Blogia
kuentoschinos

Política y justicia social

SATÁN QUIERE QUE GANE PODEMOS

SATÁN QUIERE QUE GANE PODEMOS
Los nervios se están apoderando de más de uno a pocos días de las elecciones. Tan grande es la crisis de ansiedad que padece la caverna ultraconservadora que a sus voceros mediáticos no les duelen prendas a la hora de difamar, mentir y fabular sobre el contrincante. Para muestra, la portada de El Mundo de hace unos días: "Los presos de ETA quieren a Podemos en el gobierno"
¿Cómo lo saben? ¿Acaso han hecho una encuesta para determinar la intención de voto en la comunidad carcelaria? ¿O es más bien una intuición con mucha mala baba? Porque puestos a acojonar, yo habría añadido al titular que los psicópatas, violadores y narcotraficantes han creado un nuevo círculo de Podemos. El noveno, creo que lo llaman.
Y es que lo de utilizar a ETA es un clásico demasiado recurrente entre la derechona recalcitrante. Deberían ser más creativos, dar rienda suelta a su enfermiza imaginación para engendrar titulares que consiguieran de verdad que al personal no le llegara la camisa al cuerpo. Por ejemplo: " Confirmado: Lucifer es el auténtico padre de  Pablo Iglesias."  o " Podemos prohibirá el jamón serrano e impondrá una dieta vegana entre la ciudadanía". Eso sí que sería perturbador. 
En fin, lo del rigor periodístico no se estila y menos en campaña. Los diarios conservadores no están para pejigueras sobre ética periodística. Tienen una ardua misión. Conseguir que la gente olvide los escándalos de los dirigentes del PP y vuelvan a votarles. Una humeante montaña de basura que que no se puede maquillar. De acuerdo que es más fácil demonizar al rival, por muy disparatadas que sean las acusaciones, que mostrar una cara amable del partido en el gobierno. Pero ¡hombre! lo de ETA ya aburre al personal. ¡Expriman sus neuronas católicas y preconciliares para pergeñar nuevas calumnias!. Afirmaciones  rotundas que no puedan ser abordadas desde la lógica cartesiana. Cosas como "Si gana Podemos, una legión alienígena invadirá el planeta y devorarán los hígados de nuestros primogénitos" . O esta otra, que no se mete con nadie y es igual de irrebatible desde la razón pura y dura: "La virgen del Pilar y el niño Jesús, piden el voto para el PP"
Yo se perfectamente lo que voy a votar este domingo. Y no me lo ha aconsejado ni el pajarito que se le aparece a Maduro ni la paloma que inseminó al Mesías en el vientre de una virgen.
Es una decisión que tomo yo solita. Sin ayuda de seres sobrenaturales, sin temor a apostar por un auténtico cambio.
 Porque lo que conozco de quienes nos han gobernado estos últimos años supera cualquier amenaza apocalíptica que se pueda atribuir a la formación que lidera "El Coletas". Éstos ya nos han demostrado que están de parte del Lado Oscuro. De ese Señor delas Tinieblas financiero que exige en sacrificio la sanidad y la educación de este pueblo y que engulle sin pestañear el porvenir de nuestros hijos. Esto son hechos y no conjeturas. Y para abundar en la inapelable linea editorial de El Mundo dejaré mi propio titular:  "Si Satán no financia al PP, que venga Dios y lo niegue". A ver si hay un desmentido. Ya me perdonarán que sea un poco escéptica.

¡MUCHA MIERDA!

¡MUCHA MIERDA!
La recuperación económica es un hecho. Aunque eso sí,  solo la disfrutan los ricos  que han visto incrementado su patrimonio más de un 9% en los últimos tres meses. Hablamos de conocidos apellidos como el de Koplowitz, Abelló, Del Pino, Palatchi o Bhavnani que invierten en las sicavs parte de sus grandes fortunas  y así consiguen pagar un 1% de impuestos de las plusvalías y rendimientos que generan. La cosa cambia bastante cuando nos referimos a la recuperación económica de la clase trabajadora. Aunque los ricos son ahora más ricos (en gran medida gracias a los múltiples sacrificios impuestos a los curritos), ya han manifestado su escasa predisposición a subir los salarios. Exactamente entre el menos infinito y un 1%, han matizado jocosos los líderes de los patronos. Unos festival del humor que son estos de la CEOE.
A pocos días de la cita con las urnas, aumenta el número de espontáneos en el club de la comedia bufa nacional. Los candidatos besan aterrorizadas criaturas, montan en bici con corbata y sin pericia, bailan al son que se tercia, cantan chotis... Un despliegue de actividades esperpénticas destinadas a edulcorar la figura del candidato cara al electorado más palurdo. ¿Ves qué maja la Espe, vestida de chulapa el día de San Isidro ? ¡Para que luego digan que no le gusta el roce con el pueblo! Pero si hasta se patean los mercadillos revolviendo los puestos de bragas (sin comprar ninguna, evidentemente) para mostrar su talante campechano. 
Otras, como la presidenta aragonesa Luisa Fernanda Rudi, son más sobrias en sus interpretaciones-intervenciones de campaña. A Luisa Fernanda los baños de populacho le provocan urticaria. Ella prefiere guardar las distancias y hacer su numerito delante de los medios. Es más aséptico. Pero a la definitiva, acaba contando los mismos chistes malos. Que la recuperación económica y su buena gestión están logrando que Aragón vaya como un tiro. Un tiro en la nuca de los colectivos de trabajadores que durante su mandato tuvimos que movilizarnos para defender nuestros más elementales derechos y que solo obtuvimos de la presidenta su frígida indiferencia. 
El pretendiente pepero a la alcaldía, Eloy Suárez, alerta a los zaragozanos sobre lo malo malísimo que sería votar a la candidatura de "Zaragoza en Común".  Describe la formación como un combinado de grupos radicales afines al mundo terrorista. Algo así como el "Comando Almogavar" pero con cuernos y tridente. Es otra faceta de este show. Demonizar al contrincante, sembrar el miedo y la desconfianza. Como si la gestión de los partidos tradicionales no hubieran acarreado bastante miedo, terror diría yo, y desconfianza entre la ciudadanía.
Este es un país de actores, malos la mayoría. De cómicos chungos que se ríen de nosotros y fantoches que quieren asustarnos con cuentos de viejas. 
El público, o el electorado, sabe que están interpretando una gran farsa. Algunos pateamos desde el gallinero. Otros siguen fascinados por la misma función pese a la pésima calidad de los interpretes, la sordidez del argumento y el fatal y previsible desenlace. 
En el mundo del espectáculo es habitual desear mucha mierda a los actores. Yo quiero hacerlo extensivo a ese personal aborregado que se rompe los nudillos aplaudiendo tan nefastas representaciones . Al final, ellos son los responsables de que no cambie nada y esta troupe de payasos perversos se nos siga descojonando. Por eso, ¡Mucha mierda para todos! 

EL FROTAR NO VA A ACABAR

EL FROTAR NO VA A ACABAR
Hasta la fecha, no tengo conocimiento de que ningún ser del futuro haya viajado en el tiempo para traernos una solución definitiva contra las pertinaces manchas de corrupción y desvergüenza. 
Estaría bien que existiera un detergente que se librara de toda esa mugre que ha conseguido hacer costra entre las más altas esferas del poder. Pero de momento, la basura está tranquila. No se siente amenazada y se viene arriba erigiéndose abanderada de la higiene. A ver si me explico con un ejemplo gráfico y reciente: La campaña del alcalde de Badalona que aparece en los carteles junto al slogan "Limpiando Badalona". El alcalde Albiol es un manifiesto xenófobo. O al menos un desaprensivo que emplea la vieja receta de canalizar la frustración de la gente hacia el odio al inmigrante. Una fórmula rentable para los agitadores pero que ha causado demasiadas muertes colaterales en la historia. Todos los fascistas conocidos, y algunos por desvelar, han recurrido  a algún tipo de "limpieza" étnica o ideológica para convertirla en una cruzada que aglutinara la desorientada ira de la gente. Ser judío, o portador del "gen rojo" en Carpetovetonia,  puso la diana sobre la vida de millones de personas. 
 Que Xavier García Albiol aluda a la limpieza en su campaña, es altamente sospechoso. Ante el revuelo mediático ha manifestado que somos unos mal pensados y unos chinches y que él no dice nada sobre la inmigración en los carteles. Tiene razón. En los carteles no. Pero no hay mas que tirar de hemeroteca para que se le vea la patita de las malas intenciones. Durante toda su carrera política ha usado la xenofobia como pilar de su discurso. En el 2007 repartió 30.000 dvds electorales responsabilizando a la inmigración de la suciedad y la delincuencia. Al más puro estilo de la extrema derecha de Le Pen. De los rumanos dijo que eran una plaga y una lacra. Luego rectificó y especificó referirse a los gitanos. Afinando el hombre. Fue llevado a juicio por incitación a la discriminación y al odio, aunque sorprendentemente fue absuelto.

Es verdad que en los carteles de la discordia no pone nada de esto. Pero aún así, leer el slogan de Albiol da mucho asco. Verán, es una cuestión estética incluso. Imaginen un truño parlante que viaja desde el pasado anunciando un magistral producto de limpieza. Pero el jabón milagroso no es otra cosa que un potenciador de la porquería xenófoba. Un burdo engaño como el del alcalde.  En mi kafkiana imaginación, Albiol es esa rampante boñiga que aparece en los carteles prometiendo limpieza. Ya me perdonarán los símiles escatológicos pero no quiero dar lugar a dudas de mi percepción  sobre el asunto.
Albiol ( y todos los políticos que azuzan los más bajos instintos entre la población para ganar votos) forman parte de esa roña añeja que todavía nos queda por desincrustar en toda Europa.
Manchan todo lo que tocan, Lo emponzoñan. Ninguna sociedad democrática debería aceptar este tipo de discursos. Esta suciedad.
En lo único que coincido con Albiol es en que queda mucha mierda que limpiar. Y que mientras existan personajes como él mismo o Anglada, el frotar no va a acabar.

¡QUE PAREN ESPAÑA, QUE ME APEO!

¡QUE PAREN ESPAÑA, QUE ME APEO!
Las encuestas del CIS muestran el fin del bipartidismo al que estábamos acostumbrados. Pero también evidencian que, pese a los escándalos de corrupción y los recortes en los derechos ciudadanos, el PP sigue en cabeza en la intención de voto. No será una mayoría absoluta pero sí un resultado positivo para un partido al que ya no le caben más muertos en el armario.
¿Qué tienen que hacer- me pregunto- para perder la confianza de sus más leales votantes?, ¿degollar inocentes en las plazas públicas?.
 Existe una parte del electorado que escoge la fidelidad por miedo a lo desconocido. Saben, porque es imposible abstraerse del ruido mediático, de la bajeza ética y moral con la que dirigentes y altos cargos del PP se han desenvuelto en el gobierno. Del saqueo (hasta el inconsciente de alguna le delata) sistemático de las arcas públicas y de la insensibilidad hacia los dramas sociales que la ciudadanía padece. Lo saben pero les van a votar porque, como decía Roosvelt de Somoza:puede que sean unos hijos de puta pero son "nuestros hijos de puta".
 Prefieren lo malo malísimo  confirmado a experimentar otras opciones emergentes. Sufren un grave trastorno. Algo similar a  un síndrome de Estocolmo que les empuja a identificarse con sus captores.
Es imposible asimilar el delictivo desfile de Camps, Trillos, Fabras, Barcenas, Ratos, Matos, Ruses, Granados ... que nos ofrece la actualidad diaria. Unos casos solapan a otros. La suciedad se amontona hasta transformar la pinturera sede popular en un muladar irrespirable.
Miedo a lo desconocido. A abrir las ventanas para orear la peste que nos asfixia. ¿Qué podría pasar si optamos por un cambio? ¿Quizás se destruirían nuestros derechos laborales y sociales para ponerlos a servicio de la banca? ¿La precariedad laboral y el desempleo serían la tónica cotidiana? ¿Acaso desahuciarían a la gente de las casas e ignorarían la vergonzosa pobreza infantil que va en aumento? ¿Se desentenderían de los desfavorecidos y dependientes? ¿Privatizarían nuestra sanidad y educación pública para beneficio de agradecidos amiguetes?
¡Ay no! Que todo esto ya lo han hecho los canallas conocidos. Tendrían que esforzarse mucho las nuevas formaciones para emular tanta depravación y desprecio por la sociedad en general.
Pero está visto que muchos se inclinan a elegir muerte frente a los que les produce susto. El susto nos lo llevamos otros cuando vemos las encuestas. Una conmoción brutal(¡ zas, en toda la boca!) cuando comprobamos que una mayoría, aunque sea simple,  del electorado premia la bochornosa labor de este gobierno.
Hay días en los que yo también sigo siendo española porque no puedo ser otra cosa. ¡ Pero a ratos me entran unas ganicas  de darme de baja!.

POLÍTICAMENTE CORRECTOS

POLÍTICAMENTE CORRECTOS
Quedan pocos días para que los ciudadanos decidamos en las urnas el rumbo político que ha de tomar este país. Los partidos se visten de domingo y se esfuerzan en decirle a la gente lo que quiere oír. El fin justifica los medios.  Poco importa que para acceder a este fin, alcanzar el poder político, haya que mentir y traicionar la propia esencia ideológica (si es que se tiene).
Los clásicos, PP y PSOE, apelan al recurrente: más vale malo conocido... Aconsejan a la gente que se aleje de los experimentos que se han abierto paso a codazos en su patio particular bipartidista. Para qué dejar en manos de aficionados algo en lo que ellos han demostrado ser profesionales (estafar y mentir a este pueblo), parecen argumentar.
Las nuevas formaciones políticas que despuntan están tan obsesionadas con su asalto celestial que no dudan en metamorfosear su primigenia naturaleza a gusto del respetable. La izquierda y la derecha se cubren con un pasamontañas para no ofender las sensibilidades de las mayorías. Los principios se vuelven dúctiles y maleables a criterio del consumidor, osea del votante.
En medio de esta mascarada, El Follonero entrevista al anarquista octogenario Lucio Urtubia.  Lucio explica la trayectoria vital que le abocó al anarquismo y la acción directa. El falsificador que puso en jaque al banco más importante del mundo en los setenta decía no poder identificarse con una tierra en la que solo había conocido miseria, crímenes e injusticias. ¿Cómo se puede sentir amor por una madre que te maltrata y mata de hambre?
Lucio no podría aparecer en las listas de ninguna de las pujantes formaciones políticas. Ni de las nuevas ni de las viejas. No es precisamente un tipo políticamente correcto y su discurso se aleja de la anhelada convergencia social recomendable para ganar unas elecciones. "Deserté por ladrón- admite Lucio-  pero qué placer robar a esta patria de imbéciles".
Algo así habrán pensado otros que han saqueado los bienes más preciados de nuestra sociedad como la educación o la sanidad. ¡Qué placer robar a esta patria de imbéciles!. Pero nunca lo van a expresar con la sinceridad de Lucio. Además hay un matiz que diferencia a un delincuente de los otros. Lo establece el propio Urtubia: "El crimen no es hacer y fabricar dinero, el crimen es quedártelo para tí" Lucio falsificaba dinero para  desestabilizar un sistema que considera su enemigo. No tiene cuentas en Suiza ni pelos en la lengua. Y a sus 84 años está convencido de que no habrá ningún cambio, ni con Podemos ni con nadie, mientras no asumamos nuestra responsabilidad todos los seres humanos.
Para asaltar los cielos se necesita algo más que una impoluta corte de Arcángeles Glaciales. La responsabilidad debe germinar entre las personas corrientes. Lucio mantiene que uno es lo que es por lo que hace, no por lo que dice. 
En estos días, las madres y los padres de la patria, muestran su plumaje más políticamente correcto. Dan botes a la diestra y la siniestra tratando de captar la atención del mayor número de imbéciles para su causa. Lo difícil es averiguar si su causa coincide con la nuestra, la de los imbéciles de la patria. Las víctimas de una crisis-estafa que hemos visto como se dinamitaban nuestros derechos sociales y laborales apelando a patrióticos sacrificios. Por un renacer financiero que permita a los patriotas de primera mantener su fortuna lejos del fisco y, a la par, seguir mamando de las paupérrimas ubres del estado. 
Dicen que la aceptación de los problemas es el primer paso hacia la curación. Asumir nuestra estulticia borreguil (que nos pone en manos de bucaneros y bandidos) no suena políticamente correcto pero puede ser el punto de partida para sanear esta sociedad. Para dejar de ser una patria de imbéciles. Esa es nuestra responsabilidad.

PANTERAS DESEOSAS DE UN MUNDO SIEMPRE HAMBRIENTO

Caer en la exclusión social ha dejado de ser una posibilidad remota para muchos españoles. La famélica legión de parados, desahuciados y desfavorecidos por la fortuna aumenta exponencialmente pese a los pintureros augurios macroeconómicos. Incluso se puede ser pobre trabajando. La desesperación obliga a muchas personas a aceptar empleos precarios con remuneraciones ridículas con las que no pueden cubrir sus necesidades más básicas. Mi maquinaria neuronal conspiranoica confirma sus vaticinios. La crisis fue una excusa para desmantelar los derechos conquistados por la clase trabajadora europea. Principalmente en los países del sur. ¿Para qué trasladar la producción a países del tercer mundo si podemos tener nuestro propio tercer mundo en el patio de casa?
Esclavos nacionales, agradecidos por los flexibles grilletes con los que el capitalismo salvaje rodea sus tobillos. O eso piensa el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega, que se refirió a los desempleados como: Esos pobrecillos que están en la calle. Para Vega, esos pobrecillos muertos de hambre, darían palmas con las orejas con tal de aceptar cualquier tipo de empleo. Su bondadoso corazón aboga por la extrema flexibilización del mercado laboral pensando en estas criaturas. En lo bien que encajan en el organigrama del Nuevo Orden mundial. Predispuestos, por la miseria, a aceptar las escasas migajas que los poderosos arrojan de sus mesas.
Y es que estos neoliberales son todo corazón. Igual que Esperanza Aguirre, otro prodigio de sensibilidad y empatía. Su método para acabar con la pobreza es tan expeditivo como canalla. ¿Qué hacer con los transeúntes que duermen en la calle? Se les echa fuera de la ciudad, lejos de las escrutadoras miradas del turisteo , donde no ofendan con su mugrienta presencia las delicadas retinas de la gente de pro. ¡Que sobrevivan montarazmente comiendo raíces!. No se cómo esta bondadosa dama no ha propuesto una caritativa Solución Final para este anti-estético problema.
Una eutanasia por compasión que liberara a estos pobrecillos de su lamentable situación.
En realidad, es mucho más práctico para ellos mantener una nutrida bolsa de miseria. Un país sembrado de santos inocentes. De gentes temerosas e ignorantes, al límite del hambre, más proclives y dóciles a aceptar condiciones laborales draconianas. La educación y la libertad de expresión también son sus enemigos. Los poderosos, los verdaderos amos del mundo, no quieren marisabidillos  entre los obreros ni que se filtren sus cochinadas y corruptelas. El ministro de Justicia ( ¡ay que me da la risa tonta!) enseña la patita de pantera proponiendo una ley de censura. Los huesos del chaparrito se remueven de gusto en el Valle de los Caídos. Luego dice que no.. . pero porque les falta arrojo. Que no por ganas.
"Ladrabais cuando el hambre llamaba a vuestras puertas"- dijo el poeta. Sí, están aullando las fieras. Defienden a zarpazos el sangriento botín que han arrebatado a los ciudadanos.
Ahora todo depende de nosotros. De si aceptamos ser esos santos inocentes que ojean la caza de los señoritos o preferimos asumir las riendas de nuestro destino. 
Al menos servidora, no tiene nada de santa y mucho menos de inocente. ¡Ay milana bonita!

ELEGIR SER PROSTITUTA

ELEGIR SER PROSTITUTA
Desde algunos sectores sociales se defiende la legalización de la prostitución como un acto de progresía. Quizás se trate de una reacción, poco reflexiva, al puritanismo imperante. Abogar por este argumento revela la falta de un análisis profundo sobre la sexualidad humana y la violencia simbólica contra la mujer que le acompaña. ¿A quién beneficia más la legalización? No hay que ser un lumbreras para deducir que los más interesados son los proxenetas. Dueños de clubs de carretera o macro-burdeles que están entusiasmados con la idea. Y no porque sean unos empresarios comprometidos con sus trabajadoras. Quienes se dedican a estas actividades son traficantes de personas y mafiosos que, de esta forma, verían aliviadas sus dificultades con la policía y los jueces.
Ciudadanos ha lanzado esta polémica al debate político. Es sano debatir. Pero hay que hacerlo desde la realidad cotidiana que padecen estas mujeres. Cuando se habla de trabajadoras del sexo que ejercen libremente su profesión, ¿a qué porcentaje nos referimos? Al margen de las cifras, que no cuentan las tragedias personales, vivimos en una sociedad donde se habla de la "elección individual" con mucha frivolidad. En un marco neoliberal salvaje (donde las posibilidades de sobrevivir a la pobreza se minimizan si además eres mujer) las elecciones que quedan pueden atentar contra la dignidad humana. Ya elijas ser prostituta o fregar escaleras doce horas diarias por seiscientos euros, solo estás escogiendo entre distintos modos de explotación.
Millones de personas son cosificadas, vendidas, compradas, explotadas por un sistema caníbal que las transforma en meras mercancías. En los países escandinavos en los que se ha legalizado la prostitución no se ha acabado con la trata de blancas. Ahora la practican con mayor impunidad. 
Ciudadanos habla de proteger a las trabajadoras del sexo. Pero, ¿legalizar la prostitución hará posible esto? No hablamos de un trabajo cualquiera. ¿Les gustaría a ustedes que sus hijas optaran por esta profesión? A mí no, sinceramente.  La legalización no acabaría con las redes de captación de muchachas en países pobres para ser obligadas a prostituirse. Solo crearía un mercado paralelo donde las condiciones serían infra-humanas. Se potenciaría la esclavitud sexual en el underground. Además, es viable conceder derechos a las prostitutas sin legalizar la prostitución. Sin beneficiar a los comerciantes de personas que se enriquecen con la degradación de las mujeres y las niñas.
La clave puede estar en el patriarcado cultural, económico y social que nos envuelve. La prostitución invita al hombre, al macho, a separar la sexualidad de la humanidad. Convierte el cuerpo de la mujer en un producto más de consumo. Poco menos que un tetra brik de usar y tirar con el que no se necesita tener contacto emocional.
El debate está sobre la mesa. Algunos sectores de la izquierda y de los movimientos feministas andan divididos por esta cuestión. Sus valedores acusan de doble moral o mojigatería a quienes se oponen. Personalmente creo que apoyar la legalización supone dar el visto bueno a una estructura social anómala entre  seres humanos. Y que solo ayudaría a consagrar la desigualdad en la relación de poder entre los sexos.
El asunto merece un debate sereno pero necesario. Es imprescindible encontrar puntos de acuerdo para acabar con el patriarcado asfixiante que impide que las relaciones estén basadas en la igualdad y el respeto entre los sexos. Si de verdad queremos un mundo nuevo y más equitativo, habrá que bucear de lleno en estos barros.

¡SÉ FUERTE RODRIGO!

¡SÉ FUERTE RODRIGO!
Se rumorea que Rodrigo Rato dejó su cargo en el FMI porque quería ser rico... a lo grande. Su sueldo de 2,5 millones de euros no le aplacaba esa ansia  y volver a España, a recoger la cosecha antes sembrada, se le presentaba un negocio harto fructífero.  Entre la gente del hampa las cosas funcionan así. Las deudas se pagan. Y personas poderosas e influyentes en este país, como Emilio Botín o Jaime Castellanos, estaban endeudados con el bueno de Rodrigo. Quid pro cuo. Los cargos en entidades financieras llovieron sobre Rato como el maná . Sueldos astronómicos por dudosos servicios y tarjetas negras para costearse su faceta erótico-festiva. ¡Qué menos merece un leal capo de la Mafia!
De pronto, se han filtrado informaciones inquietantes sobre evasión de capitales (de origen más que sospechoso) que ponen al ex-ministro de economía y hacienda, ex vice-presidente y ex-director del FMI, en una situación comprometida. Si tiramos de hemeroteca, por la boca muere el Rato. En los noventa se presentaba como el mayor paladín contra la evasión y el fraude fiscal. Desde Aznar a Esperanza Aguirre, pasando por el mismo Rajoy, todas las personalidades del PP alabaron su gestión y lo señalaban como el autor del milagro económico en aquellos años. Todos querían ser amiguitos del tito Rato y contagiarse de su aura.
Ahora, su cuchipandi de forofos, ha disminuido vertiginosamente. Como ya hicieron con Barcenas, sus antiguos admiradores le van a negar, tres o trescientas veces si hace falta, para no verse salpicados por su caquita. ¿Le habrá mandado Mariano algún SMS pidiéndole que sea fuerte? A veces, este tipo de organizaciones delictivas necesitan realizar  sacrificios para poder mantenerse y adaptarse a los nuevos acontecimientos. Inmolar unos cuantos peones, aunque sean tan pintureros como Rato, para continuar controlando la partida.
A la par (y de la mano de ese grotesco hobbit conocido como el pequeño Nicolás) Javier de la Rosa relataba un entramado corrupto de proporciones bíblicas en el que estaría pringado hasta el mismísimo ex-rey Juan Carlos. Y aunque la credibilidad de un delincuente manifiesto como  De la Rosa no es muy alta, en la grabación aporta suficientes indicios como para merecer una investigación exhaustiva del tema. De confirmarse una tercera parte de lo que cuenta, los cimientos de cualquier democracia europea se vendrían abajo. Aquí tengo serias dudas.
Hay quién dice que el hecho de que personajes como Rato caigan demuestra que el sistema funciona y que existe un espíritu de regeneración democrática hasta dentro del PP. Oros tenemos diferente opinión. Durante muchos años y hasta hace bien poco (recuerden la campanita de Bankia), se promocionó la carrera privatizadora y trapacera de Rato por parte de la cúpula de su partido. Es altamente improbable que Rajoy ignorara sus actividades extra-escolares. Y de ser así, ¿nos merecemos un presidente del gobierno que esté en Babia y no distinga un corrupto de una morcilla de Burgos?
Como una serpiente que muda el pellejo, el partido popular se desprende de algunos lastres peligrosos. Pero culebra se queda. Una operación estética no va a cambiar su naturaleza depredadora. Un gran escándalo sirve para eclipsar otro más gordo. La Cosa Nostra pepera está dispuesta a devorar algunos de sus hijos predilectos. Confunden regeneración y antropofagia. 
¡Sé fuerte Rodrigo! Tu martirio contribuye a que no se destape la caja de los truenos. Eres uno de los nuestros- le escribirá Mariano- aguanta para salvaguardar el buen nombre de La Familia.
Al fin y al cabo, los asuntos judiciales no son tan severos cuando se es rico, muy, muy rico. Y el honor y la vergüenza no pueden depositarse en una cuenta suiza. ¿Para qué demonios valen?

¿PATRIOTAS?

¿PATRIOTAS?
El dibujante Jaume Perich dijo una vez ésto sobre el patriotismo: "Hay dos tipos de patriotas. El que ama a su país y el que ama al gobierno de su país. Lógicamente los gobiernos consideran más patriotas a estos últimos." No podría estar más de acuerdo. Y es que algo se retuerce en mi interior cuando veo como hay quien agita la bandera de la patria para tapar sus miserias.
Según el gobernador del Banco de España (un tipo ecuánime y nada partidista) las severas medidas de austeridad que el gobierno popular impuso a la sociedad española son un acto de patriotismo. Es evidente que el señor Linde pertenece a la segunda categoría mencionada por El Perich. Los que aman al gobierno de su país. Y es un romance correspondido puesto que el gobernador, que pronto cumplirá 70 años, ya no se verá obligado a jubilarse. Podrá seguir disfrutando de su ocioso y bien remunerado cargo hasta el 2018 gracias a un cambio de ley que le ha proporcionado un gobierno enamorado. ¡Olé, qué bonito! Lo cierto es que esta historia de amor, o de patriotismo, ha dejado muchas muestras. Como las declaraciones encendidas del gobernador del Banco de España aplaudiendo enfáticamente la reforma laboral o la política económica del gobierno. Pura poesía envuelta en almíbar y trinos de jilgueros. ¡Y qué decir del roneo del gobierno! Siempre dispuesto a hacer la vista gorda a errores baladís. Como que sea EEUU, y no la supervisión  de Linde, quién descubriera que en pleno Madrid, delante de sus narices, se lavaba dinero de mafiosos y corruptos de medio mundo. Nadie es perfecto. 
Pues mire usted que yo andaba despistada con el tema de la patria hasta que vino el bueno de Linde a intentar sacarme de mi error.  Veo a la gente de Stop- Desahucios apoyando heroicamente a miles de personas que son presa de la usura de los bancos (a los que patrióticamente rescatamos entre todos) y me da por pensar que son auténticos patriotas.   Y sin embargo los auto-proclamados  patriotas, que financian su sede con dinero negro o esconden millonadas en la patria Suiza, me parecen traidores.¡Fíjense qué tontería!
Es el efecto de los espejos cóncavos y convexos en los que se mira esta España triste y esperpéntica. Desde ellos, la patria de la que habla Linde, nos devuelve una sonrisa desdentada.

EL FACTOR HUMANO

EL FACTOR HUMANO
El tufillo pre-electoral flota en el ambiente facilitando que algunos se embriaguen de él y obren el prodigio de reconocer errores pasados. Pero solo a medias, enseñando la patita de las buenas intenciones sin acabar de materializar este milagro de forma concluyente. Es lo que le pasa al gobierno con la atención sanitaria a los sin papeles. Dice que se les prestará asistencia pero que no tendrán tarjeta sanitaria. Una medida electoralista  pero maricomplejines y absurda. Si disparatado fue retirarles los derechos sanitarios hace tres años, mucho más lo es devolvérselos a medias ahora. Y menos sin haber reconocido el grave error que supuso, no solo desde el punto de vista humanitario sino también económico, por la proliferación de pandemias que a la larga generan mayor coste social. No es fruto de una reflexión ni contiene ningún ánimo de enmienda. Es un mero acto de campaña. Un brindis al sol tratando de rascar algún voto atontado.
Igual que eliminar las tasas judiciales, retirar la ley del aborto o rebajar los tramos del IRPF. Las mismas medidas que el gobierno defendió como dogmas e impuso con su brutal mayoría a la sociedad española, en periodo electoral se barren bajo la alfombra de las vergüenzas. Como decía el genial Groucho: Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros.
Sería del genero tonto olvidar que con el gobierno del PP, la sanidad pública española recibió el mayor ataque de su historia. Y que todo obedece a oscuros intereses privados que han visto en el botín sanitario la alternativa al ladrillazo que los hizo millonarios.
He leído en prensa que la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, ha pagado ingentes cantidades de dinero público para hacerse auto-bombo en medios como ABC, Expansión u Onda Cero.
Como mi vida es un circo, he pasado casi una semana hospitalizada a causa de una intervención quirúrgica en el Hospital público zaragozano Lozano Blesa. Allí me he encontrado con un personal comprometido que hace de la necesidad virtud para suplir la falta de recursos. Gente que demuestra todos los días que el factor humano es la garantía para ser un buen profesional. Ya seas limpiadora, auxiliar, enfermero, médica o presidenta de la comunidad de Aragón. Lo que te va a definir al final es tu factor humano. O su ausencia.
Por mucho que la Rudi se compre entrevistas y primeras planas eso no le va a insuflar un alma. Le pasa como al resto de sus compañeras y compañeros de partido, que no resulta creíble. Y mucho menos despilfarrando la pasta de todos en su loca auto-promoción mientras en los hospitales públicos aragoneses cada vez hay menos personal y falta hasta el esparadrapo.
Es esa doble moral con la que se maneja esta gente lo que no debemos olvidar. Su facilidad para sacrificar el interés general al del partido. O al propio mismo si se tercia la oportunidad. 
Ya nos han demostrado la calidad de su factor humano. Ahora solo queda que demos una respuesta proporcionada en las urnas a tanta inhumanidad.

PARA LA LIBERTAD

Repasando el contenido de la ley de Seguridad Ciudadana, una sensación de asfixia añeja y rancia me ha robado el aliento. Mi adolescencia transcurrió paralela a la transición. Recuerdo nítidamente la alegría colectiva de una mayoría social que abandonaba el susurro, los silencios impuestos a punta de pistola, las mordazas que impedían que la gente pudiera expresarse libremente. Pero también recuerdo la ira irracional de quienes seguían defendiendo la dictadura fascista y la bota de hierro que aplastaba al que osara disentir del pensamiento único que impone su ideología.
En este periodo hubo muchos crímenes impulsados por el odio a la libertad. Algunos, como el de los abogados laboralistas de Atocha en Madrid, han hecho correr ríos de tinta por la brutalidad homicida que emplearon sus ejecutores. Otros pasaban camuflados por una versión oficial que convertía a la víctima en peligroso delincuente y justificaba el asesinato como un acto de  "defensa propia". Así le pasó al aragonés de 32 años Vicente Basanta López. A las nueve de la noche del 5 de febrero de 1977, el joven estaba realizando una pintada en un muro: "Trabajo sí, policía no". Vicente fue abatido a tiros por la espalda por un policía que tan siquiera estaba de servicio. Tres impactos de bala, dos de ellos en la nuca, al más puro estilo de una ejecución. La maquinaria difamatoria se puso en marcha para tapar este feo asunto. A la familia se le negó el derecho a juicio pero se admitieron pruebas e informes inventados para ensuciar la reputación de Basanta.
Había que reinventarlo como el prototipo de delincuente que encajara con los hechos que describía el informe policial pese a que contradecía las evidencias forenses. El caso fue sobreseído.
Pocos meses después, un muchacho almeriense de diecinueve años fue asesinado de forma similar. Francisco Javier Verdejo era hijo de un alcalde franquista. Unos guardia civiles le acribillaron mientras intentaba hacer otra pintada: "Pan, trabajo y libertad". Solo llegó a escribir "Pan, t ". En esta ocasión la familia, adepta al régimen, no quiso poner denuncia.  La investigación se cerró con una controvertida versión que exoneraba de responsabilidad a los guardia civiles.
La memoria de Vicente Basanta siguió viva entre sus familiares y amigos. Gente humilde pero de corazón irreductible que pudo lograr, tras la creación de la Comisión Ciudadana en 1996, limpiar su nombre y sacar la verdad a la luz.
La historia de Vicente Basanta y su familia parece presa de una maldición. Recientemente, un sobrino suyo ha muerto de un disparo cuando se procedía a su detención por su posible implicación en un atraco. La versión policial narra que la muerte se produjo accidentalmente. Al parecer, la provocó el propio Moisés Basanta al abrir la puerta de su coche con tanta brusquedad que golpeó el arma reglamentaria del agente causando que se disparara de forma involuntaria. Moisés recibió un tiro en el tórax que acabó con su vida. Son esas carambolas del destino que te ponen los pelos como escarpias. La familia exige una investigación más a fondo del suceso. Su abogado pide que sea la guardia civil , y no el propio cuerpo de policía nacional, quienes la lleven a cabo. Por una razón de mera higiene y transparencia (y porque los dramáticos antecedentes lo merecen) debería ser así. Pero una cuestión de competencias lo hace imposible. El cuerpo nacional de policía será juez y parte.
El pasado y el presente se entremezclan con demasiada frecuencia en estos días. Habitamos en un presunto estado democrático pero sus mecanismos se alejan progresivamente de un estado de libertades y derechos. La "Ley Mordaza" nos vuelve a dejar vencidos y desarmados  frente al poder policial, judicial y político. Las versiones oficiales adquieren la categoría de dogmas frente al testimonio de los ciudadanos. Nuestro derecho de manifestación, de protesta pacífica frente a lo que nos ofende y amarga la existencia, severamente sancionado.  Los progenitores de la ley sostienen que pese a ello, seremos libres como pájaros. Pero se refieren a la libertad de la que goza un ave disecada a la que previamente se le han amputado las alas y la lengua.
La derogación de esta ley debe convertirse en objetivo prioritario para cualquier gobierno decente que resulte de las próximas elecciones. El camino de la libertad está sembrado de minas y de trampas. De discursos torcidos y viajes en el tiempo hacia la España más negra y más profunda. Pero eso no debe desanimar a sus amantes. Una atmósfera de cambio está flotando en el ambiente, La libertad siempre vuelve a abrirse paso pese a las mordazas y grilletes. Ya lo dijo un poeta que murió por ella: "Porque donde unas cuencas vacías amanezcan/ella pondrá dos piedras de futura mirada/ y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada." 

LA VIDA NO VALE NADA

"La vida no vale nada si escucho un grito mortal y no es capaz de tocar mi corazón que se apaga". Así rezan los versos de una bella canción de Pablo MIlanés que describe la futilidad de una vida ajena al sufrimiento de los demás. ¿Cómo cuantificar el valor una vida humana? Algunos dirán que no tiene precio pero la realidad cotidiana nos demuestra lo contrario. El pasado febrero, mi vecina Esther se quitó la vida porque no pudo pagar el alquiler de su casa. Este mes de marzo, en oto barrio popular de Zaragoza, un hombre de sesenta y dos años tomó la misma decisión un día antes de que lo desahuciaran. Dejó una nota explicando que, debido al paro y la precariedad que la familia padecía, no se podía hacer cargo de sus obligaciones económicas. Junto a ella, la notificación de desalojo que le había mandado el juzgado.
 En estos dos casos, como en tantos otros que pasan de puntillas por la sección de sucesos, la vida tenía un precio. Y no hablamos de cantidades desorbitadas como los supermillonarios rescates financieros que la sociedad española ha insuflado a los bancos. El rescate que necesitaban estas personas para sobrevivir no influye en la prima de riesgo ni puede alterar los índices bursátiles.
El dinero no es lo más importante. Para cauterizar esta sangría humana solo hace falta un sistema con un mínimo criterio de justicia social. Con un poco de vergüenza.
Cuando el melón constitucional se abrió, para convertirnos a todos en avalistas del desastre que lió la banca, la vida de muchos españoles entró en quiebra. Empezamos a pagar una deuda ajena y hemos ido viendo como embargaban nuestros más valiosos bienes. Una sanidad universal que era referente y envidia de la comunidad internacional. Una educación pública a la que se ha ido esquilmando hasta dejarla en el chasis. Una red de asistencia social que garantice los mínimos vitales para los más desfavorecidos...  todo engullido para mayor gloria del establishment financiero (el único dios verdadero).
Mientras muchos ciudadanos sufren la insensibilidad institucional hasta el punto de verse abocados al suicidio, las crónicas nos narran el desmadre tarjetero que se corrían los consejeros de algunas entidades rescatadas. Como los chicos de Bankia, ese alegre y variopinto grupo de ¿asesores?, que abarcaba desde el presidente de la patronal hasta sindicalistas o representantes de distintos grupos políticos. Sus vidas también tenían precio. Al menos sus voluntades. Y el precio, en este caso, era el uso indiscriminado de un trozo de plástico que les abría las puertas de un paraíso donde todo era gratis y libre de impuestos. Comilonas  en sus propios restaurantes, extravagantes gastos farmacéuticos, lencería fina, coches de alta gama, sospechosas siestas en lujosas suites a mediodía, exóticos viajes, incluso dinero en efectivo. Y eso que, según cuenta uno de los agraciados, se les había advertido que la tarjetita no debía emplearse en asuntos erótico-festivos.
La vida de estos consejeros nunca se ha visto asediada por la miseria o la indiferencia. Están vivos porque respiran, comen y defecan con la simplicidad de cualquier organismo primitivo. Pero su falta de decencia huele a muerto. Ni los más caros perfumes conseguidos a golpe de tarjeta consiguen neutralizar su pestilencia. ¿Qué valor tienen estas vidas? 
Otra vez Pablo Milanés suena en mi cabeza: "La vida no vale nada cuando otros se están matando y yo sigo aquí cantando cual si no pasara nada"

LOS DERECHOS SON PARA LAS PERSONAS

LOS DERECHOS SON PARA LAS PERSONAS
"Los mendigos no son personas"- Esta afirmación la hizo uno de los abogados del neonazi Javier Royo durante el juicio en el que estaba acusado por apalear con ensañamiento a un mendigo dentro de un cajero. Curiosamente, Javier Royo es uno de los okupas de un edificio en el zaragozano barrio de Las Fuentes que el grupo de ultras ha venido a denominar como "Hogar Social". Se me escapa a que clase de "personas" prestara socorro esta filantrópica banda cuya lista de antecedentes por violencia y agresión podría empapelar entera la basílica de El Pilar. Si tenemos en cuenta que indigentes y emigrantes no alcanzan la categoría de seres humanos, según su hitleriano baremo, la labor social que presuntamente desempeñan plantea muchas dudas. Como dudas plantea que no se haya producido el desalojo de esta peligrosa banda con la misma diligencia y contundencia que se hicieron con otros colectivos okupas de la capital como "El Paraguas".
Claro que los jóvenes que ocupaban El Paraguas pretendían algo insólito. Acondicionar un antiguo edificio abandonado propiedad de un banco para dar alojamiento a familias desahuciadas y en riesgo de exclusión. Sin atender al color de la piel, religión, ideología o extracto social. ¡Qué atentado a la razón! Sus buenas hostias recibieron los osados perro-flautas por su defensa pasiva del proyecto. 
En Cambio, el "Hogar Social" de los neo-nazis sigue adelante pese a las denuncias, a su obscena apología del fascismo, la xenofobia y la violencia, sin que la delegación del Gobierno tome cartas en el asunto. Aunque, a su manera, ya las ha tomado. 
Hace unos pocos días, la organización ultraderechista MSR había programado un concierto neo-nazi en el "Hogar Social" de Las Fuentes.  A las protestas de los vecinos del barrio se sumaron las de un grupo de jóvenes anti-fascistas que fueron recibidos por los delincuentes al grito de "Sieg heil" mientras ejecutaban el saludo nazi. La cosa acabó como era previsible, en una batalla campal que se saldó con ocho heridos y quince detenidos, todos anti-fascistas.
Lo que más sorprende es que, en una trifulca de tales características, ningún neonazi resultara detenido ni imputado. La impunidad con la que actúan estos grupos en la capital aragonesa empieza a ser legendaria. Desde el "Hogar Social" se ofrece alojamiento y comida gratis a neonazis de todas partes del mundo para que puedan asistir a jornadas de formación en el racismo y otras lindezas similares. De nada sirve que los dueños del edificio hayan denunciado a la policía la ocupación. Y tampoco que se esté violando el código penal (que establece el delito de exaltación o apología del fascismo tipificado hasta con cuatro años de cárcel).
En Madrid, Ana Botella ha suspendido un concierto de Soziedad  Alkohólica por lo que ella define enaltecimiento del terrorismo. Tiene guasa la cosa, la Botella contra  Soziedad  Alkohólica
Pero obviando el chiste malo. Si las letras de Soziedad  Alkohólica le parecen delictivas a la alcaldesa madrileña,¿ qué le parecerían estas otras?: "Juventud idiotizada por el rojo pensamiento, 
Nuestra raza amenazada, por judíos y por negros/ Nuestro estado está ocupado por un gobierno sionista/Contra a el llevaremos a cabo ¡La guerra nacional Socialista!/ Como decían los antiguos, 
Estirpe guerrera de sangre pura./ Un grito nacionalista, contra los negros y la usura."
Como se puede ver, en Aragón, no somos tan tiquismiquis.La delegación del Gobierno aragonés aboga por la libertad de expresión. Eso sí, la de los nazis. Libertad para delinquir y lanzar soflamas anti-constitucionales y xenófobas en sus conciertos. Y a quién no le guste que se aguante.Resulta evidente que la policía recibió instrucciones para defender la libertad de expresión de Javier Royo y sus camaradas. Gracias a la protección de la que gozan podrán seguir manifestando públicamente que los mendigos no son personas o que los negros son poco menos que un mono.
Se siente uno más tranquilo sabiendo que las autoridades velan con tanto celo por nuestros derechos ciudadanos.Siempre que seas blanco con denominación de origen y preferentemente facha. 
Al fin y al cabo, los demás, no son personas. ¿Cómo pueden pretender tener derechos?

IGNATUS TORRENTE PARA PRESIDENTE

IGNATUS TORRENTE PARA PRESIDENTE
Pues sí, señoras y señores, este país ha sido bendecido con un talento especial para el frikismo y la comedia bufa. No es casualidad que un personaje soez y despreciable como Torrente sea un ídolo de masas. Aquí la realidad siempre supera cualquier ficción. Los Torrentes y Torrentas nacionales de carne y hueso ocupan cargos de gran responsabilidad. 
Van, eso sí, con una pinta más atildada. Aunque comparten un aire sórdido y chabacano. Una falta de moralidad y elegancia que ,fuera de los cines, no resulta nada hilarante.
Ignacio González, por ejemplo, y su particular Conjura de los Necios. Descubrirás a un genio del Partido Popular porque todos los necios se conjuran contra él. O eso, más o menos, vino a decir en unas disparatadas declaraciones en las que acusó a dos comisarios de policía de hacerle chantaje. Sin mediar denuncia alguna ni sustentar estas acusaciones con pruebas. Lo curioso es que lo hizo después de que el periódico El Mundo destapara que González trató de frenar la investigación sobre su famoso ático. ¡Uy que mal rollito!
Porque si no existía ningún chanchullo. como sostiene el presidente madrileño, ¿cuál era la materia del chantaje? ¿Acaso le amenazaban con difundir que tenía un ático completamente legal?
La cosa no se entendería en otro país medianamente civilizado. Pero en estas tierras carpetovetonas (capaces de exportar al Risitas y al Ecce Homo allende nuestras fronteras como embajadores de nuestras señas de identidad) lo que resulta extraño es que González no le haya pedido a Monedero que sea él quien de las explicaciones sobre el dichoso ático.
El PP tiene mala suerte. Aguirre con su histriónica fuga de los agentes de movilidad o González ahora, se suman a la larga lista de peperos acosados y extorsionados por policías, jueces y fiscales corruptos, chantajistas y prevaricadores. Más eso no les amedrenta un ápice. Al contrario, se vienen arriba.
Total, si los revoltosos sacan los pies del cesto, se les cesa de su cargo y asunto archivado. No sería la primera cúpula policial que se fulmina ni el primer juez que se retira al banquillo (de los acusados). 
Ignacio González insiste en que será el próximo candidato del PP a la presidencia madrileña. Como ya he dicho antes, aquí cualquier cosa es posible. Aunque yo sugeriría al Partido Popular un cambio de imagen para sus próximas candidaturas sin abandonar la linde del esperpento. Alguien con el perfil del genuino Torrente o de Ignatus J. Reilly. Con la misma visión medieval y oportunista que los que tienen ahora pero haciendo manifiesta su zafiedad sin pudor alguno. Teniendo en cuenta el furor que causa el personaje de Segura sus posibilidades se multiplicarían exponencialmente. Todo por imaginarnos al presidente o presidenta de turno olisqueando las bragas de una vieja o invitando a los otros diputados a aliviar los tediosos plenos o debates ejecutándose mutuamente unas pajillas. ¿Dónde va a parar el Cundy Crash?
Y es que en este país somos unos cachondos por encima de todo. Por echar unas risas, lo que sea. Así nos va. ¡Ay, qué caloret me está entrando de repente!

¿SOMOS CIENCIA-FICCIÓN?

¿SOMOS CIENCIA-FICCIÓN?
Por causas ajenas a mi voluntad, escuché largos retazos del debate sobre el estado de la nación. Durante la interminable perorata que largó el presidente sufrí una desorientación espacio-temporal que me sumergió en una terrible confusión. ¿De qué país hablaba Rajoy?, ¿En dónde se encuentra esa tierra que describe, de la que mana leche y miel, en la que hasta los unicornios tienen tarjeta sanitaria y los únicos recortes son pedazos de confettis de colores que llueven sobre las alborozadas cabezas de los ciudadanos?
Una de dos. O yo habito en una dimensión paralela de este país llamado España o el presidente le estaba haciendo un homenaje a Woodstock  y flotaba en medio de un viaje piscodélico. Cuando Rajoy se pone jacarandoso, el gallego fabulador que tiene dentro se viene arriba. Incluso diserta por encima de sus posibilidades oratorias y le sale un verbo más fluido. Aunque eso sí, inevitablemente siseante. Entonces me di cuenta de que, lejos de presenciar un debate parlamentario sesudo y preocupado por una nación que sangra por múltiples heridas, estaba asistiendo a una tragicomedia en la que los diálogos, pese a ser disparatados, eran previsibles. 
 Por un lado,el presidente retorcía la realidad social dibujando un país maravilloso. Un mundo ideal, propiciado por su gobierno, que ha transformado a España en la locomotora económica del universo intergaláctico. Un poco forzado, pero así es el artisteo folklórico en este tipo de saraos. No entienden de mesura y tienen querencia al esperpento.
Del otro lado, el líder de la oposición representaba su papel e incluso entablaba algún conato de bronca para hacer más creíble que el PSOE  puede ser la alternativa. Quítate tú para ponerme yo... porque sino puede ocupar nuestro bicéfalo trono cualquier esgarramantas perro-flautero.- Vino a decir Sánchez más o menos. O eso entendí yo, mareada como estaba a esas alturas.
Los demás grupos parlamentarios, como el coro de las sombras, dieron versiones diferentes de las oficiales. Cada cual, con la brillantez o falta de ella que les caracteriza.
En resumen. Una obra aburrida, surrealista y con unos actores, con escasas excepciones, bastante mediocres ( y eso siendo generosos). Entre los papeles secundarios hay que destacar el de Celia Villalobos que interpretaba a la clásica diputada (diputado) a la que se la trae todo al pairo y alivia estos tediosos ratos jugando al Candy Crsuh. Un clásico.
El genial Ibáñez siempre ha sabido retratar en sus tebeos la charanga y pandereta que gastamos por Carpetovetonia. Ahora lo ha vuelto a hacer con un número en el que Mortadelo y Filemón deben enfrentarse a un villano archi-escurridizo apodado "El Tesorero". ¿Adivinan quién puede esconderse tras ese alias? Hay una viñeta muy significativa en la que "El Tesorero" les dedica una peineta a los detectives de la TIA. Después de tragarme el debate de la nación, o al menos lo que mi metabolismo pudo soportar, entendí que esa peineta va dedicada a todos nosotros. ¿Ficción o realidad? Ocupen sus localidades. El espectáculo (la campaña electoral) solo acaba de empezar. 

¡ADEBAN!

¡ADEBAN!
Es duro convivir con una enfermedad degenerativa que intenta doblegar tu voluntad con mil formas diferentes de tortura. Un mal que consigue paralizar tus piernas. Que lanza misiles dentro de tus arterias para bombardear el corazón hasta quebrarlo. Cada día, mi amigo Antonio se sobrepone al sufrimiento. Al dolor casi constante que agarra su pecho, a las limitaciones de movilidad (y al abatimiento autocompasivo al que nos abandonaríamos la mayoría de mortales en sus circunstancias) para desplazarse a su cita diaria con la coherencia.
Ya son 21 meses. Todas las mañanas con lluvia, cierzo o un bochorno irrespirable, de lunes a viernes, mi querido perro-flauta motorizado (como a él mismo le gusta definirse) dirige su corcel mecánico hasta el portal donde vive la consejera de educación Dolores Serrat. Allí, de forma tan tenaz como respetuosa, enarbola una peligrosa cartulina de filos punzantes que reza esta provocativa soflama: "Escuela pública, laica y gratuita para todas y todos". A su lado, un reducido número de personas comparten su determinación ( y las multas y juicios que acarrea).
Marisol, Marga, Carlos... también exhiben letreros similares a los de Antonio reclamando que la educación no sea un privilegio, sino un derecho que no puede estar sujeto a los recortes.
Su silenciosa presencia solo se altera durante unos breves minutos. Cuando a las doce en punto, desde los altavoces de la Basílica del Pilar, se escuchan las angelicales voces enlatadas de los infanticos interpretando el Bendita y Alabada . Es entonces cuando el perro-flauta motorizado (filósofo, escritor y profesor emérito) y sus compañeras y compañeros abren sus pulmones para cantar otro himno que también habla de fe. Un himno a la esperanza, el Canto a la Libertad que escribió e interpretó miles de veces otro profesor que también tomó partido hasta mancharse. El abuelo, nuestro añorado Labordeta.
Habrá un día en que todos... comienza la primera estrofa.  Yo también comparto el mismo sueño. Muchos lo hacemos. Pero son pocos quienes tienen el coraje y la lucidez necesarios para dar un paso adelante. Para comprometerse por encima del dolor físico( y de las consecuencias jurídicas y las sanciones económicas) por mera congruencia. Para soportar estoicamente el ninguneo o las críticas de los que consideran su presencia en el portal de la consejera como un acto de violencia. Un imperdonable acoso.
Mientras tanto, la calidad de la enseñanza pública aragonesa se deteriora a golpe de tijera y displicencia. Se podría entender que la violencia y el acoso la ejercen quienes dinamitan el derecho a la educación de nuestras hijas e hijos. Pero siempre hay puntos de vista para todo. Y con la nueva ley de seguridad ciudadana la pacífica protesta de Antonio, Marisol y Marga podría convertirles en peligrosos terroristas. Casi, casi yihadistas.
A mi amigo Antonio eso no le quita el sueño. Al contrario. Está dispuesto a seguir adelante (¡Adeban! como se dice en fabla). Como buen profesor, sabe que el ejemplo es imprescindible para transmitir valores. Nada le asusta más que la inacción frente a lo que considera un expolio. Porque si algo hace valioso a un territorio es el trato que se da a su infancia. La mejor inversión para el futuro. El mayor tesoro.
Puede que llegue ese día que anhelamos pero no será por ciencia infusa. Hay que empujar muy fuerte contra los elementos ( y elementas) que se nos interponen. Abrir sin miedo los pulmones para sentirnos libres. Como Antonio, Marisol, Marga o Carlos ... dar un paso al frente. ¡Adeban! Siempre adelante.

HABLEMOS DE ECONOMÍA

HABLEMOS DE ECONOMÍA
El ayuntamiento de Zaragoza encargará un estudio a la Universidad sobre la viabilidad de la remunicipalización de algunos servicios básicos que actualmente están externalizados.
Por lo visto es un proyecto que lleva dos años pululando por el tripartito sin que el partido socialista acabara de darle su bendición. Bueno, más vale rondar dos años que no llegar a tiempo y desprovistos de buenos propósitos para las elecciones municipales. La idea de someter los servicios privatizados al microscopio científico me parece bien para demostrar empíricamente lo que, por sentido común, es deducible.  Si una prestación, como la recogida de basuras, es asumida por la gestión pública eliminamos el amplio margen de beneficios que las empresas subcontratadas obtienen de lo que, no podemos olvidar, es un lucrativo negocio por el que compiten archiconocidas multinacionales. Pero además de librarnos de otros costos en impuestos e intermediarios, se vería reducida la conflictividad que provoca la política laboral de estas empresas. Empresas que para exprimir al máximo sus beneficios pasan como elefante por cacharrería sobre los trabajadores destruyendo puestos de trabajo y reduciendo a polvo sus derechos elementales. Lo que, de forma inevitable, incide en la prestación de un servicio caro pero de mala calidad.
Me choca que el consistorio manifieste dudas ante la posibilidad de que, en caso de remunicipalizar los servicios, se pudiera surrogar al personal. ¿Qué se lo impide? Porque si nos guiamos por un mínimo criterio de justicia les correspondería a estos trabajadores, que sufren en sus carnes la tiranía de las empresas contratadas incrementada a golpes de reforma laboral, ocupar esos puestos públicos. En adelante, se podrían establecer pautas como para cualquier otro trabajo municipal.
En cualquier caso, no dudo de las buenas intenciones del consistorio pero, ya en el 2011, el Tribunal de Cuentas realizó un estudio en varios municipios españoles demostrando que la gestión privada encarece considerablemente los costes. Aunque está bien que se pongan negro sobre blanco las cifras de las contratas del ayuntamiento de Zaragoza. Y ya metidos en harina, les sugiero que hagan lo propio con las contratas autonómicas. Por ejemplo, con las contratas de limpieza de los centros sanitarios. Saquen cuentas señores y señoras de la DGA. Las limpiadoras ya las tenemos echadas. Es cuestión de economía doméstica. Si se suprimen las contratas, el SALUD podrá gestionar directamente el personal y, como en el caso de las contratas municipales, evitaría pagar un injustificable lucro a empresas que, en sobradas ocasiones, actúan como latigueras escatimando en plantillas y materiales y, como consecuencia, prestando un servicio deficiente.
Las limpiadoras y limpiadores que protagonizamos, muy a nuestro pesar, una huelga de 49 días en el 2013 (que afectó a las limpiezas sanitarias de toda la comunidad aragonesa) llamamos a muchas puertas con estos argumentos. La primera, la del consejero Olivan que no se dignó a recibirnos durante todo el conflicto y que, sin embargo, se mostraba mucho más sensible a los requiebros de la patronal. También a las de todos los grupos parlamentarios de derecha e izquierda. Nosotr@s no discriminamos. Ya se retrataron ellos solos. Unos, como IU o Chunta, tendiéndonos la mano y apoyando nuestra lucha. Otros, como el PSOE, con la ambigüedad que da tener la O (de obreristas) externalizada. Y los del PAR, como los del PP, quedándose ojipláticos y estupefactos ante la rebeldía de las limpiadoras a dejarse machacar como simples cucarachas.
Ahora queremos algo más que promesas sobre vagos estudios. Las cuentas son sencillas y reinvertir el proceso depende más de la coherencia y de la voluntad política que de asuntos pecuniarios.
Se avecinan tiempos turbulentos en los que se prevén cambios. La sociedad está saturada de loables propósitos que no se materializan. Aquellos en los que depositemos nuestro voto deberán asumir este reto. Si las urnas favorecen a las fuerzas progresistas tendrán que pasar de las palabras a los hechos. Llámenme escéptica pero, a estas alturas de la tragicomedia, no necesitamos que nadie nos coma la oreja con músicas celestiales. Hechos son amores. Lo demás, es paja. Ya no queremos más cuentos.

EN MEMORIA DE ESTHER

EN MEMORIA DE ESTHER
El día 5 de febrero a escasos metros de donde vivo, en mi misma calle, Esther se quitó la vida unas horas antes de que se ejecutara su desahucio. No logro ponerle cara a esa mujer de 43 años que llevaba 30 compartiendo conmigo las calles del zaragozano barrio de El Gancho. Seguro que nos hemos cruzado en multitud de ocasiones. Que habremos entablado alguna charla ocasional en la panadería o el quiosco. Incluso es posible que, en los últimos días, nuestras miradas se encontraran sin que yo pudiera adivinar remotamente la desesperación que le agarraba.
Apenas ha sido una reseña en los periódicos. Una tragedia diluida en un océano de dramas a los que la sociedad se está volviendo inmune.
Al comienzo de la crisis fueron los griegos quienes, ardiendo a lo bonzo o ejecutando el salto del ángel desde una azotea, pusieron en el punto de mira mediático las desgarradoras consecuencias de la pobreza. Casi de forma simultánea, aparecen aquí los primeros casos de suicidio relacionados con la crisis. Una estadística negra que, pese a la falta de transparencia en los datos, se ha dio incrementando hasta convertirlo en la primera causa de muerte no natural en España.
La pérdida del empleo, los desahucios, la pobreza energética y las serias dificultades económicas transforman la vida de muchos ciudadanos en un infierno del que solo alcanzan a ver una salida.
La semana que Esther decidió matarse andaba yo en lucha con mis demonios íntimos. Esas dudas que te asaltan cuando sientes que estás en medio de fuego amigo. Cuando la ilusión con la que asumes el compromiso para ayudar a gestar una sociedad más justa se ve empañada por la desilusión de las luchas fraticidas. O por las consignas para elaborar discursos templados y poco definidos que no pongan en fuga al electorado más moderado.
En el suicidio de Esther no hay moderación ni mesura que se precie. Ni tampoco las hay en los de las más de tres mil personas al año que toman la misma decisión en nuestro país. Un gran número entre ellas, empujadas por angustiosas situaciones, similares a las de Esther, sin que por ello las instituciones abandonen su criminal pasividad.
Según la plataforma Stop-Desahucios, urge crear una normativa que impida los desahucios y elaborar una política de realojo y alquiler social. Puede que para Esther ya sea tarde. Pero desgraciadamente, son muchas las familias que son desalojadas a diario y acaban en la calle. Sin alternativas. Y sin moderación ni mesura por parte de quienes deberían protegerles.
A quienes todavía sintamos que el corazón se nos desgarra con cada suicidio que quizás pudo evitarse, no nos queda otra que superar nuestras miserias y arrimar el hombro.
Las fuerzas progresistas están obligadas a entenderse para detener esta sangría humana. Huyendo de los egos o las estrategias camaleónicas. Manifestando sin complejos la determinación de establecer un orden más justo que no permita la exclusión de los desfavorecidos. Puede que para cambiar la sociedad sea necesario alcanzar el poder. Pero no todo vale para conseguirlo porque entonces, el pretendido cambio, se habrá sembrado en tierra yerma. Pero si al final nos derrota nuestra propia estupidez o vanidad, acabaremos siendo cómplices de estos "crímenes" de estado.
Y ese es un cargo de conciencia que no quiero llevar en mi mochila. 
¡Que la tierra  te sea leve Esther! Ya que la vida se te puso insoportable y nadie tuvo contigo moderación ni mesura. 

AGÜITA BENDITA, PARA TÍ, BONITA

AGÜITA BENDITA, PARA TÍ, BONITA
Después de escuchar la entrevista a la ex-directora del laboratorio que comercializa el Sovaldi, entendí aquello de que el diablo viste de Prada. Con un aspecto pulcro y estudiado, Mercedes García, intentó justificar el escandaloso precio del medicamento para España. Lástima que sus argumentos, además de inconsistentes y frívolos, ofendieron gravemente a los enfermos de hepatitis C  (y a cualquier ser humano o animal medio empático que se precie).  Pero hablaba con la lógica despiadada que rige en su hábitat neoliberal. Un mundillo en el que la sociopatía se convierte en un valioso incentivo que ayuda mucho a medrar.
Los enfermos y sus familiares andan muy revueltos con sus declaraciones. Y aún más tras conocerse las multimilmillonarias ganancias de la farmacéutica Gilead a costa de lo que doña Mercedes García define como una justa redistribución de la riqueza. Solo le faltó prenderse del pecho la chapa de Podemos y reconocer que es nieta de Ceaucescu. Según su teoría, el laboratorio asume riesgos y es lícito que recupere pingües beneficios distribuyendo el producto a precios muy distintos,  siempre según su criterio de "justicia social". Por eso, dice, es más barato en la India. Si no... ¿con qué se tratarían?- palabras textuales- ¿con agüita bendita?.
Omite la desmemoriada ejecutiva detalles insignificantes como que, en realidad, Gilead no asumió ningún riesgo puesto que compró la patente de un fármaco cuyo proceso de producción no supera los 85 euros. El mismo que luego redistribuyen  a 71.000 euros en EEUU o a 43.500 en España. Y sí, es verdad que en países como India el mismo medicamento cuesta alrededor de 600 euros. Lo que ya les deja un amplio margen de ganancias sin apelar a su presunta filantropía. Pero es que además el gobierno de India ha plantado cara a la multinacional impidiendo que  patentaran el Sovaldi en su país y abriendo la puerta a que empresas de genéricos puedan producir libremente el fármaco.
Algo que nuestro gobierno no ha tenido redaños para hacer. Y por este motivo, cada día mueren doce personas que esperaban que no se pusiera precio a su vida. Personas que confiaban en que los padres y madres de la patria no permitirían que la codicia de una empresa carroñera les condenara a a morir.
Mientras Mercedes García contaba su milonga del "reparto solidario", hubiera sido conveniente mencionarle las relaciones que los laboratorios Gilead tienen con el poder político y económico.
O que entre sus accionistas se encuentran los grupos de inversión más importantes del mundo. Sin olvidar que ellos solo se dedican a comprar  patentes, no a investigación, lo que reduce considerablemente los gastos y multiplica los beneficios.
Oyendo hablar a la ex-directiva me asaltó un inquietante pensamiento. ¿Cómo deben sentirse los enfermos, sus familiares, sabiendo que la cura de sus males dependen de seres tan desalmados?  Pongamos un ejemplo: Si doña Mercedes caminara conmigo por el bosque y una víbora clavara casualmente los colmillos en su patorrilla y yo, y solo yo, tuviera el antídoto... ¿no sería negárselo un acto criminal? Pues eso es exactamente lo que están haciendo Gilead y este gobierno con los enfermos de hepatitis C. Un acto criminal. Y como tal debería judicializarse.
El diablo viste de Prada,  pero por los manolos le asoma la satánica pezuña. Ya lo decía mi abuela: aunque la mona se vista de seda, neocon se queda. El agüita bendita, para tí, bonita. A ver si hay suerte, funciona el exorcismo y te das el piro al averno al que perteneces. 

TRIPAS, CEREBRO Y CORAZÓN

TRIPAS, CEREBRO Y CORAZÓN
Cuando surgió el 15-M, desde sectores incluso progresistas, se acusaba al movimiento de su falta de concreción a la hora de materializar políticamente su discurso. Los rayos de Sol que se extendieron por las plazas de casi todas las ciudades del país eran contempladas con escepticismo y reprimidas por presuntos motivos de "higiene"  y mala imagen para la actividad comercial. Pero los manguerazos y mamporrazos perseguían otro tipo de limpieza. Las vías públicas habían pasado a ser improvisadas ágoras donde los jóvenes, anteriormente acusados de apáticos respecto a la realidad social, debatían sobre libertad o derechos civiles y soñaban con gestar un mundo más justo, más a la medida de la gente.
Esa "desinfección" preventiva del germen idealista no resultó eficaz pese a la saña que los poderes fácticos emplearon en ello. De pronto, un relé que activó la esperanza se disparó en la cabeza de muchos jóvenes. Pero también en las de muchas mujeres y hombres adultos, incluso jubilados, que entendimos que el 15_M podía ser una escuela para que la ciudadanía recuperase algún día la democracia. Entonces el movimiento dio un paso adelante aceptando el reto de saltar a la arena política. ¿Acaso no les desafiaban a ello? Y de esos rayos de sol que empezaron a rasgar las tinieblas que nos envolvían, surgió lo que ahora conocemos por PODEMOS.
Hay quienes sostienen que el fenómeno se pergeñó en una probeta de la Complutense con fines experimentales. Pero ni Iglesias es el doctor Frankenstein, ni Monedero su Igor. El cadáver de la democracia, o el estado catatónico en el que se encuentra, no depende de un laboratorio o un milagro para volver a la vida.Su resurrección está en manos de la voluntad de miles de personas anónimas que (a golpe de tripas, cerebro y mucho corazón) intentan diseñar una instrumento que garantice los principios elementales de libertad e igualdad para que cualquier sociedad prospere. No es una tarea fácil en un entorno macroeconómico hostil. Las alimañas, las de dentro y las de fuera, están desconcertadas. Intentan cercarnos con el miedo.
¿Qué les pasa a los borregos?- se preguntan inquietos- ¿es que ya no quieren servirnos de comida?
En Sol y las calles aledañas, una muchedumbre hormigueó de nuevo el día 31. Se comenta que fue una demostración de poderío. Que no reivindicaba nada en concreto. O más bien todo.
Tripas, cerebro y corazón pueden ser solo vísceras. Apetecibles a los ojos de los gourmets  elitistas, depravados y caníbales. Pero cuando se juntan todas en un solo grito logran mover las entrañas de los antropófagos. Tanta casquería junta les da mucho yuyu. Apenas entienden nada. Se produce un bombardeo intensivo sobre Podemos. Demasiado tarde. Los borregos nos hemos puesto estupendos.