MATAR A UN RUISEÑOR
Foto: Primo Romero
Foto: Primo Romero
El ministerio de educación del gobierno de España lo tiene clarinete. Una ciudadanía con pensamiento autónomo y capacidad para cuestionar las versiones oficiales nunca ha convenido a los intereses de los poderosos. Banqueros chupasangre, empresarios cicateros, políticos corruptos y organismos podridos medran con más facilidad en una sociedad abotargada que en una compuesta por individuos críticos y despiertos. Por lo pronto, a Kant, Nietzsche y Platón, entre otros muchos, les han hecho un ere fulminante para expulsar la filosofía de las aulas y salvaguardar las tiernas cabecitas de nuestros estudiantes del trabajoso esfuerzo de echarse a pensar. ¿Para qué tanto desgaste neuronal cuando podemos encauzar a los jóvenes a explorar otros derroteros que resultan menos peligrosos y mucho más folklóricos?.
Para muestra, la iniciativa del ministerio de impulsar unos novedosos módulos de FP más acordes con los valores tradicionales y casposos de la España cañí. Uno de ellos consistiría en formar en las tareas del hogar. Aprender a planchar, coser un calcetín o hacer la lista de la compra puede que no ayude a desarrollar el intelecto. Pero garantizará un servicio doméstico y domesticado que sea eficaz y no plantee disquisiciones intelectuales a sus señores. ¿Se imaginan a Gracita Morales haciendo este FP? Pues algo así deben buscar, que, con título, tener servicio aporta más glamour. Tengo entendido que hasta han pensado en un módulo superior. Supongo que la orla de fin de curso tendrá forma de cofia.
Pero como en Carpetovetonia siempre somos capaces de elevar el surrealismo hasta el infinito y más allá, esta no es la única idea, digamos peculiar, del ministerio. Proponen una formación profesional básica para novilleros y banderilleros y otro tramo superior para toreros de raza, casta y tronío. Más cornadas da el hambre, ¿no?. Pues hala, a fomentar topicazos si queréis mover el bigote. Lo que me extraña es que no se les haya ocurrido el FP de folklórica o de destripaterrones (que no todos tienen cualidades artísticas). Tiempo al tiempo.
En fin, que la España de charanga aún toca la pandereta para atontar al pueblo con la ruidera. Ellos lo hacen por nuestro bien. Para abrir un abanico de opciones al futuro de nuestros hijos lejos de las maledicencias que vienen escritas en los libros. Leer nunca fue bueno para el coco, recuerden al Quijote. Pero sobre todo, un pueblo instruido no casa bien con los chanchullos y los chanchulleros. Para ser un corrupto no necesitas el título de FP, aunque los hay con varios masters. En este país los tenemos de todo pelaje y condición. Lo llevan en la sangre. Y, desde luego, son amantes de los santos inocentes. No quieren españolitos respondones como filósofos peripatéticos que contravengan el desorden que, ellos mismos, previamente han establecido.
Sinceramente, no creo que prospere tanto patetismo. Aunque hablando de educación y de la deriva que ha llevado su gestión en los últimos años, nunca se sabe. El borrador no tiene desperdicio. Les aconsejo que le echen una ojeada. ¿Creían que con Wert acabó la pesadilla? De lo que no cabe duda es de que a los responsables (metafóricamente hablando) dan ganas de pedirles las dos orejas y el rabo. Tienen suerte de que servidora es anti-taurina. Pero siempre hay excepciones para todo.
Las Euromarchas contra la pobreza, la injusticia y la desigualdad avanzan hacia Bruselas para llevar un mensaje: Otra Europa es posible. Columnas de personas procedentes de todos los territorios han ido sumándose a esta iniciativa para poner voz a los desheredados por esa Europa negra que devora a sus hijos para mayor gloria de sus majestades financieras. Es un ejército inerme, pacifista (pero no por ello inocuo) compuesto por toda clase de personas. Jubilados, trabajadores, desempleados, sindicalistas, jóvenes que se resisten a ser la generación perdida, familias enteras... Seres humanos con nombres y apellidos que no se resignan a la distopía predestinada para el futuro de sus hijos.
Los trabajadores de TVE han recibido una surrealista invitación de parte de la dirección del ente público. A través de Intranet, se les ha instado a jurar la bandera de España en un acuertelamiento colindante a sus instalaciones. No parece casual que, semejante ocurrencia, se haya dado a tan pocos días de las elecciones catalanas. La televisión que pagamos entre todos tiene serios problemas para mantener la imparcialidad y la veracidad en su línea informativa. Pero proponer a sus trabajadores una jura de bandera en defensa de la unidad de España es un acto propagandístico que huele a azufre rancio. En estos días podemos observar como los nacionalistas de uno y otro lado se envuelven en un trapo coloreado para reivindicar su patriotismo. Aunque algunos pensamos que solo lo hacen para tapar sus desvergüenzas. En el ayuntamiento de Barcelona, los portavoces del PP y ERC pugnaban por asomar sus respectivos estandartes desde la balconada. Una bandera de España y una estelada compitiendo para exaltar el resentimiento entre dos pueblos condenados a entenderse.
La vida de algunas personas parece no tener el mismo valor que el de otras. Al menos, es la impresión que se obtiene si se comparan algunos acontecimientos recientes. En el caso de la peregrina norteamericana , las fuerzas de seguridad del estado despertaron de una larga siesta cuando el senador John McCain amenazó con mandar al FBI a investigar la desaparición. Durante cinco largos meses ni la guardia civil ni la policía fueron capaces de encontrar su cadáver. Ni un solo rastro del autor del crimen. Pero cuando la caballería yankee amagó con tomar las riendas, el orgullo patrio facilitó la resolución del caso en pocos días.