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PECADOS CONTRA EL AMOR

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Con la visita del Papa a España se están produciendo esperpénticos fenómenos que conviene analizar. El más llamativo es, sin duda, la generosa oferta de alojamientos públicos para los peregrinos que nos va a costar 50 milloncejos a toda la ciudadanía. Si España continuara siendo un estado católico por definición. el despilfarro se justificaría a causa del irracional integrismo católico que nos atenazaba institucionalmente. Pero no lo es. O al menos, no debería serlo con una Constitución que mantiene la aconfesionalidad religiosa. Por eso resulta incongruente tal despliegue de medios económicos y de vigilancia policial en este encuentro de las juventudes vaticanas. Tampoco parece lógico el acoso que sufre el 15-M por esta causa. Ese empeño en limpiar de indignados las calles madrileñas para que el representante del estado Vaticano desfile en su papa-móvil
como un conquistador medieval resulta tan anacrónico como ofensivo para la sensibilidad de cuantos no somos católicos. Incluso para los cristianos auténticos que repudian el boato y la prepotencia del líder de esa república bananera homófoba, misógina y responsable de múltiples crímenes contra la humanidad. No solo en el pasado, recuerden su irresponsable negativa al uso del preservativo que tanta muerte ha acarreado en el tercer mundo. ¿No hay un euro para prestaciones sociales imprescindibles pero sí lo hay para esta vergonzosa puesta en escena?
Pero lo que riza el rizo de lo kafkiano son los confesionarios, doscientos nada menos, que se van a instalar en El Retiro.  Esa piedra angular de su doctrina, la confesión para purificarse de todos los pecados, montará tenderetes como los nigromantes en espera de que miles de pecadores puedan expiar su culpa. El sitio parece el adecuado, allí donde se mancilla el sexto mandamiento que resulta ser el que más les trae de cráneo. ¿Pasarán luego el cepillo para que la absolución esté garantizada?. Ya se sabe que al cielo se llega antes a base de amortizar indulgencias.
¿Y quién confesará a los confesores? Porque los pecados contra el amor de la Institución que representan suponen una lista imposible de relatar en una sola sesión de "confesionaring". ¿Cuál podría ser su penitencia? Lo dejo a su criterio.

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kuentoschinos

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