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... Y AHORA EMPIEZA EL TIROTEO

... Y AHORA EMPIEZA EL TIROTEO

Aquí, en Españistán, las cosas siempre dependen del color del prisma con el que se mira. El problema es que el prisma es azulón y no distingue matices. Por ejemplo: Puedes ir a la cárcel  por un teatro de títeres o por ejercer el legítimo derecho a la huelga porque las retículas de los gerifaltes se contraen con los destellos rojizos que emanan de los insurgentes.  Pero, ¡ay amigo! si de lo que hablamos es del saqueo sistemático del país por parte del partido más votado la cuestión se pone azul tortilla y sus actos delictivos adquieren una tonalidad apastelada que suaviza las fechorías perpetradas. Dice don Mariano que el objetivo nacional es la lucha contra la corrupción. Pero no especifica de qué nación habla. Desde luego, no ha de ser la nuestra. Ni tampoco se refiere a su partido donde ha quedado bien probado que son mucho y muy corruptos. Bueno, al menos ellos no usan moñigotes para blanquear dinero público ni financiar ilegalmente esas sedes que se asemejan a las cuevas de ladrones. A don Mariano, doña Rita y compañía nadie les mete la mano por el culo, cual polichinelas picantonas, para enaltecer su latrocinio. Lo hacen ellos solitos a las mil maravillas. No en vano, la senadora del visillo, fue otrora musa del humor. Humor negro con ribetes azulados. Y Rajoy podría formar parte del elenco del club de la comedia bufa y hacer sombras chinescas para regocijo del público más abotargado.
Según el prisma fascistoide la incitación al odio depende del color de la boca que lo escupa. Cuando Jiménez Losantos saca el agro homicida y amenaza con correr a tiros a los de Podemos no es delito. Solo una bella metáfora cinegética que no debiera ofender a los susceptibles piojosos perro-flautas. Pero para disgusto del turolense en este país apenas quedan cunetas libres de cadáveres en donde poder arrojar a los Errejones y Bescansas. Losantos ejerce la libertad de expresión con una escopeta imaginaria. Yo le aconsejaría usar revólver porque, con esos brazos tan cortitos como su inteligencia, tendría problemas para alcanzar el gatillo. Y si no va armado, hasta un niño de primaria podría reducirlo a bofetadas.
Federico fantasea con no dejar títere con cabeza. A él le gustan más los otros títeres, los que no tienen ni cerebro ni cabeza para tragarse sus soflamas.
Menos mal que sus acólitos son buenos cristianos, como doña Esperanza que, en referencia al ayuntamiento madrileño, dice: "Creo en la petición de perdón, los que no creen son ellos". Pues mire oiga, razones no le faltan. Porque para perdonar los innumerables pecados de su partido primero habría que expiarlos en una celda oscura y no aforarlos y blindarlos no vaya a ser que alguno tire de la manta.
La presidenta del PP de Madrid sigue negando que haya habido financiación ilegal ni blanqueo de capitales en su partido pese a que la guardia civil les está poniendo la casa patas arriba. "No me consta". ¿Les suena de algo esta pueril excusa? ¡Pobre Espe! Tan despistada como una infanta, tan buena cristiana como Torquemada. Le apuesto diez euros contra cinco (yo me juego los diez gustosamente) a que está un pelín equivocada. Los crímenes siempre dejan huellas aunque un martillo haga añicos el disco duro de sus desvergüenzas. Como hija y nieta de picoletos le aseguro lideresa que la guardia civil no es tonta. Aunque, con frecuencia, ustedes se piensen que son sus marionetas.

BLACKSTAR

Una lágrima negra se desliza en la mejilla. Una rara perla sin valor que nace con la misma espontaneidad que se evapora. Suspendida de una soga de tristeza que parte de un bulbo raquídeo agotado de intentar sobrevivir a la ejecución de la alegría.
Mi gato negro se acurruca en el regazo. Mi perra negra clava su limpia mirada en mi mirada. Es una comunión auténtica en la que sobran las palabras y, por ende, las mentiras. En el siglo VI a. de C. hubo un poeta griego llamado Epiménides que aseguraba haber pasado cincuenta y siete años durmiendo. Plutarco corrigió al embusterillo afirmando que solo fueron cincuenta. A mí me sucede algo parecido. Llevo más de medio siglo sumida en un profundo sueño del que no consigo despertar. Un sueño tiznado de negras pesadillas que cabalgan a lomo de proposiciones necias y falsas premisas. Epiménides  acusaba a los cretenses de ser unos mentirosos. La paradoja es que, el propio Epiménides, era un cretense. ¿Debíamos creer entonces sus palabras?. Si algo define a un mentiroso es que siempre hace aseveraciones falsas. Pero... ¿Dónde se esconde la verdad? ¿Acaso existe?
A la verdad le sobran los sofismas, los guarismos, los silogismos envenenados en origen. La verdad se abre paso en el emocionado abrazo de tus hijos, en los labios carnales que mordisquean los amantes, en el gozo indescriptible de un bebé que se ríe ante las enajenadas muecas de un adulto. Intentamos traducir con adjetivos o grandilocuentes frases el sentimiento que nos producen los acontecimientos cotidianos. Convencer al prójimo de que somos poseedores de la única realidad aunque ni nosotros mismos la creamos. Monos irracionales y tramposos. Prepotentes homínidos parlantes .
Desde la estrella negra en la que yazco me llegan aldabonazos de miseria. Un planeta hostil con tendencias autofágitas abre su imaginaria boca para soltar un grito desgarrado. Millones de seres y de especies sobreviven como pueden hacia una muerte cierta, verdadera, de la que nadie regresa para relatarnos que nos espera más allá de la carne podrida y los gusanos. Siempre podemos engañarnos. Inventarnos motivos celestiales que justifiquen tanta injusticia, tanto sufrimiento gratuito. Se nos da bien manipular los hechos constatables. Imaginar dioses que juegan a ser dioses con muñecos terrenales. Exorcizar los terrores primitivos a la oscuridad, al sueño eterno, a la intrascendente presencia de todos y cada uno de nosotros. Apostar por querer ser inmortales.
En esa estrella negra que me sirve de refugio fantasmagóricos árboles me mecen en sus ramas para salvaguardar mi siesta de peripatética poetisa sin versos ni poemas. ¿Qué es poesía? Y otra vez la mirada de mi perra, más humana que la mía, se clava en mi pupila.
Ya dijo Pessoa que el hombre no es animal (¡Ay quién pudiera!) sino carne inteligente. Pero casi siempre enferma. Todo cuanto escribimos y mentimos es igual que las flores iluminadas por la luz. Dependiendo de los ojos que las miran cambian los matices pero, en realidad, no quieren decir nada. Solo son lo que son. Flores de un día.
La felicidad no existe a solas, en esta estrella negra. Cohabita con el dolor y el sufrimiento. Igual que no se puede entender la noche sin el día. Ser feliz constantemente es como ser constantemente idiota. También el sol se entierra en el ocaso para cubrirse con un manto de negrura. Para dormitar y olvidar las amarguras que ilumina.
También el sol se está muriendo. Es el destino de todas las estrellas. Pero al contrario que nosotros no necesita edulcorar su suerte con mentiras.

ULTRAMACHOS, MISÓGINOS. VIOLADORES Y OTROS TARADOS A EXTINGUIR

ULTRAMACHOS, MISÓGINOS. VIOLADORES Y OTROS TARADOS A EXTINGUIR

El próximo 6 de febrero se había puesto en marcha una propuesta que alentaba a los ultramachos de más de ciento veinte ciudades del planeta (entre ellas Madrid y Granada) a reunirse para celebrar algo denominado "el regreso de los reyes".
´La iniciativa partió de un bloguero llamado Roosh Valizadeh que, desde su plataforma digital, aboga por la legalización de las violaciones y define a las mujeres como seres inferiores intelectual y físicamente cuya única misión en este mundo es satisfacer las necesidades de los hombres como genuinos reyes de la creación. Seguramente, el trauma de este menda tenga su origen en lo turbio de su propia concepción. Alguna rata macho (no quiero llamarle "rato" para no herir la sensibilidad de mis lectores peperos) andaba toda empalmada persiguiendo un truño enorme cuando se obró el milagro y entre ambos engendraron al bueno de Roosh. Con menos que esto se han forjado religiones que, por cierto, también han degradado, oprimido y subyugado al sexo femenino por el dictamen de un dios barbudo, como Valizadeh, que definía la supremacía de un género sobre el otro por una cuestión meramente testicular. Ósea, por cojones.
Lamentablemente, los cromañones contemporáneos siguen vivitos y coleando escudándose en la libertad de expresión o en la religiosa para perpetuar su papel de macho dominante. Personajes como algunos obispos católicos o  imanes musulmanes que, paradójicamente, gustan vestir con faldas y a lo loco siguen predicando la sumisión de la hembra a los antojos masculinos. En algunos casos, como en el de ese inspirador libro pergeñado por alguna mente enferma que se titula "Cásate y se sumisa", no pasan de ser patéticos panfletos plagiados de aquellos maravillosos años del franquismo en los que una tal Pilar Primo de Rivera  (que por cierto nunca se casó) instruía a la mujer sobre su papel de esclava complaciente en su futuro matrimonio. Casi inspira una ternura rancia y apolillada si lo comparamos con los dramas que muchas otras mujeres viven en otros países del mundo. Niñas obligadas a casarse con su violador por sus propios padres, quemadas vivas por no aportar una dote o lapidadas por una acusación de adulterio independientemente de la veracidad de su "crimen". Pero hasta en la Europa más civilizada, en estados como Suecia o Dinamarca y por supuesto en España, miles de mujeres mueren a manos de su pareja. Hasta no hace demasiados años el denominado como crimen de honor formaba parte de nuestra legislación y el asesino podía salir impune si argumentaba que lo había hecho en defensa de su honra.
Cuando alguien compara el feminismo con el machismo está dando muestras de una estulticia intelectual aguda. Algo parecido sería comparar el abolicionismo con el esclavismo y a nadie en su sano juicio se le ocurre semejante gilipollez. Sin embargo vivimos en una sociedad extraña donde periodistas casposos e indecentes no encuentran otra descalificación contra una mujer que ejerce como política que llamarle mala puta, mal follada o meterse con su físico. Y les sale de balde. Porque aún subyace en estos lares esa mentalidad cavernícola y misógina que mira para otro lado retorciendo la sonrisa.
A riesgo de que me llamen feminazi (riesgo que asumo gozosamente) yo animaría a que esas reuniones de ultramachos que se llaman a sí mismos compañeros de tribu no se prohibieran. Es más, habilitaría un espacio cómodo y bien cerrado (un penal a ser posible) para que pudieran juntarse a comparar el tamaño de sus pililas o esas cosas que imagino que hacen estos talentosos pájaros. Y luego invitaría al evento a algunos talibanes o senegaleses de erectos y portentosos miembros para que pusieran en práctica su sueño de legalizar la violación teniendo por objetivo sus reales panderos. ¿Para qué engañarnos? Lo están pidiendo a gritos. Si tanto nos odian, ¿para qué nos necesitan? Hagamos realidad sus más íntimos deseos y dejemos que estos reyes sean reinas por un día. O por cientos, que no hay que ser mezquinos con los más necesitados. Quizás encuentren el nirvana mientras algún Mohamed superdotado les pone a cuatro patas mirando a Cuenca. Amén hermanos.

EL TRAGACHICOS

EL TRAGACHICOS

Cuando era niña mi padre me llevó al "Tragachicos". Se trataba de una atracción que se montaba en Zaragoza para la fiestas del Pilar. Un gigantesco baturro por cuya boca  era engullida la chiquillería y del que, tras deslizarse por un tobogán que estaba dentro de su estructura, salían alborozados los pequeños valientes que no temían atravesar las tripas del titán con cachirulo. Pese a que mi progenitor insistía en la inocuidad del artefacto y en la diversión que me perdía, nunca consentí en aventurarme a viajar por su interior. ¿Y si  decidía no expulsarme? ¿Qué pasaría si me quedaba atrapada ahí adentro para siempre? ¿Me buscaría mi familia en sus entrañas? Y aunque lo hicieran, ¿lograrían encontrarme o asumirían mi desaparición como quién pierde un paraguas en un día soleado?.
Por si las moscas, me negué tozudamente a hacer la prueba ignorando las garantías de que nunca había sucedido tal cosa. Pero, en mi caso, nada ni nadie me obligaba a pasar por ese trance. Pude escoger y elegí quedarme agarrada fuertemente a la mano de mi padre. A salvo de los imaginarios peligros que ocultaba esa enorme panza de cartón.
Casi había olvidado ese episodio hasta hace poco.  Hasta que en la actualidad, en la Europa de los derechos y las garantías, 10.000 niños han sido devorados, borrados de la faz de la tierra, volatizados como fuegos fatuos delante de nuestras civilizadas y democráticas narices. Y la imagen del "Tragachicos" vuelve a tomar cuerpo en mi cabeza. 10.000 niños desaparecidos. ¿Cómo han podido perderse? ¿Nadie los busca? ¿Qué clase de monstruos habitamos estas tierras?
Hay que decir que hablamos de niños pobres, inmigrantes a golpe de bombas y carnicerías, que no tuvieron opción de quedarse agarrados a las manos de sus padres. De algunos, ya sabemos su destino. Aparecieron flotando en nuestras costas. Diminutos cadáveres que consiguieron conmovernos un segundo mientras sorbíamos la sopa a la hora del informativo. Pero eso fueron solo los primeros. Aún tenían nombre. Luego las olas nos fueron arrojando muchos más. Tantos que ya no parecían muertecitos reales sino frías estadísticas de ojos vidriosos y esperanzas rotas. Nada de nada.
Pero al menos podemos ver sus cuerpecitos. Ahogados eso sí, por la indiferencia de una Europa caníbal que criminaliza a quienes intentan ayudarles. Como esos bomberos españoles que se juegan la vida por no tragarse la conciencia. Héroes en un mundo miserable que no perdona la solidaridad y cierra las murallas a los inocentes. De los demás se desconoce su destino. Entraron solos en Europa. Niñas y niños desaparecidos en Suecia, en Italia... evaporados a miles. Según la Europol, víctimas de la trata sexual, del tráfico de órganos, de la esclavitud en talleres clandestinos o de adopciones fraudulentas. Desaparecidos en las fauces de ogros contemporáneos que engordan sus repugnantes panzas con sus tiernas carnes infantiles.
En Suecia, hordas de encapuchados (blancos, rubios, instruidos) promueven la caza de menores inmigrantes. En Dinamarca se les despoja de cualquier objeto de valor con la excusa de contribuir a su manutención. De nada sirve esa cultura nórdica, referente de una sociedad civilizada. La sangre de los saqueadores vikingos aflora por sus venas. Deportaciones masivas. ¿A quién importa la seguridad y el futuro de esos niños de piel oscura y una alforja cargada de todos los horrores? No son como los nuestros. Ni siquiera alcanzan la categoría de mascotas. Si desaparecieran nuestros perros y gatos por un sumidero intentaríamos buscarlos removiendo cielo y tierra. Pero estos 10.000 niños esfumados apenas llegan a los titulares de la prensa.
El "Tragachicos" europeo no lleva cachirulo ni alpargatas de cáñamo. Viste con finos paños y corbatas de seda. También come niños. Pero esos pequeños jamás regresan. Se quedan atrapados para siempre entre los engranajes putrefactos de la vieja Europa. Como en los cuentos de Andersen, en esa versión gore y realista que nunca contamos a nuestros hijos para que no se desvelen en su sueño. Quizás se los llevó un flautista o un proxeneta aprovechándose de su indefensión y su orfandad. Sabiendo, a ciencia cierta, que nadie los busca. Que a nadie importan.¡Qué asco y qué vergüenza formar parte de esta Europa!

SI YO TUVIERA UNA ESCOBA...

SI YO TUVIERA UNA ESCOBA...

Manuela se levantó, como cada día, a las cinco de la mañana. Su rutina laboral consiste en fregar y pulir patios y escaleras de diversas comunidades de vecinos. La empresa para la que trabaja le manda que realice sus tareas en lugares bien distantes entre sí.
El tiempo que emplea en los desplazamientos no está remunerado. Una jornada de ocho horas acaba convirtiéndose en doce o más. Los tiempos para desempeñar el trabajo están minimizados pero la exigencia es máxima. Todo debe quedar reluciente. Si hay quejas, Manuela podría perder su puesto de trabajo. Algo que no puede permitirse con un marido parado desde hace cinco años y tres churumbeles que tienen la mala costumbre de comer todos los días. Su sueldo apenas alcanza los ochocientos euros mensuales. Ahora podría ser incluso mucho menor. El convenio de limpieza de edificios y locales de Aragón ha decaído y las empresas tienen la prerrogativa de ceñirse al Estatuto de los Trabajadores. Poco más de seiscientos euros al mes por una jornada completa. Hasta los esclavos que recogían el algodón en el Mississippi tenían más seguro su sustento.
En la empresa para la que trabaja Manuela hubo elecciones sindicales. Su jefe reunió a la plantilla para presentar la candidatura que debía ser votada. Estaba compuesta por perros cancerberos cuyo único propósito era velar por los intereses patronales. Cualquier otra opción dibujaría una diana en la frente de sus candidatas. Manuela valoró la posibilidad pero bastó la amenaza latente de despido para que se echara atrás.
A menudo, Manuela y sus compañeras trabajan en edificios oficiales. Las empresas subcontratadas se lucran con dinero público mientras reparten las migajas a las limpiadoras. Ahora, sin convenio que les respalde, esas migajas se pueden reducir microscópicamente. Lástima que el estómago de los hijos de Manuela no puedan acomodarse al salario de su madre. NI su espalda machacada, ni sus artríticas manos consiguen alejar la pobreza asalariada que ronda por su casa. Le ha tocado ser una heroína forzosa en una sociedad que la ignora doblemente por su condición femenina y humilde. Ella no eligió esta vida de abusos y miserias. Desde la invisibilidad que la envuelve, Manuela sueña con un convenio justo que dignifique una labor tan necesaria. ¡Hay tanto que limpiar! ¡Tanta basura!
El día 27 de enero a las siete de la tarde se ha convocado en Zaragoza una manifestación de apoyo a quienes, como Manuela, mantienen limpios nuestros colegios, patios e instituciones por el salario del hambre. La situación de este colectivo, en una España que según dicen los gerifaltes marcha como un tiro, es una hostia con la mano abierta en la cara de todas y todos los trabajadores de este país. Una burla cruel y amarga que quiere enviarles al inframundo laboral definitivamente. Si lo consiguen, no solo será el fracaso de sindicatos y grupos parlamentarios progresistas. Toda la clase trabajadora resultará vejada.
En los tiempos de Ramsés III los esclavos egipcios se plantaron ante su Faraón para reclamar más alimentos. No existían sindicatos que abanderarán sus reivindicaciones. Solo el instinto de supervivencia y esa intuición primigenia que mueve a los seres humanos a luchar por una vida más digna. Fue la primera huelga documentada de la historia. La primera que logró hacer visibles las injusticias que sufrían y que ayudó a enmendarlas. Han pasado cientos de siglos y , pese a la lucha obrera, los modernos faraones han demostrado más ferocidad que el bueno de Ramsés.
El día 27 todas y todos debemos estar en la calle junto a ellas. El apoyo sindical y de los grupos parlamentarios no es suficiente. La solidaridad de la clase trabajadora debe plasmarse en este asunto. Tenemos que pretar filas contra la explotación de este colectivo porque en el siglo XXI no cabe legalizar el esclavismo. Si dejamos esa puerta abierta, se colarán por ella  los derechos que históricamente hemos conseguido a fuerza de sangre, sudor y lágrimas. Su lucha es la de todos nosotros. Su derrota, será la nuestra.
Manuela divaga pensando en todas estas cosas mientras empuña su escoba. Sabe que hay una porquería más profunda e insana que la que debe limpiar en sus faenas cada día. Una putrefacción ambiental que anula la solidaridad entre los trabajadores y permite que medren empresarios sin escrúpulos. Le gustaría poder barrer esa carroña. Mientras tanto, se angustia pensando como va a acabar el mes con un sueldo que apenas alcanza para cubrir una quincena. A lo mejor la solución sería vender a peso sus cadenas.

¡HABÍA UNA VEZ UN CIRCOOO!

¡HABÍA UNA VEZ UN CIRCOOO!

La constitución de las nuevas Cortes es la prueba más evidente de que este país está cambiando, pese a quien pese. Desde el 15 de mayo del 2011, mucha gente corriente que nunca había pensado participar en política decidió que era necesario involucrarse para cambiar el estado de injusticia y desigualdad que estaba padeciendo la ciudadanía. Los desahucios, el paro y los recortes azotaban a gran parte de la población y, mientras tanto, los casos de corrupción política se multiplicaban exponencialmente.
El movimiento de los indignados nació como un grito simultáneo y desesperado frente a esta situación. Los políticos profesionales no sabían como tratar a esa chusma que llenaba las plazas de las ciudades y que se convirtió en el foco de atención de toda la prensa internacional. Recuerdo que dijeron que, si querían hacerse escuchar, debían meterse en política. Pues bien, eso hicieron para estupor de sus más grandes detractores.
¿Por qué un guardia civil, una jueza o un profesor universitario se meterían en semejante "fregaó" a estas alturas de su vida? ¿Qué les mueve?. Muchos de los nuevos y "exóticos" diputados de Podemos proceden de circunstancias vitales bien diferentes. No son agentes comunistas pagados por el oro de Moscú (o de Irán como alardean las lenguas viperinas). Son personas normales pero con un alto grado de compromiso social. De patriotismo.
Las hienas cavernarias aúllan sobre la extravagancia que supone llegar al Congreso en bicicleta o acompañado por una banda de música. Es lo que tiene no tenerle miedo al pueblo. No necesitas llegar en un coche blindado y rodeado de un fuerte dispositivo policial.
Cuando se rasgan las vestiduras por el bebé de Bescansa en las tribunas del Congreso  están enseñando el pelo de la dehesa paleta, mediocre y malintencionada. En cualquier país nórdico se ve esta circunstancia con absoluta normalidad. Aquí, el ministro del interior declara que le parece lamentable utilizar a los niños con fines electoralistas. ¿Perdón? Y todas esas fotos durante la campaña en las que los políticos besan criaturas asustadas como si no hubiera un mañana...¿qué son exactamente? Carolina Bescansa quiso hacer visual un problema que atañe a muchas madres trabajadoras. Que se vayan acostumbrando sus señorías. Sus nuevos compañeros de cámara son cañeros con los problemas reales de la gente. Es verdad, como dicen, que también llevan imputados entre sus filas. Pero ninguno por corrupción sino por haber participado en acciones no violentas comprometiendo su libertad y exponiéndose a graves sanciones económicas. Ellos y ellas no tienen que esconderse, como el popular Pedro Gómez de la Serna, detrás de una columna. Dan la cara porque tienen la conciencia tranquila. Porque tienen conciencia. Era divertido ver como a muchas cacatúas parlamentarias se les caían  los palos del sombrajo al tener que compartir su ghetto privilegiado con una diputada de raza negra u otro que lleva unas interminables rastas. Cosas verdes que harán temblar las paredes... del Congreso.
Y mientras se centraba la atención en el folclore multicolor de la nueva fauna parlamentaria, los viejos lobos estaban a lo suyo. Tramando un pacto a tres que no parezca un pacto. Que parezca un accidente. Desvirtuando la voluntad popular para arrebatar un puesto en la mesa del congreso a la izquierda y dárselo a Ciudadanos consiguiendo que así la derecha sea mayoría. Una gran coalición para que nada cambie. Para que, ante todo, su status permanezca. El PSOE lo está dejando claro. Se les marchitó la rosa socialista.
Dicen que la Constitución de las Cortes fue como un circo. Yo creo que ya estaban dentro los payasos.

HÉROES

"Yo
Recuerdo
permanente
Junto a la pared
Y las armas de fuego
Disparo por encima de nuestras cabezas
Y nos besamos
Como si nada pudiera caer
Y la vergüenza
Estaba en el otro lado
Oh que podemos ganarles
Para siempre jamás
Entonces podemos ser héroes
Sólo por un día" (David Bowie)


Hoy nos despertamos con la noticia de la muerte de David Bowie. El duque blanco confesaba que durante un tiempo los cantantes de rock se creyeron dioses y pensaban que iban a cambiar el mundo. Pasadas varias décadas, se veía incapaz de explicarle a sus hijos su fracaso. Evidentemente, Bowie asumía más responsabilidad de la que le correspondía. Cambiar el mundo no es cosa menor, que diría don Mariano, es cosa mayor. Y aunque la música es capaz de obrar milagros en los seres humanos, hace falta mucho más para amansar a algunas fieras. De cualquier modo, este personaje ambiguo que exhibió una imagen andrógina durante toda su carrera, aportó un soplo de tolerancia que alcanzó a muchos jóvenes. Su indefinición sexual formaba parte del misterio, del atractivo.
Durante décadas, practicó la transgresión en un mundo empeñado en clasificarnos por las gónadas sexuales. Niño o niña. Azul o rosa. Predestinados irremediablemente al margen de nuestras emociones.
David Bowie contribuyó valiosamente a la causa de la libertad pero la intransigencia sigue costando mucho sufrimiento y vidas humanas. Las relaciones entre personas del mismo sexo están penadas en 79 países. En  7 de ellos se aplica la pena de muerte. Entre ellos están Arabia Saudí y Emiratos Árabes. Estados con los que España mantiene relaciones muy cordiales pese a la violación sistemática de los derechos fundamentales de las mujeres y los homosexuales y de los derechos humanos en general.
En España, existía una ley de vagos y maleantes que se aplicaba a quienes se "desviaban" del camino recto. Muchas personas fueron a dar con los huesos en la cárcel por ser homosexuales o travestidos. Sus testimonios son estremecedores. Tras la dictadura, la legislación fue flexibilizándose gracias, en gran medida, a la presión de los colectivos y a la evolución de la sociedad en general. Muchos héroes anónimos (lesbianas, gays, transexuales) salieron definitivamente del armario en el que estaban confinados para hacerse visibles. Aunque para muchos y muchas, ese paso adelante, supuso una senda tortuosa y difícil. Todo para facilitar el camino a las generaciones siguientes. Para que no tuvieran que padecer las mismas humillaciones y obstáculos.
El mes pasado, un menor transexual llamado Alan se suicidó porque (palabras de su madre) no pudo aguantar la presión.  El joven de 17 años había conseguido cambiar su nombre y sexo en el registro civil recientemente. No fue la ley la que se interpuso en la felicidad de Alan. Al parecer, era víctima del acoso de otros muchachos y muchachas. Ser diferente, al menos en apariencia, le convirtió en la diana de la incomprensión y la crueldad en el ámbito escolar. Alan contaba con el respaldo de su familia y de las leyes pero el aquelarre social pudo más que sus ganas de vivir.
Todos los años acudo a la manifestación del día del orgullo. Mis hijos me han acompañado desde que eran pequeños. Han aprendido a respetar la diferencia y nunca han desarrollado comportamientos sexistas o machistas. Es en el seno de muchas familias donde la intolerancia, lejos de rechazarse, se fomenta entre los niños. La crueldad con la que atacan "la diferencia" es un reflejo de los miedos y frustraciones de sus mayores. ¿Creen que la homosexualidad o la transexualidad es contagiosa? En este sentido no hay nada demostrado pero de lo que si tenemos pruebas evidentes es de la virulencia con la que se expande la idiotez. Una idiotez letal que sigue dejando un reguero de cadáveres. Obligando a muchas personas a tener que ser héroes en un entorno hostil solo por ser ellas mismas. Alan no pudo superar tanta miseria, tanto odio sin causa. No todos somos héroes. Ni debemos serlo. David, Alan... Que la tierra os sea leve compañeros.

¡LA QUE HAS "LIAÓ" MANUELA!

¡LA QUE HAS "LIAÓ" MANUELA!

¡Que paren las máquinas que mueven el universo! Por fin tenemos pruebas fehacientes de la naturaleza bolivariana, bolchevique y anti-sistema de la alcaldesa de Madrid. Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, XIII marquesa de Casa Fuerte y diputada del Partido Popular, ha descubierto la cara más ruiz, mezquina y miserable de Manuela Carmena. La alcaldesa ha destruido la ilusión de su niña. La muy bruja ha cambiado el traje auténtico de sus majestades (por cierto, ¿alguien sabe como vestían de verdad los genuinos?) por unas túnicas hechas con unos mandiles que le sobraban a Chicote. ¿Se puede ser más desalmada?. Es lógico que la ilustre Cayetana grite a los cuatro vientos que no piensa perdonar a la alcaldesa rojeras. Su pequeña sufre un shock post-traumático.
Pero no solo por el rechazo que producen en su sensibilidad pija congénita las telas de mercadillo que portaban las mágicas majestades. Además, la malvada Manuela ha eliminado el palco privilegiado que evitaba que personalidades como Cayetana y su prole tuvieran que mezclarse con la chusma durante la cabalgata. Ni coche oficial, ni mirador privilegiado ni un traje como dios manda para el rey Melchor. ¡Qué desatino a la razón! ¡Cómo no evocar otros días de reyes del pasado en las que un Ruiz Gallardón embetunado se hacía pasar por el negro Baltasar! Tanto derroche de realismo solo podía superarse cediéndole el honor a Ana Mato que, como ya viene moreneta y con confeti de serie, no hubiera necesitado mucho retoque.
Manuela "la dinamitera" no tiene corazón. La zona VIP donde los hijos de políticos y famosos veían sentados cómodamente los desfiles, ha sido cedida a personas discapacitadas. ¡Tendrán morro! ¡Si la mayoría ya vienen con la silla de ruedas incorporada! Y mientras, la retoña de la XIII marquesa de Casa Fuerte a revueltas con el populacho. Eso sí que es un baño de realismo del que le va a costar recuperarse. Pobrecica.
Hay muchas criaturas que ven su infancia arrebatada. La magia de los soberanos de Oriente no alcanza para cubrir a tantos niños y niñas malnutridos o que sufren las inclemencias de la pobreza energética. Para ellas y ellos el mejor regalo sería que sus padres consiguieran un trabajo. Y no les importaría en absoluto que quien les trajera ese presente fuera un rey mago de oriente, vestido como dios manda, o una reinona republicana con traje de mamarracha. Necesitan una vida real, no imaginaria, que les permita ser niños. Que les permita recuperar esa infancia arrebatada por políticas injustas que han incrementado las desigualdades sociales.
Pero no se equivoquen. Los perro-flautas como doña Manuela o servidora también creemos en la magia. Debemos hacerlo para buscar sentido a una sociedad que se rasga las vestiduras por unas reinas magas o unas túnicas pintureras y no lo hace por el avance de la pobreza y la desprotección que padece nuestra infancia. Creemos en un tipo de magia que no usa de pociones o conjuros. En la magia que crea todos los días la buena gente de este valleinclanesco país para seguir adelante. La que sale de los corazones de los que luchan en las calles o en los puestos de trabajo por dignificar las vidas de todas y todos. Una magia blanca que no entiende de sexos, razas, religiones o filiaciones políticas y que está al alcance de cualquier Harry Potter bienintencionado. Por creer, hasta creo que España es un gran país, pese a muchos españoles.
Ya me perdonarán que me entre la risa floja por esa infancia arrebatada a la hija de doña Cayetana por la harpía filo-podemita de Manuela. Pero en algún momento debía de saberlo. Los reyes no son sus padres. Esos son los padres de Leonor y Sofía. Y a estas alturas de la copla, ser la descendiente de la XIII marquesa de Casa Fuerte, no te proporciona un mirador privilegiado para la cabalgata. Cuanto antes lo asuma, menos patética será su existencia. Es su regalo de reyes.. de parte de Manuela Carmena.

EL AÑO DEL MONO DE FUEGO

EL AÑO DEL MONO DE FUEGO

La mitad cántabra que bulle por mis venas se desangra ante la desolación que dejan atrás las llamas. Es como si el fuego devorara, uno por uno, los recuerdos de mi infancia.  Esas excursiones con ms primos en las que la agreste naturaleza se convertía en un inmenso y siempre sorprendente patio de recreo. La contundente belleza de su paisaje, tan verde como los melancólicos ojos de mi padre, que conseguía dejarme sin aliento. Esa sensación de libertad, de comunión con los árboles y las praderas que supongo que fue el génesis de mi posicionamiento absolutamente panteísta.
 Nos cuentan que son incendios provocados. Oscuros y torticeros intereses se esconden detrás de la mano del pirómano. Subvenciones, recalificaciones... si se investiga a quienes beneficia este desastre estaremos más cerca de los responsables. Pero hay muchos grados de culpabilidad en estos crímenes. Un trabajo en equipo, diría yo. Unos riegan de gasolina el terreno y otros prenden la cerilla. Es el caso del gobierno popular con su nueva ley de montes aprobada en julio del 2015.  Gracias a ella se abrió la puerta a la privatización de los montes y a la recalificación de los terrenos quemados. Esa fue su aportación de gasolina.
Mi otra mitad aragonesa está perdida entre las brumas que atelarañan Zaragoza. El caudal del río Ebro es igual al de los meses más secos del verano. El PHN resucita en el discurso de políticos como Sánchez o Rivera. El trasvase del Ebro, una sinrazón que se puede combatir con planteamientos sostenibles y que respeten la biodiversidad y el medioambiente. Pero, amén de complacer a los votantes levantinos, unas obras de semejantes dimensiones darían pingües beneficios a los de siempre. Más de lo mismo.
Con toda la agitación política y social que nos envuelve apenas queda tiempo para reflexionar sobre lo más importante: Nos vamos al carajo. Inundaciones, tornados, aumento de la temperatura global... todos son claros indicios del desastre pero, en vez de intentar minimizar los daños, pisamos el acelerador a fondo. Nos vamos al carajo... ¡pero en qué cochazos!. Bueno, eso los privilegiados. Porque la inmensa mayoría de la humanidad huye como puede de las consecuencias del cambio climático y de los horrores de las guerras.
El día de los santos inocentes dos niñas sirias llegaron medio ahogadas a la isla de Lesbos. Los servicios de emergencia les cubrieron con unas mantas térmicas que, mecidas por la brisa, asemejaban unas alas desplegadas. Inocentes que intentan sobrevivir en un mundo hostil dominado por arcángeles glaciales. Su imagen desvalida se cuela dentro mis sueños, de mis más tenebrosas pesadillas.
Puede que mi propio fin del mundo no ande lejos. Todos tenemos que enfrentarnos algún día con la parca. Personalmente, me reconforta más la muerte que la vida eterna. ¡Qué pereza! Pero me gustaría pensar que el día de mañana mis nietos, y los suyos, habiten un planeta que no anteponga el dinero a la supervivencia de la especie. En un mundo a salvo de psicópatas y de depredadores en el que sea imposible prender fuego a la esperanza o que a nuestras costas lleguen angelitos muertos por culpa de nuestra insensible miopía.
Para el próximo año no tengo otro deseo que ayudar a hacer posible ese  otro mundo en la medida de mis fuerzas. Un lugar donde la utopía no se quede almacenada en el trastero. Yo no se si es posible pero se que es necesaria. Y  mientras tanto acudiré a algún galeno para que me recete algo. Seguro que ando baja de litio y tengo muy alta la desesperanza. Pastillas para no soñar, al menos en voz alta.
El 2016 es, en el calendario chino, el año del mono de fuego. Entramos en él haciéndole los honores. Como aplicados primates pegándole fuego a su sustento. Monos y fuego. Un cóctel muy peligroso.
 ¡Feliz 2016 para casi tod@s!

MILAGROS, PESADILLAS Y DELIRIOS NAVIDEÑOS

MILAGROS, PESADILLAS Y DELIRIOS NAVIDEÑOS

Un internauta cachondo ha lanzado a la red la siguiente reflexión: "Si los españoles fuéramos dinosaurios, votaríamos a los meteoritos."  Algo de eso ahí. Porque de otra forma no se explica que el PP siga siendo la fuerza política más votada en las últimas elecciones. Es verdad que a Mariano se le han caído muchos palos del sombrajo y que ha sido una victoria cortita que se ha quedado muy lejos de la mayoría absolutista en la que se manejan tan a gusto. Pero lo cierto es que todavía quedan muchos españoles que optan por el meteorito conocido antes de explorar posibilidades menos "serias". Nadie cuestiona la seriedad que ha esgrimido el PP en aspectos como la corrupción de muchos de sus cargos. Cero. Nada. Ninguna. Todos hemos sido testigos de que han mentido como bellacos negando la mayor e intentando escurrir el bulto de sus responsabilidades. Mariano, como su amigo Luis, ha sido fuerte y ha resistido el embate de detritos que rebosaba por las cloacas de Génova. La gente "seria", como él, creen firmemente en los milagros. Y más, en esa milagrosa amnesia que agarra a buena parte de los españoles a la hora de depositar su voto.
Mariano corre en su cinta. Calzón holgado y calcetín de ejecutivo. Quizás quiera dejar atrás los escándalos, la insensibilidad social con la que han gobernado estos cuatro años, las desigualdades e injusticias que han sembrado en nuestra sociedad. Cuando está completamente agotado se queda dormido. Entonces aparecen los monstruos que estaban al acecho. Bárcenas, Rato, Blesa, la banda de los Gürtel...Una legión de engendros que revolotean por su alcoba. Fantasmas de las pasadas navidades que le atormentan clavándole tridentes invisibles. Mariano se despierta. Se frota los ojos y decide que, pese a todos los ectoplasmas corruptos que porta en su mochila, la cosa no ha ido tan mal. Aún tiene posibilidades de seguir siendo presidente. En estas entrañables fechas cualquier cosa es posible. Hasta un pacto de esos que llaman contra-natura con los socialistas. ¿Contra-natura?. Pero si lo más natural del mundo es que ambos partidos se alíen para salvaguardar la maquinaria bipartidista. De una u otra forma conseguirán arreglarlo- piensa Mariano mientras se entrega de nuevo a los brazos de Morfeo.
En su mundo onírico Rajoy se siente a salvo. Incluso puede recrearse en fantasías delirantes en las que una magnánima Merkel  le permite chuparle la punta del zapato. Lo que sucede es que a veces, en esos sueños, don Mariano ve coletas. ¿Será el fantasma de las próximas navidades?  A lo mejor es que el pueblo también se está cansando de padecer pesadillas y ha decidido despertarse. Pero con memoria para disgusto de algunos. España es un gran lío. Pero no por los resultados de las últimas elecciones. Éstas solo plasman una realidad que se palpa en las calles. Vivimos en una sociedad plural que está obligada a entenderse. Las urnas solo reflejan la necesidad de una democracia real que represente las distintas sensibilidades de la ciudadanía.
El cambio, pese a quien pese, está en marcha. Presiento  que el próximo año será muy emocionante. Procuren permanecer bien despiertos y a salvo de meteoritos. ¡Felices fiestas!

SOBRE "RUIZDADES" E INDECENCIAS

SOBRE "RUIZDADES" E INDECENCIAS

Al igual que mi querido amigo Antonio Aramayona, el día 20 votaré al partido que menos me rompa el corazón. Si para algo sirvió el debate televisivo entre Pedro y Mariano fue para reafirmarme en que mi papeleta no engrosará el electorado del monstruo bicéfalo del bipartidismo. Ni siquiera por eso que algunos se empeñan en llamar el voto útil y que solo ha servido de utilidad para que se perpetúe la alternancia, más o menos consensuada, de los mismos canes con distinto collar. Y poco importa que la correa sea de color azul o rojo. Ambos partidos tienen experiencia levantando la pata para expulsar su agüilla amarilla sobre las ilusiones y las expectativas de los españolitos. Lo mismo que sucedió durante el debate entre los líderes del PSOE y del PP. Al final se habla de lo que no importa porque ninguno de los dos hablaron de lo que de verdad importa a la ciudadanía. El debate (lejos de arrojar luz sobre las políticas que ambos partidos piensan aplicar a problemas reales de la gente como el paro, la pobreza infantil o la ley de dependencia) se convirtió en un combate pugilístico, chabacano y hasta choni . Pedrito llamó indecente a Marianico. Podría haber dicho que sus políticas eran indecentes pero el verbo fluido y una correcta sintaxis no aparecen entre las cualidades de ninguno de los dos rivales. El presi se vino arriba en indignación, se picó y acusó a Pedro Sánchez de "ruiz"  (¡ups!), ruin, mezquino y miserable. Y así siguieron, revolcándose en el barro de su mediocridad mientras el moderador acababa de echar la siestecita.
Hay muchos tipos de indecencias que se producen a cuenta de personas de orden. Les contaré una que precisamente le sucede a mi amigo Aramayona. Hace ocho años le cortaron una pierna a causa de una enfermedad degenerativa que le produce múltiples dolencias. Desde entonces se ve obligado a desplazarse en una silla de ruedas. Esa silla son las piernas de Antonio. Ella le permite desarrollar una vida casi normal. Aunque la vida de Antonio no tiene nada de normal porque, pese a su precaria salud, es un activista impenitente por el derecho a la educación, por la paz y la libertad de expresión. El "perro-flauta motorizado", como a él le gusta ser conocido, no podría salir de casa sin esa cabalgadura eléctrica que le permite tener autonomía. El caso es que la silla del profesor Aramayona está a puntico de petar y su mutua (MUFACE) le ha denegado el recambio por un defecto de forma en la solicitud y ahora el procedimiento administrativo puede tardar meses en resolverse. La directora de la mutua, Úrsula Hernández, le ha argumentado una retahíla burocrático-reglamentaria que justificaría la demora. Contra tan inhumano alegato, mi amigo Antonio solo puede esgrimir el muñón de su pierna y las 26 pastillas que se toma a diario. Pero doña Úrsula, una persona recta donde las halla, no parece dispuesta a agilizar los trámites por esas menudencias. Por cierto, ¿si se tratara de su madre sería igual de inflexible?. ¡Úrsula recapacite!
Lo que le está pasando a Antonio es, a las claras, una indecencia Pero lejos de insinuar que doña Úrsula es indecente, me atrevo a afirmar que el fruto de su gestión sí que lo es. Aún más, dejar a una persona con una grave discapacidad sin el elemento que le proporciona un margen de libertad por un error de forma es un acto ruin, mezquino y miserable. Las normas nunca pueden ser más importantes que el bienestar de los seres humanos.
Sin esa silla, el "perro-flauta motorizado" no podría estar en la calle como cada día desde hace tres años protestando por las políticas de recortes del PP o por la merma de libertades. Tampoco hará falta esa orden de alejamiento que le prohíbe estar a menos de doscientos metros del delegado del gobierno. Al parecer, Gustavo Alcalde temía por su vida al observar el afilado filo de los carteles, reivindicando libertad de expresión, que portaba el profesor paralítico. Si no hay repuesto para el profesor, se acabará su pesadilla. Y la de muchos y muchas que no quieren verse señalados por sus decisiones indecentes. Pero de ninguna manera pretendo insinuar que existe relación entre las trabas que está encontrando Antonio y su activismo. Eso no sería elegante viniendo de una dama, aunque sea proletaria perdida como servidora. Solo pensarlo me convertiría en un ser "ruiz", ruin, mezquino y miserable.  En alguien terriblemente indecente

RAJOY Y LAS BALLENAS

RAJOY Y LAS BALLENAS



Las elecciones están a tiro piedra y los chicos y chicas del gobierno se afanan por demostrar que cuenta con un electorado de lo más versátil. El Partido Popular se abre para acoger otras sensibilidades más "indies" y bohemias. Lejos de la estética mega-pija o 
ultra-casposa (con o sin peineta incorporada), las nuevas generaciones que se acercan al PP aparecen con un look más moderno y trasgresor. Como el presunto hipster que se quiso fotografiar con Rajoy en pleno acto de campaña. Mariano consagró el momento colgando en su twitter una foto en la que rodeaba con su brazo al barbudo joven y añadió el siguiente texto: "Nos vota gente muy diferente. También los hipsters. Confía en el PP"
Pero como decía mi abuela, el hábito no hace al monje (ni unas barbas te convierten en un hipster). Los hábitos , como las barbas, a veces son solo parte del atrezo. Un disfraz que trata de distraer la atención sobre la auténtica personalidad del individuo. Y al parecer, es lo que pasa con ese muchacho que posaba sonriente junto a Marianico. Porque si levantas el desenfadado hábito del chico de la barba rubia, volvemos a encontrarnos con la caspa conocida. Joaquín Martín, que así se llama el interfecto, resulta ser concejal del PP por la localidad de Pizarra (Málaga). Luego lo que se dice arrimado, ya estaba arrimado el hombre al partido. Pero es que hay más. Sus aficiones no encajan mucho con la sensibilidad hipster. En su facebook se declara apasionado de las corridas de toros, las tradiciones, el Rocío y la Semana Santa andaluza. Todo muy moderno. Además de compartir twits con gente encantadora como los neonazis de Amanecer Dorado. A mí me huele a "pescaó". No se a ustedes.
Pero ya saben aquello de que: cuando un tonto coge una linde... Y la linde del PP se convierte en obsesión `por mostrar a los hipsters como sus potenciales votantes. Me refiero a ese video que han lanzado con motivo de las elecciones en la que un joven llamado Raúl (de la susodicha tribu urbana) se justifica ante sus amigos por ser votante del PP: "Que yo sepa, Rajoy no tiene nada contra las ballenas, ¿no?"- argumenta en su patética defensa.
Bueno, bueno, bueno. Redoble de tambores. De parte de los maravillosos cetáceos que aseguras amar: ¡Eres idiota Raúl! Da igual que fueras un hipster auténtico o un rociero con barba cuidadosamente descuidada. Eres tonto chaval. A Mariano y sus mariachis no les gustan las ballenas. Es más, les importan una mierda. Ya lo demostraron cuando rechazaron crear un santuario de ballenas en aguas de Lanzarote. Y sin embargo, autorizaron hacer prospecciones petrolíferas absurdas sin contemplaciones con la degradación ambiental que iban a causar. Desengáñate. A Mariano no le gustan las ballenas, ni los delfines y, mucho menos, los ecologistas veganos como tú.
No creo que ganen muchos votos con el video entre este colectivo. Llámenlo intuición. Pero como parodia no tiene desperdicio. Insulta la inteligencia de la gente y esas memeces pero, oye, que te partes con este tío que no encuentra nada más para justificar su voto que decir que Rajoy no tiene nada contra las ballenas. Y encima va y la caga. Solo he echado en falta un detalle para convertir este video en un "hit" humorístico insuperable. Algo como que Mariano hubiera  salido en un plano con una de esas frases que lo situarán en la historia a la altura de oradores como Castelar." Los hipsters son muy hipsters y mucho hipsters"- podría ser. ¡Ay señor!
Nos tratan como idiotas. Pero... y lo que nos reímos.

DEMASIADAS AUSENCIAS

DEMASIADAS AUSENCIAS

"Me gustas cuando callas porque estás como ausente y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca."
Seguro que Neruda no escribió estos versos pensando en alguien como el bueno de Mariano. Pero la poesía, como la política, tiende a ser volátil y maleable cual púber perianal. Por eso el atril vacío del presidente, en ese debate a cuatro que se quedó en trípode, acabó siendo todo un poema. Una oda satírica a una ausencia inexplicable para cualquier otro país que tenga un mínimo de cultura democrática. La verdad es que el debate ya venía recortado de antemano. Había otras ausencias que tan siquiera contaron con ese atril estático representando un vacío. Ausencias como la de una mujer liderando cualquiera de las formaciones. La equidad entre los sexos sigue siendo una asignatura pendiente para todos los partidos políticos, incluidos los que se definen progresistas.
O como la ausencia de Alberto Garzón. Un escandaloso hueco en blanco que descabalga del escenario a la izquierda movilizada, coherente y comprometida que representa. Lo que no se ve, no existe. Menos en el caso de Mariano. Cuya ausencia es guardada celosamente por ese atril vacío que, pese a su condición inánime, le hace salir más airoso que cuando se ve obligado a abrir la boca. Al menos el armatoste no pudo castigarnos con las perogrulladas y vaguedades a las que nos tiene acostumbrados nuestro presidente.
Mantuvo a salvo la honrrilla, mucho mejor que en el plasma, mientras él se ocupaba de otras movidas menos estresantes. Para muchos, esta ha sido la mejor actuación de don Mariano. Yo discrepo, tiene unas cuantas que no tienen nada que envidiar a las del Club de la Comedia. Pero, de cualquier forma da igual. Que el presidente de la nación (que para más inri se presenta a la reelección) no de la cara con el resto de presidenciables sería un anatema en Francia, EEUU o Gran Bretaña. Pero en España uno puede ganar las elecciones escondiéndose como las avestruces. El mutis de Marianico no impedirá que vuelva a ser presidente. ¡Oh dios cómo amo esta patria! Un partido político, como el partido popular puede liderar las encuestas sin haber sacado programa electoral. ¡Olé, olé y olé! ¡Para que presuman los yanquis de tierra de las oportunidades!
En este país sí que damos oportunidades. De hecho se la dimos a un dictador durante cuarenta años hasta que se consumió como un pellejo. Y luego se la dimos a todos los asesinos y torturadores del franquismo concediéndoles la amnistía en nombre de la reconciliación nacional. La misma reconciliación que aún no ha consentido que se de digna sepultura a los represaliados por la dictadura.
Ya perdonarán el calentón pero es que las ausencias del debate me perturbaron más que las palabras de los debatientes. Si no estaban todos los que son la función perdía todo el interés. Entonces recordé las lucidas palabras del ex-presidente Múgica asegurando que la política está en manos de personajes mediocres. De polichinelas, añadiría yo, con demasiadas ausencias, mucho ego y pocos redaños. Puede ser que nos lo merezcamos. Somos un pueblo que ha renunciado a la memoria. Con predisposición a tropezar adrede en la misma p-piedra.

POR DIEZ BARRAS DE PAN

El sector de limpieza de edificios y locales en Aragón arrastra una larga historia de precariedad y abusos patronales. Hablamos de una actividad que desarrollan básicamente mujeres que pertenecen a los estratos más humildes de la sociedad. No son mileuristas ni en sus mejores sueños . Sus sueldos rondan entre los seiscientos y los ochocientos euros mensuales. Si añadimos a ello que la gran mayoría son tareas a tiempo parcial y contratos que no superan los seis días, comprenderemos que las limpiadoras encabecen esa nueva modalidad de trabajadores pobres que se ha impuesto desde que comenzó la crisis.
Sus reivindicaciones para el nuevo convenio, tras muchos años de congelación salarial, se centran en un incremento de cien euros brutos al año. El equivalente a diez barras de pan mensuales. Pero,las empresas del sector han lanzado la insultante propuesta de una subida salarial de entre el 0,2 y el 0,4 %. Ninguna mejora en sus condiciones laborales, cobertura de bajas ni categorías profesionales. La oferta de las empresas supone algo menos de un euro al mes para quienes tengan la "suerte" de tener una jornada completa.
Se trata de empresas archiconocidas como Eulen, Valoriza, ISS, Grupo Norte o Ferrovial que han encontrado un filón de explotación en el que los costes de materiales son escasos y los sueldos ridículos.
Paradójicamente, dichas corporaciones trabajan, con mucha frecuencia,  para instituciones oficiales. El pastel se reparte entre poco mas de 15 empresas que, como es de suponer, anteponen el beneficio empresarial a la prestación de un servicio satisfactorio y a la mejora de las condiciones laborales de los empleados. La administración cierra los ojos  convirtiéndose en cómplice de las malas artes de la patronal.
El resultado del desprecio con el que se trata a este sector sirve para convalidar un hecho deleznable: Hoy en día se puede ser pobre por convenio.
Las limpiadoras no cuentan con la posibilidad de una movilización proporcional a su situación. Las trabajadoras están diseminadas, apenas tienen capacidad de reacción y sufren graves presiones por parte de sus contratadores. Son una presa fácil para la avaricia y el despotismo patronal.
Apelar a que el, recién creado, observatorio de la contratación intervenga en este asunto es imprescindible. ¿Acaso no estamos viendo la luz al final del túnel? En sus manos esta´ evitar que la luz que vislumbran las limpiadoras proceda de un tráiler dispuesto a reventar su dignidad. Si es que es posible hundir aún más en la miseria a este colectivo. 
Hace un par de años cayó en mis manos un libro:  Le Quai de Ouistreham. Su autora, la periodista francesa Florence Aubenas, decidió meterse en la piel de una mujer de mediana edad y con escasa preparación que buscaba trabajo como limpiadora. Nos situamos en Francia, donde las condiciones son mejores que en nuestro país. Sin embargo, Florence pudo comprobar en carne propia la inestabilidad y los abusos que padecen este ejercito de humildes trabajadoras que componen la ultima trinchera de la precariedad laboral.
Recomiendo su lectura. En ´el Aubenas da voz a las sin voz. Es un libro imprescindible para entender la realidad cotidiana de muchas mujeres que la sociedad mantiene en la invisibilidad. Ellas limpian nuestras escuelas, nuestros centros oficiales. Ponen orden y aseo pese al caos laboral y la marginación de las que son objeto. A veces lo esencial es invisible a los ojos, ya saben.
Son diez barras de pan. En nuestro país somos testigos de escándalos de corrupción que han "limpiado" nuestras arcas para engordar las cuentas en Suiza de unos "piernas" con pedigrí y ningún escrúpulo. Ahora se habla de la remontada tras el saqueo y la mala gestión. A los políticos se les llena la boca con esa supuesta fulgurante recuperación económica. Si  les queda algo de vergüenza no pueden permanecer ajenos mientras las empresas que se han lucrado durante las vacas gordas escatiman unas migajas a las trabajadoras que han engordado su buchaca.
La lucha de este colectivo debería ser la de todas y todos los trabajadores. Son nuestro buque insignia contra la indignidad patronal y el cinismo de las instituciones. La delgada línea que separa a esta sociedad de lo execrable esta´ trazada por esas diez barras de pan.
En 1912, un grupo de trabajadoras del textil en Masachusets hicieron popular este himno: "Nuestras vidas no serán explotadas del nacimiento a la muerte;/ los corazones padecen hambre, al igual que los cuerpos./ ¡Pan y rosas!, ¡Pan y rosas!"
El pan es un buen comienzo. Pero no podemos olvidarnos de la dignidad de las rosas. Toda mi fuerza y millones de rosas compañeras. No estáis solas.

VIRILIDAD DE BARRA

VIRILIDAD DE BARRA

El terrorismo yihadista no parece un problema sencillo de afrontar. Cuanto más ahondamos en su análisis, más complejo parece hallar una solución. De lo que no cabe duda es que sería necesaria una estrategia global que abarcara varios frentes. Interferir sus vías de financiación (aunque es un asunto complicado porque algunas no provienen de los pozos de petróleo sino de secuestros y extorsiones en las zonas ocupadas), que occidente deje de suministrar armas que acaban en sus manos, obligar a posicionarse a los países del Golfo pérsico o hackear masivamente las páginas proselitistas que pueblan internet podrían formar parte del paquete de respuestas. Pero no basta. Hacen falta otras medidas estructurales que atañen a la política exterior e interior de los países occidentales. Para enfrentarnos a esta cuestión con algo de superioridad moral Occidente necesita hacer una autocrítica. Nuestras intervenciones en muchos conflictos internacionales han superpuesto los objetivos geoeconómicos a los humanos. Y esas víctimas colaterales han servido para alimentar el odio de los extremistas. Pero dentro de nuestros propios países, la marginación y los ghettos a los que se ven abocados muchos inmigrantes por falta de políticas auténticamente integradoras también se han convertido en un peligroso caldo de cultivo.
Por otro lado está esa versión aventurera de la yihad que hace que muchachos y muchachas, sin antecedentes de ser especialmente religiosos y de clases más acomodadas, se dejen captar por su imaginería bélica y sangrienta. Una maraña difícil de desentrañar.
 Sería ingenuo pensar que no habrá que utilizar la fuerza. Dentro de un plan global no se puede descartar su uso en situaciones concretas. Pero siempre están quienes piensan que ellos tienen una solución final que puede resolver a bombazo limpio cualquier problema. Los que tiran de tripas, básicamente porque carecen de cerebro, para apelar al uso indiscriminado de la violencia. "Machoncitos" y "machoncitas" de barra, como les define Iñaki Gabilondo, que hacen uso de su virilidad, no importa el sexo, de matones pendencieros.
El miedo es un argumento muy antiguo de la extrema derecha xenófoba. Un discurso envenenado que cala entre la gente amedrentada y poco reflexiva. En Francia los sabe bien Marine Le Pen que piensa sacar rédito de la ola de terror. Aquí, García-Albiol achaca el terrorismo a la multiculturalidad. Los clásicos griegos y latinos se rasgan las vestiduras desde ultratumba. La multiculturalidad nunca ha sido el problema. Gracias a ella las sociedades se han enriquecido y alcanzado mayores cotas de progreso.
Sin embargo, la desigualdad y la injusticia si que colaboran directamente con el terrorismo. Y también esa mirada hipócrita que distingue entre víctimas según su nacionalidad o procedencia.
Puede que estemos en guerra pero que nadie sueñe que se puede machacar al enemigo con unas lluvia de bombas y un par de bemoles. Hay situaciones que requieren de órganos distintos a las gónadas sexuales. Quizás sea hora de probar a combinar corazón y cerebro antes de atender a los gritos de guerra de los machos cabríos.

EL ENEMIGO INVISIBLE

EL ENEMIGO INVISIBLE

A escasas horas de los trágicos atentados en París la comunidad internacional se encuentra en estado de shock. Los españoles hemos sufrido un trágico dejá-vu al recordar a otras víctimas inocentes que un ominoso 11 de marzo fueron el blanco del fanatismo irracional del yihadismo. Entonces, pese a las insidiosas y manipuladoras acusaciones del gobierno del PP, se demostró que nos enfrentábamos a una escala del horror que superaba a la de los asesinos etarras. A una clase de criminales que estaban dispuestos, literalmente hablando, a morir matando y llevarse por delante el mayor número de víctimas posibles. Los hombres que la noche del viernes perpetraron una carnicería simultánea en las calles parisinas sabían que iban a morir. Han sido programados para ello. Un lavado de cerebro del que no escapan muchachos y muchachas occidentales con educación y sin ningún antecedente delictivo. La consigna estaba en los gritos que realizaron mientras acribillaban a la gente con sus fusiles de asalto: ¡Alá es grande!
El poder de ISIS para captar adeptos a su diabólica causa se ha multiplicado gracias a las redes sociales." Los caballeros solitarios de la Yihad", como les gusta autodenominarse, son un nuevo fenómeno que ha surgido de internet. Un arma de incalculable valor para conseguir los objetivos de proselitismo del grupo terrorista. El perfil podría encajar con el de jóvenes inadaptados que encuentran un vínculo emocional en los foros o chats de internet. Sin embargo, algunos de los que son detenidos por la policía, presentan unas características de integración social, laboral y familiar que rompe todos los esquemas. No resulta sencillo identificar a un potencial terrorista. El enemigo se vuelve invisible actuando como una cédula dormida que se activa siguiendo órdenes o por iniciativa propia.
Los refugiados que se agolpan en las descarnadas fronteras europeas pueden hacer una crónica meridiana del tipo de terror que supone la amenaza de ISIS. Ellos llevan años siendo rehenes de estos psicópatas que justifican sus actos argumentando que siguen el mandado de un Alá cruel y sanguinario. El pueblo sirio está siendo masacrado sistemáticamente por la misma banda de asesinos "iluminados" que atentó en Madrid y París. Y nuestra respuesta sigue siendo mezquina y cicatera para atender esta grave emergencia humanitaria.
Los atentados yihadistas en Europa nos causan gran conmoción. Pero solo son pinceladas del horror permanente que padecen los ciudadanos de los países que están sometidos a la sinrazón de los talibanes que impulsan la guerra santa para imponer una versión gore del Corán a todo bicho viviente. En la historia de la humanidad se ha matado más gente en nombre de los dioses que por otros motivos. Dioses coléricos que reclaman sacrificios humanos para engordar su ego omnipotente. La moderna Yihad no necesita carros de fuego ardiendo o apariciones celestiales para difundir su mensaje de odio. Ahora tienen accesibilidad a cualquier parte del planeta gracias a los tentáculos de internet. Un milagro tecnológico del maligno que ponen al servicio de su desquiciado Alá.
Hace poco leí en algún sitio que frente al innumerable rimero de matanzas que la humanidad había llevado a cabo en nombre de uno u otro dios, no existía constancia de ninguna guerra que se hubiera hecho en nombre del diablo. ¿Acaso apostamos por el líder equivocado?
Intentando sobreponerme a la nausea por los atentados en la capital francesa, prefiero quedarme con la imagen de esos ciudadanos que cantaban La Marsellesa mientras desalojaban el campo de fútbol. Toda mi solidaridad con los hermanos franceses. Tampoco me olvido del pueblo sirio. No puedo ni debo hacerlo.  Ojalá llegué pronto ese día de gloria en el que podamos librarnos de todas las tiranías, divinas y humanas, para que la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los pueblos puedan germinar. Aunque yo no lo vea.

DISCULPEN LAS MOLESTIAS: NOS ESTÁN ASESINANDO

DISCULPEN LAS MOLESTIAS: NOS ESTÁN ASESINANDO

Existe un grupo terrorista que produce lobos solitarios programados para crímenes escalofriantes. Su origen es muy antiguo por lo que cuesta mucho hacer un balance estimado de sus víctimas. Solo en los últimos veinte años 1378 personas han sido asesinadas en nuestro país a sus manos. Ni ETA ni los yihadistas han conseguido un récord tan macabro. Sin embargo, el reguero de cadáveres no cesa, tres más en los últimos días en apenas 72 horas. A estas alturas sabrán que hablo del terrorismo machista. Una lacra social de cuya filosofía han participado hombres y mujeres aceptando roles arcaicos y educando en la desigualdad a su prole. La epidemia es global y en algunos países alcanza una virulencia, incluso institucional, que pone los pelos de punta. Generalmente, tras una lapidación, una religión misógina impulsa la mano que lanza la piedra.. En España tampoco nos libramos de su influjo. El polémico libro Cásate y se sumisa define meridianamente la actitud que se espera de una buena cristiana. A cada hostia que te de tu pariente, ponle la otra mejilla. Pero eso sí, un mejilla maquillada que enmarque una sonrisa boba de cordero. Quizás sea una propuesta de santidad a través del martirio. En realidad, me importa un carajo el enfermizo mecanismo de su doctrina machista. Pero no podemos obviar que la iglesia católica ha contribuido e incentivado a la dominación de un sexo sobre otro hasta el presente. Alguna responsabilidad tendrán. El otro día vi una viñeta en la que rabinos, obispos, imanes y otros padres espirituales montaban en una nave con destino a Marte. El texto rezaba: Un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la humanidad. No puedo estar más de acuerdo.
Pero no están solos. Los recortes dejaron a las mujeres más desprotegidas frente a sus agresores. La política de protección a las víctimas se convirtió en papel mojado. Si habláramos de 1378 concejales o diputados asesinados en los últimos 20 años,
¿se habrían recortado medios y efectivos para asegurar su protección? Es evidente que no.
Miles de mujeres y hombres tomaron el día 7 de noviembre las calles de Madrid para lanzar un grito unísono y unisex: ¡Basta ya!. Y alrededor de las mismas horas que se estaba celebrando este acontecimiento, tres mujeres más engrosaron la macabra lista.
Oigan miren, a riesgo de que me acusen una vez más de feminazi u otras gilipolleces similares, tengo la sensación de pertenecer a un subgénero, una subespecie humana, cuya vida no es igual de valiosa que la de sus depredadores. ¡Toc, toc! ¿Hay alguien ahí?
Me dirijo a los responsables políticos. Ya perdonarán por las molestias. Se que están con esas cosas suyas de la campaña de hacer brindis al sol y ejercer de showmans televisivos. Lo que pasa es que nos están matando. Sí, sí, ya se que no es nada nuevo. Pues por eso mismo habrá que ponerse cuanto antes manos a la obra. Y no vale cualquier cosa. Tiene que ser un plan global y ambicioso que garantice la seguridad de las víctimas y ataque a la raíz del problema apostando por una educación en la equidad y el respeto entre los sexos. Casi nada. Ya no nos basta con una declaración de buenas intenciones. Nos llueven muertas a diario en los informativos. Y no se sabe nada de los dramas que aguantaron hasta el fatal desenlace. A veces la muerte no es el peor de los destinos por muy descarnado que parezca. Vivir sometida por el terror es una muerte en vida. ¿No sería lógico y justo aplicar a los verdugos las leyes anti-terroristas?
Lo de la sumisión no va conmigo. Soy un espíritu libre o al menos hago lo que puedo. Observo con estupor que muchas chicas jóvenes aceptan gozosas los roles y estereotipos preconcebidos. Me cela porque me ama- mantienen mientras muestran sus vulnerables cuellos de gacela.
Queda mucho que hacer y todos y todas debemos ser autores. Es un reto común  que debemos afrontar hombro con hombro entre ambos géneros. Ninguno queremos que nuestros hijos e hijas el día de mañana se transformen en víctimas o maltratadores. 
 ¡Basta ya! Ya basta de seguir interpretando ese papel secundario. La mujer y el hombre pertenecen al mismo género, el género humano. Pero mientras mantengamos el la herencia machista representamos mejor a otro género: el género tonto.

EL HALLOWEEN CARPETOVETÓNICO

EL HALLOWEEN CARPETOVETÓNICO


La noche de difuntos ya no es lo que era. Recuerdo a mi abuela llenando la oscuridad de la casa de pequeñas velas que flotaban en aceite. Son para guiar a las almas perdidas- me explicaba esa mujer recalcitrantemente atea pero que, muy a menudo, tenía estas incongruencias. En semejante ambiente esotérico, don Juan Tenorio se burlaba de lo sagrado y lo humano desafiando a las más altas instancias celestiales: Clamé al cielo y no me oyó. Más, si sus puertas me cierra, de mis pasos por la tierra: responda el cielo, no yo.
En el Don Juan también había fantasmas sí, pero a la española. Fantasmas pendencieros que se batían en duelo para enmendar su honra mancillada. Como hacen los machos (cabríos). Partiéndose el alma.
En España seguimos teniendo overbooking de fantasmas. No nos falta de nada. Fantasmas que no pueden evitar mostrar su idiocia, como Willy Toledo, para soltar sus escatológicas opiniones sobre los principales símbolos patrios. Siempre que habla este muchacho sube el pan. Digamos que es un fantasma provocador. Pero la cantera nacional es inagotable. Siempre sale otro ectoplasma dispuesto a recoger el guante y doblar el disparate. Y en esta historia tampoco falta. Se trata de un general retirado que, durante una emisión de Intereconomía, retó a un duelo a muerte a Willy Toledo.
 Igual que en la gran obra de Zorrilla, las estatuas cobran vida y las sombras nos hablan. El espectro de este general es de rancio abolengo. De esa casta añeja que prefiere las balas a los argumentos. Gracias a tipos que pensaban como él, miles y miles de ánimas perdidas deambulan desde hace décadas por las cunetas y las tapias de los cementerios. El cielo tampoco les oyó. Ni la justicia, pese a una ley de Memoria Histórica que ya nació amnésica ( seguramente por una lesión que le harían con los fórceps por lo forzado del parto). ¿Sabían ustedes que detentamos un "honorable" segundo puesto en el ranking mundial de los horrores? Concretamente en la macabra sección de desaparecidos. Después de Camboya, somos el país del mundo con mayor número de víctimas de desapariciones forzadas cuyos restos no han sido identificados ni recuperados. ¿Acaso creen los anglo-sajones que inventaron el terror con su noche de zombis y vampiros? Nuestro Halloween nacional es mucho más racial y mantenido en el tiempo. Aquí, la noche de los muertos dura ya más de setenta años. Ninguna criatura sobrenatural, ningún fantasma, provoca tanto pánico como el de la intolerancia. ¿Halloween?. ¿Una noche de miedo y de difuntos?. Aficionados. Cuando el horror se graba en el adn de un pueblo, a punta de pistola, no rechistan ni los vivos ni los muertos. Aquí sabemos de eso.
Al hermano de mi abuela se lo llevaron unos agentes un día de octubre del 37 a dar "un paseo". Tenía 28 años y dos hijos pequeños. Nunca regresó. Las autoridades no dieron cuenta ninguna de lo que había pasado con él e intimidaron a la familia para que no rechistara. Mi abuela no era creyente, ya lo he dicho, pero le indignaba el hecho de que los huesos de su hermano no pudieran siquiera descansar en una digna sepultura. Pero lo que peor llevaba esa gran mujer curtida por mil zozobras en su vida, era el silencio. Que no rechisten ni los vivos ni los muertos. Pero yo la oía maldecir entre susurros mientras iba encendiendo lamparillas la noche de difuntos.
Nuestras ánimas perdidas, olvidadas, humilladas por las instituciones democráticas que vulneran las leyes y los tratados internacionales, también son muertos vivientes. Nuestros zombis. Pero en vez de miedo, nos deben dar vergüenza. Vergüenza de qué únicamente un régimen sanguinario como el de Pol Pot sea el único capaz de ponernos la pierna encima en lo relativo a este escalofriante tema. No dice nada bueno de nuestra democracia ni de nuestra presunta civilización en cuestión de derechos humanos..
Como esto va de fantasmas y de seres demoniacos, no faltan voces que dicen que no hay que abrir las heridas y que esto solo sirve para que los familiares se forren pidiendo subvenciones. Yo creo que ya es hora de hacer un exorcismo y "aventar" la casa de fantasmas. Y sobre todo de curar las heridas, cuando su interior está podrido, como haría un cirujano.
La fiesta de Halloween puede divertirnos y entretenernos pero el género de terror lo clavamos mejor en Carpetovetonia. Puede que las fosas de Pol Pot  y los jemeres rojos tengan más muertos, pero los nuestros llevan más tiempo pudriéndose en el infierno.
Como diría el Tenorio: ¡Qué largo me la fiáis!

ASCO, MIEDO Y REPRESIÓN EN EL SAS

ASCO, MIEDO Y REPRESIÓN EN EL SAS

 El pasado sábado se había convocado una concentración en apoyo de los compañeros de CNT, Armando y Justo, en la puerta del hospital zaragozano Miguel Servet. Ambos son trabajadores de mantenimiento que han sido expedientados  por la Gerencia del SALUD. Las acusaciones que se les imputan no pueden ser más rocambolescas. Armando, por haber colgado una fotocopia de una noticia del Heraldo de Aragón (en la que se hablaba de la corrupción en algunas esferas del sindicato CCOO) en un tablón de anuncios que antes pertenecía a CGT y en ese momento estaba abandonado. A Justo, por haber pintarrajeado, presuntamente, en un cartel electoral. Da la "casualidad" que los dos compañeros habían conseguido en los últimos tres años sentencias condenatorias contra el SAS que dejaron en evidencia los contratos en fraude de ley (por acúmulo de tareas) que debían reconvertirse en contratos de interinidad. Esto no gustó nada  a los gerifaltes del SALUD que, con la bendición de algún sindicato oficialista, habían conseguido hacer un ere encubierto que facilitó la pérdida de al menos 3000 puestos de trabajo en la sanidad aragonesa.
Por ello, y con la colaboración entusiasta de CCOO, Armando y Justo podrían ser despedidos. Cualquiera que trabaje en el SAS es conocedor de faltas mucho más graves que pasan desapercibidas y no tienen ninguna repercusión negativa para sus autores. Horarios laborales que se incumplen impunemente, material quirúrgico que desaparece y aparece en clínicas o consultas privadas o graves negligencias que se tapan para que no salgan a la luz.
Pero el caso de los compañeros de servicios técnicos es diferente. Lo que menos importa es la proporcionalidad entre las presuntas faltas y el castigo. El objetivo es dar un escarmiento que sirva de ejemplo a cualquier sindicalista que pretenda sacar los pies del cesto y ponga en evidencia las miserias del sistema. El hecho de pertenecer a CNT les convierte en presa fácil. Más aún cuando, algún sindicato "de orden", apoya e impulsa esta cacería.
Como he dicho al principio, el sábado hubo una concentración en su apoyo. Apenas una treintena de personas acudimos a mostrar nuestra solidaridad con los represaliados. Tuve la oportunidad de hablar con ellos. Me comentaron que el efecto disuasorio estaba dando sus frutos. Con anterioridad, se había convocado otra concentración de apoyo en el hospital y el miedo impidió que muchos y muchas mostraran su indignación.
Algunos trabajadores y trabajadoras de la limpieza sanitaria estuvimos allí. Nosotr@s probamos en carne propia, durante la huelga del 2013, los métodos mafiosos, las amenazas y los abusos que se utilizaron para reventar el conflicto. También tuvimos tres despedidos, que tuvieron que ser readmitidos, y que fueron elegidos al azar para dar el mismo mensaje: Si te meneas te rompo la madre.
El miedo es un arma de destrucción de los derechos laborales. No es nada nuevo. Si no aprendemos a superarlo cerrando filas con los que han sido elegidos "cabezas de turco" las consecuencias serán funestas para todos. Es una cuestión de coraje, pero sobre todo de inteligencia. Uno a uno somos mortales pero, juntos, somos invencibles decía el bueno de Apuleyo.
Pero lo peor es el asco. La nausea que provoca la delación de otros representantes de los trabajadores por razones sibilinas. Si el sindicato al que pertenezco es acusado de corrupción, como sucede con CCOO, mi interés primordial sería limpiar la casa de alimañas. No matar al mensajero. EL corporativismo mal entendido ha logrado que los trabajadores pierdan la confianza en los sindicatos. Son los mayores responsables de su propio descrédito como organización y ponen en la picota a los delegados y delegadas que intentan hacer honestamente su labor sindical.
Habrá más concentraciones. No pensamos dejar que arrojen a Justo y Armando a los pies de los caballos. No pensamos callarnos ante una injusticia de este calibre. Hoy son ellos, mañana cualquiera de nosotros.
He hablado de asco, miedo y represión. Para finalizar quiero hacerlo de esperanza. Esperanza en que los compañeros no vuelvan a encontrarse prácticamente solos después de haber luchado por dignificar los puestos de trabajo de muchos de nosotros.
Esperanza en que, en la próxima concentración, las trabajadoras y trabajadores del SAS aparquen el miedo y la apatía para arropar a Justo y Armando. Para mandar también un mensaje a la administración: Si los tocáis a ellos, nos tocáis a todos.
Y, ¿por qué no?, esperanza en que los afiliados y afiliadas de CCOO reclamen a su sindicato más decencia en este asunto y mayor transparencia para evitar las corruptelas que ponen en entredicho su honorabilidad.

Descerebrando a todo trapo

Descerebrando a todo trapo

El ministerio de educación del gobierno de España lo tiene clarinete. Una ciudadanía con pensamiento autónomo  y capacidad para cuestionar las versiones oficiales nunca ha convenido a los intereses de los poderosos. Banqueros chupasangre, empresarios cicateros, políticos corruptos y organismos podridos medran con más facilidad en una sociedad abotargada que en una compuesta por individuos críticos y despiertos. Por lo pronto, a Kant, Nietzsche y Platón, entre otros muchos, les han hecho un ere fulminante para expulsar la filosofía de las aulas y salvaguardar las tiernas cabecitas de nuestros estudiantes del trabajoso esfuerzo de echarse a pensar. ¿Para qué tanto desgaste neuronal cuando podemos encauzar a los jóvenes a explorar otros derroteros que resultan menos peligrosos y mucho más folklóricos?.

Para muestra, la iniciativa del ministerio de impulsar unos novedosos módulos de FP más acordes con los valores tradicionales y casposos de la España cañí. Uno de ellos consistiría en formar en las tareas del hogar. Aprender a planchar, coser un calcetín o hacer la lista de la compra puede que no ayude a desarrollar el intelecto. Pero garantizará un servicio doméstico y domesticado que sea eficaz y no plantee disquisiciones intelectuales a sus señores. ¿Se imaginan a Gracita Morales haciendo este FP? Pues algo así deben buscar, que, con título, tener servicio aporta más glamour. Tengo entendido que hasta han pensado en un módulo superior. Supongo que la orla de fin de curso tendrá forma de cofia.

Pero como en Carpetovetonia  siempre somos capaces de elevar el surrealismo hasta el infinito y más allá, esta no es la única idea, digamos peculiar, del ministerio. Proponen una formación profesional básica para novilleros y banderilleros y otro tramo superior para toreros de raza, casta y tronío. Más cornadas da el hambre, ¿no?. Pues hala, a fomentar topicazos si queréis mover el bigote. Lo que me extraña es que no se les haya ocurrido el FP de folklórica o de destripaterrones (que no todos tienen cualidades artísticas). Tiempo al tiempo.

En fin, que la España de charanga aún toca la pandereta para atontar al pueblo con la ruidera. Ellos lo hacen por nuestro bien. Para abrir un abanico de opciones al futuro de nuestros hijos lejos de las maledicencias que vienen escritas en los libros. Leer nunca fue bueno para el coco, recuerden al Quijote. Pero sobre todo, un pueblo instruido no casa bien con los chanchullos y los chanchulleros. Para ser un corrupto no necesitas el título de FP, aunque los hay con varios masters. En este país los tenemos de todo pelaje y condición. Lo llevan en la sangre. Y, desde luego, son amantes de los “santos inocentes”. No quieren españolitos respondones como filósofos peripatéticos que contravengan  el desorden que, ellos mismos, previamente han establecido.

Sinceramente, no creo que prospere tanto patetismo. Aunque hablando de educación y de la deriva que ha llevado su gestión en los últimos años, nunca se sabe. El borrador no tiene desperdicio. Les aconsejo que le echen una ojeada. ¿Creían que con Wert acabó la pesadilla? De lo que no cabe duda es de que a los responsables (metafóricamente hablando) dan ganas de pedirles las dos orejas y el rabo. Tienen suerte de que servidora es anti-taurina. Pero siempre hay excepciones para todo.