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Política y justicia social

EL RETORNO DEL NODO

EL RETORNO DEL NODO

La televisión pública es otro de los escenarios donde se dirime la lucha política. La última escaramuza protagonizada por los consejeros del PP, PSOE, CIU, ERC y C-C-O-O en RTVE, destapan el ansia de manipular la información por parte de una mayoría de estas organizaciones.
Ya no basta con que los medios que trabajan para el capital privado respondan ideológicamente a los intereses de los que abonan sus nóminas. La manipulación descaradamente tendenciosa que vomitan las cadenas que pertenecen a la TDT-party se les ha quedado corta. El objetivo ahora está en otro filón mucho más sustancioso para conseguir los fines de adulterar el pensamiento de las masas: El control exhaustivo de los contenidos de la televisión que pagamos entre todas y todos.
En este país contamos, entre nuestras más bochornosas tradiciones, con la alargada sombra de la censura. Tras cuarenta años de dictadura, la sociedad española estaba domada y muy desentrenada en eso que algunos denominamos libertad informativa. En realidad, estábamos en pañales en el ejercicio de cualquier tipo de libertad. Cabría esperar que después de 36 años de la muerte del Criminalísimo, la democracia nos hubiera quitado las legañas y el miedo a soltar la lengua. Pero evidentemente, no es así.
Otro fascismo, más sutil  en las formas pero no menos fiero en los propósitos, ha tomado el relevo. La dictadura del Capital quiere tenerlo todo atado y bien atado. Y lamentablemente, cuenta para conseguirlo con más esbirros políticos de los previsibles. Lo del PP como promotores de la idea de supervisar cada párrafo o imagen no es mas que un anticipo de lo que nos espera tras el 20-N. Ya tuvimos constancia de su buen hacer en estas lides durante los ocho años de su legislatura. ¡Cómo olvidar a ese patético Urdaci deletreando las siglas de comisiones obreras como un mensaje cifrado!
Por eso resulta más sangrante la abstención de los representantes de coaliciones de presunta izquierda como el PSOE, ERC o las propias Comisiones Obreras. Abstenerse en este tipo de cuestiones no equivale a ser neutral. No existe neutralidad frente a la libertad de prensa o televisión en un sistema que debiera ser plural. La abstención de estos grupos es un apoyo sordo y cobarde a las torticeras intenciones neoliberales. Con esta maniobra el PSOE se retrata de nuevo como la cabeza alternativa del bipolar monstruo capitalista. Otra paletada de tierra que añadir a su propia tumba. A ERC se le cae la E de ezquerra que se podría sustituir por una T de totalitarismo. Igual me da que el fascismo sea de la derecha más casposa o de corte stalinista.
Pero lo de C-C-O-O es doblemente vergonzoso. A pesar de haber sido víctimas de estos métodos durante la etapa aznarina, se doblegan mansos a esta tendencia en vez de oponerse rabiosamente. Quizás, influidos por esa querencia que tiene el sindicato a conciliar de forma extraña con el enemigo para no buscarse mayores quebraderos de cabeza que pudieran racionar el grifo de las subvenciones.
Tampoco pienso ensalzar la actitud de IU o UGT por su rechazo a la censura. Han actuado correctamente sí, pero dentro de los canones de los valores que representan. Felicitarles por ello sería como premiar a un médico por no asesinar a sus pacientes. Aunque claro, en el país de los ciegos el tuerto sigue siendo el rey.
A medida que nos acercamos a noviembre, una bruma del pasado desciende sobre nuestras cabezas. El antiguo régimen lo tenía claro. Por eso creo el NODO y manejó con puño de hierro las noticias que podían ser filtradas a la sociedad. Para cualquier dictadura es imprescindible adulterar la realidad a su antojo para fabricar la opinión de la gente.
 Los grupos financieros que controlan la prensa en la actualidad marcan escrupulosamente las lineas editoriales y no permiten transgresiones.Pero además, algunos medios independientes digitales, reprimen de modo voluntario la libertad de expresión de sus colaboradores solicitando que se apliquen una cauta auto-censura. Servidora, que no se distingue por la moderación verbal, ha sido colaboradora de una publicación digital desde enero del 2010. Esta revista aragonesa sufrió el acoso de la censura hasta su derribo total en el año 1986. Ahora, tras su resurrección en formato digital, auguraba una trayectoria despejada de presiones sobre sus contenidos. Y así parecía hasta hace poco cuando, tras enviar un artículo sobre la visita el Papa, me aconsejaron que me aplicara esa cauta auto-censura subrayando, de paso, los párrafos que más les chirriaban.
Mi respuesta fue inmediata. Puesto que los hechos que relataba eran verdad, mi verdad al menos, dejé que el espíritu libertario contestara a la misiva anteponiendo la libertad de expresión y pensamiento a la cautela que se me recomendaba.
A lo peor, es culpa de este corazón enajenado que nunca se ha llevado bien con las mordazas.
O a lo mejor, es que algunos no estamos dispuestos a tragarnos la dignidad para seguir escribiendo. Ni a vivir con miedo. Ni a permitir que la sintonía del NODO nos vuelva a sumergir en una eterna siesta.

LA GUERRA DE LOS MUNDOS

LA GUERRA DE LOS MUNDOS

Aunque la mayoría de gente trabajadora pretende seguir en la inopia viviendo la fantasía de pertenecer a una consolidada clase media, la precariedad laboral, los ataques contra la enseñanza y la educación públicas y la destrucción masiva de los logros conseguidos durante cien años de lucha obrera, nos están aporreando la boca del estómago para ayudarnos  a despertar de ese ensueño catatónico. Puede que el personal tarde todavía un par de años en situarse en el escenario. Pero la injusticia social irá torpedeando nuestras vidas aleatoriamente y nadie podrá sentirse a salvo en la jungla que se nos avecina. Los ricos nos llevan ventaja. Ellos sí que saben, con premeditación y mucha alevosía, que estamos inmersos en una durísima lucha de clases. La guerra entre los dos mundos; El suyo, de sus intereses, y el de todos los demás ¡Cómo no iban a saberlo si la han fabricado ellos! Y nos van ganando por manifiesta goleada. Como también saben de lo nuestro, de ese autismo social para asumir la realidad de lo que está pasando, están jugando con muchísima ventaja. La pregunta es: ¿Estamos dispuestos a dejar que nos teletransporten al siglo diecinueve mientras miramos a otro lado? Un mundo dividido entre ricos y pobres. Muchos más pobres que ricos por supuesto. Esa es la solución final que el reich de los poderosos ha decidido aplicarnos para que no se acabe nunca la fiesta en su cortijo.

¡AY QUE ME PIERDE LA BOCA!

¡AY QUE ME PIERDE LA BOCA!

Entre los monologuistas virtuosos del humor caústico más mediáticos de esta temporada podríamos mencionar a muchos personajes políticos. A mí, personalmente, me harían más gracia si su descarada zafiedad no fuera una de las causas que nos están llevando a la ruina.
Pero hay que reconocer que hace falta bemoles para salir publicamente soltando paridas como puños sin que se te menee el flequillo. ¡Con la que nos está cayendo!. Como soy de la opinión de que ni en la guerra ni en el amor vale todo, de la misma manera creo que no todo vale en la política. Y especular con la promesa de crear 3,5 millones de empleos de la nada, al más puro estilo de la multiplicación de los panes y peces evangélicos, es una estrategia cruel que solo tiene por objeto conseguir votos. Es cierto que desde su propio partido han hecho desdecirse al señor Pons a cogotazos, asesorándole para que cambiara el sustantivo promesa por el de deseo. Es una actitud sensata, los populares saben por experiencia que estos brindis al sol acaban pagándose tarde o temprano. En este caso sería muy pronto puesto que todavía permanecen incorpóreas las medidas concretas que piensan adoptar para combatir el desempleo. Son una cuestión de fé. Vótalos y destaparán la poción de los milagros. Como yo soy más atea que dios, intento quedarme al menos con sus buenas voluntades. Los del PP "desean" crear 3,5 millones de trabajos. Loable propósito. Casi comparable al mío de acabar con el hambre y las guerras en el mundo. Pero al igual que yo, no tienen ni repajolera idea de cuál es la fórmula magistral para conseguir hacerlo. La diferencia es que a mí nunca se me ocurriría prometer a nadie que voy a lograr realizar mis deseos. Eso sería jugar sucio. Lo más que me atrevería es a recabar opiniones para intentarlo entre todos. Pero a los señores como Pons, que sufren de una personalidad bipolar que se debate entre el histrionismo y el mal de "boca chancla", siempre les pierde un micrófono. Y sueltan alegatos mesiánicos sin meditar que su comportamiento se puede calificar, en estos momentos, de bastante antipatriótico.   ¡Ay que ver! Al final va a resultar que soy mejor patriota que todos estos derechones recalcitrantes. Cosas veredes...

CÓMO ANIQUILAR EL FUTURO DE UN PAÍS

CÓMO ANIQUILAR EL FUTURO DE UN PAÍS

Bertrand Russell explicaba que los educadores, más que cualquier otra clase de profesionales, son los guardianes de la civilización. Modestamente, yo añadiría más: El deber de cualquier sociedad que se precie de ser civilizada es salvaguardar la educación de todos sus ciudadanos, especialmente en su infancia. ¿Imaginan el número de talentos que se pueden malograr por carecer de una instrucción de calidad? ¿Cuántos científicos, artistas o inventores estamos dispuestos a sacrificar en nombre de los recortes económicos? ¿Es una medida patriótica o sensata renunciar al desarrollo intelectual de quienes podrían, en un plazo medio, crear la cura definitiva contra el cáncer o resolver los problemas energéticos del planeta? El ataque que nuestra enseñanza está padeciendo escudada en la política de austeridad es el medio más eficaz para aniquilar las posibilidades de futuro en un país. Necesitamos una enseñanza pública y gratuita de calidad. Los maestros de nuestros hijos, están siendo vilipendiados. Maltratados para justificar el saqueo del mayor patrimonio de este pueblo: la formación de las próximas generaciones. Resulta tristemente vergonzoso contemplar como los dos pilares más importantes para el desarrollo de cualquier sociedad, sanidad y educación, se desmantelan con el argumento de una crisis económica mientras las grandes fortunas, multinacionales y bancos evaden impunemente sus obligaciones tributarias y siguen fortaleciéndose pese, o gracias, a la recesión. Dudo mucho que personajes como don Emilio Botín, que esconde de la Hacienda Pública su fortuna familiar en bancos suizos, contribuya al porvenir de este estado. Sin embargo, muchos genios potenciales de familias humildes se perderán en el sumidero de una educación precaria. ¿Somos tan estúpidos que no vamos a defender la más valiosa de nuestras inversiones? Si la burricie, la desidia o la cobardía nos impiden luchar contra la agresión hacia nuestro sistema educativo, será porque merecemos el detrito de futuro que nos están diseñando. Será porque no merecemos tener ningún tipo de futuro.

SALID DE LOS VIVIENTES ATAUDES

SALID DE LOS VIVIENTES ATAUDES

Hay una sensación de derrota que agarra entre la gente soñadora en estos días. La esperanza parece haberse diluido por la fuerza de la codicia, de la injusta distribución de la riqueza, de las diligentes porras de los policías. Cuando miro a los ojos de mis compañeros, esos que comparten conmigo la abrasadora sed de un mundo más humano, detecto una tristeza lánguida de perro apaleado que espera catatónico el definitivo golpe que acabe con su vida. Todo nos amenaza. El presente indignado que no encuentra salida. El futuro preñado de atropellos que se nos vaticina desde las ágoras de los mercaderes y sus polichinelas bipartidistas. Este 20 de noviembre aparece en nuestros calendarios señalado con los negros crespones del fracaso de la izquierda. Como si fuera inevitable. Como una muerte anunciada que, a mi entender, es un suicidio colectivo por incomparecencia. Equo rechaza la coalición roji-verde que le ofrece Izquierda Unida. Se me ocurren dos preguntas: ¿Existen matices tan irreconciliables que impidan la alianza? ¿ No sería más inteligente aunar las fuerzas de la izquierda en un frente común que construya barricadas al avance ultraliberal de la derecha? Con frecuencia, releo los versos de Miguel Hernández para oxigenarme corazón y cerebro. En su Juramento de la Alegría he encontrado la clave para descerrajar los vivientes ataudes en los que nos hemos confinado prematuramente: " Salí del llanto, me encontré en España,en una plaza de hombres de fuego imperativo.Supe que la tristeza corrompe, enturbia, daña...Me alegré seriamente lo mismo que el olivo." Reunamos ese fuego que ha brotado en nuestras plazas. Sería un grave error perdernos en las diferencias desestimando la pétrea unidad de ese enemigo que pretende arrebatarnos la alegría. Nosotros somos más. Únicamente debemos aprender a permanecer unidos.

NOSOTROS NO SOMOS DE ESE MUNDO

NOSOTROS NO SOMOS DE ESE MUNDO

Muchos pensamos que otro mundo es posible. Que otra forma de entender la política, la justicia social y la defensa del medioambiente se han convertido en una urgencia que trasciende al posicionamiento ideológico. Deshacerse de los corsés con los que los lobbies financieros asfixian la democracia y envilecen la libertad y la soberanía de los pueblos es una cuestión de supervivencia para la raza humana. Los ciudadanos nos mostramos recelosos a entregar nuestro voto a cualquier grupo político porque sabemos de sus limitaciones reales para resolver los problemas que padecemos. Son las grandes fortunas del planeta, esas empresas globales que acumulan riqueza y poder equitativamente, quienes manejan verdaderamente las riendas de los acontecimientos.
 
Las instituciones financieras que controlan los fondos de inversión, los bancos y las agencias de calificación son los autores materiales del caos económico que vivimos desde el 2008 pero, lejos de pagar por sus actos criminales especulativos, han salido reforzados y se permiten el lujo de acosar a las democracias y dictar las máximas por las que se deben regir nuestras vidas. La reforma de la Constitución es un ejemplo sangrante de cómo los líderes electos se doblegan a sus mandados pasándose por el forro la libertad y los derechos legítimos del pueblo.
 
En el mundo que habitamos, la brecha de la desigualdad se hace cada vez más profunda. El desempleo, la precariedad laboral, el despiece del estado de bienestar, la vulnerabilidad de la gente frente a la diabólica maquinaria de los auténticos amos del cotarro, nos produce una impotencia sorda. Una sentimiento de absoluta indefensión contra los abusos que nos están robando la esperanza, el pan y hasta el futuro.
 
Si aplicamos una visión global a los acontecimientos el panorama es aún más espeluznante. La Naturaleza grita para llamar la atención sobre el irreversible proceso al que está siendo sometida. El cambio climático es un hecho incuestionable pese a las perversas maniobras negacionistas de los voceros mercantiles. Los síntomas de su agónica llamada no pueden ser más claros: Sequías, huracanes, inundaciones... son el resultado de un expolio sistemático que nos avisan con contundencia de su estado terminal.
A más gente, más pobreza. Y nuestro supervivencia también sufre la amenaza de una explosión demográfica brutal que condena a miles de millones de personas a carecer de los alimentos y el agua imprescindibles, así como de los recursos energéticos básicos.
 
Ante una situación tan desoladora, podríamos caer en la tentación de abandonarnos al carpe diem y renunciar a luchar por ese otro mundo justo y equilibrado con el que soñamos. Entregarnos a la ignorancia pluralista que intenta persuadirnos de que no hay alternativas a este descabelle general. Pero ahora, más que nunca, los ciudadanos contamos con instrumentos para interactuar masivamente contra los designios del totalitarismo financiero.
 
Desde la Primavera Árabe hasta el movimiento del 15-M, las redes sociales se han mostrado como un poderoso instrumento aglutinador de las fuerzas que intentan combatir al lado oscuro de la vida.

 
 Puede que seamos los parias de la tierra. Pero somos muchos más. Desestimar este potencial es un grave error.
 
Como cantaba Raimon en los sesenta, nosotros no somos de este mundo. Otro distinto, hecho a la medida de los seres humanos libres, sigue siendo posible. Podemos intuirlo en nuestros corazones. Recuperar el valor y la dignidad para luchar por él depende únicamente de nosotros

Carta de Jose Luis Sampedro al presidente Zapatero

Carta de Jose Luis Sampedro al presidente Zapatero

Presidente del estado Español.

Y al resto de las señorías que portan la representatividad parlamentaria.

Señor presidente, permitánme dirigirme a usted para comentarle mis más profundas inquietudes que, por mi honor y conciencia, me impiden quedarme al margen de los hechos relativos a nuestra Constitución amenazada por una vergonzosa e imborrable mancha.

 

Habéis realizado un gobierno durante sus dos legislaturas en las que, muchos podemos estar en contra o a favor de su gestión frente del ejecutivo que preside. Habéis cometido aciertos y errores, éstos últimos desgraciadamente más numerosos en su último periplo presidencial. Sus gestiones pueden ser criticadas o avaladas desde todos los frentes que los ciudadanos deseen pronunciarse.

¡Pero que mancha de cieno sobre vuestro nombre -iba a decir sobre vuestro reino- puede imprimir esta abominable reforma constitucional! Por lo pronto usted decide reformarla mediante una llamada telefónica al señor Mariano Rajoy, presidente del principal partido de la oposición, tomando ambos la representatividad parlamentaria como un absolutismo de dos dirigentes, dando bofetada suprema a toda justicia. Y no hay remedio, España conservará esa mancha sobre su carta magna y la historia consignará que semejante crimen social se cometió al amparo de vuestra presidencia.

Puesto que ha obrado tan sin razón, hablaré. Prometo decir toda la verdad y la diré si antes no lo hace el tribunal con toda claridad.

Es mi deber: no quiero ser cómplice. Todas las noches me desvelaría el espectro de la ciudadanía que expía a lo lejos cruelmente ultrajada, una reforma que no ha decidido.

Por eso me dirijo a vos gritando la verdad con toda la fuerza de mi rebelión de hombre honrado. Estoy convencido de que la ciudadanía no ignora lo que ocurre, entonces ¿a quién denunciar este afrenta malhechora de verdaderos culpables sino al primer soberano de la carta magna, al Pueblo?

 

Ante todo la verdad acerca de nuestra carta magna y su proceso de reformarla.

Nuestra Constitución, nacida en 1978, promulga en sus artículo primero del título preliminar

“España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”.

Agentes externos a nuestro ámbito constitucional, la señora Merkel y el señor Sarkozy han dictado los cambios que usted promulga, auspiciados aún si cabe por entidades externas y opacas a la ciudadanía, no sólo de nuestro estado, sino del resto de los ciudadanos miembros de la Unión Europea.

Señor presidente del gobierno y señor presidente del principal partido de la oposición:

 

No recuerdo que en ninguna de las legislaturas, en las que ustedes han sido elegidos como representantes de los ciudadanos (ni anteriormente tampoco), hubiese en algún proceso electoral papeletas para proceder a legitimar a estas personas (la señora Merkel y el señor Sarkozy) sobre nuestro ordenamiento legal, jurídico y constitucional.

Igualmente me consta, en ninguno de sus respectivos programas electorales, ninguna intención de reformar la constitución.

 

Ante este hecho y sus intenciones, ustedes han puesto la forma política dictada por la Constitución (representación parlamentaria) muy por encima de la soberanía establecida en la carta magna (el pueblo) documento que regula las normas y convivencia en nuestra nación.

Al ejercer su disciplina partidista, sr. Zapatero y sr. Rajoy, en la que los señores y señoras parlamentarias únicamente promulgan el deseo de sus líderes (en el presente caso ustedes), vuestras señorías son responsables y ejecutores del crimen que les expongo.

De forma sorpresiva, en periodo estival, con un parlamento en funciones, donde las señorías preparan las maletas fuera del hemiciclo ante la próxima cita electoral, ustedes pretenden modificar la Constitución sin consultar a sus soberanos.

Ustedes sobrepasan con sus intenciones el artículo primero del título preliminar de nuestra constitución. Su reforma no es para un “Estado social” y sus formas no son, ni mucho menos, “democráticas de Derecho”.

Tal es la verdad, señores parlamentarios, verdad tan espantosa, que no dudo quede como una mancha en vuestra representatividad. Supongo que no tengáis ningún poder en este asunto, que seáis prisioneros de los mercados y de los poderes que os rodean; pero tenéis un deber de ciudadano en el cual meditaréis cumpliéndolo, aunque dudo que honorablemente. No creáis que desespero del triunfo; lo repito con una certeza que no permite la menor vacilación; la verdad avanza y nadie podrá contenerla.

Hasta hoy no perpetrabais el proceso, pues hasta hoy no han quedado deslindadas las posiciones de cada uno; a un lado los culpables, que no quieren la luz; al otro los justicieros que darán la vida porque la luz se haga. Cuanto más duramente se oprime la verdad, más fuerza toma, y la explosión será terrible. Veremos como se prepara el más ruidoso de los desastres.

Señor Presidente, concluyamos, que ya es tiempo.

Yo acuso al Banco Mundial, FMI, OCDE y demás organizaciones supranacionales y externas al gobierno europeo de ser los organizadores de este crimen. Ninguna de ellas elegidas en representatividad por el Pueblo de un estado, el nuestro, sobre el que quieren reformar la Constitución.

Acuso a la UE y al BCE de ser garantes dentro del territorio europeo este complot.

Acuso a Standard & Poor’s y a Moody’s como cómplices y beneficiarios de este acto.

Acuso al conjunto de la banca europea y nacional como lobby cómplice y beneficiarlo de esta infamia.

Acuso a la señora Merkel y al señor Sharkosy por inducir a perpetrar este vil atentado a nuestra soberanía.

Acuso a aquellas empresas, que junto a la banca, presionan a sus señorías para dejar de ejercer la representatividad de sus soberanos, ejerciéndola sobre sus intereses económicos.

Acuso a aquellos políticos cuyo máximo interés es mantenerse en el cargo que ejercen a cualquier precio, tan indignantes como el del crimen que nos ocupa.

Y por último: les acuso a ustedes por proponer esta modificación de espaldas a la ciudadanía. Ciudadanía que avala, es garante y soberana tanto del estado Español como de su carta magna. Ustedes que, mediante una simple llamada telefónica, ultrajan la inviolabilidad de una Constitución, inviolabilidad que defendieron cuando no se han atrevido a mantener su vigencia, adecuándola a las realidades sociales. Ustedes que juraron o prometieron sobre ella.

Se atreven a modificar el máximo documento del Estado en aras del “Mercado”. Mercado al que pretenden calmar mientras las voces del pueblo son ignoradas o silenciadas.

Puede que éste crimen ejerzan el efecto que ustedes esperan, pero no ignoren las victimas consecuentes. Habrán convertido la Constitución en un simple panfleto al que poner a cotizar en los mercados de valores, habrán convertido el espíritu de la transición española no en un garante de paz y democracia social como fue en su día, sino en un mero informe de resultados macro-económicos. Y habrán convertido a la ciudadanía española en un pueblo sin su máximo referente de legalidad moral y convivencia al subvertir los valores representados en ella por cifras monetarias inducidas fuera del espíritu en el que se redactó.

Distinguidas señorías, en nuestro Estado, no sólo hay que ser demócrata, también hay que parecerlo y sus formas distan mucho de ello. Desde hace mucho tiempo no resuelven entre ustedes la composición del Tribunal Constitucional y resulta que si resuelven en minutos modificar el texto sobre el que basar sus juicios. Lo dicho señorías, también hay que parecerlo.

Sólo la ciudadanía tiene el derecho, tiene el deber, de mantener vigente este documento, ustedes han de darles los medios. Ustedes, la clase política, que no sólo por activa ahora perpetran este crimen que nos ocupa, sino que por pasiva en las últimas décadas no han dado un paso para mantener su vigencia, y mucho menos aún, consultar al Pueblo al respecto.

 

No ignoro que, al formular estas acusaciones, arrojo sobre mí el peso y decisión del máximo soberano del estado del cual ustedes se supone que representan. Y voluntariamente me pongo a disposición del Pueblo.

En cuanto a las personas a quienes acuso, debo decir que ni las conozco ni las he visto nunca, ni siento particularmente por ellas rencor ni odio. Las considero como entidades, como espíritus de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí, no es más que un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia.

Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la ciudadanía, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los ciudadanos y que me juzguen públicamente.

Así lo espero.



SE NECESITAN 35 DEMÓCRATAS

SE NECESITAN 35 DEMÓCRATAS

35 es el número mágico que puede marcar la diferencia. Si no se consigue esta cifra entre los diputados que van a votar la reforma de la Constitución, la democracia permanecerá secuestrada para siempre a expensas de la tiranía económica de los mercados.
En Islandia se reescribió la Carta Magna. Pero fueron 25 ciudadanos escogidos entre y por el pueblo los que llevaron a cabo esta tarea. Y, al contrario que aquí, lo hicieron para para proteger a la nación de la rapiña especuladora.  La reforma se logró con la participación activa en su redacción de cuantos islandeses quisieron hacerlo a través de técnicas on-line que, con sus sugerencias y comentarios, ayudaron a dar forma al documento. Este estado del que apenas se habla usó un referendum para negarse, por mayoría absoluta, a pagar una deuda que no les correspondía. A pesar de que el FMI congeló sus préstamos y les amenazó con toda suerte de plagas y maldiciones, los demócratas islandeses no se amilanaron. Iniciaron investigaciones penales para responsabilizar a los autores reales de la crisis. Emitieron órdenes internacionales de busca y captura contra los banqueros implicados que huyeron de su territorio. Y contrariamente a los apocalípticos augurios que se lanzaron sobre su silenciosa y pacífica revolución, Islandia se está recuperando del colapso sin aplicar las medidas que el fascismo financiero reclama a España, Grecia o Portugal.
Aquí y ahora, necesitamos 35 mujeres y hombres que defiendan la soberanía del pueblo frente a la dictadura de la UE. 35 demócratas que se nieguen a reformar nuestra Constitución al dictado de los mercaderes y atiendan las voces de una ciudadanía que también nos hemos convertido en rehenes de la banca, las multinacionales y los especuladores. ¿Existen 35 patriotas valientes entre nuestros parlamentarios? Si nos traicionan ahora, su felonía no quedará impune. La historia juzgará estos hechos y se les conocerá como los villanos que empobrecieron a sus compatriotas y les arrebataron la voz y la palabra. ¿Tendrán tragaderas para sobrellevar esta funesta fama?

Publicado en El País y Heraldo de Aragón

LA ERA DEL DESPOTISMO MERCANTIL

LA ERA DEL DESPOTISMO MERCANTIL

La democracia aparece de nuevo indefensa ante las dentelladas de los tiburones mercantiles. La Monarquía absolutista de don Neoliberal-Mal la va devorando con la eficacia de una legión de pirañas. Todo por los mercados, pero sin contar con el pueblo. Aunque para ser más concretos deberíamos decir: Todo el poder para los mercados, incluso contra la dignidad y la libertad del pueblo. Atravesamos la era del despotismo mercantil que, amén de no tener nada de ilustre ni ilustrada, se está manifestando como una dictadura despiadada enemiga de la raza humana y el planeta.
Quizás, como dice Sampedro, estemos asistiendo a la barbarie del hundimiento de un sistema insostenible y cruel. Un emocionante y peligroso periodo de transición durante el cual, la agónica bestia capitalista, ha decidido morir matando.
Y es uno de esos zarpazos de la moribunda, el que ha arrebatado la voz y la palabra del pueblo soberano para abrir el sacrosanto melón constitucional y atender a sus dictados.
Per se, no tiene nada de malo reformar una Constitución. Los islandeses lo han hecho dándon un ejemplo de compromiso y democracia directa. Pero las cuestiones que se han modificado en su Carta Magna lo han sido a través de un valeroso ejercicio de pluralismo por parte de los ciudadanos de Islandia. Ellos conducen las riendas de su destino y de su democracia. No esos telúricos mercados que mandan cartas o susurran al oido de nuestros gobernantes aquella máxima común a los de su calaña: Haced que parezca un accidente

Y, accidentalmente, sus subordinados intentan reformar la Constitución para limitar por ley el déficit público. Dicen que es por nuestro bien, Que nos conviene renunciar a cosas triviales como la ley de dependencia, la ayuda a los parados o entelequias como sostener una sanidad y educación públicas y gratuitas. Nos confiesan que esta medida no va a crear más empleo ni sacarnos de la crisis. Pero que satisfara momentáneamente la voracidad de las fieras.
Como los españoles somos gentes irreflexivas  y dados a cometer inconveniencias, deciden "paternalistas" librarnos de la turbación emocional que nos podría producir un referéndum.
Y rematando la matanza, en vez de reformar la ley de partidos para que sea más justa y proporcional, se sacan a hurtadillas otra ley de la manga que pone trabas para poder acceder a los comicios a las formaciones que carecen de representación parlamentaria .
No vaya a ser que se les cuele en el corralito bipartidista algún incauto grupo de ilusos que entienda la democracia como el poder que emana del pueblo y ose desafiar la tiranía de los mercados.
También son ellos, los que entienden la vida como un botín sangriento, quienes ordenan destrozar nuestros derechos laborales. Ahora se suspende la prohibición de la unión de contratos temporales. Otro golpe más que añadir a las apaleadas espaldas de los trabajadores. En vez de incentivar la creación de empleo y asegurar los derechos que la clase obrera ha conseguido a través de una lucha histórica (que son las reivindicaciones de la mayor parte de la sociedad) se nos responde con precariedad y más provisionalidad.
La dignidad de seres humanos, la libertad exigible para decidir directamente sobre decisiones que afectan tan profundamente a nuestras vidas, son cuestiones irrenunciables que nadie debe usurpar en nuestro nombre.
Mientras el monstruo se muere o no se muere, sus aterrorizados esbirros pretender saciar la amenaza de sus encías arrojándoles un desmembrado estado de bienestar.
Pero el plato principal de este holocausto canibal es la democracia. Servida en bandeja de plata. Para mayor lucro y chulería de los piscópatas multimillonarios que dominan este mundo.
Publicado en Izquierda Digital

TERAPIAS NATURALES DE CHOQUE

TERAPIAS NATURALES DE CHOQUE

La economía mundial padece una mal que es muy común en las sociedades más desarrolladas: la depresión. Políticos, economistas y otros doctores en la materia pontifican sobre los posibles tratamientos que hay que administrar al enfermo. Que si la curación puede venir aplicando cataplasmas de recortes salariales, rigurosos ayunos en gastos sociales, extracciones sangrantes en forma de re-pagos de la sanidad o a base de sanguijuelas que succionen el dinero destinado a la educación pública. A pesar de que los especialistas pertenecen a distintas escuelas de galenos (unas situadas más a la derecha y otras a la presunta izquierda de la sanación) y discuten acaloradamente sobre la posología y forma de administración de sus pócimas, ninguno se atreve a desdecir a la eminencia que les susurra al oido las recetas. No, no se trata del doctor Frankenstein. Es mucho peor que el sugerente personaje de  Mary Shelley. Los que sientan cátedra sobre la cuestión son unos indecentes matasanos, a los que llamamos metafóricamente los mercados, que se graduaron Cum Lauden en la siniestra universidad de don Neoliberal-mal. Y no hace falta estar versado en finanzas o en medicina para constatar que el paciente, lejos de recuperarse, cada vez se hunde más en un estado depresivo que ya empieza a parecer irreversible. Desde la más absoluta indigencia intelectual sugiero que podríamos probar alternativas naturales. ¿Porque no les parece más natural para recuperar la salud, o la economía, usar prácticas para estimular el gasto y el empleo? ¿No sería más natural gravar los impuestos a los más ricos en vez de a los más humildes o invertir en gasto público para crear empleo e impulsar así la demanda que es el motor del corazón de nuestra economía? A veces, para salir de la catatonia, es necesario someterse a una terapia de choque que desafíe los diagnósticos de los curanderos ultraconservadores. Hasta ahora, con sus tiritas y ungüentos, solo han conseguido ponernos más malitos. ¿No valdría la pena intentarlo para poder afrontar el futuro con un más poco de esperanza y eludir el luctuoso final que acompaña a muchos procesos depresivos?

Publicado en Público

LA DAMA BLANCA SIN MATERIA GRIS

LA DAMA BLANCA SIN MATERIA GRIS

Joana Martínez es concejala en la localidad catalana de Salt. Llegó al ayuntamiento por haberse presentado en las listas de PxC que, como ya sabrán ustedes, basa su ideario político en la xenofobia pura y dura y el retorno a las cruzadas. Cuenta esta dama blanca que se vió forzada a dejar el partido por las presiones e insultos recibidos a causa de tener un novio de origen camerunés. Vamos, más negro que el tizón. Y digo yo, ¿qué parte del discurso manifiestamente racista de Anglada y sus acólitos se le había escapado a la señora Martínez? Porque al margen del mensaje del odio racial, PxC no aporta nada que no pueda encontrarse en el programa del Ku-Klux-Klan. Me imagino la esquizofrenia de esta cándida mujer si, en vez de una catalana de pro, fuera ciudadana estadounidense. Puedo visualizarla planchando las níveas sábanas del KKK, que se enfundaría cada noche,  tras haber retozado a la hora de la siesta en esos mismos lienzos con su amante subsahariano. ¿Acaso pensaría que disfrazarse de esa guisa era algo similar a una fiesta de pijamas? ¿Que su esposo negro recibiría un trato deferente que el de la expulsión y apaleamiento destinado para otras personas que carecen del lechoso pedigrí de los miembros del Klan? La concejalía que consiguió, y que ahora no quiere abandonar, es fruto de agitar el banderín de la discriminación étnica y cultural. Plataforma per Catalunya se alimenta de la frustración y de la nula reflexión intelectual de unos votantes que culpabilizan a la inmigración de todas sus cuitas. De la rabia que nace de los reducidos cerebros blancos, supuestamente cristianos y emponzoñados, de sus dirigentes y seguidores. Son el calco actual de la respuesta que Hitler encontró a una Europa en recesión económica. Los mismos nazis, pero esta vez camuflados bajo una señera y bailando la sardana. Señora Joana Martínez, hágase mirar lo suyo y abandone la concejalía que obtuvo gracias a estos rastreros métodos. Y si no lo hace por decencia, que sea al menos por vergüenza. La que debería darle poner de manifiesto que su materia gris anda licuada y no sabe ni por donde le sopla el viento.

Publicado en El Periódico de Aragón

HIJOS DE UN DIOS MENOR

HIJOS DE UN DIOS MENOR

El estallido de violencia y saqueos en el Reino Unido no debiera de extrañar a nadie. Estos jóvenes crecen en la marginalidad más absoluta en barrios periféricos, auténticos ghettos dominados por el narcotráfico y las bandas marginales. Sus circunstancias familiares son duras y desde niños se les inculca que no tienen futuro. Si añadimos el hecho de que viven en el ojo del huracan de una sociedad de consumo que les impulsa a poseer cosas convulsivamente, tenemos garantizado el caldo de cultivo para formar delincuentes callejeros. La destrucción del tejido industrial que se nutría de mano obrera es otra de las causas. Estos chicos y chicas tenían antes la posibilidad de trabajar como soldadores, chapistas, etc. Desde hace diez años sus expectativas se han visto reducidas a aceptar contratos basura de forma ocasional o directamente al desempleo. Cuando Cameron habla de la responsabilidad de los padres por no haberles formado con mejores valores está obviando otras responsabilidades que son exclusivamente políticas. ¿De verdad pensaban que estas bolsas de pobreza y frustración no les iban a explotar en la cara? Nuestros gobernantes deberían tomar nota de lo ocurrido. También aquí crece de manera alarmante el número de jóvenes adoctrinados en el consumismo que sienten que no hay futuro ni un hueco para ellos en esta sociedad. Censurar las redes sociales y las comunicaciones no solo es una medida fascista, además es inútil porque la rabia siempre encuentra formas para extenderse. Estos jóvenes son hijos de un dios menor. La rebaba sobrante de un sistema que no tiene nada que ofrecerles. La represión como único argumento, sin proporcionar opciones dignas a su existencia, no puede solucionar el problema. Equivale a apagar un incendio con cañones que arrojan gasolina.

MATAR AL SOL

¡Viva la muerte! Esta era la máxima de Millán-Astray, el recuperado ahora como hijo predilecto de La Coruña. Por su boca salieron en el año 36 estas proféticas palabras: El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en carne viva y sana como un frío bisturí. La carne sana es la tierra, la enferma su gente. El fascismo y el ejército arrancarán a la gente para restaurar en la tierra el sagrado reino nacional… Y así fue. Un eficaz exterminio para la mayor gloria de dios y de España. De esa España fascista que reprimió a sangre y fuego la resistencia y consiguió mantener en el limbo ideológico a las generaciones posteriores. La violencia es un poderoso revulsivo, el criminal militar lo sabía. Como lo saben los herederos de su negro legado. Esa jauría que pide ahora mano dura contra los indignados de la Plaza del Sol y celebra cada palo, cada brecha abierta en las frentes despejadas de temores de nuestra juventud más valerosa. Es otro fascismo global el que nos amenaza. La dictadura del capital tiene sus propios vocales pero, como Millán-Astray en el pasado, solicitan un frío bisturí que seccione lo que ellos consideran la carne enferma de la gente. Quieren matar al Sol porque son esbirros de las sombras. Confunden la lúcida determinación del 15-M con una epidemia peligrosa a la que hay que combatir con contundencia. No andan escasos de razones para su inquietud. La filosofía del movimiento que denostan es un virus que se extiende. Pero lo hace por el lado de la luz esclareciendo los siniestros negocios que asesinan al planeta y asfixian la vida de millones de personas. Las muchachas y muchachos que alzan sus manos contra la injusticia social son hijos del sol. Sus corazones son rayos impregnados de esperanza. Aman la vida y defienden una existencia digna para todos. Son lo más sano que han parido las tierras de esta España y matar su pasión será muy trabajoso. Aunque desempolven la memoria de los genocidas de la historia, les resultará complicado tapar el sol a hostias.

Publicada en ECOS

¡GALOPA!

El número de indignados crece en todo el mundo. Primero fue la plaza de Tahir con el pueblo levantado contra un tirano. Luego, la spanish revolution identificó a la madre de todos los tiranos. O mejor dicho al padre, porque el sistema ultraliberal que padecemos evoca más a ese monstruoso Saturno que devora glotonamente a sus hijos. Una vez determinada la naturaleza de esta dictadura, empezamos a comprender que nos enfrentábamos a una bestia con múltiples cabezas cuya meta era conseguir el poder financiero costase lo que costase. Aunque el precio sea arrojar nuestras esperanzas de vida por el podrido sumidero de su garganta. ¡Despertamos! Estábamos dormidos mientras las alimañas especulaban a sus anchas. Pero la indignación ya galopa por el mundo como una fiebre vírica intratable. Nos llegan noticias de Israel, donde miles de ciudadanos han abierto los ojos contagiados del mismo sueño insomne que recorre el planeta. Las fuerzas de seguridad y los extremistas intentan reprimir el despertar y su efecto contagio. Pero ya es tarde. La gente empieza a cuestionarse los axiomas, a buscar, a crear alternativas a la locura destructiva a la que se nos avoca. Es un sentimiento que cada vez cobra más fuerza a pesar de su tácito y escrupuloso talante pacifista. Cuando la maquinaria para pensar se puso en marcha, el enemigo ya estaba perdiendo la batalla. Pero no debemos descuidarnos. Aunque la indignación galope por el mundo como un potro salvaje nos aguardan días turbulentos. Las Todopoderosos Mercados siguen acechando nuestras díscolas monturas. Y si desfallecemos, se lanzarán sobre nosotros como manadas de lobos. Osea que ¡A galopar!

Publicado en Público y Heraldo de Aragón

LÁGRIMAS DESANGELADAS

LÁGRIMAS DESANGELADAS

Retrato de Jerónima y Fernando, vilmente asesinados por una España mejor.

Cualquier contienda, actual o del pasado, abre la puerta al horror en estado bruto. Psicópatas, sádicos y asesinos múltiples hayan en las guerras patente de corso para realizar sus fechorías. Nuestra guerra civil, por ser la que nos toca más íntimamente, ofrece múltiples ejemplos de la barbarie homicida que agarra en algunos cuando se abre la veda de la sinrazón. Quizás no parecieran monstruos pero lo eran. Hombres católicos, padres de familia, leales guerreros por una España nueva que buscaba su unidad de destino en lo universal, fuera lo que fuera eso. Criminales en nombre de dios y de la patria que lucían el yugo y las flechas bordado sobre sus turbios corazones. Como aquellos que, hace más de setenta años, llamaron a la puerta de Jerónima preguntando por su marido, un simple sindicalista leonés. Al no encontrarle, acribillaron a balazos a su mujer embarazada de seis meses. Luego, lanzaron al aire a su hijo pequeño para practicar el tiro con el menudo cuerpo. Sus cadáveres quedaron olvidados durante décadas bajo la espesa tierra con la que cubrimos el exterminio fascista en estos lares. Nadie ha pedido su canonización, como ocurre con las víctimas del otro bando. Ni falta que hace. Es justicia lo que reclaman sus pulidas calaveras. Justicia y memoria. La familia no pudo enterrarlos dignamente hasta hace poco y gracias a la intervención de ARMH (Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica).
No escribo esto para calificar los hechos. Hablan por sí mismos y yo no tengo palabras. Solo lágrimas de dolor y de rabia. Lágrimas desangeladas por un pasado que se esconde y permite que los falangistas se presenten a las urnas de un estado democrático sin que nadie les obligue a abominar de la ideología terrorista que tanto sufrimiento trajo a este país. No hay mas que bucear someramente en su página web para comprobar que siguen siendo los mismos perros. Las mismas fauces fascistas orgullosas de una herencia de crueldad y tropelías que no dudarían en repetir si pudieran. Se alimentan con odio. Con las macabras hazañas de una historia por la que nunca tuvieron que rendir cuentas. Pero Falange no es Bildu. Ni siquiera es ETA. Hasta entre criminales existen las clases. Y por lo visto, el exterminio sistemático de todos sus enemigos, durante y después de la contienda, les confiere el aura de ángeles furibundos e intocables. Incluso hoy en día.

DISFRUTEN MIENTRAS PUEDAN

DISFRUTEN MIENTRAS PUEDAN

A lo mejor es cosa mía, pero el adelanto de la fecha de las generales al 20-N me provoca un ligero escalofrío en la base de la nuca. Un no se quoi inquietante que se agudiza con los pronósticos de triunfo para el Partido Popular. Elegir precisamente este día puede parecer un desafío para alguna mentes tan retorcidas como la mía. Un duelo a sol que debe dirimirse  el 36 aniversario de la muerte del Criminalísimo. Mucho más si tenemos en cuenta que, a pesar haber llovido mucho desde entonces y tras décadas de experimentar aquello que algunos llaman democracia, solo un pequeño número de parlamentarios se atreven a condenar la dictadura.

 Me imagino la satisfacción de algunos célebres peperos que nunca han escondido sentirse nostálgicos del régimen cuando, precisamente un 20 de noviembre, recuperen las riendas del corralito. Si el Partido Socialista ha defraudado las expectativas de una ciudadanía que pide básicamente dignidad y trabajo, átense los machos porque el superprograma de Rajoy va a resucitar hasta a los muertos. ¿Que quieren saber en qué consiste? Pues pónganse a la cola. Porque se trata de un misterio mejor guardado que el de Fátima del que solo se pueden revelar dos dogmas de fe: Solucionará la crisis y creará empleo. Rajoy no dice cómo, aunque no parece muy patriótico conocer las soluciones a nuestros problemas y no querer soltar prenda hasta estar bien sentadito en La Moncloa.
Pero nos ha dado pistas. Tras hacerse oficial el anuncio del adelanto electoral, rajoy ha respondido esotérica y esquivamente a los periodistas para despedirse con un enigmático mensaje: "Olviden los pequeños problemas de la vida y disfruten... si pueden." Claro, si por pequeños problemas de la vida entendemos cosas como cuarenta años de férrea dictadura a la que ha precedido una vergonzosa desmemoria histórica, entonces sí. A lo mejor nos dejamos llevar de nuevo por la amnesia para meternos de cabeza en la boca del lobo.
Pero si ustedes, como servidora, se obstinan en recordar los problemillas que tanto chirrían a los candidatos al gobierno y no son devotos marianos (Rajoy),  sigan mi consejo.  Será mejor que disfruten de lo que puedan... mientras puedan.
Publicado en El Periódico de Aragón
 

UNA IDEA, UN ODIO COMÚN

UNA IDEA, UN ODIO COMÚN

La muerte te puede alcanzar por muchos motivos. Estar vivo, sin duda,  es el origen de todos. Pero existen toda clase de factores genéticos, accidentales o meramente geográficos que condicionan no solo tus expectativas de existencia, también la calidad o la miseria de la misma. No es igual ser escandinavo que nacer en el Cuerno de Africa, por ejemplo. Los nórdicos y rubicundos noruegos o daneses disfrutan de un estado de bienestar envidiable mientras que pueblos como el somalí padecen una hambruna que provoca éxodos masivos. Pero paradójicamente, en sitios tan dispares hay personas que mueren víctimas del racismo. O mejor dicho, del clasismo criminal de los que se creen con derecho a decidir sobre la vida o la muerte de otros. Puede tratarse de una masacre perpetrada por un vikingo neotemplario dispuesto a liberar a Europa de la plaga musulmana y marxista que al parecer la invade, como sucedió en la isla noruega de Utoya. O puede ser aún más maquiavélico, como ocurre con Somalia.  El aumento de los precios de los alimentos en el mercado mundial, las guerrillas que obstaculizan la llegada de ayuda y, sobre todo, la pasiva tibieza de organismos internacionales como la propia ONU, son las rafagas de hambre que disparamos desde el Norte contra el Sur. Tanto la crisis humanitaria que sufre Somalia como el caso de los jóvenes noruegos progresistas asesinados a sangre fría, son crímenes que proceden de una ideología común. El noruego Behring actuó movido por la islamofobia populista que emplea exhaustivamente la derecha. En nuestra propia TDT es un tema omnipresente. El acoso al inmigrante, la supuesta supremacía racial o religiosa y el desprecio a otras culturas son lugares comunes entre las corrientes fascistas y neonazis que florecen en el norte de Europa y en nuestra propia casa. El capitalismo salvaje que gobierna el mundo se mueve en la misma dirección que estos fanáticos. Solo que el sistema, primero agarra el botín manchado de la sangre de sus víctimas para después cerrar las fronteras que le protegen de la legión de los parias. Y sencillamente, los mata de hambre.

Publicada en ECOS

HUMANIDAD DESAHUCIADA

Paralizar un desahucio se considera un acto ilegal. Cuando un grupo de personas interponen su solidaridad entre los desahuciados y las ejecuciones judiciales están desafiando las leyes. Poco importa que dichas leyes sean inhumanas o se basen en la codicia especuladora de los bancos o de agencias de prestamos que actúan como subdelegaciones de las instituciones financieras con licencia para robar. Los delincuentes, desde el punto de vista de la versión oficial, son quienes utilizan sus corazones para frenar el latrocinio. Porque, ¿cómo podría definirse la acción de desposeer a alguien de su vivienda y además condenarle a arrastrar una deuda que le amarre a la marginalidad por el resto de su vida? Se me ocurre que, más que de un atraco social, estamos hablando de un crimen legal. Por mucho que el brazo ejecutor se vista con la implacable toga del derecho no logra camuflar la garra asesina que empuña el arma. Banqueros, jueces, políticos y agentes policiales que han desahuciado el alma en el nombre de una desalmada legalidad que los ampara. Sicarios de un sistema amoral revestidos de autoridad para ejercer como bandoleros contra un pueblo inerme ante sus tropelías. Sus víctimas solo cuentan con el apoyo que les proporciona la guerrilla anti-desahucios. Con la fraternidad de los que aún mantienen un asomo de conciencia en esta sociedad diseñada a la medida de forajidos de guante blanco y virtud negra. Quiero declararme parte de esa milicia ciudadana de manos desnudas y valerosas voluntades que no acepta la indignidad y el abuso como norma. Rebelde o delincuente, asumo la etiqueta que quieran colgarnos, pero nunca pasivos frente a los que vacían su humanidad para rellenar las cuentas bancarias de esos otros delincuentes.

Publicada en Público

Los mercaderes cuentan cuentos (Art. de Antonio Aramayona en El Periódico de Aragón)

Los mercaderes cuentan cuentos (Art. de Antonio Aramayona en El Periódico de Aragón)

Nos habían pintado un mercado ideal, donde productores, vendedores y compradores de un mismo producto o servicio no establecen aisladamente los precios, pues es solo el armónico equilibrio de las fuerzas del mercado lo que determina el precio. Hablaron incluso de una «competencia perfecta», en la que el precio es el resultado natural de la interacción entre la oferta y la demanda. Para ellos, el mundo se compone de millones de compradores y vendedores que viven, respiran, consumen y fijan precios de forma libre, natural y espontánea.

Las empresas deciden cuánto producir y los consumidores cuánto adquirir en la mejor de las economías posibles, sobre el balanceo de las curvas de demanda y los equilibrios parciales del mercado, que siempre ha de ser libre, pues el precio de los bienes y servicios son acordados civilizadamente por los vendedores y los consumidores, con las leyes de la oferta y la demanda, y la libre competencia.

Adam Smith hizo famosa la «mano invisible » del mercado, cual divina providencia en el mundo económico, que exige a los humanos el sagrado deber de garantizar la competencia, capaz por sí misma de determinar con justeza y justicia los precios, la oferta y la demanda de los productos. Con tal de que no se meta por medio el Estado, la mano invisible, al compás de las leyes objetivas de la oferta y la demanda, compensa cualquier desequilibrio y regula las oscilaciones económicas del mercado libre y equitativo, por encima de los intereses y las pasiones individuales.

Otros, como F. A. von Hayek, llegan a afirmar que todo es consecuencia de un «orden espontáneo» en el mundo natural y económico: así como existen el lenguaje, la música, los gobiernos y las leyes como respuesta natural a unas necesidades concretas, de igual modo el sistema de los mercados ha surgido de forma espontánea como vía óptima para alcanzar el progreso y el bienestar, con tal de que los Gobiernos e instituciones no interfieran en ese proceso espontáneo y natural de la oferta y la demanda.

Sin embargo, desde el inicio mismo del liberalismo la libertad y el justo equilibro brillaron por su ausencia, comenzando por la raíz misma de las relaciones económicas: la compraventa de la fuerza de trabajo de los productores a cambio de un salario y en la que el capital obtiene una plusvalía. Desde entonces, una sola constante ha permanecido inalterable: una minoría se ha enriquecido a costa de la inmensa mayoría de la población. Las leyes y los sistemas han sido impuestos por esa minoría, que ha financiado y eliminado a su antojo campañas, candidatos y grupos ideológicos y de presión.

Finalmente, en un proceso constante de oligopolios y monopolios financieros el desequilibrio económico se ha hecho mundial, en pos de mano de obra cada vez más barata y de materias primas en países subdesarrollados salvajemente explotados.

POR LO MISMO, sus mercados supuestamente libres se han ido quitado la careta sin el menor sonrojo para implantar un mundo económico mundial sin regulación alguna y sin ningún control. Pululan diariamente por las redes invisibles de los mercados financieros enormes cantidades de dinero, equivalentes al PIB de muchos países desarrollados, sin que nadie pueda y ose poner coto legal a los negocios sin límite de los mercados. Sacan a relucir cada día Wall Street o las bolsas de Tokio, Fráncfort o Londres, pero jamás hablan de las islas Caimán, Cook, Vírgenes o Man, paraísos fiscales por los que pasa el 50% de las transacciones financieras mundiales y donde está depositado impunemente el 23% de los depósitos bancarios del mundo.

Nos aturden noche y día hablando de terrorismo internacional y de seguridad mundial, pero ocultan que el peor de los terrorismos es el terrorismo financiero que perpetran. En los medios aparece profusa y crecientemente la eufemística expresión «los mercados », donde desde la estratosfera rica y financiera compran y venden el mundo y la vida. Los mercados parecen sufrir, presionar, ahogar o dar alivio a determinados países, tener euforia o ansiedad devoradora.

Pero nada se dice sobre quiénes están detrás de esos «mercados» que juegan al Monopoly con las deudas de los países, que imponen recortes salvajes y reducción del déficit, que tienen en sus manos la soberanía misma de los países. Leemos incluso que EEUU puede estar al borde de la quiebra y declararse en suspensión de pagos porque para una minoría radical e intransigente reducir el déficit sin subir impuestos constituye un dogma de fe.

A la vez, la superempresa financiera JP Morgan Chase, que aprovechó la crisis de las subprime en 2008 para enriquecerse hasta los tuétanos, anuncia que ha obtenido un beneficio neto trimestral de 5.430 millones de dólares, con unos ingresos entre abril y junio de 26.780 millones de dólares. Ese mismo día nos enteramos de que diez millones de africanos están en peligro de morir de hambre. Más claro, agua.

*Profesor de Filosofía

TERRORISTAS, FACHAS, MACHISTAS Y OTROS SINIESTROS PAYASOS

TERRORISTAS, FACHAS, MACHISTAS Y OTROS SINIESTROS PAYASOS

Existen negacionistas del Holocausto nazi en Alemania, es cierto. Como aquí pululan los que no aceptan que lo del 18 de julio fue un golpe de estado que derivó en una cruenta y larga dictadura. La diferencia es que, mientras en el país teutón manifestarse en estos términos es constitutivo de delito, en Carpetovetonia cualquiera puede burlarse de la Memoria Histórica, despreciar a los miles de españoles asesinados por ser leales a la República electa por el pueblo y, simultáneamente, llegar a ser alcalde gracias a las urnas de este estado plural. Resulta histriónico que a los miembros de Bildu se les exija una condena minuciosa y explícita del terrorismo vasco pero no se aplique la misma vara para medir a otras formaciones políticas. Si repulsiva e irracional es la violencia ejercida por la banda terrorista, no es mayor que la que administró la dictadura de Franco con las víctimas de su represión. Pero algunos políticos, sobre todo en la órbita del PP, no solo no condenan la dictadura sino que se permiten la chulería de seguir arrojando la tierra de la ignominia sobre las fosas de nuestra desmemoria. ¿Por qué nadie apremia al jefe del Consistorio vallisoletano, León Rivas, para que deje de practicar ese terrorismo dialéctico que tan bien maneja, abjure de Franco y admita que su estado de terror no fue ningún invento socialista?. ¿Cómo es posible que nuestra democracia no sea igual de intransigente con la apología del fascismo como lo es con la del otro terrorismo? ¿Es que no estamos hablando en ambos casos de ideologías que defienden el secuestro de la libertad mediante el abuso de la fuerza? Don León Rivas solo es un fachilla provinciano que petardea ora con la Memoria Histórica, ora con lo berraco que le ponen los morritos de una ministra a la que pretende degradar con su gañanez. Lo verdaderamente triste es que, dependiendo del color del que se visten estos siniestros payasos, es mucho más fácil colarse en nuestras instituciones. Y a los nostálgicos de las camisas azules nadie se atreve a cuestionarles bajo juramento su rechazo al franquismo y su leal adhesión a la ideología democrática. Por sí las moscas. No vaya a ser que les de por ser sinceros, como a don León.

Publicado en diario Público