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ENREDOS DE FAMILIA

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En el Partido Popular presumen de ser grandes amantes de la familia. Claro que en toda familia, hasta en esas que algunos definen como "buenas", surge una oveja negra que trae de cabeza al resto de parientes. Ya saben, el típico cuñado borrachín que amarga las nochebuenas con chistes guarros y comentarios maliciosos que incomodan al resto. En el PP pasa lo mismo pero a lo bestia. En vez de un cuñado bocazas o una suegra insidiosa, los populares cuentan con un amplio surtido de versos sueltos entre sus familiares filas. Desde papá Rajoy (pasando por los titos Montoro, Wert, Báñez o Cospedal) hasta ese primo borderline llamado Bárcenas (más borde que line en este caso) que hace la peineta al respetable al primer sorbo de champán francés que moja sus labios. ¿Se imaginan una cena familiar con esta panda? Debe ser el despiporre.
Cierto que, para disfrutarla, uno debe poseer un sentido del humor pérfido y chabacano. Obviar que estos payasos dirigen nuestras vidas y zambullirse en el mar de despropósitos que nos sueltan cada día.
No me digan que no es para partirse la caja oir como el presidente dice aquello de: En la medida de que las circunstancias nos lo vayan permitiendo, iremos haciendo honor a nuestra palabra. No se qué resulta más cachondo: condicionar la honorabilidad a las circunstancias o meter estos dos conceptos (honor y palabra) en una misma frase pronunciada por alguien que tiene por costumbre hacer todo lo contrario de lo que promete. Imaginen a Dolores de Cospedal bendiciendo la mesa, mantilla en ristre. ¡La pobre!, con los problemas de sintaxis que acarrea, no sabría si hacerlo en diferido o finiquitar los salmos de una atacada.
Todo un lio de familia cuya máxima preocupación es que el cabrón del primo Luis no abra la caja de pandora que guarda los secretos más oscuros del clan pepero. Pero cuando en una familia sale un rebelde como Bárcenas, la cosa se pone fea. La extorsión y el chantaje son prácticas poco entrañables, pero que ayudan a mantener unida a la parentela. Y por si alguno pensaba que podía desterrar al cabrón de Luis de la familia, él lo ha dejado claro denunciando a su partido. ¿Que renegáis de mí?, ¿que no me queréis en vuestro seno? Pues tiro de la manta y dejo todas las vergüenzas parentales al descubierto. ¡Qué cabrón el primo Bárcenas! Para que luego digan. Puede que la sangre sea más espesa que el agua, pero se evapora cuando se la compara con una suculenta cuenta en Suiza.

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