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CON FALDAS, MITRAS Y A LO LOCO

CON FALDAS, MITRAS Y A LO LOCO


Definitivamente: O dios no existe (y todo eso de la religión es un cuento chino que se han inventado unos particulares para amedrentar y someter a las masas) o es que el altísimo ya no es el que era y le importa un infierno lo que se cuece aquí abajo. ¿Dónde está ese colérico dios del Antiguo Testamento capaz de destruir una ciudad entera por practicar la sodomía? No es que lo añore en absoluto, pero no me dirán que no contrasta su fiereza de antaño con la pasividad de ahora. ¿No debería estar más cabreado por los hipócritas mariconeos vaticanos y la escandalosa pederastia que amparan que con los desmadrados ciudadanos de Sodoma y Gomorra? Porque lo del rayo en la cúpula, ya me perdonará el todopoderoso, apenas fue una ventosidad. Algo indigno de su rasmia celestial. Un fuego fatuo que apenas representó una colleja en las bien nutridas nucas de las locazas cardenalicias. Ni siquiera un serio aviso.

Hasta un tío duro como Ratzinger, curtido en las juventudes hitlerianas y como jefe de la moderna inquisición, tuvo que renunciar a un papado salpicado de escándalos sexuales y financieros. Las intrigas del Vaticano, según un informe interno, giran en torno al sexto y séptimo mandamiento. Les refrescaré la memoria: son esos que hablan de no robar y no cometer actos impuros. Y ahora se descubre que, amén de asilar y proteger abusadores de niños, en el Vaticano existe una red de intercambio de favores sexuales entre seminaristas, laicos y prelados.
Hay que ver lo que se pueden relajar unos homófobos declarados (como el cardenal británico O´Brien) compartiendo la intimidad de un confesionario junto a un hermoso efebo.
Y en cuanto a las finanzas de la Santa Sede ( esa tenebrosa banca cuyas actividades se relacionan con la mafia, la venta de armamentos, la prostitución, el blanqueo o la corrupción política ). Echo de menos al Jesucristo que perdió la compostura arrojando del templo a los mercaderes a punta de látigo. ¿Qué piensan que haría ahora? Lo dejo a su libertad creativa.
En resumen: No habremos resuelto la existencia o no de un ser supremo que rige los destinos. Pero lo que nos ha quedado tan diáfano como una ascensión mariana, es que esta cínica panda de siniestros travestidos no creen en él.
No le temen. No esperan su castigo. Los miedos y los prejuicios los alimentan en otros para su propio rédito.
Ellos son el anti-cristo.

LA RESPUESTA NO ESTÁ EN EL VIENTO

LA RESPUESTA NO ESTÁ EN EL VIENTO


La mañana se despierta en pie de guerra. Una prepotente ventolera se adueña de la ciudad disparando gélidas ráfagas de aire amotinado contra todo lo que se le pone por delante. Mi tierra es el patio de recreo de un poderoso viento que por aquí conocemos como cierzo. Los aragoneses estamos hechos a esa furia curtidora de rostros y voluntades. Pero hoy la chulería eólica supera lo habitual. Este 23 de febrero la meteorología ha decidido manifestarse en forma de airados latigazos para unirse a la galerna que reune a todas las mareas. Hay otro 23 de febrero enquistado en la memoria de mi adolescencia. Un recuerdo atrapado en un torbellino de miedos y vergüenzas racheados. Un golpe del viento de la ira que intentaba hacer volar la democracia por los aires. Amainó y nos creíamos a salvo de remolinos de golpistas. Pero mientras vigilábamos que ningún salvapatrias (con o sin tricornio) volviera a amenazar la soberanía popular, un silencioso golpe se había adueñado del estado. Un pucherazo financiero que ha barrido huracanadamente nuestras libertades y derechos.
No nos llovieron del cielo. Fueron los logros de la lucha de muchos hombres y mujeres que se dejaron la piel en el pellejo para que nosotros no viviéramos con la cabeza debajo de una bota. Hoy, 23 de febrero del 2013, sus indignados fantasmas se han aliado con la rosa de los vientos para empujar nuestros aborregados culos de sus cómodos asientos. La democracia está en grave peligro. No sirve de nada delegar en la providencia política o divina para cambiar el miserable destino que preparan. Para bien o para mal, somos responsables últimos de ese destino. Podemos hacer del futuro de estas tierras un reguero de cobardía que agonice en un sucio desagüe. O podemos sumergirnos en el tsunami de mareas y arrasar con la corrupción, la injusticia y las cadenas.
Un frente de aguas vivas impulsadas por un pueblo valiente y orgulloso que no teme aliarse con el cierzo. Ha llegado la hora de mojarse. De saber en verdad de qué pasta estamos hechos. Créanlo: la respuesta está en nosotros, no en el viento.

UN PERVERSO SENTIDO DEL DEBER


Mariano Rajoy ha realizado su primera intervención en el Debate sobre el estado de la Nación manifestando que, todas las medidas impopulares adoptadas por su gobierno, lo han sido por un exclusivo y riguroso sentido del deber. Puede ser, como dice el presidente, que el gobierno esté realizando escrupulosamente los deberes. Pero no son los que les encomendaron sus votantes. A éstos les presentaron un programa que han ido incumpliendo religiosamente ( como no podía ser de otra manera ) una vez alcanzada la mayoría absoluta en las urnas. Ni tampoco los deberes que cabría esperar de unos servidores públicos hacia la ciudadanía. Honradez y transparencia en su gestión y frenar el avance de la brecha social y las desigualdades, por ejemplo. Está claro que lo del deber cumplido es para con otros con los que empatizan mucho más que con el pueblo que gobiernan.
¿Adivinan? Pues sí, la banca y los grandes empresarios, con ellos sí que hay feeling. Con ellos sí que comparten favores y alegrías. Aquí y en Suiza. Pero Rajoy obvió en su exposición hablar de escabrosas corruptelas o de otros sórdidos asuntos como el de los seis millones de parados, los suicidios provocados por los desahucios o que la desnutrición ya alcanza al 25% de la población infantil. Cualquiera entendería que el deber prioritario de un gobierno sería combatir el empobrecimiento y la injusticia social que nos asolan. Amén de limpiar su casa de bandidos y piratas. Pero ese deber solo pueden asumirlo personas con conciencia. Evidentemente, no es el caso. Porque mientras el presidente eludía mencionar los problemas y el sufrimiento que soporta el respetable, desde algunos ayuntamientos españoles se solicitaba declarar el estado de emergencia social por el alarmante aumento de la desnutrición infantil. Escolares que se desmayan en las clases, que padecen raquitismo porque sus padres no pueden pagar los comedores ni poner un alimento digno en la mesa. Estampas sacadas de la pos-guerra. Famélicos fantasmas del pasado que se materializan en un país europeo del s. XXI. Permitir que el hambre aceche a nuestra infancia, que una cuarta parte sienta ya el bocado su ávida quijada, es la última frontera que puede transgredir un mandatario. Pero de esto Rajoy, ni una palabra. Ahora nos toca a los demócratas desahuciar a los morosos del gobierno. Se lo debemos a los niños, a los desempleados, a las víctimas de la camorra hipotecaria y a todos los excluidos por ese perverso sentido del deber del que presume el presidente. Este gobierno tramposo y deudor, "nos la debe".

ANIMALES

ANIMALES


Los animales no tienen derecho a la libertad y a la vida, afirma Tony Cantó. En este país no desde luego. Les pasa igual a los pobres. Se les priva de la libertad que proporciona la educación y de la vida que garantiza la sanidad. El que quiera ser libre y estar sano que lo pague. Si estás tieso, tus posibilidades son similares a las de los toros. Solo te queda esperar la puntilla después de sufrir un montón de malas faenas. Que una ILP sea admitida a trámite es un raro acontecimiento en la historia de esta democracia. Pero que sea admitida tampoco significa que vaya a ser aceptada y mucho menos sin modificaciones. Por ejemplo: La ILP que persigue la dación en pago ha sido admitida in artículo mortis. Los populares ya habían anunciado su intención de rechazarla, pero cambiaron el voto. Demasiada presión social y un armario lleno de cadáveres políticos fueron el desencadenante del cambio. No busquen en la decisión de sus señorías ningún brote de compasión o justicia social. La admiten presionados por las circunstancias y ahora, la mayoría absoluta y la tibieza de la oposición, procederán al desguace de su contenido hasta dejarla huera de sentido.
La ILP que pretende que las corridas sean declaradas bien de interés cultural también ha sido admitida a trámite. UPyD votó decididamente a favor rematando la matanza con el vergonzoso alegato del actor contra los derechos de los animales.
Los socialistas se abstuvieron con una berlanguiana explicación sobre la libertad de opinión en su grupo. ¿Acaso se puede ser neutro cuando hablamos de que "la fiesta" de la tortura sea nuestra referencia nacional en el mundo? ¿Se puede mirar para otro lado mientras se destinan fondos públicos al deficitario espectáculo de los toros y paralelamente se recortan la sanidad y educación de todos los ciudadanos?
A los trabajadores, parados, discapacitados o desahuciados en esta torera patria se nos quiere hacer creer que, como el toro, hemos nacido para el luto. Sin derechos que protejan nuestra libertad o nuestra vida de la codicia de la casta dominante. Para los poderosos (los auténticos beneficiarios de nuestros bienes públicos) somos poco menos que animales. Como al toro, se nos burla para poder clavarnos un hierro infernal en el costado. Los políticos nos marean con verónicas y pases humillantes. Recortan el pan, la educación y la salud y exhiben sus trofeos al respetable que ocupa las elitistas gradas de esta plaza cruel llamada España. Las dos orejas y el rabo les parecen poco escarnio. Pero, como le pasa al toro, hay quien se crece en el castigo. Y algunos no tenemos vocación de bueyes ni de morir en el coso para satisfacción de sádicos y especuladores. Si hay que ser animal elegimos toros bravos. Vendavales de cuernos que no entran al capote de esta macabra charlotada. Resabiados y extremadamente peligrosos. Dispuestos para embestir a esta cuadrilla de siniestros diestros y ponernos su cinismo por montera.

MUJERES FEROCES


La caverna mediática muge cual macho cabrío encabronado. Unas extrañas criaturas de sexo femenino se han amotinado para decir alto y claro lo que muchos piensan. Ada Colau o Beatriz Talegón son mujeres jóvenes y preparadas que esgrimen un discurso impecable. No es fácil descalificar la reivindicación de justicia social elemental de la activista de Stop-Desahucios o esa llamada a la regeneración y ejemplaridad de la izquierda de la joven militante socialista. Pero lo que si es relativamente sencillo es intentar descalificar a las personas. Mucho más si son mujeres.
Y es que es curioso el doble rasero que gastan algunos en las cuestiones machistas. Cuando se pide la dimisión de la ministra Mato por su presunta implicación en la trama Gürtel, la derecha sale en bloque en su defensa diciendo que son ataques machistas. Pero parece que hay algo más que indicios, según la fiscalía. Además, basar su inocencia en que permanecía ajena al trajín de su marido no le favorece nada. La señora Mato, a la que se le supone perspicacia suficiente para desarrollar un ministerio como el de sanidad, aparece como una boba que desconocía el origen de las cataratas de confetti, los bolsos de vuitton y los viajes pagados a exóticos destinos. Una de dos: O es rematadamente idiota o es culpable y está utilizando el victimismo para salir por peteneras. En cualquier caso debe dimitir. No necesitamos más memos ni mentirosos desgobernando el estado. Ya los hay de todo género. En eso, si que hay equiparación de sexos.
Ana Mato insulta y desprestigia los valores de la lucha feminista tratando de presentarse como objeto de un complot machista. A la par, los paladines de la ministra lanzan lindezas de Colau o Talegón como que son el tipo de mujer que empujó a los hombres a "huir" a la conquista de América. Sin comentarios. Lo más triste es que la caza de brujas no proviene únicamente de la derechona. También hay voces de la izquierda que tiran a dar. El machismo no es una exclusiva de la derecha. Ni siquiera de los hombres. La revolución femenina aún está pendiente. Ada y Beatriz levantan tanta aversión porque no son etéreos arcángeles glaciales. Son de carne y hueso. Mujeres libres y valientes que se atreven a incorporar emoción a sus razones. Versos sueltos que chirrían al todavía patriarcado dominante. Criaturas salvajes y feroces que dan miedo.

CORRUPCIÓN GLOBAL... ¿CONSUELO DE TONTOS?

CORRUPCIÓN GLOBAL... ¿CONSUELO DE TONTOS?


Montoro me pone. No voy a decir cómo, pero me pone el tío. No se trata de su exótico físico ni del sex-appeal de esa risita, entre reprimida y simiesca, que se le escapa cuando se hace gracia a sí mismo con sus propias ocurrencias. La peculiaridad de Cristóbal que produce mutaciones en mi código genético es bastante menos carnal de lo que cabría esperar por sus encantos. Digamos que siento por él una atracción fatal alentada por la generosidad con la que el ministro se prodiga en largar sandeces. Eso es lo que me enciende y me pone toda burra , con perdón.
El responsable de Hacienda es un ciudadano de mundo. Un hombre viajado que conoce las cloacas corruptas que se esconden a lo largo y ancho de la geografía planetaria. Nos invita, cuál Gurruchaga venido a menos, a viajar por los estercoleros internacionales para que nos escandalicemos menos con el muladar patrio. La pedagogía de Montoro, si nos atenemos a la sabiduría popular, solo puede consolar a los más tontos de los tontos. Y aunque el ministro no lo sepa, los españoles, no llevamos capirote.

Si es verdad aquello de que somos rehenes de nuestras palabras, no hay dineros para pagar el rescate de Montoro. Nos ha dejado frases que pasarán a las crónicas negras de nuestra historia. Ese infame: "Que caiga España, que ya la levantaremos nosotros" fue una manifestación arrogante e irresponsable de su auténtico ser. Pero solo era mentira a medias. La primera parte, que cayera España, lo están cumpliendo a rajatabla entre todo el gabinete de gobierno. Por lo menos, la gente tenemos la sensación de que el suelo ha desaparecido bajo nuestros pies y nos precipitamos al vacío. En cuanto a lo segundo, lo de levantarla, lo hacen a su manera. Como en una montería. Levantan las liebres del estado de bienestar para cobrarse las mejores piezas. ¡Pim, pam, pum¡ Y nuestra sanidad y educación públicas presidirán las chimeneas de las privadas mansiones de unos particulares. Si yo fuera el ministro, en mis próximas declaraciones emplearía el lenguaje de los mimos. Con un buen corte de mangas, resumiría más certeramente su discurso. Hágame caso, insultaría menos la inteligencia de este pueblo.
Estamos para poco chascarrillos. En las últimas horas, otras tres personas se han quitado la vida. Asesinados torticeramente por la falta de escrúpulos de los que ven en la caída de España una oportunidad de negocio. Ya nos puede contar milongas don Cristobal. La porquería ajena no camufla el hedor de esta humeante montaña de basura. No somos tan idiotas.

¡NI UN SUICIDIO MÁS!

¡NI UN SUICIDIO MÁS!


La prestigiosa publicación liberal "The Economist" explica qué es un "chorizo" bajo una foto de Mariano Rajoy. Aclara que además de referirse a un embutido tipico español con forma de salchicha, el término tiene otro significado muy popular en estos tiempos.
Un "chorizo", en el argot de la calle, es un ladrón- ilumina a sus lectores- Y "No hay pan para tanto chorizo" se ha convertido en la más famosa cantinela reivindicativa a lo largo y ancho de toda carpetovetonia.
Pero parece que sí lo había. Digo pan, para los chorizos. Porque aquí a los chorizos se les trata muchísimo mejor que a las personas. Gozan de unos fueros especiales. Ellos se han quedado con todas las hogazas.
Con un futuro canino por delante a la gente nos puede dar por muchas cosas. Algunos saltan al vacío por 22.000 euros de una deuda odiosa que deja en la calle a su familia. Comparado con esa cuenta en Suiza de unos 22 millones del ex-tesorero, parecen migajas.
Pero el salto de Bárcenas es por una pista de nieve de Baqueira. Y no acaba en una negra fosa como el vuelo de Francisco (activista de Stop-Desahucios de 36 años que se arrojó el día 8 desde una ventana). Lo suyo suele ser aterrizar en restaurantes de lujo donde sirven cosas bastante menos plebeyas que pan con chorizo. Lo más cruel, es que la deuda de Francisco sobrevive a su suicidio. Su mujer y su hija la podrán añadir a los gastos del entierro.
A otros, como hizo Ada Colau en el Congreso avalada con un millón de firmas bajo el brazo, les da por perder el miedo y decir alto y claro lo que pensamos la mayoría de la gente: ¡Criminales! Banqueros, políticos y especuladores. Complices en una estafa que mata seres humanos para satisfacer su codicia. Dijo verdades como puños legitimida por la justicia elemental que rezuma su discurso. Los congresistas sufrieron una descarga voltaica en sus necrosadas conciencias al verse obligados a escuchar. No debe ser fácil para estos mentirosos patológicos enfrentar a la verdad a cuerpo. No están acostumbrados, luego les duele mucho la cabeza.
Tenemos que formar parte de esa jaqueca colectiva. Actuar como taladro en el cerebro charcutero de esta caspa política indecente. Con una batería de verdades que les abofetée hasta que se devuelva el pan a sus legítimos dueños y se mande a la brasa a la interminable ristra de chorizos.
¡Ni un suicidio más!. Si no nos han robado (todavía) la dignidad y la vergüenza como pueblo, no podemos consentirlo.

¿DÓNDE ESTÁ MI SOBRE CON EL SUELDO DE MOSCÚ?

¿DÓNDE ESTÁ MI SOBRE CON EL SUELDO DE MOSCÚ?


El diario ABC ha sacado un artículo con una foto en la que aparecen algunos de mis mejores amigos manifestándose pacíficamente delante de la sede del PP aragonés. La cosa no tendría mayor relevancia si no fuera porque les han señalado con un numerito que luego les identifica con nombre y apellidos. Y si por si esto fuera poco, el titular del texto que acompaña al retrato dice así: Asesores a sueldo de izquierda unida agitan "concentraciones espontáneas" contra el PP en Zaragoza. Todavía no salía de mi asombro cuando me percaté de la infinitiva levedad de mi ser. Encima de no aparecer en el encuadre, aunque servidora no andaba muy lejos de la escena, nadie me ofreció un jugoso sobre para personarme en la puerta del PP. Fuí de manera espontánea. Empujada con la misma vehemencia que un golpe en las tripas. Asqueada por unos dirigentes que no merecen gobernar al pueblo que gobiernan.
Igual que hicieron Maribel, Pepe o Paloma. Como llevan haciendo durante décadas de compromiso y activismo medioambiental y social. Mojándose ,a título personal, hasta las trancas en aquellas cuestiones que consideran injustas. Comprometiendo su economía, su tiempo e incluso la libertad por las ideas que defienden.
Es verdad que son agitadores. En realidad, llevamos muchos lustros agitando juntos. Pero eso sí, en los raticos libres que nos dejan el curro, la familia y el aseo personal imprescindible. He de confesar que hay días que (entre las siete horas con el mocho, el sindicalismo, la atención de mis hijos y esta obsesión por el género panfletario que me impulsa a escribir como una endemoniada) apenas me queda energía para una conspiración como Marx manda. Pero entonces leo la prensa o escucho las noticias y un carnaval de esperpentos desfila ante mis ojos. Personajes como Bárcenas, Mato o Rajoy, ¡éstos sí que son agitadores de los buenos! Han removido tanto mi cerebro que parece que me lo hayan pasado por una minipimer.
Son ustedes, señores del gobierno, los que nos convocan a las puertas de sus sedes con tanto cinismo y desvergüenza. Ustedes son los que están agitando la ciudadanía hasta la nausea. Y no solo a cinco personas relacionadas con IU que acudieron, como tienen por costumbre, a corazón abierto y en pleno ejercicio de sus derechos. Sino a muchos otros que no militamos en ningún partido ni perteneceríamos jamás a un club que quisiera aceptarnos como socios. Vamos voluntariamente, gratis y a (y por) conciencia. Y cada vez somos más y más diversos.
No estamos a sueldo de Moscú. Lo nuestro es fácilmente demostrable ¿Y lo de ustedes?

TIERRA QUEMADA

TIERRA QUEMADA


El periodismo de investigación está poniendo a prueba nuestros mecanismos democráticos. Esa sombra de una sombra de un indicio, de la que habla don Mariano, viene mejor avalada que la credibilidad del propio presidente. Rajoy ya nos había mentido antes al poner la mano en las brasas por manifiestos bandidos como Camps o Matas. Miente mal el hombre. Si fuera actor, no lo cogerían ni de extra. Sus expresiones corporales le delatan, pero sus argumentos (o mejor dicho, la falta de ellos) para iluminar esa incordiante sombra, son chiripitiflaúticos.
En vez de rebatir meticulosamente cada dato publicado con pulcritud cirujana, el presidente se enzarza en una teoría de conspiradores y textos apócrifos sin aclarar nada. ¿Qué intentaba decirnos? ¿Acaso que fue Rubalcaba el autor de los dichosos cuadernos de Bárcenas?
Mientras el PP reacciona echando brumas sobre las sombras de la corrupción, a la ciudadanía le está subiendo la presión arterial. Casi al mismo ritmo que sigue subiendo el paro. A la misma endiablada velocidad que andan privatizando el estado. Repartiéndose el botín antes de que los escándalos provoquen que el chollo les salte de las manos.
Estando como están las cosas, el saqueo se acelera. Y los desvalijadores tratarán de consumar su avaricia aplicando una política de tierra quemada. No les importa el desolado escenario que quedará después de su salida. Van a por todas y a por todos nosotros.
La prensa publica que el copago de Mato se ceba con los enfermos de cáncer. Es una broma macabra. Una presunta ministra de sanidad, presuntamente implicada hasta las trancas en el más presuntuoso escándalo de corrupción de nuestra democracia, maneja la tijera que recorta las posibilidades de vida de la gente. Oigan, ¿ Y no sería más prudente, digo yo, paralizar de manera cautelar cualquier iniciativa "externalizadora" de esta banda mientras no nos demuestren que las sombras, eran solo sombras?
En tierra quemada ya no queda vida para que prenda la esperanza. Solo un pueblo humillado, despojado y abandonado a su suerte en el desierto. Un futuro de páramos y cardos para nuestros hijos. Piensen detenidamente en ello.

¡ A LA MIERDA !


En el non va plus de la impudicia, el partido popular saca pecho y Cospedal para negar la mayor. La portada de "El País" ( los datos acerca de la identidad de los "sobrecogedores" y el origen gürteliano de la pasta en cuestión), supondría la caída del gobierno hasta en una democracia de opereta. Si a eso añadimos los sacrificios heroicos que se están exigiendo a la ciudadanía y el expolio social contra los más débiles, a servidora le nace entonar la marsellesa. Como aspirante a ser digna heredera ý representante de la Izquierda Depresiva Aragonesa, fundada por nuestro añorado Labordeta, suscribo lo que ya les manifestó gloriosamente mi paisano: ¡Váyanse a la mierda!
En aquella ocasión, corría el año 2003, la bancada popular mostraba su desprecio y dirigía insultos y descalificaciones, una vez más, al congresista aragonés. A la cabeza de los hooligans peperos: un altanero Alvarez Cascos que por aquel entonces era ministro de fomento. El mismo Alvarez Cascos que aparece ahora en los papeles de Barcenas como presunto "sobrecogedor". Al lado de los nombres de otros prominentes padres y madres de la patria como el mismo presidente Rajoy, Javier Arenas, el tito Rato y hasta de esa reinona de la teja y la mantilla, ¡ay Dolores!, de Cospedal. La consigna interna del partido es evidente: ¡Tonto el que no trinque! O desleal y traidor, si se te ocurre reclamar luz y taquígrafos. Ya saben aquello que decía Corleone, está muy feo delatar a la familia.
Recordando aquel día de marzo del año 2003, en el que un digno Labordeta les mandó a la mierda, me arrebata un orgullo inenarrable. "El Abuelo", título honorífico con el que los aragoneses conocemos a Jose Antonio Labordeta, era un tipo íntegro ante todas las cosas. Pero además era poeta, profesor, catedrático y un político que no podía pensar en términos políticos. Solo le interesaban los humanos. Fue un luchador por y para la libertad que no se acobardó nunca de decir lo que pensaba.
Ese ¡A la mierda! levantó una oleada de interesada indignación entre los provocadores. Lo usaron para vilipendiar al embrutecido provinciano que reaccionaba cual gañán en la Cámara Alta. Y sí, era cierto, don Jose Antonio no vestía finos paños y era hombre recio y poco aficionado a las zalamerías. Pero era todo un caballero. Y empecinadamente honrado. No como otros que aparecen en listas vergonzantes y privatizan como si fuera su último día en el planeta. La crema y nata del partido de un gobierno que conduce nuestro país directamente a la mierda.

DESPUÉS DE PAULA


Hoy la vida me gusta un poco menos. Hoy todo amanece más sombrío sin tu adorable risa de plata y cascabeles. Ahora que has cortado las amarras, nuestro corazón se ha quedado seco. Arrugado por tu ausencia prematura, sobrecogedoramente triste.
El día que llegaste a este planeta quisieron etiquetarte con un síndrome. Delimitar y medir tu inteligencia. Como si fuera posible calcular el talento de los ángeles. Tus padres lo supieron enseguida. Al observar esos ojitos vivarachos que se clavaban como agujas en el alma, que no esquivaban nunca la mirada. Y más tarde, cuando aprendiste a hablar con esa pequeña lengua de abubilla que no entendía de cinismos ni mentiras. Tus padres lo sabían, aún lo saben, que la criatura que habían engendrado no podía evaluarse por los rígidos parámetros con los que la ciencia establece qué seres son o no normales.
¿Recuerdas Paulita? Ese último concierto al que acudiste para ver a tu grupo favorito "Bandera Blanca". Tú te sabías todas las canciones. Una tormenta, un diluvio, un volcán... solo cenizas de mi quedarán. La música era parte de tu vida, el resto era puro amor, pura energía que derrochabas generosamente con los que tuvimos el privilegio de tratarte. Estos últimos días, antes de que tu menudo cuerpo se rindiera, llenaste la habitación del hospital con cientos de dibujos. Una explosión multicolor de alegría que adornaba las austeras paredes de ese cuarto. Igual que hiciste durante toda tu existencia: inundar de luz los umbríos resquicios que a todos los demás nos desorientan. Después de tí, el mundo es aún más sórdido, hipócrita e inhóspito. Un baile de máscaras que seguiremos danzando con las piernas rotas, hasta que también nos llegue nuestra hora. Aquí nos dejas, con nuestros sentimientos amaestrados por las mentiras y trampas que trama el intelecto. Amacerando el dolor insoportable de tu perdida. Por fin eres libre pequeñita. En realidad, siempre fuiste más libre que cualquiera.
Mis lágrimas no son por tí, querida Paula. Son porque, tras tu marcha, el cielo se ha cerrado de repente y un afilado rayo nos desgarra.
Que la tierra te sea leve, amada Paula.

LA SELECCIÓN NATURAL EN EL NUEVO ORDEN

LA SELECCIÓN NATURAL EN EL NUEVO ORDEN


El capitalismo salvaje ya no esconde las fauces de alimaña. Cada día se muestra más al natural, si subterfugios ni tapujos. El planeta enterito con todos sus recursos pertenecen a la élite financiera. Por si alguno tiene dudas todavía. Los seres humanos pasan a ser elementos productivos que solo interesan en razón de la rentabilidad que proporcionan al sistema. Cuando esta utilidad se ve mermada por la vejez o la enfermedad, se nos considera una lacra onerosa para las arcas del estado. El FMI ya lo advirtió en su momento: vivimos demasiado. Ahora el ministro de finanzas japonés lanza un alegato patriótico animando a los ancianos a palmarla para ahorrar el dinero de sus tratamientos. El problema no se resolverá a menos que ustedes se den prisa en morir.
Palabras textuales, sin complejos ni sensiblerías. Los japoneses no se andan con bobadas. Ellos reclaman un harakiri colectivo a los que consideran material de deshecho. Un gasto recortable. En cambio aquí, han optado por un exterminio silencioso. Sin trabajo, sin asistencia social y con la sanidad privatizada, nuestro índice de mortalidad aumentará dramáticamente en la próxima década. La inanición, la intemperie y las enfermedades obrarán una selección más que "natural" para los parámetros neocón. Solo tendrán derecho a sobrevivir los más fuertes desde el punto de vista financiero. A los demás, se nos concedera el privilegio de mantener la vida solo si encajamos en su organigrama de negocio. Si no, una larga agonía nos espera. Para prolongarla un poco más el presidente de Grifols, Víctor Grífols, cuya compañía es el tercer productor mundial de hemoderivados, ha propuesto a nuestro gobierno un singular mercado: Permitir que los desempleados vendan su sangre. El filantrópico vampiro argumenta que, de este modo, los desempleados podrían obtener unos ingresos de 60 euros semanales. Así ve la Bestia a los excluidos. Como suculentas odres de hemoglobina que contienen sabrosos beneficios. Lo próximo será autorizar la venta de órganos para optimizar las rebabas sociales que tanto coste generan. Siempre podemos ir troceándonos y vender nuestras pobretonas menuceles a otros seres más afortunados económicamente. Eso sí, cuando de nosotros solo quede un pellejo huero e inútil, no seamos egoistas. Pensemos en la Patria (la del dinero, el único dios verdadero) y autoinmolémonos. Y deprisita, que el capital no está por mantener parásitos ya sean ancianos, enfermos o parados. ¿Qué iba a quedar entonces para poder robar? Inútiles parias de la tierra, ¡Haced el favor de moriros ya!

SOBRE LUCES, TÚNELES Y AGUJEROS NEGROS

SOBRE LUCES, TÚNELES Y AGUJEROS NEGROS


Con toda la polvareda que ha levantado el asuntillo de los sobres era de esperar que el gobierno intentara sacarse un conejo del sombrero para desviar la atención del respetable. El honor ha recaido en el ministro Guindos. Su destreza no deja lugar a dudas. Consiguió la cartera de economía pese a sus antecedentes laborales en Lehman Brothers. ¿Recuerdan? El primer banco que quebró por el escandalo de las hipotecas subprime y que arrastró consigo la caida de todo el sistema financiero. Pues como mago lo mismo. Un chapucero. En vez de un simpático herbívoro, el señor Guindos se ha sacado una esotérica alegoría de la manga. Dice que ve la luz al final del túnel. Y se refiere a nuestra situación económica. No vayan a creer que el buen hombre ha tenido una experiencia extracorpórea, al menos que se sepa.
Sería conveniente preguntar al ministro si el candil que vislumbra ahora es el mismo que le iluminaba en Lehman Brothers. Porque entonces, apaga y vámonos. Lo de ir hacia la luz da como yuyu. Y más cuando el túnel aparece como un agujero negro que devora lo mejor de nuestra sociedad, nuestros tesoros. La sanidad, la educación, los derechos laborales, los servicios sociales... todo engullido por una oscura vorágine que han ideado unos tipos con muchas luces... para afanar. Yo tengo otra versión de la parábola de túneles y luces del ministro. Ese foco con el que pretende hipnotizarnos para que avancemos confiados por un pozo de miseria, en realidad son los faros de un trailer de elevado tonelaje que auguran una catástrofe anunciada. O puede que sea el fulgor que emiten los lujosos haigas de los corruptos huyendo con el botín a todo trapo.
Podrán llamarme descreida, pero me tranquilizaría más ver que se creaba empleo en vez de destruirlo o que se invertían recursos en investigación y desarrollo para lograr ser más autónomos energéticamente en el futuro. Proyectos tangibles, maravillosamente prosaicos, que dieran empleo y esperanzas a la gente. No luminarias difusas como fuegos fatuos ni vírgenes que alumbran lumbreras ministeriales. Señores del gobierno: Dejen la luz y los taquígrafos para sus trapos sucios. Lo que la mayoría de los españoles queremos ( trabajo, justicia, derechos sociales y laborales, libertad y una democracia honesta y participativa) ya debería estar bastante claro. ¡Aclárense ustedes!, si pueden.

UNA GANGA MORTAL


Españolitos que sufrís el paro, los desahucios, los recortes sanitarios, el chaparrón corrupto que os empapa cada día para descubrir que nuestras instituciones albergan infinitas cuevas de ladrones, la exclusión y hasta el bocado del hambre: Cesad en vuestras cuitas. Aunque seáis más pobres que las ratas, os podéis morir tranquilos por cuatro perras. La iniciativa ha salido de Valencia, una comunidad famosa por la aguda sensibilidad social de sus mandamases. Las pompas fúnebres valencianas, alentadas por su ayuntamiento, ofrecerán entierros "low cost" a sus clientes desempleados.
Por la raquítica suma de 500 euros, vuestros indignados huesos recibirán sepultura casi gratis. Solo se requiere que la familia del finado se encuentre prácticamente en la indigencia y lo avale con una pirámide de certificados que lo demuestren. La noticia no especifica las prestaciones que incluyen estas mortales gangas. Así que a una le da por pensar cómo piensan abaratar costes. Quizás la idea es enterrarnos en cajas de cartón reutilizables después de cada uso. O en sacos de patatas. Y también es posible que lancen ofertas para los menos tiquismiquis de esas de dos por uno. Si ustedes consienten compartir el último habitáculo con otro cadáver, el precio del sepelio será irrisorio. Otro privilegio más para los desempleados. Los muy frescos pueden morirse casi por la cara. De cualquier forma, me pasma la previsión de las empresas funerarias. Una sociedad empobrecida, a la que además se le están cerrando las urgencias, es una cartera de negocio muy prometedora.
Por mi parte paso del asunto y declino la rebaja. Total, una fosa común garantiza variada compañía. Además estoy especulando con otras posibilidades.
Donar el cuerpo a la ciencia parece la más sensata y económica. Pero hay otra que martillea mi cabeza. Consiste en dejar instrucciones a mis deudos para que depositen mi cuerpo en la sede más cercana del partido del gobierno. Es más, propongo que se convierta en una práctica colectiva. "¡Echen aquí sus muertos!", señores y señoras. Es absolutamente gratis y no deben preocuparse por el tufillo que genera. Por muy pestilente que sea el efluvio de la descomposición cadavérica, pasará desapercibido ante el hediondo olor a corrupción que sale de estas madrigueras.

TIPOS MALOS RAROS

TIPOS MALOS RAROS


Una sospecha rebota en mi cabeza estos días. Ha ido creciendo exponencialmente, como un tumor inoperable. Los últimos acontecimiento (o los antepenúltimos, que aquí el que no corre vuela y cada día sale más metralla), contribuyen a apuntalar estos barruntos. No pueden ser reales. Me refiero a individuos como Bárcenas, Güemes o Ignacio González. Algo chirría escandalosamente en esta gente. Desprenden un tufillo a corrupción que no sofoca ni el aroma de sus colonias megapijas. Pero lo pero es cuando hablan. Cuando les pillan con las manos en la masa. Entonces se ven obligados a soltar una verborrea ininteligible para justificar sus "chiquilladas". No se molesten. Hay cosas cuya explicación es obvia. Una cuenta millonaria en suiza, sin declarar a nuestro fisco, es justo lo que parece: un robo. Luego habrá que dilucidar si el ladrón es el tesorero, el partido o si iban a cachas en el business. Y otros detallitos, como de dónde salió tanta pasta para poder afanar.
Tan diáfana y clara como la maniobra de privatizar y adjudicar la gestión de los laboratorios a una empresa siendo consejero de sanidad y, pocos años después, pasar a ser consejero de esta empresa. Eso, también es lo que parece. Aunque Güemes y su coro de sombras se desgañiten apelando a su libertad para trabajar en la privada. Lo que ustedes defienden señores, no es eso. En realidad está más cerca del derecho de pernada que tan diestramente ejerce la derechona patria con todos los bienes públicos. Se los benefician (o los privatizan) para provecho propio. También esto es robar, con otro aire. ¡Pero es que hay tantos palos diferentes de este arte!
¿Y lo de Ignacio González y el ático fantasma? Un clásico de novela negra maridado con abundantes dósis de Torrente, paraísos fiscales y pelotazos urbanísticos. Todos éstos (y otros muchos que no cito porque harían infinito a la par que más infumable este artículo) son tipos cutres, malvados y bastante raros. Son los exponentes de un partido que se declara patriota y católico. Pero no parece muy patriótico defraudar a Hacienda, intercambiar sobornos por prebendas o desmantelar el estado de bienestar para engordar su cartera. Ni muy cristiano robar a los pobres, a los niños, a los enfermos y a los discapacitados para ser más ricos. Por eso vuelvo a mi teoría conspiranoica. No pueden ser reales, algo huele a chamusquina en esta peña. Y solo se me ocurre que pudieran ser agentes bolcheviques infiltrados que, deliberadamente, se comportan como filibusteros con el fin de encender el chisquero revolucionario. Un estilo a la invasión de los cuerpos, ¿me explico?.
Aunque también puede ser que servidora flipe mucho y únicamente sean aquello que parecen: Unos canallas sin escrúpulos. Va a ser eso.

DIABÓLICAS

DIABÓLICAS


Un grupo de activistas ucranianas utilizan sus pechos como instrumentos de protesta. Una teta desnuda, más o menos turgente, entraña una provocación visceral entre los integristas. Dios proporcionó estos redondos atributos a las féminas pero en algún sitio debió dejar escrito que esta parte de su obra tenía que permanecer oculta a los ojos de la gente. Como si su sola visión trastornara tanto que, quienes estuvieran en su órbita, corrieran el grave riesgo de caer en herejía. Ya saben aquello: tiran más dos tetas... Así que estas mozas rubicundas y bragadas lo tienen claro. Sus torsos libres de sostenes son armas transgresoras que escandalizan a misóginos, homófobos y toda suerte de reprimidos-represores ultrareligiosos. Igual que modernas Afroditas de carne y hueso, usan sus pechos como cargas de profundidad contra el oscurantismo que todavía flota sobre la sexualidad y la libertad de las mujeres. Ser mujer es difícil en casi todo lo ancho y largo de este mundo. Lo es todavía en la mayor parte del planeta, presuntamente civilizado, donde el género femenino se enfrenta todavía a la discriminación salarial y laboral, a la intromisión en su libertad sexual y reproductiva o a la violencia machista y el asesinato. Pero si además el azar dobla la apuesta (y te toca ser mujer y pobre en China, India o en cualquier país menos desarrollado) la cosa se pone de color hormiga. Puedes ser víctima de violaciones, morir abrasada por una dote, convertirte en mercancía humana, esclava sexual o laboral, perecer lapidada... Infinitas son las posibilidades de tragedia que te aguardan. Básicamente, por pertenecer a un género estigmatizado por el patriarcado imperante.
Las ucranianas interrumpieron el Angelus del Papa Benedicto con un rotundo y agresivo topless. Sus pezones se introdujeron bruscamente en las cuencas oculares del Papa y de cuanto devoto de estrangulada conciencia pululaba por la plaza de San Pedro. Cada mama desnuda, una blasfemia. ¡Diabólicas!- les gritaba la piadosa muchedumbre. ¿cómo es posible ver al diablo en una teta e ignorar a los demonios, que en el nombre de dios, tratan a las mujeres como a bestias? Les juro que no puedo entenderlo. Palabra de mujer y de ciclonudista.

POLÍTICA CARPETOVETÓNICA


Estamos en España, tierra donde la coherencia y el pudor son virtudes exóticas entre la casta política. Durán Lleida no dimite. Pide perdón por la pillada del caso Pallerols para luego venirse arriba declarando que no piensa ser cornudo y pagar la bebida. ¿Coherencia? Puede que por la boca muera el pez, pero un político carpetovetónico nunca se convierte en víctima de sus afirmaciones. Llegado el momento, las puede cambiar o retorcer a conveniencia sin el menor recato. "Estos son mis principios, si no les gustan, tengo otros"- esgrimen nuestros grouchianos mandatarios. No importa la denominación de origen. La seña de identidad común a todos nuestros pueblos acaba siendo la inmoralidad de sus líderes políticos. Ellos sí que nos hermanan y logran, más allá de cualquier nacionalismo, convertirnos en una unidad de destino en lo demencial.
Así que, donde dije dimisión, digo que ¡un cuerno! y no pasa res de res. ¡Visca Cataluña y todos los territorios que componen esta esperpéntica patria!, ¡Visca España! Y sin con la incongruencia no nos basta, también podemos presumir de la insensibilidad macarra y despectiva que se gastan algunos de estos pollos/as. Desear a los desempleados que los forniquen- como hizo la delicada Andreita Fabra- les sabe a poco. Ahora un consejero riojano pone el dedo en la supurosa llaga de los parados para reprocharles que, una tarjeta que no les cuesta nada (la del INEM), les reporta muchos beneficios.
¡Serán jetas! Tienen descuentos en peluquerías, cines o museos. Los muy frescos se aprovechan de un documento que se les proporciona gratuitamente para llevar una vida de desenfreno y despiporre. Eso iba pensando Ruben Gil, del partido riojano, mientras el coche oficial le conducía hasta la puerta de su casa. Mientras percibe sus jugosas dietas o se pone las botas en los eventos oficiales, al consejero riojano solo le indignan las prebendas que gozan los parados. ¡Esos chupócteros! Lástima que su argumento se quede cojo por la premisa de que, si estás en el paro y sin un euro, de poco sirve un descuento para la entrada del Prado.
Decididamente, lo que es un chollazo indiscutible, es hacer política en España. No se necesita capacitación y tampoco se les exige que sean consecuentes. Viven en sus torres de marfil, ajenos a la desventura que administran, descojonándose de todos los santos inocentes que les votan. Haciendo malabarismos con una moral de quita y pon. Según marcan las exigencias del guión que toca interpretar a cada rato, para perpetuar los únicos privilegios que de verdad les importan: Los suyos propios. 

PROTESTA EN LA CAI

No veáis la que se ha liado con el comando de acción mutante que hemos tomado el banco esta mañana. Nos han mandado dos tocineras. Acojonadica la banca con nuestro terrorífico aspecto criminal.

BAJO EL FANTASMA DEL SABLE

BAJO EL FANTASMA DEL SABLE


Puede que los demócratas de piel, entendamos que el ejército (si tiene que existir) debería estar al servicio de su país. Es decir, de su pueblo. Pero en nuestra historia hay demasiados ejemplos en los que los militares tomaron partido por unos compatriotas para masacrar a otros. El ejército español posee un currículo terrible que la democracia y la profesionalización de las tropas han logrado remontar para ofrecer una imagen más normalizada. No es fácil cuando se arrastran los antecedentes de una dictadura militar que aplastó con bota de acero los derechos de varias generaciones de españoles. Tampoco ha contribuido a librarles del mal karma la conjura del 23-F ni la tácita amenaza que flotaba en el aire durante la transición aconsejando que no se cabreara demasiado a los militares. Mejor dicho, a lo que se conocía como la extrema derecha, que durante largos años encontró en el ejército su mejor aliado liberticida. Nuestra democracia creció acobardada por el fantasma del sable. Quizás por eso tenga unos fundamentos tan raquiticos. Pero con el tiempo el país fué olvidando el miedo a los espectros castrenses y las estructuras militares cambiaron a la par que la sociedad. Por eso me parecen muy inoportunas las palabras del ministro de defensa asegurando que el ejército está tranquilo y no piensa responder a absurdas provocaciones. El mismo ministro, a mi simplón entender, es inoportuno per se. ¿O no les parece incongruente que el ministro de defensa haya sido un capo de la industria armamentística?. Como poco choca, digo yo. Pero es evidente que ciertas incompatibilidades no se tienen en cuenta en este gobierno. Eso hace posible que Morenés ejerza de ministro de defensa aunque se haya lucrado del negocio de la sangre y de la guerra. Igual de impropio que hablar de provocaciones respecto al ejército. ¿Es que el ejército es independiente del mandato institucional? ¿Acaso quiere decir que si se les provoca o se les cabrea con veleidades nacionalistas podrían inquietarse y actuar?
Flaco favor le hace el ministro a un estamento al que tanto le ha costado rehabilitarse del funesto pasado. Resucitando el fantasma del sable ha conseguido cabrear a tirios y a troyanos. A los militares profesionales que entienden un ejército moderno, libre de peligrosos salvapatrias.
Y a los demócratas, que estamos hasta las ingles de la permanente coacción a la que es sometida la soberanía de nuestros pueblos. Ya no reconocemos más fantasmas que los que están ocupando los ministerios. Pero incluso a éstos ectoplasmas, les podemos hacer un exorcismo.

¿ A QUÉ HUELE LA PRIVATIZACIÓN ?

¿ A QUÉ HUELE LA PRIVATIZACIÓN ?


Ahora, gracias a los trabajadores de la limpieza de los centros sanitarios de Alicante, ya sabemos a qué huele la privatización. Un nauseabundo olor a basura reina en el que debería ser un aséptico escenario. Las plantillas, que llevaban varios meses sin cobrar, emprendieron una legítima huelga para reclamar sus salarios. Pronto, todos los centros afectados parecían los decorados de The Walking Dead. El dinero público con el que se paga a las subcontratas llega mal y tarde de la administración y las empresas, al márgen de su solvencia y de sus anteriores y pingües beneficios, se escudan en ello para no pagar las nóminas de los empleados. En su función de meros intermediarios (que rentabilizan cada euro de dinero público escatimando en materiales y personal), sienten que su responsabilidad acaba cuando se cierra el grifo de la abundancia institucional. Los trabajadores se quedan indefensos, en tierra de nadie, obligados a realizar una huelga impopular entre los usuarios que, agobiados por las consecuencias, no alcanzan a entender la desesperación que les motiva. Privatizando, privatizando, se va dejando una estela hedienta de podredumbre por doquier. Leo por ahí que ha saltado la alarma en los servicios de urgencias por la cantidad de ulceras agusanadas que presentan algunos pacientes, especialmente los más ancianos. Al parecer, las causas podrían estar en la privatización y los recortes que sufren muchos geriátricos y residencias. Estas llagas requieren un cuidado extremo que, debido a la merma de personal, no pueden recibir. El resultado son unas heridas que no se curan, plagadas de gusanos, que no se veían en nuestro país desde la postguerra.

Así que no hay duda. La privatización viene envuelta en una aura de miseria y pestilencia. Un tributo social necesario para que engorden los bolsillos de unos particulares. También trae un fuerte efluvio a fraude y corrupción, más sutil pero igual de irrespirable.
Suerte que los profesionales de la limpieza no reblamos por repugnante que sea la suciedad a la que debemos enfrentarnos. ¡Ánimo compañeros! Si alguien sabe como hay que tratar a la basura, esos somos nosotros.