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LA ERA DE LA LUCIDEZ

LA ERA DE LA LUCIDEZ

Cualquier observador imparcial del momento histórico que vivimos concluiría admitiendo que el responsable de la grave fractura social, la agónica crisis medioambiental y las agresiones a los derechos fundamentales de los ciudadanos, es un sistema perverso que antepone los intereses financieros a los seres humanos. Entonces, si partimos de esta premisa, la Huelga General del 29 de septiembre no debe contemplarse como un castigo al gobierno que solo sirva para beneficiar electoralmente a otro partido que, a su vez, nos dará doble ración de lo mismo. Eso podría suceder si la gente decide quitarle su voto a los malos para entregárselo borreguilmente a los malísimos. Es otro el cambio el que debemos exigir: Un cambio de modelo. La Huelga debería ser el despertar de la era de la lucidez para nuestro pueblo. Un ¡basta ya! enérgico y contumaz contra este desarrollismo suicida que se sustenta en un método de selección natural basado en la codicia.  
 
Nuestras movilizaciones deben ir dirigidas a cambiar este modelo. A exigir un Planeta habitable para una sociedad que pueda vivir con dignidad. La vorágine neoliberal, en la que también se han enredado presuntos partidos de izquierdas y obreristas, exige su sangriento botín. No podemos dárselo sin explorar otras opciones, otras posibilidades. Si entendemos eso, que existen alternativas, empezaremos a romper su diabólica lógica de lo inevitable. Es una responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Por eso debemos reunir todas las fuerzas para darle un giro de 180 grados al discurso patibulario con el que nos amenaza el Capital. Otro mundo es posible. De hecho, si no lo intentamos conseguir quizás no haya mundo ni supervivientes a la depredación de los mercados. Las cosas están así de claras. Solo hace falta que estemos preparados para verlas.

Publicado en el Periódico de Aragón el 29 de septiembre del 2010 y en Público el día 30

¡MÁS MADERA!

¡MÁS MADERA!

Les voy a contar la historia de un grupo de personas (sindicalistas, activistas medioambientales, obreros sin ninguna filiación y un inmigrante senegalés) que el pasado 14 de agosto emprendieron una Marcha andando hacia Bruselas, en contra de la reforma laboral y por el reparto de la riqueza y el trabajo. Su objetivo era hacer de esta aventura de 1.700 Kms. en el coche de "San Fernando", un ratito a pie y otro caminando, una llamada de atención sobre la gran injusticia que se cierne sobre la clase trabajadora y convocar a movilizaciones y a la Huelga General. Y hete aquí que, a pocas etapas de ver finalizada su andadura, lo que en principio fueron actos de acogida por parte de las autoridades del sur de Francia y encuentros con la izquierda francesa anti-Sarkozy, ha tomado otro cariz a raiz de atravesar la capital parisina. Resulta que nuestros protagonistas encontraron un vehículo abandonado y con las puertas abiertas en la carretera y, tras dar parte del incidente, continuaron su camino. Debido a un giro bufonesco del destino, en dicho vehículo se habían transportado drogas y , de pronto, nuestros idealistas andarines se convirtieron en objetivo de seguimientos e interrogatorios por parte de un grupo de narcóticos galo. Así mismo, escudados en un estado de alerta anti-terrorista, las Prefecturas interceptan frecuentemente a los marchistas interpelándoles sobre todo lo humano y lo divino y adviritiéndoles  de que este va a ser su destino durante el trayecto restante. Como es bien conocido, la gendarmería no es tonta, y de todos es sabido que, tanto para traficar con drogas como para cometer actos terroristas, no hay nada más discreto que andar atravesar todo un país vestidos con chalecos naranjas y empuñando peligrosísimas banderas rojinegras y anticapitalistas. Es lo último en el ranking del camuflaje entre el hampa. ¿No será que el cargamento que llevan los marchistas es mucho más peligroso que todo lo que arguyen para dificultar su viaje? Porque la Marcha a Bruselas pretende traficar con la esperanza y esa es una sustancia que, en la Vieja Europa, empieza a estar considerada un arma de destrucción masiva para los intereses de los más poderosos.

RÁFAGAS DE LIBERTAD

El domingo amaneció con la noticia de la muerte del viejo profesor. A Labordeta se le ha gastado la vida de tanto usarla. Ese corazón generoso y tozudo no rebló hasta hasta el último verso en su desesperada búsqueda de la libertad. Y confinado en un cuerpo enfermo seguía regalándonos sus reflexiones, sus mentiras acerca de que hacía algún tiempo que no podía practicar la poesía. Que estaba seco. Lo achacaba "El Abuelo" a los ocho años pasados como Diputado. Una experiencia que había agostado su depósito de estrellas en un territorio hostil a la luz y la alegría. Un erial para el alma mucho más yermo que los monegrescos desiertos de esta tierra. Contaba que añoraba esas ráfagas de amor y de esperanza. Explicaba que, aunque la poesía no es un arma ni tiene futuro, sin ella se sentía inerme frente a un mundo que descubría como un inmenso Paraíso perdido. Pero no decía la verdad. Sus palabras nacían desgarradas y brillantes, como un atardecer sangriento. Toda su existencia y su discurso destilaban poesía. Sus lágrimas eran versos que corrían al encuentro de ese lugar donde se ocultan nuestros más preciados sueños.
Hasta sus exabruptos, dedicados a los mamarrachos que intentaban silenciarlo desde siniestros escaños, eran una delicada estrofa que pretendía iluminarles para que reencontraran el sendero de dónde había surgido toda esa bazofia. ¡Váyanse a la mierda! Desnudo de metáforas pero hermoso.
¡A la mierda! Así de claro. A la mierda con con esa sordidez de tanatorio que exhala la política y que pretendía robarnos a un poeta. Ni siquiera la muerte lo consigue. A la mierda también la noche eterna. Jose Antonio se queda con nosotros para siempre. Seguirá vivo en la memoria de los que tuvimos el honor de conocerlo, de escuchar su atronadora voz. De estremecernos con lo que que todos los aragoneses, a la mierda del favor de las instituciones, hemos elegido como el himno de esta patria: Su Canto a la Libertad.
Que la tierra te sea leve compañero.

Publicado en Diario del Alto Aragón, Periódico de Aragón y Público

UNA CARGA SOCIAL

UNA CARGA SOCIAL

Al parecer, eso de la libre circulación de los ciudadanos europeos por todo el territorio tiene sus limitaciones. Y es una de ellas, el hecho de que los residentes extranjeros se conviertan en una carga social excesiva para el país de acogida, la que ha enarbolado Sarkozy para expulsar a los gitanos búlgaros y rumanos de Francia. En tiempos de crisis, esta salvedad puede ser aprovechada políticamente para vender un discurso populista por parte de los gobiernos europeos. Incapaces de remedar la profunda recesión que atravesamos con decisiones valientes y basadas en el respeto a los derechos humanos y en la justicia social, se enhebran a practicar esta suerte de xenofobia que arraiga entre las neuróticas masas que sufren el mal de los tiempos modernos: La fobia a la miseria. Desde el punto de vista psiquiátrico, se trata de una enfermedad relativamente actual que no se padecía antaño, cuando las condiciones de vida eran mucho más humildes. Por eso democracias norte europeas como Dinamarca, Holanda o Austria. de marcado carácter ultraderechista, utilizan ese miedo patológico vendiendo el discurso de que el inmigrante viene a robar el empleo de los nativos. Lo convierte en el enemigo público número uno para distraer la atención sobre su ineficacia para remontar la situación financiera. Y lo mismo sucede con políticos como Merkel o Zapatero, cuya credibilidad ha descendido vertiginosamente y deciden "envainarse" la vergüenza torera en la defensa de los derechos de estas etnias europeas. Vamos, que si no tienes nada mejor que ofrecer al pueblo, inféctalo de odio hacia los más desfavorecidos. No solucionará la situación económica y laboral de tu país pero mantiene entretenido al populacho que, mientras odia al que es más pobre, no pone atención a los tejemanejes de los poderosos. Yo también practicaría la expulsión de algunos individuos por constituir una pesada carga social. Solo que para mí, el concepto de carga social recae sobre la bandada de buitres que en forma de banqueros, especuladores, políticos amaestrados por el capital y demás bandidos de similar pelaje, pueblan la faz de toda la vieja Europa. El problema sería donde desterrarlos porque esta basura tóxica tarda más en desactivarse que los residuos radiactivos de cualquier central nuclear. No existe ni un solo rincón del Planeta que merezca alojar este contingente de lo que considero que es la auténtica miseria. La única a la que de verdad deberíamos temer.

Publicado en Público el día 26 de septiembre del 2010

DEL GÉNERO TONTO

DEL GÉNERO TONTO

Existe una expresión aragonesa que, personalmente, siempre me ha hecho mucha gracia. Se utiliza para calificar a una persona o un comportamiento como propio del grupo más equitativo y universal de todos cuantos conocemos: el género tonto.

Es un concepto generoso que no discrimina entre tendencias sexuales, clases sociales, creencias o ideologías. Todos en algún momento de nuestras vidas, y algunos de forma permanente, hemos hecho o dicho algo que nos ha delatado como entusiastas miembros de este club del descerebre.

Ser del género tonto no se limita a la habilidad de cada quien para pergeñar tonterías. Implica que esas estupideces son cometidas aun a sabiendas de que van en perjuicio propio.

Para explicarlo de una manera clara e inteligible pondremos un ejemplo al azar:

Imaginen una empresa que se pasa por los bemoles los derechos fundamentales de sus empleados, un Air-Comet o Marsans cualquiera, y cuyos representantes sindicales por ineptitud, desinterés, cobardía, lealtad inversa o pocas luces no ponen freno a los desmanes de su patrón. Sigan imaginando que un buen día, el astuto contratador convocara una asamblea de trabajadores donde las traiciones, torpezas e imprecisiones de sus sindicalistas fueran relatadas minuciosamente para coronar su discurso con la conclusión de que la plantilla estaría mejor sin ellos. Con toda probabilidad, sus argumentos torticeros lograrían convencer a gran parte de la audiencia que, sin estrujarse las meninges, podría decidir que es mejor eliminar a estos interlocutores y negociar directamente con el “amo” sus condiciones laborales.

Craso error, propio de los que practican el género tonto. En vez de exigir la mejora de la calidad de sus representantes o sustituirlos por otros más comprometidos, se entregarían dócilmente al lado oscuro dinamitando el instrumento más valioso para la clase obrera.

Pues dejen de imaginar y miren a su alrededor. Esto mismo, está sucediendo a gran escala extrapolando la situación a la reforma laboral y la huelga general del 29 de septiembre. Los voceros del capital lanzan consignas contra los sindicatos que en realidad van dirigidas, como certeros torpedos, a la esencia del propio sindicalismo. Y este mensaje ha calado en una sociedad que se escuda en su ineficacia y burocratización para no salir a la calle a combatir las tropelías que se nos avecinan. ¿No sería más lógico que empujáramos a las centrales sindicales a cumplir con sus obligaciones? Y que conste que, servidora, ha tenido más desencuentros que momentos felices con los mayoritarios. Pero como creo firmemente en la rehabilitación del ser humano, debo apostar por la reforma y nunca por la extinción soñada por pesonajillos de la extrema derecha, como doña Esperanza Aguirre, e inoculada subrepticiamente a la opinión pública.

Contribuir a desmantelar nuestros más útiles mecanismos de defensa constituiría el “premio gordo” del concurso de estulticia en el país del género tonto. No participar en la movilización y huelga del 29-S equivaldría a sacar matrícula de honor en la oposición a majadero.

A muchos les parecerá de necios nuestra quijotesca aventura caminando hasta Bruselas. Pero para nosotros, lo verdaderamente estúpido es la atomización de las fuerzas sindicales y sociales. La pasividad, la inercia, el desencanto y el individualismo, eso sí que son actos mentecatos.

Si caemos en su trampa, nos transformaremos en un Estado emblemático del género tonto. En un auténtico paradigma de cómo se desarticulan todos los logros sociales y laborales a cargo de nuestra propia sandez.

Publicado en el blog de Marcha a Bruselas de Público

¡GRITA!

¡GRITA!

 

¿Han sufrido alguna vez esa clase de pesadillas en las que uno cree despertar para darse cuenta que estás atrapado en un infernal bucle de aberraciones oníricas sin salida? Esa sensación en la que un mal sueño te agarra y, al desadormecer, compruebas que estás inmóvil y no puedes liberarte de la sepultura de angustia en la que te ha sumergido la inconsciencia. Yo sí. Me ha ocurrido tantas veces que, hace ya un buen tiempo, decidí que solo podía soñar con los ojos bien abiertos. En un estado de letargo consciente que me permita estar alerta contra  toda la gama de engendros que me susurran consignas al otro lado de la razón, para incitarme a traspasarla.

Como todo en la vida es sueño, las pesadillas husmean nuestros actos cotidianos. Las injusticias sociales y laborales se disfrazan, aprovechando el duermevela, para mostrársenos como terroríficas quimeras imposibles de abatir. Intentan alterar nuestra concepción de la realidad con el fin de que asumamos, como algo natural, aquello que nos ofende. Quieren convencernos de que todo es inútil. De que no merece la pena salir de esa eterna siesta de carneros resignados a lo inevitable.

La Marcha a Bruselas podría ser una columna de sonámbulos en el planeta de la narcolepsia. Personas que han decidido desperezarse y echarse a andar para buscar remedio a tanta somnolencia. Capaces de soñar más allá de los límites que quieren poner a nuestros sueños.
Son como un grito que llama a mantener la vigilia. A no dejarnos arrastrar a los inframundos donde pretenden instalarnos.

Y como la sociedad padece un sopor profundo, similar a la muerte, harán falta muchos gritos para sacudir tanta modorra.

La aventura de los activistas de la Marcha aspira a ser un alarido potente. Nació con vocación de convertirse en un estruendo que agite el mundo para liberarlo de sus terrores nocturnos. Para sacarlo de esa catatonia que impide a las víctimas tocar a rebato frente a sus depredadores.

Ustedes dirán que son muy pocas voces para tan ambiciosas pretensiones. Tienen razón y, aunque cada día somos más, necesitamos aún muchas gargantas para formar un descomunal coro berreante.

Prueben a hacer un ejercicio simple: Cuando la reforma laboral, los recortes sociales y la injusticia en general les tarareen la nana de la mansedumbre… Abran bien sus pulmones, tomen una generosa ración de aire y expúlsenlo aullando un rotundo “NO” que no deje lugar a dudas.
Vayan entrenando. Verán que resulta muy gratificante y que, además de amedrentar a los merodeadores, se consigue un efecto contagioso entre la gente.

La huelga del 29 de septiembre puede ser la ocasión idónea para un ensayo general de esta práctica. Podemos convertirla en un clamor popular o seguir durmiendo. Ninguna excusa nos exonera de la responsabilidad sobre este asunto.

Por eso, si no quieres esperar en los brazos de Morfeo mientras los poderosos deciden tu futuro, llena de aire fresco tu pecho y grita bien fuerte. ¡Grita!. Ya verás que bien te sientes luego.

Publicado en blog de Marcha a Bruselas de Público

SOLO QUIEN AMA VUELA

SOLO QUIEN AMA VUELA

Mientras camino mentalmente con mis compañeros por las proximidades de Orleans, la rutina cotidiana intenta robarme la cartera y en un descuido, a ser posible, el alma.  Si te acostumbras a morir todos los días, aunque sea solo un poco, es que ya estás muerto. Y queda toda una eternidad para ser un fiambre. De eso nos vamos a "jartar", podéis estar seguros.
Pues por eso, porque estoy viva y coleando, no me resigno a un destino impropio para los seres humanos libres. A dejar una herencia de sumisión y muerte a nuestros hijos. Un planeta exanguinado de recursos, donde la supervivencia se convierta en una competición entre iguales por disputarnos los despojos que nos arrojan desde sus opulentas mesas los Mercaderes.
Los que entienden la vida como un botín sangriento están dispuestos a emplear toda la artillería. De momento solo nos están enseñando las garras y los dientes. Como en el mundo animal, estas fieras nos acechan para asegurarse de la debilidad de la presa que han escogido, con el fin de seguir abasteciendo su pantagruélico banquete.

¡ Pues seamos animales !. Afilemos nuestros espolones y colmillos paras exhibirlos con orgullo delante de los depredadores. Hagámosles saber que somos muy indigestos. Que se están equivocando de comida.
 
Nosotros no podemos ser ellos, como decía Hernández. Pero podemos mostrarnos tan poderosos como cualquier bestia que pretenda intimidarnos.
Porque los que amamos la vida y la libertad tenemos un don del que carecen esos tipos: Nosotros podemos volar. Que se vayan enterando.
Y remontamos los cielos, desde los avernos en los que intentan confinarnos, para poder ampliar la perspectiva de las cosas.
Aviso: Esta cualidad no debe buscarse en las inmediaciones de la bolsa de Wall Street ni en las catacumbas políticas donde se cuecen los intereses de los verdaderos amos del mundo.

Solo los que aspiramos a un mundo más justo y a la medida de las mujeres y los hombres libres, podemos hacerlo. Y cada vez somos más. Demasiados soñadores peripatéticos planeando a la vez sobre la cabeza de "los malos". Somos sus pájaros de mal agüero.
Las palomas mensajeras que transportan una declaración de intenciones y principios. Que les avisan que vamos a plantar cara y que somos millones en el mundo. Un infinito escuadrón a favor de la vida.
 
Ahora debemos ir tejiendo los contactos. Participaremos en todas las  manifestaciones que nos encontremos en el camino contra la política neoliberal e inhumana de Sarkozy. 
  Transformando la lucha de clases en un movimiento social de vocación internacional, pero sin olvidar las tareas domésticas.

Cocinar la huelga del 29 de septiembre es una de ellas.
 

La Marcha a Bruselas  nació como un símbolo de esta determinación a no resignarnos al descabello. Demostrándoles, a pecho descubierto, que no estamos muertos de miedo.
Que escogemos la vida deliberadamente porque nos mueven más elevados intereses que los que anhelan esos otros pájaros que nos están rondando, los carroñeros.

ESTABA DE PARRANDA

ESTABA DE PARRANDA

Me sabe mal contradecir a un prestigioso científico como Hawking pero, en vista de sus categóricas conclusiones sobre la inexistencia de dios, no me ha dejado más remedio. Querido Stephen, es probable que haya desestimado otra posibilidad muy plausible sobre la incomparecencia de dios en la creación del mundo: Ese día, como ocurre siempre que acontecen otras situaciones cruciales para la humanidad, el demiurgo andaba de parranda. Y es muy comprensible si verdaderamente compartimos imagen y semejanza con él. Como un niño grande y caprichoso, se aburrió de su juguete incluso mucho antes de ponerlo a funcionar. La idea de la Creación le causó gran alborozo y expectación al principio. Pero una eternidad siempre es demasiado tiempo y es difícil mantener el interés indefinidamente por nada ni por nadie. Así que, de vez en cuando, se corre una juerguecita celestial y nos abandona a nuestra suerte o, mayormente, a nuestra desgracia. Ha sido igual desde el principio. Primero dejó que nos formáramos de la nada absoluta. Sin darnos ninguna substancia, ninguna enjundia material con la que enriquecer el producto. Para después, siempre que no complacemos sus designios de todopoderoso y cruel infante, castigarnos con esta o aquella plaga o simplemente arrojarnos desdeñoso a la papelera del olvido. Y como su nivel de inmoralidad, proporcionalmente hablando, es infinítamente superior al de sus pobres juguetes, no le importa que aprovechando sus frecuentes ausencias nos estemos cargando la vida y hasta el envoltorio. Está aburrido de nosotros porque no podemos sorprenderlo. Nuestra avaricia, estupidez e iniquidad no le son ajenas. Al fin y al cabo, estamos inspirados en su naturaleza como modelo. En un personaje ocioso y antojadizo, incapacitado para los compromisos a largo plazo. Osea que no me lo haga pasar por muerto o desaparecido señor Hawking. Yo lo prefiero vivito y coleando. Por lo menos, si creo tenerlo enfrente como responsable último de nuestra condición miserable, la carga moral se me diluye bastante. Atribuirle nuestra culpa, me relaja mucho la presión sobre esa incómoda cosa denominada conciencia. La única de nuestras cualidades que, para mantenerla a salvo, debemos poner a buen recaudo de los maniqueos desvaríos del Ser Supremo.

LAICISTAS DE CORAZÓN ILUSTRADO

LAICISTAS DE CORAZÓN ILUSTRADO

Por lo visto,el laicismo empezó a cocinarse como corriente ideológica allá por el s.XIV, con el humanismo desarrollándose en pleno Renacimiento italiano. El  Humanismo pretendía recuperar todos los saberes dignos del hombre libre, frente al dogmatismo cerrado de la teología. En realidad se trataba de una pugna intelectual por defender el derecho de los seres humanos a ampliar sus conocimientos más allá de los rígidos corsets impuestos por la religión. Después vinieron la Ilustración y la Revolución Francesa y algunos hombres,  filántropos vocacionales, trataron de aportar luz a las tinieblas espirituales imponiendo el uso de la razón.
 Los "Ilustrados" pensaban que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. Yo, aunque ni soy ilustre ni muy ilustrada, pienso lo mismo. Por eso no puedo entender que el Estado Español del tercer milenio tenga problemas para sacar adelante una ley de Libertad Religiosa que garantice que los padres puedan educar libremente a sus hijos en cualquiera de las religiones o en ninguna de ellas . Y evitar la presión ideológica eliminando los símbolos religiosos de los espacios públicos, actos oficiales y en definitiva a todo lo que afecta y pertenece a la totalidad de los ciudadanos.
Es posible que, en el último momento, el gobierno dé un quiebro electoralista y saque una ley acomplejada, pacata pero capaz de encabronar a los ultraconservadores y recuperar alguno de los votos perdidos de la izquierda. La política es así de rastrera y, desgraciadamente, está poblada de seres sin alma aunque desfilen entre incienso y pétalos rosas del Corpus Christi.
 Que dicen amar a su prójimo, pero que en realidad utilizan la polémica laica en beneficio particular y no emplean la razón en un debate que debiera ser ilustre e ilustrado, mucho más en el momento que vivimos. Para iluminar a la gente en estos tiempos tenebrosos, necesitamos más que nunca la libertad de pensamiento. Es la única manera de erradicar la ignorancia y la incultura y  poder ayudar de verdad a la humanidad  Este es el fin último del laicismo. Un acto de generosidad con el prójimo. En realidad, un auténtico ejemplo de caridad cristiana.

Publicada en El Periódico de Aragón el 6 de septiembre del 2010 y en Heraldo de Aragón

QUEDA INAUGURADO ESTE PANTEÓN (Series Andalán)

QUEDA INAUGURADO ESTE PANTEÓN (Series Andalán)

www.andalan.es/?p=2831

 

CAMINOS SOBRE LA MAR

CAMINOS SOBRE LA MAR

Como una marea imparable, como un tsunami rabioso y solidario, algo se está moviendo por fin en el Planeta. Me llegan noticias de lugares del mundo que jamás recorreré. De países y gentes que nunca veré pero que, como nosotros los miembros de la Marcha a Bruselas, comparten un mismo sueño de justicia social y gritan: ¡Basta ya! Que reclaman un futuro mejor para sus hijos y para las generaciones que están por venir. La tierra se ha convertido en un territorio hostil para la vida. En un erial donde la felicidad, esa vocación propia de los seres humanos, no puede prender asfixiada entre las malas hierbas de la codicia y la depredación. En Johannesburgo, cientos de miles de personas se manifiestan por sus calles en el noveno día de una huelga general de funcionarios públicos. Entre cánticos y bailes exhiben carteles con lemas como "En defensa de los derechos de los trabajadores" y "No a la explotación". Hasta la Unión de la Defensa de Sudáfrica ha manifestado su intención de solidarizarse con los huelguistas. En México, donde el horror y la corrupción gobiernan todos los confines de su territorio, los heroicos sindicalistas del SME (Sindicato mexicano de electricistas) continúan con su lucha contra el desencarnado`presidente Calderón en defensa de los 16.000 puestos de trabajo que se han perdido a causa de la especulación privatizadora de su gobierno. O desde Chile, donde grupos de insurrectos se levantan contra lo que consideran la guerra social que impone el estado a fuerza de detenciones ilegales y acusaciones falsas contra colectivos sociales y sindicales. Se declaran seres humanos libres y mandan ese mensaje de rebelión a cuantos quieran escucharlo. Y entre todos se van tendiendo caminos sobre el mar enlazando los sueños e ideales a uno y otro lado de los océanos y continentes. Viendo, desde la ceguera a la que quieren condenarnos, que gota a gota va creciendo el maremoto de solidaridad entre los pueblos pese a la agónica sequía en la que quieren sumirnos los que se creen los amos de nuestro mundo.

Publicada en Heraldo de Aragón y El Periódico de Aragón

Regalo del dibujante Azagra para la Marcha

Regalo del dibujante Azagra para la Marcha

Marcha a Bruselas (video) Marche vers Bruxelles

http://www.dailymotion.com/video/xel5op_marche-vers-bruxelles_news

 

PARA LA LIBERTAD (Art. en Andalán)

www.andalan.es/?p=2806

 

LA EMERGENCIA GITANA

LA EMERGENCIA GITANA

 
Por obra y gracia del gobierno francés de Sarkozy, los gitanos rumanos están siendo repatriados vulnerando los principios más elementales del orden jurídico y de las garantías procesales. La presunción de inocencia se transforma, en una interpretación propia del mismísimo Mengele, en una declaración de culpabilidad de origen étnico. El "peligro" gitano se fundamenta en la indiscriminada asociación de esta raza con la delincuencia, la suciedad y la maldad intrínseca grabada a fuego en el cariotipo de sus genes. Demonizar a todo un pueblo por los actos de unos individuos concretos nos retrotrae directamente a las fauces del fascismo en estado puro. Su éxodo no es identificable con una nación cuyo himno es una declaración de amor a la libertad, igualdad y fraternidad entre los seres humanos. Con la sospecha en la piel, la leyenda negra que persigue a los gitanos se extiende entre una población que transmite a sus hijos el miedo a la diferencia que, en realidad, no deja de ser únicamente la penalización y criminalización de la miseria. Y en vez de combatirla procurando educación y facilitando la integración social de estas personas, se les aplica la "solución final". Un poco más refinada que la ejercida durante el nazismo puesto que los hornos crematorios no serían políticamente correctos en la Europa democrática en la que presumimos vivir. Pero igual de efectiva en la práctica porque su expulsión supone hundirlos en un inframundo peor que el sufrido por el acoso policial y judicial al que han sido sometidos por las prefecturas francesas. Como en la Italia de Berlusconi, ahora en Francia, corren esos cuentos de terror asusta-niños que hablan de secuestros y descuartizamientos y que forman parte de un mito que atribuye a esta etnia una depravación extensiva a toda su raza. Por eso, cuando sus chabolas son rociadas con gasolina, muchas criaturas creen que esa es la forma en la que sus amantísimos padres del primer mundo les protegen de estas malignas criaturas de tez morena. Y ese temor que maman de sus progenitores se torna en odio y en rechazo. Un triste legado que nos aleja de un mundo más solidario en el futuro. La auténtica emergencia es transmitir a nuestros hijos otra herencia que hable de hermandad entre los pueblos y culturas. Una urgencia en alejarnos de esa Europa negra y exclusiva en la que nos quieren sumir togados y políticos que emanan olor a azufre desde la ponzoña que anida en sus resecos corazones. ¡Oh ciudad de los gitanos! ¿Quién te vio y no te recuerda? Que te busquen en mi frente. Juego de luna y arena.
Dedicado a mis hermanos gitanos del barrio zaragozano del Gancho

Publicado en Público el 27 de agosto del 2010 y en El Periódico de Aragón el día 30

LOS INVENDIBLES VIVEN

LOS INVENDIBLES VIVEN

LALUCHA CONTINÚA

MARCHANDO UNA DE CACIQUES

MARCHANDO UNA DE CACIQUES

He acompañado junto a mis hermanas y hermanos de la Marcha a Bruselas las primeras etapas de su ilusionante recorrido, hasta que he tenido que reincorporarme a mi puesto de trabajo. No quiero dejar pasar la oportunidad de agradecer a todas las buenas gentes que nos hemos encontrado en el camino su ánimo y cariño. La "serpiente naranja" avanza, desafiando fronteras y negativismos, dejando a su paso una estela de esperanza para todos los que rechazan lo que nos quieren vender como inevitable. La Utopía se ha echado a andar, cansada quizá de ser vilipendiada en un mundo material donde no parece quedar hueco para la dignidad de los seres humanos. Y aunque mi espíritu vuelve exaltado y combativo por el calor de cuantos apoyan nuestra quijotesca aventura, no existen rosas sin espinas. Y una de estas espinas, soeces y amenazantes, tiene nombre y apellidos y ostenta la alcaldía de la bella localidad pirenaica de Campo. Se llama don Eusebio Echart y representa al Partido Aragonés en la alcaldía de Campo desde hace ocho legislaturas. El caciquismo hispánico toma forma en este hombre que decidió echar a los marchistas de lo que considera su corralito particular. El argumento: Que es una zona que su hijo y amiguetes utilizan como disco-móvil y picadero en las afueras del pueblo. De nada sirvieron los razonamientos de los integrantes de la Marcha ni el permiso de la guardia civil para plantar allí las tiendas por una noche. Los tiranos son así. No entienden de ideales y les transmiten a sus retoños la despótica amargura que emponzoñan su corazón. Los habitantes de Campo, buenas personas en su mayoría, merecen algo mejor para su territorio. No es mas que una anécdota negativa entre todo lo hermoso que está moviendo esta inciativa. Mientras, yo miro a los ojos de mis hijos y otros muchachos que comparten este sueño con nosotros. Una fuerza pura que les empuja a formar parte de esta comitiva de románticos, y respiro tranquila. No todo está perdido. No solo otro mundo es posible. También otra juventud, de la que apenas se habla pero que existe.

ENFERMOS DE DISTOPÍA

ENFERMOS DE DISTOPÍA

Las utopías sociales nacieron de la necesidad de algunos seres humanos de creer que un mundo mejor y más justo era posible. Etimológicamente hablando, utopía significa "no lugar". Quizás sea cierto y resulte imposible encontrar ningún sitio donde la felicidad y el respeto por los derechos humanos sea factible, al menos físicamente. Pero nuestra especie posee una cualidad mágica que, desde el principio de la historia, nos ayuda a transcender por encima de lo que nos ofende e incomoda: la capacidad de crear ideales. Y aunque la sociedad que pretendemos muchos soñadores parezca imposible lo cierto es que, solo con imaginarla, podemos señalar la dirección hacia donde debemos encaminar nuestros esfuerzos para aproximarnos a ella. La utopía se comparte y toma cuerpo. Actúa como un factor crítico en un mundo plagado de iniquidad y desafueros fabricando la esperanza imprescindible para evolucionar. Soñar nos hace libres. Nadie puede arrebatarnos este don, excepto nosotros mismos. Como antónimo de la utopía está la figura de la distopía o la utopía perversa. Una corriente que trata de recortar las alas de la imaginación para estrellarnos de bruces con una realidad sucia y descarnada, tratando de convencernos de que lo contrario es una disfunción de nuestra psique o una negación de la evidencia imperturbable. La distopía ha agarrado con fuerza entre la gente consiguiendo mermar nuestras opciones de mejorar el mundo. Es un mal que, de no tratarse a fuerza de ilusión y redaños, acabará convirtiéndose en una enfermedad terminal que puede arrasar con todos los seres vivos y su entorno natural. Engendremos el antídoto en nuestros corazones. Podemos hacerlo con iniciativas como la Marcha a Bruselas por la reforma laboral y el reparto de la riqueza y el trabajo u otras similares. Si somos capaces de fabricar esa vacuna aún estaremos a tiempo de salvarnos. Muchos otros, a lo largo de los tiempos, se la inocularon y el resultado cambió el rumbo de los acontecimientos. Solo necesitamos cerrar los ojos y dejar volar a la fantasía.

Publicado en Tribuna Pública de "El Plural" el 23 de agosto y En El Periódico de Aragón el día 25

CHICA LOCA

CHICA LOCA

Apenas llevamos unos días desde que comenzó la Marcha a Bruselas contra la reforma laboral y los recortes sociales. Algunos de los participantes podrán hacerla entera, sacrificando su tiempo y  su dinero, por lo que consideran una necesidad acuciante de respuesta a las agresiones que recibe la ciudadanía. Otros, entramos y salimos de las etapas alternando largas jornadas de recorrer carreteras "a patita" con  nuestros trabajos y familias. Pero entre todos nosotros, a lo largo del camino, se está estableciendo un vínculo que salta por encima de siglas, organizaciones, orientaciones e incluso razas y culturas. La fraternidad que surge de un proyecto común: Soñar un mundo más justo para todos y pelear pacíficamente por hacerlo posible. Esta es la causa que ha reunido a gente, aparentemente tan diferente, como el joven sengalés Abduolaye y a Carmen, una maestra jubilada, o a mí misma, una limpiadora sin filiación política alguna, a emprender junto a otros personajes esta ruta contra la desesperanza. Ya hemos leído algunos comentarios de ánimo y los agradecemos profundamente. Ellos han comprendido que esta lucha es de todos nosotros: trabajadores, parados, inmigrantes, jóvenes, jubilados, am@s de casa. También de algunos sindicalistas y representantes políticos de la izquierda progresista. Pero sobre todo es una empresa del pueblo que, sin ningún tipo de subvención ni infraestructura, vamos a llevar a cabo para intentar recuperar la dignidad que entendemos que nos están robando. Hay otros comentarios que nos acusan de radicales e incluso se atreven a aseverar que vamos a disfrutar de unas vacaciones pagadas con los impuestos de todos. Pues bien, para desgracia de agoreros, cenizos, esquiroles y demás calaña de individualistas e insolidarios ésto, simplemente, no es verdad. Nuestras peculiares "vacaciones" corren a nuestra cuenta y a cargo de la generosidad de quienes, no pudiendo acompañarnos, nos brindan su ayuda económica o de infraestructura básica a lo largo del recorrido,  proporcionándonos alimentos y  un techo para que no tengamos que dormir al raso. Osea que lo siento por ustedes, señores cenizos malpensantes. Lamento profundamente que algún virus haya eclosionado virulentamente en sus entrañas imposibilitándoles para la ilusión y la confianza en el género humano. Debe de ser muy triste estar tan cuerdos, inmoviles, reticentes y resignados, para no querer participar de este festival de orates itinerantes. Debe sentirse uno muy solo para querer disparar tanta amargura contra los que solo pretendemos mejorar la sociedad. Que sepan que, como en el caso de la chica loca que firma esta carta, nos hemos hecho inmunes al veneno que destilan sus desangelados corazones a fuerza de fabricar antídotos contra la desfragmentación de la utopía. Gracias a todos y a caminar... hasta enterrarlos en el mar.

Publicado en El Plural el 16 de agosto del 2010 y en Público el 23 de agosto