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LA RESPUESTA ESTÁ EN EL VIENTO

Ante el escépticismo de algunos sobre las terribles consecuencias del cambio climático, la Naturaleza responde con la contundencia del que quiere despejar todas las dudas. Las doce víctimas mortales y los numerosos heridos que el vendaval ha dejado a su paso por nuestro territorio, los 40.000 hogares sin suministro eléctrico en Barcelona, los 14.000 desalojados de Alicante, cortes de carreteras, vientos huracanados que generan olas gigantescas... estas son las señales que nos deja para interpretar su mensaje. Majestuosa y cruel en su inconsciencia, nos envía una aviso de desahucio porque no nos soporta más como inquilinos. Y solo es una pequeña muestra de su poder. La codicia, la estupidez y nuestra naturaleza depredadora, han hecho de la especie humana un virus incompatible con la vida en el Planeta. Pero no nos engañemos. Es evidente que la Naturaleza está desarrollando anticuerpos contra esta plaga y que no está dispuesta a someterse más a nuestros caprichos. Si es necesario, y así nos lo esta demostrando, devorará a estos hijos díscolos e ingratos sin que le tiemble ligeramente el pulso. El peligro de la extinción planea sobre nuestra especie pero todavía no hemos asumido la inminencia del proceso. Por eso cuando Aznar, líder de la cumbre de escépticos financiados por una poderosa petrolera, no solo justifican el expolio de los recursos, sino que minimizan la acción destructiva de los humanos, se transforman en un peligro más para nuestra supervivencia. La violencia desatada de los vientos nos impulsa a la toma urgente de decisiones que frenen el proceso. Como dijo Robert Zimmerman: "¿Cuántas veces puede un hombre girar la cabeza fingiendo que no ve? La respuesta está en el viento.

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