente. Pero, ¿es que puede ser de otra manera? El amor es generosidad y compasión en el estricto sentido etimológico de la palabra. Padecer con el prójimo, entenderlo y no juzgarlo por sus diferencias. El amor, nunca pretendería meter en la cárcel a una mujer que abortara ni condenaría a nadie porque su corazón perteneciera a otra persona del mismo sexo. Es valiente y da la cara. No entiende de hipocresías ni de amenazas apocalípticas o infernales. El auténtico amor, huye de los encorsetamientos y se muestra relajado y feliz. No teme a los que aman de forma diferente y no quiere arrojar piedras sobre presuntos pecadores. Es tan libre que no ha existido todavía religión ni gobierno que haya podido someterlo totalmente. Aunque es bien sabido que su poder de insurgencia les ha amedrentado desde el principio de los tiempos. Por todo esto, se me ponen los pelos como escarpias cuando escucho en los labios de Rouco esta palabra. Me indigno ante la usurpación de un concepto que no entienden y que no están dispuestos a ejercer. Hablan en nombre del amor y la libertad religiosa los mismos que han utilizado la censura y la represión hasta dentro de sus propias filas. Y en su nombre, continúan con esa caza de brujas contemporánea contra cualquier forma de amor que no sea la que ellos preconizan. Su cobardía para experimentarlo en toda su plenitud se traduce en intolerancia. Actúan como impostores que dicen hablar en nombre de algo que en realidad desconocen y les falta redaños para descubrir.

TODOS A LA CÁRCEL

TODOS A LA CÁRCEL


 
Cuando los miembros de Greenpeace entraron el día 17 en en el salón del palacio, en Copenhague, muchos activistas que no tuvimos la oportunidad de hacerlo, deseamos haber estado en su pellejo en aquel momento. La frustración que se adueñó de nosotros en esta cumbre, la indiferencia de los líderes del mundo ante la catastrófica situación medioambiental, alimentaron la necesidad de hacernos escuchar aún a costa de poner en peligro nuestra libertad. La acción pacífica y reivindicativa de Juancho y sus compañeros representó a cuantos fuímos amordazados y despachados de este foro. Sin testigos incómodos que urguen en sus viscosas conciencias y reprimiendo policial y judicialmente a quien osara alzar la voz, el Cop-15 ha finalizado dejando una secuela de presos  políticos como rastro de sus métodos fascistas. La libertad de expresión ha acabado en chirona, incomunicada y acusada de psicodélicos delitos imaginarios que le deben servir de escarmiento para el futuro. Para que aprenda esa deslenguada. ¿O es que pensábamos que por estar en Europa podemos largar por esta boquita sin que tenga consecuencias? Evidentemente, no. Pero que no piensen los jerifaltes mundiales que el miedo va a poder con nuestra inconsciente necesidad de seguir hablando. De seguir reclamando, alto y claro, compromisos que supongan una esperanza para este planeta que ya no puede más, que se ahoga entre la necedad y la codicia arrastrando consigo la supervivencia de todas las especies. Osea que ya pueden ir preparando las mazmorras. Vayan encargando más grilletes porque no van a dar a basto. Por cada uno de nosotros que, como Juancho acabe entre rejas, apareceremos docenas enarbolando esas peligrosas pancartas y consignas que parecen temer más que a las pistolas. ¿Van a tener cárceles para alojarnos a todos?

Publicada en El País y en Diario del Alto Aragón y Público el 27 y 29  de diciembre del 2009 

CRÓNICAS VIKINGAS

Millares de personas, activistas y representantes de multiples colectivos de todas las nacionalidades, nos citamos en Copenhague con el propósito de mover la voluntad de los gobiernos. Pero una vez más, y vamos por la décimo quinta, nos han demostrado quién tira verdaderamente de las bridas de dichas voluntades. Neoliberalismo, capitalismo salvaje o culto al dinero, podemos llamarlo como nos de la gana. Un sistema autista a las necesidades de los colectivos humanos y dispuesto a una depredación exahustiva del planeta para seguir engordando el bolsillo de los verdaderos amos del mundo, los dueños de la buchaca. Ni la crisis financiera mundial, ni la desesperada situación medioambiental a la que nos están conduciendo, han pesado en la capital danesa para arrancar compromisos de los más poderosos. El populacho ha sido reprimido al estilo del siglo diecinueve, se nos han arrebatado las acreditaciones para enmudecer nuestras bocas en esta cumbre y no se han escatimado palos ni detenciones masivas preventivas entre los que nos manifestamos en las calles. Todo muy democrático. En aquellas civilizadas tierras vikingas, con un gobierno que carga hacia la extrema derecha, otra vez nos han señalado quienes somos los parias de la tierra y  nos han arrebatado la voz y la palabra. Pude ver las lágrimas de un responsable indígena al que se le negó la posibilidad de expresar en este foro, su desesperado grito de socorrro proque la supervivencia de su gente está en juego ahora mismo, no dentro de un futuro más o menos próximo. Y la indiferencia de los que tienen nuestro futuro en sus manos. Pero la nieve ardía en Copenhague. Y los que allí estuvimos, pudimos experimentar la emoción de la consolidación de un movimiento internacional que no está dispuesto a dejarse reprimir y amordazar. Un gérmen, tan inquietantemente revolucionario para la percepción de los poderosos, que desplegaron toda la parafernalia de brutalidad policial y abuso judicial para someterlo. Con la esperanza de ayudar a extender este virus que tanto les perturba, regresé ayer de la glacial y hermosa ciudad de Copenhague.

Publicado en Público el 22 de diciembre del 2009

DEPOSICIONES DIALÉCTICAS

DEPOSICIONES DIALÉCTICAS

Si alguien practica con virtuosismo la violencia verbal en este país, son los voceros de la extrema derecha. Esos hooligans del periodismo como Alfonso Rojo que no dudan en recetarle al emérito obispo Satién un par de tiros para curarle de lo suyo, o en proponer el bombardeo de Somalia añadiendo el escabroso detalle de alimentar a los peces con los cuerpos destrozados de los somalís. Un gesto cristiano, ya saben dar de comer al hambriento, en este caso al pez, con otros muertos de hambre, matando de esta forma dos (o los que sean menester) pájaros de un tiro. O como Hermann Tertsch, cuya perorata antipacifista fué motivo de una justificada parodia en El Intermedio. Sobre los motivos de los palos que le dieron al susodicho el otro día, solo Tertsch guarda silencio. Tendrá sus razones para no poner denuncia. Pero la quinta columna neocon, con doña Espe como su eterna lideresa, ha decidido señalar con el dedo a Woayoming como responsable de la agresión. La ultraderecha carece de sentido del humor. Antes de relajarse con una carcajada prefieren que lo que salga por su boca tenga el color y la densidad de los detritos. Están hechos a vomitar acusaciones y promover a la violencia gratuita y son incapaces de gestar una sonrisa y, mucho menos, si ello implica una autocrítica. Yo, que soy una de esas pacifistas que tanto desprecia Tertsch, les recomiendo una terapia de choque de risoterapia intensiva. Nada de tiros, bombardeos o apaleamientos nocturnos. Una sobredosis de humor que les ayude a relajar esos esfínteres que, de tanto odiar, llevan demasiado tiempo constreñidos, obligando a la porquería a buscar la salida por sus bocas.

¿Fanáticos o necios?

¿Fanáticos o necios?

Resulta curioso observar como, a medida que se aproximaba la cumbre de Copenhague, se iba desarrollando una estrategia de criminilización y desprestigio de los científicos y movimientos ecologistas y sociales que mantienen que las emisiones de CO2 contribuyen al calentamiento del planeta. Los negacionistas del cambio climático, entrañables mecenas de nuestro ex-presidente Aznar, no son otros que las transnacionales que más contribuyen a la emisión de dichos gases. El robo y difusión de los e-mails de los científicos, sacados de contexto y manipulados para demostrar una conspiración a favor de la teoría del cambio, son parte de la maniobra para desacreditar la lucha contra el calentamiento. Otro de los frentes se ocupa de invertir la carga de la prueba y acusar a los que defienden esta causa, de buscar hacer negocio con la misma. Y luego está el que supone la fanatización del movimiento mediante una campaña de propaganda a través de los medios que controlan. Son muchos los que se rinden a los siniestros amos del dinero y no tienen escrúpulos en definir como "talibanes apocalípticos" a los que pelean porque exista un futuro para todos. Vender el alma al diablo no es cosa del pasado. Y si no que le pregunten al director del periódico El Mundo que, tras recibir un tirón de orejas de los poderosos neocon amiguitos de don Jose Mª, se ha adscrito al negacionismo reftificando para no darles un disgusto. Todas estas tácticas combinadas tienen la única finalidad de transmitir el mensaje de que podemos seguir contaminando alegremente. !Que la fiesta continúe! No importa que se trate de un holocausto canibal que comprometa la supervivencia de la especie. Mientras dure el festín que haya alegría. Esta es la filosofía de la codicia que los convierte en enemigos de la humanidad. En los auténticos fanáticos, pero del culto al dinero. En unos necios muy peligrosos´.

Publicado en Público el 17 de diciembre del 2009

LA INFECCIÓN ALAUÍ

LA INFECCIÓN ALAUÍ

No se puede infectar algo que supura desde hace años. Las relaciones que España mantiene con el reino de Marruecos ya estaban enfermas antes de que Aminatu apareciera en escena para exigir una lección de coherencia al gobierno español. No podemos hablar de solidaridad hacia el pueblo saharaui y, simultáneamente, hacer el trabajo sucio a sus verdugos para mantener los caladeros de pesca o facilitar que empresarios marrulleros nacionales deslocalicen su empresa en el cortijo de Mohamed VI. La activista saharaui no es quien nos ha sumergido en esta dicotomía moral, solo nos enfrenta a ella con toda su crudeza. La señora Haidar está siendo calificada de radical incluso entre algunos sectores de la prensa "progresista". Su incómoda huelga de hambre, esa lúcida determinación que no consiguieron truncar el encierro ni las torturas, nos coloca frente a nuestra inmoral complicidad en este asunto. No se trata de elegir entre los intereses del frente polisario o los de España, como planteaba un locutor radiofónico estos días, sino de determinar cuales son los interes y los valores fundamentales que un país democrático debe defender ante todo. Y eso no pude pasar por ceder a los chantajes y amenazas de un estado que viola sistemáticamente los derechos humanos e incumple las resoluciones de la ONU. No es necesario, como dicen los más alarmistas, declararle la guerra a Marruecos. Basta con no participar de su perverso juego y denunciar alto y claro todos los abusos. Actuando como secuaces del monarca alauí perdemos mucho más de lo que ganamos. Sobre todo dignidad, algo que a Aminatu le sobra a raudales.

Publicado en Público el 11 de diciembre del 2009 y en el Heraldo de Aragón el día 18

GLOBOS DE COLORES

GLOBOS DE COLORES

En medio del desorden

donde tú me pusiste

sobrevivo tragándome la tráquea cada día.

Olvidando la pena de las cosas

que no compartimos.

Evitando enredarme en la  memoria de tu boca.

Resistiéndome a fluir hacia tí

como un río de lava enajenada.

Una marea de sangre que pugna por salir de mis arterias

en busca de tu rastro de  milagros y amapolas.

Ya no quiero vagar por este infierno.

Prefiero la anestesia del olvido

(o cualquier nacótico contra la tristeza)

 a la indiferencia que me devuelven tus ojos melancólicos.

Ellos esconden el ruido que me hechiza

y me transforma

 en un cómico cadáver que deambula

mendicante y errático

suplicándote un racimo

de tus hermosos globos de colores.

Para mi amiga Frantic que, como yo, sufre de ese extraño mal que solo dulcifica la poesía.

COPENHAGUE, MON AMOUR

COPENHAGUE, MON AMOUR


Formo parte de un grupo de veinticinco ecologistas aragoneses que vamos a acudir a la cumbre sobre el cambio climatico en Copenhague. "Los embajadores de Clima ", que así hemos tenido a bien denominarnos, tenemos la determinación de demostrar que la política medioambiental del Gobierno de Aragón, supone un aumento en las futuras emsiones de CO2 que nos pondrá a la cabeza de la sinrazón europea, a fuerza de fomentar la proliferación de cementeras y centrales termicas. El informe que la DGA pretende llevar a la capital danesa está maquillado y falsea una realidad que convierte a nuestra comunidad en el anti-cristo de la lucha contra el cambio climático, puesto que se prevé un incremento real de emisiones de 9 millones de toneladas de CO2 frente al 1,2 que ellos argumentan. Esto será posible porque, nuestro gobierno, está dispuesto a facilitar la apertura de industrias que han sido rechazadas en muchos otros lugares debido a su alto grado de contaminación. A su errática forma de combatir el calentamiento global debemos añadir además, el engaño. La desfachatez con la que se marean los datos desde el poder para mentir a la ciudadanía en cuestiones, tan relevantes, como nuestra propia supervivencia. Porque es eso lo que nos estamos jugando en Copenhague, ni más ni menos. Ese es el motivo que nos impulsa a viajar a la cumbre. Denunciar la nula voluntad de nuestros gobernantes para luchar contra el que va a ser el más poderoso enemigo de la humanidad: el calentamiento del planeta. Y aunque esta cuestión se deba entender como un conflicto global, puesto que nos concierne a todos los habitantes del mundo, también debe plantearse como una estrategia de guerrillas en la que, cada comunidad, cree su propia resistencia contra los desatinos de sus dirigentes en esta materia. Por eso prometemos que nuestra participación más o menos marginal, en esta cumbre preñada de mentiras y declaraciones de buenos propósitos, no pasará inadvertida. Esa será nuestra pequeña contribución.

Publicado en el Periódico de Aragón el 11 de diciembre del 2009

EL "AMOR PROPIO"

EL "AMOR PROPIO"

Pertenezco a esa generación que, durante la infancia, fué vaciada y reprimida de cualquier atisbo de sexualidad. La religión católica influía directamente dictando las normas de la moralidad de la época y el desconocimiento absoluto sobre las materias sexuales se imponía en la educación. Nos bastaba saber que, cualquier actividad sexual fuera del sacrosanto marco del matrimonio y no destinada a la reproducción, nos hacía acercarnos un poco más a Satán y a la perdición eterna. Recuerdo las convivencias, en el colegio de monjas, en las que se nos recomendaba mantener el pudor y no mostrarnos desnudas delante de las otras niñas. También nos advertían sobre la exploración del propio cuerpo y sus pecaminosas consecuencias. Fué esta prohibición la que me incitó a sumergirme en las procelosas aguas del descubrimiento del "amor propio". No necesité ningún manual que me introdujera en los artes de la masturbación. La naturaleza adolescente y la rebeldía fueron suficiente acicate. Me alegro de haber transgredido esta norma. Gracias a eso, hoy en día conozco mi cuerpo y puedo disfrutar más de mi sexualidad. Pero se de muchas mujeres que fueron víctimas de esta antinatural represión y que resultaron traumatizadas para sus futuras relaciones íntimas. Lo que el Consejo de Juventud de Extremadura trata de hacer con su campaña "El Placer está en tus manos" es evitar que, en un futuro, se reproduzcan estas disfunciones en los jóvenes. Es decir, educar en el conocimiento y la autoexploración para asegurarnos unos individuos sanos y equilibrados en esta materia. Lejos de la mojigatería represiva que tanto daño ha hecho a sus mayores. Lo que resulta más irónico es que estos enfurecidos talibanes del sexo, están representados hoy por una asociación que se llama "Manos Limpias". ¿Pillan el chascarrillo?. Seguro que si utilizaran sus higiénicas extremidades en gozar del "amor propio" y el del prójimo, en vez de atacar a la libertad de los demás, estarían más relajados y se les quitarían las ganas de controlar a la Madre Naturaleza.

!Que se mueran los feos!

!Que se mueran los feos!

El periódico El Mundo publicaba un desconcertante titular hace unos días: Una ministra fea. Así encabezaba un artículo digno de una clase de ética periodística de esas que impartía magistralmente el entrañable Juanjo de la Iglesia. El contenido hacía referencia al nombramiento de la ministra de la UE que sustituirá a Solana en la cartera de exteriores y el mayor handicap que se atribuía a la elegida ministra era su falta de belleza física. La cara de Europa no podía estar representada por una mujer malcarada y carente de atractivo. Si fuera un hombre habría más manga ancha, pero aún así, el círculo estético se estrecha sobre todos cada día más. Vivimos en una sociedad plástica donde, lo que la genética nos niega, nos lo proporciona la cirugía. Berlusconi, Merkel o Sarkozy participan de la misma religión del bisturí  para adaptar su apariencia a una imagen pública políticamente correcta. El envoltorio prima sobre el contenido. Si eres mujer y fea, tu exterior te define peyorativamente en cualquier aspecto de la vida cotidiana pero, en política, se convierte en una rémora añadida. Si no que se lo pregunten a la vicepresidenta que a menudo es objeto de dardos sarcásticos sobre su físico. Nuestra estulticia ha llegado a tal extremo que preferimos un escaparate político cosmético y de buen ver a unos agentes sociales que, aunque feos a rabiar, sepan lo que se llevan entre manos. Esta cruzada contra la fealdad en nuestro mundo actual se queda en la superficie. No tiene arrestos para profundizar en el antiestético interior de muchas sonrisas perfectas. Que se mueran los feos, sí.  Pero esos que por dentro esconden su cara más pavorosa, deforme e inmoral por mucho que se la maquillen o la cubran de botox.

Publicada en el Periódico de Aragón el 8 de diciembre del 2009

DIOSES POR EL TERROR

DIOSES POR EL TERROR

Imaginen un tierno e indefenso bebé. Si tuvieran el temor de que, al crecer, esta criatura supondría un potencial peligro para ustedes, ¿justificaría esto su asesinato?. !vaya locura!, pensarán. Sin embargo, este es el retorcido agumento que algunos rabinos de Israel emplean para autorizar moralmente los crímenes de los niños palestinos. La mera sospecha de que, de adultos. lleguen a ser malvados. El miedo es un elemento poderoso. Las religiones, todas sin excepción, lo han utilizado siempre para doblegar y someter voluntades. Este caso, terrible porque abre la veda del infanticidio, no se diferencia demasiado de otros signos que están apareciendo en territorio europeo. El asunto de los minaretes en Suiza o la cruz cristiana de Berlusconi forman parte de esa estrategia de fomentar el miedo, aunque sea a fuerza de volver a levantar los medievales pendones para combatir al infiel. Musulmanes, judíos y cristianos, perdidos en un infernal bucle del tiempo, vuelven a alimentar el odio entre las culturas escudándose en sus respectivas creencias. La fé, como antaño, se posiciona al lado del poder. Le proporciona cobertura moral para cometer cuantas tropelías sean necesarias. Estos dioses coléricos, que a menudo nos han sumergido en una orgía de sangre a lo largo de la historia, siguen vigentes hoy en día. Sus fieles ponen bombas, dictan leyes xenófobas o animan a matar niños en su nombre. Otrora alentaron a las Cruzadas, quemaron herejes y provocaron éxodos. Pero la realidad es que trabajan para otros intereses mucho más prosaicos y mundanos. Si pudiéramos sobreponernos a nuestros temores, veríamos los hilos que manejan estos mundos mágicos. Como en los tiempos de los Reyes Católicos, las intrigas religiosas se siguen usando para fines políticos o económicos. Y nosotros, continuamos bailando la música que toca el pánico y enredándonos en sus historias de moros y cristianos. ¿Es que no aprendemos nada?

PRINCESA

PRINCESA

 
 
     Las mujeres mueren a manos de quién un día dijo amarlas. Algo está muy enfermo en el origen mismo de las relaciones entre los géneros. Un virus que infecta todas las culturas, todas las nacionalidades sin excepción. La violencia ejercida por el macho es proporcionalmente mayor cuanto más ve peligrar su supremacía sobre el otro sexo. La mujer, entendida como un complemento a servicio del hombre, está sacando los pies del hogareño tiesto donde permanecía plantada y explorando nuevas libertades y derechos. Ha renunciado a ser únicamente la "princesa" de su casa para abrirse paso a codazos en un mundo hecho por y a medida del hombre. Ya no quiere soportar lo que soportaron sus madres y desoyen esa otra forma de machismo femenino que les aconseja aquello de "Hay que aguantar". No, ellas están cansadas de aguantar y el precio que pagan por reivindicarse como seres humanos y no "aguantar" el maltrato de sus compañeros es, demasiadas veces, el de la propia vida. Debemos autoanalizarnos para acabar con esto. Hombres y mujeres, porque esta pandemia es sustentada por todo el entramado social. La educación que muchas madres han transmitido a sus hijos e hijas está corrompida de este mal. Tenemos que aprender a vernos como iguales y para eso hay que dejar de fabricar "princesas" y "machitos". Dejar de reproducir los mismos roles que tan mal resultado nos han dado hasta ahora. Formar a las niñas y niños en el respeto mutuo para convertirlos en individuos sanos que aprendan a relacionarse como iguales. Ninguna ley puede hacer eso por nosotros.

Publicado en el Periódico de Aragón el 4 de diciembre del 2009

PATRIOTAS O TRAIDORES

PATRIOTAS O TRAIDORES

Según el monarca Mohamed VI, en Marruecos solo se puede ser patriota o traidor. O se apoya incondicionalmente a su régimen famélico de libertades o el disidente se transforma en objeto de persecuciones por parte del gobierno alauí. Aminatou Haidar, la activista saharaui que lleva a cabo una huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, se convirtió, según esta máxima, en una traidora que sufrió y sufre las represalias de Marrruecos por defender los derechos humanos de su pueblo. Aminatou, tiene una mirada profunda y misteriosa, quizás a causa de los cuatro años que permaneció en una celda con los ojos tapados bajo una negra venda. Sus carceleros , en una metáfora cruel y despiadada, cegaron su visión para tratar de ennegrecer su ánimo. Pero ella no se doblegó. Ni el encierro ni las palizas consiguieron hacerle reblar en su empeño de recuperar la dignidad para El Sahara. Ahora vive en el aeropuerto canario donde fué conducida a la fuerza, tras arrebatarle el pasaporte, convertida en una apátrida por obra y gracia del gobierno marroquí y con la inestimable colaboración del nuestro. El ministro Moratinos le ofrece la nacionalidad española pero lo cierto es que, España, sigue jugando un bochornoso papel en el problema saharaui. El business es el business y Marruecos nos compra material de defensa y es un paraíso laboral para empresarios españoles que vuelven sus ojos al reino alauí cuando deciden deslocalizar su negocio. Nuestra ambigüedad nos convierte en complices. En traidores a un pueblo que compartió la misma patria y que abandonamos a su suerte. Arrinconados en el desierto a fuerza de napalm y fósforo blanco, obligados a sobrevivir en medio de la nada. Para esta gente, ser patriota, pasa por traicionar los intereses de Marruecos. Pero, ¿se puede considerar traidor a quién se resiste a la opresión y la injusticia? Creo que ha llegado el momento de que también nos posicionemos nosotros. O junto a los patriotas que luchan por la libertad y la patria saharaui o junto a los traidores, encarnados en el estado opresor del reino de Marruecos. Al lado de la justicia o del atropello de los derechos humanos. Es así de sencillo.

!Excomúlgenme, por compasión!

!Excomúlgenme, por compasión!

Me he enterado de que existen varios tipos de excomuniones dependiendo de la gravedad de los pecados en los que se esté incurriendo. Después de estudiar minuciosamente el abanico de posibilidades que la Iglesia Católica ofrece en esta materia, he decidido optar por la latae sententiae,es decir, la excomunión en su modalidad automática. Para albergar esperanzas de entrar en esta categoría se deben haber cometido graves pecados como la apostasía, la herejía o el cisma. Yo me acuso de todos ellos y doblo la apuesta: También apoyo la reforma del aborto. Mi interés en que la sentencia tenga el carácter más definitivo posible reside en que ésto, me proporcionaría una salida airosa de un club, al que nunca pedí pertenecer. De una organización misógina que pretende mantener a la mujer amarrada a concepciones no deseadas porque saben que la prole nos hace más vulnerables, más dóciles. Obispos y Cardenales hablan por la boca del macho ancestral y dominante que, lejos de buscar la paridad con las mujeres, nos demoniza e intenta someter negándonos el control sobre la propia reproducción. Pero ahora, rizan el rizo del anacronismo con la amenaza de excomunión a los políticos que voten a favor de la reforma de la ley. ¿Y qué más? ¿Qué será lo póximo?¿ La condena a los calderas de Pedro Botero y al ostracismo de su dantesco infierno? La libertad para difundir su doctrina no les autoriza para interferir en la política´de un Estado Laico y plural. Pero parece ser que por la cabeza de Rouco Varela, ronda la idea de crear un partido cristiano que defienda los valores de la Iglesia Católica. Claro que, en vez de mociones o alegaciones, monseñor repartiría excomuniones y hostias entre sus adversarios políticos. Una institución medieval que se basa en datos sobrenaturales y que es declaradamente machista. Justo lo que necesita una sociedad progresista y democrática para participar en la elaboración de sus normas y derechos.

Publicado en Heraldo de Aragón el 28 de noviembre del 2009 y en Público el día 29

ACCIÓN CONTRA EL EMBALSE DE MULARROYA

Aquí os dejó nuestra última acción ecologista. Había más vaqueros que indios como podéis ver. Para el destrozo no tengo palabras.

Las colonias del Caudillo

Las colonias del Caudillo

  Ahora resulta que según el canal Intereconomía, la Iglesia Católica y algunos sectores de la ultraderecha, la construcción del Valle de los Caídos fué algo así como un campamento de verano que duró 19 años. En contra de la versión del rojerío, que atribuye miles de muertes a los trabajos forzados a los que fueron sometidos los presos, existe otra que fué explicada en el Aula Magna de una universidad católica: "Los arrestados vivían muy bien, trabajaban poco, iban mucho a la cantina y salían de excursión". Vamos, !la juerga padre!. Será por eso que, a pesar del art. 16 de la Ley de la Memoria. se sigue haciendo exaltación de la dictadura y de la figura de Franco en ese monumental mausoleo que, él mismo, mandó construir para perpetuar la dimensión de su Cruzada. Y también será por eso que nada indica en el lugar el carácter de campo de concentración que tuvo la obra. Porque fué mentira. Porque el testimonio de quienes sobreviveron a los duros trabajos, el hambre, los malos tratos y las duras condiciones climatológicas fué falso. Hace unos años, uno de los pocos que trabajaron allí y quedan con vida, relataba las miserias, el miedo y las calamidades padecidas y ahora negadas con vehemencia por los acólitos al dictador. Al preguntarle si había vuelto a visitar el lugar, exclamó: "Solo volvería si instalaran un urinario sobre la tumba del dictador". Pero claro, de desagradecidos está el mundo lleno. Seguro que se trataba de uno de los pocos que no disfrutó en las "colonias" del Caudillo. Alguien que no supo valorar las idílicas condiciones en las que se erigió el faraónico monumento a la represión y la humillación de un pueblo. Un ingrato disidente.

Publicado en El Periódico de Aragón el 30 de noviembre del 2009 y en Público el 27 de diciembre

"EL SACAMANTECAS"

"EL SACAMANTECAS"

Cuando era niña y me portaba mal, mi abuelita me amenazaba con llamar a "El Sacamantecas". Me decía que vendría, me sacaría el sebo y se lo vendería a los tísicos para que se alimentaran. Sin embargo, mis terrores infantiles caminaban por otros derroteros bien distintos a los del "Sacasebos" o "El hombre del saco" que no me parecían suficientemente reales para intimidarme. Eran como los personajes de los cuentos de Andersen o de Perrault. Unos malvados de fábula que servían para asustar a los niños y que no tenían sentido fuera de estas míticas historias. Luego, al hacerme mayor he conocido muchas versiones de estos monstruos en la vida real. Personas de carne y hueso capaces de ejercer la más extrema crueldad contra su prójimo para conseguir un beneficio económico o personal. 

 Pero el caso de la banda criminal peruana que secuestraba campesinos para obtener su grasa y venderla para fabricar cosméticos, reivindica al legendario "Sacamantecas" añadiéndole matices más crueles e inhumanos. Es como una burla esperpéntica y macabra sobre la pobreza de esta desdichada gente, cosificada hasta el grado de que la codicia de otros les convierte en meros depósitos de grasa a disposición de la estética de los ricos y privilegiados.

 De pronto, todos esos fantasmas que no lograron inquietarme en la niñez, cobran vida ante mis ojos. Brujas, ogros y vampiros trascienden de lo onírico para presentarse en este mundo, con nombre y apellido, y arrebatarles hasta el sebo a los más desfavorecidos, Nunca pertenecieron al mundo de los cuentos. Siempre estuvieron y están aquí, entre nosotros. Algunos, incluso se disfrazan de empresarios, políticos o banqueros para seguir alimentándose de nuestra incredulidad a que alguien pueda actuar con tanta vileza.